Mostrando entradas con la etiqueta Jesús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jesús. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de marzo de 2023

Jesús prepara a sus Discípulos para su Crucifixión

En Sueño Profético repetían Palabras que Dios Hombre dijo a sus Discípulos:

Si os llega el pensar: ¿Si es Dios, cómo pide y permite que Le nieguen lo que es suyo y por Él creado? Si os llega este pensar, no detenedlo ni conversar con él, porque entonces os vendrán muchos más y os apartarán de Mí cuando llegue el momento de que mi tiempo se cumpla y sea por el hombre mi Cuerpo clavado en la Cruz y mi Cabeza echando gotas de sangre por los pinchos de la corona que Me pongan.

Cada día que pase os vendrán más pensamientos haciendo comparaciones de que Yo no Soy Dios. Que todo este pensar es de espíritus satánicos.

Estad también preparados, porque intentaran ensuciar vuestro camino con la acción del pecado, que aquí es fácil, aunque vosotros no queráis ensuciarlo. Pero ellos no lo hacen por vosotros. Ellos lo hacen por Mí, para que Yo vea que vosotros tampoco creéis en Mí como Único Dios en la Tierra y en el Cielo.

Estad preparados para el engaño hasta que vean la Resurrección de mi Cuerpo y dejar la fosa vacía. Pues a pesar de esto Me buscarán. Yo Me presentaré con las heridas en mi Cuerpo y diciendo que lo cundan. Que se ha cumplido todo lo que mi Padre dijo antes de bajar Yo de Hombre a la Tierra.

Pensad que todo el pensar que os venga, si no va de mis Palabras, es del hombre, pero no de Dios Padre en el Cielo y Dios Hijo en la Tierra, que es el que estáis viendo.

Desperté, oí:

Si el sufrimiento de la negación a lo que pedía les hacía pensar que no era Dios, ¿qué pensarían cuando Lo vieran clavándolo en el madero?

Él quería prepararlos para que el espíritu del mal no los tentara con el pecado de la carne.

Quería que no dudaran de sus Palabras, aunque Lo vieran que se entregaba al hombre para crucificarlo. Si no hay Muerte no hay Resurrección.

Que esto es lo que el hombre no hubiera querido, para no tenerlo escrito.

Que todo fue cumplido como lo dijo Dios Padre, que era el mismo Dios Hijo, aunque veías a un Hombre.

Quería que no conversaran con los espíritus que estaban en su contra.

Estos espíritus, unas veces cogen cuerpos para decirte palabras que van en contra de Dios.

Otras veces toman aposento, porque tú los llamas con las dudas que tú guardas de lo que has visto o estás viendo.

Estos espíritus han estado viviendo en cuerpos que no han creído en Dios, o han creído y no han amado, que es mucho peor.

Los espíritus del mal son pronto conocidos en palabras o en acción.

Este Mensaje se llama “Jesús prepara a sus Discípulos para su Crucifixión”.          

***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C1

miércoles, 18 de agosto de 2021

“Vete, enemigo malo, por Jesús Sacramentado”

En Sueño Profético decían:

Tu presencia lleva fuerza para premiar o castigar. Premia al que ama a Dios, con oír lo que Dios le habla a tu espíritu. Y castiga al que daño te hace, por ser daño que llega a Dios.

Dijo uno:

En todo lo que piensas, Dios te pone el pensar. Y toda la Fuerza que sientas, Dios te la da. Pero esto, pocos lo comprenderán.

¡Es lástima que el hombre no crea que cuando lo cogen espíritus que no son de Dios, hace vida en barranco y queda ciego para el camino de Dios!

Si esto lo estudiara el hombre, vería las maneras que tiene el espíritu de estar retirado de Dios. Una es por no amar a Dios. Otra, por no creer que haya Gloria e Infierno. Y otros espíritus se retiran de muchas maneras porque son robados para desmentir la Palabra de Dios.

Desperté, oí:

También hay espíritus que son tentados.

Unos se dan cuenta cuando el mal han hecho. Y otros se dan cuenta antes de hacerlo.

Y a estos últimos les van estas palabras:

“Vete, enemigo malo, por Jesús Sacramentado”.

Decían en la Gloria, que para el daño que estos espíritus habían hecho aquí en la Tierra, no había martirio que igualara el castigo que merecían.

Pero la Palabra de Dios queda por encima del mal, que han querido que escándalo dé.

El Escándalo lo está dando Dios hablando.

Y cada día verán que Dios es tu guía.

Si todos entienden este Mensaje, pueden a muchos quitarles sufrir.

A los espíritus del mal, si tú llevas Fuerza de Dios, los puedes pisar.

Aquí han querido por muchos caminos esta Grandeza ensuciar.

Hay menos que sirvan a Dios y más que sirvan a Satanás.

***

Libro 40 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C2

martes, 28 de enero de 2020

Jesús enseña para que conozcas lo que va de Él o aparta de Él

En Sueño Profético decían:

El que sepa donde Dios da su Mando y no reverencie este Mando en palabras o acción, guárdate de él, que es mando de espíritus malos.

Lleva más fuerza el mal en el que entra a robar en el cuartel, que en el que roba en un mercado.

Dijo uno:

El que roba en el cuartel, ya lleva el robo pensado. El que robó en el mercado pudo entrar sin intención hasta ver llenas sus manos de aquel mal que se buscó.

No es igual echar cerillas, sin pensar en explosión, que vayas buscando sitio donde des explosión mayor.

Jesús enseña a los Discípulos para que conozcan lo que va de Él o lo que va de espíritus que están apartados de Él:

Si os buscara quien a Mí no Me sigue y además está pecando, poned distancia y no disponed de tiempo para acudir a la llamada. Éstos quieren confundir diciendo: “Los Discípulos también estaban allí”.

“Si os buscan habiendo dejado pecado y queriendo venir a Mí, traedlos con vuestro brazo en el hombro, que Yo soy el primero en hacerlo
”.

Desperté, oí:

Para conocer a los Discípulos de Jesús, sin ellos decirlo, tenían que vivir como les decía el Maestro.

Había sitios que los llamaban para luego poder cundir: “Los Discípulos también estaban”.

Era distinto decir: “Desde que entraron en mi casa nos cambiaron el vivir”.

Ellos iban enseñados, para saber si los buscaban para el Perdón o para decir: “Los Discípulos también estaban pecando”.

Si esta Enseñanza no la llevan, confunden al bueno y al malo.

Daba mejor Enseñanza el ser conocido por huirle al pecado.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C5

jueves, 26 de diciembre de 2019

Niño Jesús

En Sueño Profético decían:

¡Qué difícil es que el hombre ponga en Dios la Fe, la Esperanza, y que practique la Caridad en el Prójimo!

¡Qué difícil es que el hombre coja el sufrimiento y lo achique, pesando en otro que es más sufrimiento que el suyo!

Dijo uno:

Mi madre me enseñó a mí, que cuando el sufrimiento quisiera mandar en mí, que pusiera el sufrir de María y José, cuando vieron a aquel Niño sin poderle ellos una casa ofrecer, sabiendo que era Dios y no poderle decir: “Tú tienes lo mejor”. Lo miraban y lágrimas no salían, y admitían a los pastores cuando llegaban cantando y cuando su Nombre oían en aquellos alegres cantos.

“Niño Jesús,
que has nacido en la Tierra
y en el Cielo te has quedado.
El que crea en los Profetas
tiene que venir a adorarlo”.

Desperté, oí:

Cierto que si piensas en el sufrimiento del Nacimiento de Dios, Dueño de todo, y los administradores negarle una vivienda, ¿qué puedes ya comparar con lo que a ti te venga?

Pues sigue pensando, y escribe hasta que se hizo Hombre y el hombre Lo mató con un martillo y unos clavos.

Y después te lo presentan en la Cruz clavado.

Aprende como esta madre, que quiere que el sufrimiento lo achiques y no lo agrandes.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

miércoles, 17 de septiembre de 2014

La muralla

En Sueño Profético vi una muralla no cuidada. Estaba en abandono por la mano del hombre.

Y dijo uno:

En esta muralla se paró un día Jesús el Salvador, y les dijo a los que Lo acompañaban:

“El que crea que ya ha hecho bastante, no Me sirve. Mi Enseñanza va al que cree que poco Me hace. Éste, sí Me sirve, porque siempre tendrá un sitio para mi Mando. El que dude quién soy, no se negará a él mismo. El que Me pide Mando, no duda de que soy Dios del Cielo, hecho Hombre para la Salvación del pecador y premio al justo. Tened todos ansiedad de seguir a mi Padre en Mí. Y nunca penséis por qué no manda el Maestro a otro. El que haga este pensar, esta falto de Amor, como la madre que abandona al hijo cuando a hombre no ha llegado. Al que le pese mi mandar, no Me sirve, aunque servicio Me hiciera. Pero queda sin servirme aunque él crea que servicio Me ha dado”.

Desperté, oí:

Fueron estas Palabras dichas a unos que siempre que veían al Maestro mandar a uno, se alegraban.

Querían de Él su amistad
en momentos que les convenía.

Sin pensar que el que decía:
“Maestro, cuando quieras
mándame tu mandar,
que siento la muerte lejos
cuando trabajo me das”.

Éste, que se presentaba
antes de oír mandar,
era al que Él le mandaba
y aún mandando está.

Oyeron en la muralla,
y hoy hacen el Mando del dictar.

No puede servir a Dios
el que “el hacer”,
con protestas acompaña.

No albergues nunca pensar
que diga estas palabras:

“Yo no sigo a Dios,
porque ya he hecho de más.
Ahora que sigan otros,
que antes no hicieron “na”.


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy DIctados en Gloria - Tomo III - Capitulo 4

sábado, 22 de junio de 2013

Ella decía mi Jesús, mi Jesús de Allí del Cielo

En Sueño Profético decían:

Este hecho que Aquí referimos fue en Vida de Dios Hombre:

Yendo yo siguiendo al Maestro –pues había quedado con uno de sus Discípulos y llegué tarde a la cita–, me encontré con dos mujeres que su deseo era conocerlo. Y dijo una:

   –¿Vamos para el mismo camino, digo, siguiendo al Maestro?

   –Sí. Yo he “llegao” tarde y me he “desviao” de ellos. Pero no importa, pronto daremos con ellos.

   –¿Tú ya has tenido trato con Este que es Dios del Cielo?

   –No. Yo es que soy buen amigo de uno que le llaman Pedro, y éste quiere que yo oiga hablar, pero al Maestro. ¡Cuando sube a la montaña y creo que queda allí un silencio...! Que este silencio lo dan las Palabras de Este Maestro.

Dijo una de las mujeres:

   –Yo a ellos no los conozco, a quien conozco es a la Madre de Ése que llaman Maestro. Un día la vi tejer, y me tuvo hablando de ello: ¡Que Jesús en la montaña vivía más que con ellos...! Yo no sabía su Nombre, porque siempre oía “Maestro”. Ella decía mi Jesús, mi Jesús de Allí del Cielo.

Desperté,  oí:

La Madre decía “Mi Hijo”,
pero sabía que era Dios.

Era Virgen siendo Madre,
Madre por tener a Dios,
y que Virgen quedaría
por no intervenir varón.

La Madre, aunque era Madre,
no podía mandar a Dios.

Mandaba su Amor tan grande,
de Madre a un Hijo y Dios,
que lo había mandado el Padre
para redimir a “tos”.

Ella fue Madre,
pero Él era Dios.
Dios que quiso hacerse Hombre
para enseñar a no pecar,
primero a que se amaran
y luego a perdonar,
pero daba esa Enseñanza
dejando la Libertad.

Este Dios cuando Lo quieres
es cuando no pecas más,
y lloras porque pecaste,
y hoy no puedes remediar.

Cuando no hagas pecados,
di: “Yo a Dios lo adoro ya”. 

Porque el que peca y adora,
peca en vez de adorar.


***

Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pág. 70-71