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viernes, 12 de junio de 2026

Dios, Vida y Luz

En Sueño Profético decían:

Dios, Verdad y Vida. Dios, consuelo del afligido. Dios, Luz Divina que te quita las tinieblas cuando esta Luz pidas. Dios, silencio en la Paz. Dios, infinita Sabiduría. Dios, camino por donde vayas, cerca o lejos, Él siempre será tu compañía. Dios es Mando que no ves cuerpo, porque cuerpo no es el Mando, es el Mando el que hace el Cuerpo. Y ya ves a Dios andando, andando sin hacer camino porque camino es su Mando. Dios, Dueño de todas las vidas. Dios, todo está en su mirada, y el hombre todo esto olvida. Dios, oración que se hace para que el hombre Le pida. Dios, Luz, agua y aire, que todo hombre utiliza, y sabiendo que si falta, a él le falta la vida.

Desperté, oí:

Si este Mensaje lo leyeran, deletreando, los cristianos, qué difícil te sería encontrar un hombre malo.

¡Cómo te describe a Dios, en la Gloria, su mismo Mando!

Es su Poder en Palabras el que creó la materia cuando nada había creado.

No hay quien diga lo que es Dios como lo dice este Dictado, sin que nadie quite ni ponga para después publicarlo.

Quién diría “yo me atrevo a reformar”, si antes de yo escribir tengo que ser por Dios reformado.

Dios, Vida y Luz para el que quiera esta Luz. Que jamás Dios la ha negado al que no quiera vivir en tinieblas y apartado de su Mando.

Dios, pocas palabras: infinito en Amor y Mando.

Inmenso en el Perdón, si el Perdón lo vas buscando.

No hay quien olvide este Mensaje, si lo has leído o lo has deletreado.

Porque es Teología dicha en Gloria y ahí en Dictado.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 26 de mayo de 2026

El espíritu y la carne tienen su alimento y su veneno

En Sueño Profético decían:

Si estás pecando y buscas obediencia puedes dejar de pecar. Si no estás pecando y huyes de la obediencia puede cogerte el pecado porque tú sitio le has dado.

Dijo uno:

Hay varias formas de abrirle la puerta al pecado y por eso hay varias formas de pecar, aunque pecado es pecado. Hay quien busca el pecado y hay quien peca porque el pecado lo siguió a él haciéndole ver que no es pecado y queriendo envolver el pecado en la envoltura de lo que envuelve lo bien hecho, diciendo que esto no es pecado. El que se envuelve con el traje de pudor jamás peca, porque el pecado se retira. El que su carne ofrece al pecado usando el desnudismo está pecando y andando el camino de la condenación. Dios perdona, pero no hacer lo que Él tiene mandado es vivir fuera de su protección, es vivir en mano contraria.

El espíritu y la carne tienen su alimento y su veneno. El alimento para que no muera el espíritu es hacer y vivir lo que Dios tiene dicho. Y si no quieres matar tu carne no bebas veneno. ¿Cómo podría complacerte un farmacéutico vendiéndote poca dosis de veneno a diario por amistad que tuvieras porque tú quisieras comprarlo, con tus ejemplos y razones, para irte envenenando? Pronto te haría justicia, porque sabría que vendértelo era matarte y dándotelo a probar ya te estaría envenenando, y acabarías echándolo a empujones.

Pues, ¿cómo quieren que Dios, hombres necios de la Tierra, diga sí a los pecados y rechace obediencia?

Desperté, oí:

Para no matar la carne el hombre analiza los alimentos.

Para no matar la carne tú haces por enterarte de aquello que mal le sienta a tu cuerpo.

Qué ejemplo el del veneno, que aunque tú quieras comprarlo no te lo da el farmacéutico.

Y todo para morir, porque morir sólo muere el cuerpo.

Si el espíritu lo cuidara el hombre dándole buen alimento con obediencia y recato, pisaría Tierra y viviría Cielo.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 18 de mayo de 2026

Dios elige el espíritu

En Sueño Profético decían:

Dios elige el espíritu y ya le sigue la carne. El espíritu son los cimientos y las columnas que mantienen el edificio del sufrimiento. Dios elige al tronco que está sano por cumplir los Mandamientos, que éstos son los Elegidos para hacer revolución con esta Enseñanza. 

Estos Elegidos tienen que haber probado todas las amarguras de esa vida sin que se conozca en su mueca, sin que se cansen en su seguir a Dios. 

Éstos son como el árbol al que le cortas una rama y otra nace, que puede que sea más larga, más fuerte y más hermosa. Pues éstos son los que Dios elige, los que a más caminantes amparan.

Éstos están preparados para poder decirte que llevas tu vida bien o que la llevas cambiada, o que tomes este medicamento porque a Dios tienes disgustado y puede que al tomarlo quites a más hombres del pecado.

Éstos son los que te dan palabras de consuelo, porque de Aquí se las han mandado.

Éstos son los que te transmiten las palabras cuando Dios te ha apartado, cuando Dios dice que mañana el camino está cambiado, y tú no notas pedruscos, porque el camino es más llano.

Éstos son los que remueven lo que los hombres tienen olvidado.

Éstos son a los que, cuando pasan por sitios donde no aman, censuran su caminar.

Desperté, oí:

¿Quién podría hacer, mejor que Dios, que todos siguieran al que Él dice que diga si el Cielo, el suelo y la naturaleza están al Mando de lo que Él diga?

No comprenden las cabezas que tan sólo por Servirle, ya su caminar no deja.

No deja Dios al Instrumento para que todo lo diga con la fuerza que Aquí, en el Cielo, le mandan.

¿Qué más da un no del hombre cuando lleva el sí de Dios?

¿Qué más da el sufrimiento que el hombre le dé en la Tierra si a Dios no le manda pecado y el sufrir ahí lo entierra?

Estas Enseñanzas serán tan certeras para el hombre, que el hombre las buscará como la lumbre y el agua.

Como el descanso a la noche.

Como el día cuando te llama.

Como todo lo que es vida, pero vida que no acaba.

El hombre irá sediento en busca de esta Enseñanza, porque la Vida Aquí empieza cuando la vida ahí acaba.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 12 de mayo de 2026

Dios al hombre siempre está amando

En Sueño Profético decían:

Si piensas queriendo pensar, verás que nada tiene cambio de lo que Dios puso necesario para la vida del hombre. Verás que todo guarda obediencia, lo que al hombre es necesario. El día, si el hombre lo mandara, habría días largos, tan largos que en ese día habría invierno y verano, pero el día no se iba. Pero a otro no le iría bien el día largo e intentaría achicarlo, aunque luego, dentro de dos días, el día lo quisiera largo. Igual pasaría con la noche, cuando se hace tan larga y otras veces te despiertas queriendo noche agrandarla porque el cansancio no quiere que llegue la mañana.

Dijo uno:

Qué cierto que si el hombre pudiera mandar al día y a la noche, ¡pobre día y pobre noche! ¡Pobre mar y pobre aire, pobres rayos de Sol y pobre lluvia que tantos insultos oye!

Nada de esto tiene cambio porque no llegan los hombres.

Desperté, oí:

Han comparado Fuerza y Mando de Dios con lo que el hombre quisiera.

Que si aquí Dios les diera Mando, siempre estaría la noche para unos o el Sol para unos cuantos.

Allí pondrían tierra estéril, aquí siempre viendo tallo.

Ahora aquí que llueva, ahora nube para el llanto.

Y el final sería acabar con lo que Dios puso al hombre para vivir necesario.

Dios les deja libertad para que amen como Él al hombre siempre está amando.

Para que cuide su espíritu aquel que quiera cuidarlo.

Enseña que a Él lo busquen porque Él está esperando.

Lo que le da vida al hombre no puede el hombre tocarlo.

Porque saldrían perdiendo los que a Dios viven Amándolo.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

viernes, 1 de mayo de 2026

Si el bueno fuera bueno no abundaban los malos

En Sueño Profético hablaban del bueno y del malo. Del que a Dios no ama y del que Lo ama. Decían:

Si el bueno amara a Dios con las mismas ganas que el malo es malo, se acababa el malo y sólo verías hombres buenos. Porque Dios Poder les mandaría para dominar a los malos. Y puede que el malo acabara a Dios amando y persiguiendo a otro que fuera malo.

Dijo uno:

El malo defiende al pecado y lleva gente al Infierno. Si el bueno a Dios se ofreciera, defendiera el pudor y Amor al Prójimo diera y buscara el dolor, se amansaban las fieras. Pero el bueno es débil para buscar al malo, y el malo sigue su avance y al Demonio contentando. Si el bueno fuera bueno acababa con los malos, y se vería con destaque al bueno buscando al malo.

Este Mensaje su título es: “Si el bueno fuera bueno no abundaban los malos”. Si el bueno a Dios amara y practicara el ejemplo que tiene que dar el bueno, pisoteaba lo malo y se vería extraño el encontrarse un hombre malo.

Desperté, oí:

Debería dar tristeza el pensar que el malo avanza porque al bueno aún le falta para ser bueno.

Aún le falta el cundir con el ejemplo el Evangelio.

Si Dios quitara la libertad todos morirían ya buenos.

Pero la Gloria sería como ese Mundo, ya sin cuerpo, y a Dios cuentas pedirían.

Porque aquel que fuera malo, aunque en la Gloria estuviera, Dios sabía que no lo quería.

Dios deja la libertad como al pájaro que anida.

Que si quiere vuelve a la rama y si no muere la cría.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 13 de abril de 2026

Ama al hombre como Él dijo

En Sueño Profético decían:

Sin Amor a Dios se hará la vida material dura, no tendrás el sufrimiento en silencio, te faltará caridad en el momento del perdón y puede que el sufrir te hiciera pecar.

Sin Amor a Dios no harás vida de ejemplo, ni tus palabras cerrarán heridas, ni curarán llagas.

Sin Amor a Dios no oirás el lamento del necesitado, ni sufrirás por el que a Dios no ame.

Sin Amor a Dios eres fiera domada que conoce al domador, y conociéndolo lo mata en el momento de la riña o cuando vuelva la espalda.

Este es el hombre sin Amor a Dios.

Dijo uno:

El Amor a Dios es el que lleva al hombre a la Paz, le cierra las puertas a la ira y acapara el sufrimiento hasta que Dios lo retira. El que ama a Dios tiene sufrir y aceptación sin admitir un consejo que no sea de Dios. Dios, cuando vivió de Hombre, lo primero que quería que se aprendiera y se practicara era el Amor, pero un Amor que se pasara de mano en mano, con grandes y chicos, y en mitad una columna de fuego Divino, Eterno, que lo forme el Amor del hombre a Dios, y ya viviría su Mandato, que es éste:

“Amaros como Yo os he amado”.

Desperté, oí:

Al hombre le es imprescindible vivir amando a otros para que no decaigan las ansias de llegar a la Gloria.

Para derrotar al pecado.

Para buscar al que anda perdido del rebaño de Dios.

Para compadecer al más débil.

Para sentirse llamado por el Prójimo.

Para tener caridad con el que pecó y ya no está pecando.

El que ama a Dios no puede nunca ser malo.

Ama al hombre como Él dijo y ya estás a Dios amando.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 8 de abril de 2026

Compara los errores con la Verdad

En Sueño Profético vi llover con gran fuerza, luego se vieron los mares y una voz decía los nombres. Se presentó un gran viento y se llevó las calles donde tenían el letrero, quedando todo en montones de escombros. Se vio una fuerza de luz y dijeron:

     - Esto es un rayo, que baja con su destino y hará barreras en el suelo hasta quedar enterrado, y nadie tendrá poder para que no caiga el rayo. Después oirás el trueno, que tampoco hay poder para ponerle silencio.

Esta Visión que se ha hecho está dentro de las fuerzas a las que el hombre no puede hacerle frente.

Dijo otro, contestando al que explicaba:

Aún hay fuerzas mayores, como el corrimiento de tierra, enterrándose los pueblos, y las olas de los mares desafiando en altura a grandes barcos de peso y llevándolos a la orilla o hundiéndolos sin esfuerzo. 

¿Por qué no se para el hombre y mide su poder con lo que Aquí se ha nombrado? Tal vez se enmiende aquél que la Gloria quisiera.

Desperté, oí:

Con lo que se ha nombrado el hombre se achica, pero no se enmienda.

Se achica cuando la ola se hace como la montaña.

Se achica cuando el terremoto divide la tierra dejando tremendas brechas.

Tan tremendas que al mirarlas te ves como una parte de pavesa, que ni siquiera te ves como una pavesa entera.

Ya, si ves el rayo bajando con silencio y oyes el trueno, te justifica lo que ya ha pasado si tú te quedas con vida, sin quedar enterrado.

Si ves el rayo, ves al hombre fracasado con su valentía y su poder.

El rayo y la tormenta, con sus truenos de poder, achican al hombre al caer.

Que más achica que enmienda.

Con el huracán el hombre se ve como tarabilla al aventar.

Cuando lean este Mensaje, al nombrarlo, le dirán:

“El Mensaje que compara los errores con la Verdad”.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 1 de abril de 2026

No desmientas lo de Dios

En Sueño Profético decían:

No poder ver y desmentir, tiene disculpa. Poder ver, no querer ver y desmentir, tiene castigo. Esto en el trazo de Dios. Comparemos en lo material: Castigar unos documentos que no has leído ni has estudiado. Esto traería consecuencias graves cuando el dueño estuviera ceñido a las leyes legales. Pues figúrate Dios, mandar sus Palabras, no quererlas oír y dar mal trato, con palabras diabólicas, al que día a día busca donde poderlas dejar para que su fruto sea seguro y abundante.

Dijo uno:

Es difícil saber quién pintó el cuadro, aunque el hombre diga que es fácil. Pero si el que está pintando no niega a nadie su visita, aquí no cabe duda al decir quién pintó el cuadro. Alfarero que moldea y que pueden estar mirando. Quien desmintiera aquí ya era vivir pecado, porque podría perder el alfarero el salario.

¿Ves lo que es el no querer ver cuando el ver no te han quitado?

Desperté, oí:

No desmientas lo de Dios si el ver no te lo han negado.

Que puede que Dios te aparte para que no sigas el daño.

Daño con tu desmentir.

Si al alfarero desmientes, ya no vende cacharros.

Que puede que tuviera fama el estilo que tuviese para moldearlos.

Y puede que ya no venda al creer que son otras manos.

Hazte una idea al decir si es Dios el que esto ha dictado.

¿No crees que se cortarían a montones los pecados?

Sigue haciendo comparaciones como al empiezo de este Dictado.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 23 de marzo de 2026

Es tiempo de cuidar lo que siempre Eterno es

En Sueño Profético decían:

Ya, la razón con la verdad tienen cumplido su tiempo. Ya hace más de cuarenta años que se empezó a divulgar este misterio. Misterio en un principio, porque no había Enseñanza espiritual y que nadie la practicara, ni supiera orientar lo que era Dios hablando. Esto es tener a Dios vivo por imposible, o por no querer que nadie sepa que vive. Todo menos tener sed de Dios. El hombre quiere esa vida sin Dios y si algo Lo quiere es por miedo a los martirios del sitio donde Él no está.

Dijo uno:

Estas Comunicaciones empezaron sencillas y sencillas están, para el que ama o el que quiera amar. Al que Dios le molesta no puede entenderlo, porque odia lo que venga del Cielo. Odia a los Santos, que Santo es un hombre bueno. Intenta desbaratar Paz y al Prójimo lo mira siempre en desprecio.

Pues para esto habla Dios, para que el hombre no siga por el camino sin Dios. Para que los sentimientos los limpie con la oración. Para que se diferencie del animal, que sólo vive su carne, y que por eso ni se le pide cuentas ni él piensa lo que hace. Qué más da un padre animal si puede que luego el padre no conozca al hijo ya. Él come, pica o escarba y devora sin pensar. Esto es lo que Dios no quiere que el hombre sea: animal.

Desperté, oí:

Si el hombre no tuviera espíritu, Dios viviría ahí en la Tierra al cuido de la Naturaleza, como antes de hacer el Mundo.

Pero vivía en espíritu antes de crear al hombre y a los millones de especies de animales.

La Naturaleza sin Dios tampoco tenía vida, tenía que tener Dios.

Pero ya, al crear al hombre, hace que el hombre sean dos, y ya con la libertad al hombre lo dejó.

Y Él ya habita en su Reino, que antes de todo formó, con los Ángeles que puso muchos, muchos sin número. No como los Arcángeles que hay tan sólo tres.

Dios se comunica al hombre porque dos en uno es.

Ya es tiempo de cuidar lo que siempre Eterno es.

Todo el hombre que se pierda no es por Dios, que es por él.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

sábado, 14 de marzo de 2026

La muerte lleva vida Eterna

En Sueño Profético hablaban la vida y la muerte.

La muerte queda en vida para el que vive la vida esperando la muerte.

La muerte le decía a la vida:

     - El que se venga conmigo, porque Dios así lo quiere, no entra muerto en la Gloria, porque en la Gloria de Dios todo tiene vida y nunca muere. El que se venga conmigo sin que Dios mando me diera, éste si quedaba muerto como queda la materia. Es el hombre el que te ha dado a ti, vida, preferencia, pero la mayoría de ellos a Dios lo desprecian. ¿Para qué sirve la vida si a Dios le desprecias la Eterna? Más muertes hacen tu vida que las que a mí me vean. Yo sólo le doy la vida al que vive la Eterna.

Dijo uno:

La muerte lleva vida Eterna, pero puede que ahí la vida te esté llevando a la muerte según la vida que tú vivas.

Desperté, oí:

Dios a la vida de materia le deja Libertad.

A la muerte le obedece la vida Eterna sin necesidad de mandar.

Dios abre las puertas del Cielo cuando la muerte es mandada, y ya la muerte presenta lo que la Gloria espera.

El que ahí vive con Dios adorará a la materia para que le guarde a Dios lo que nunca morirá.

La materia es de Dios, pero vive en Libertad.

Pero si amas a Dios tú la tienes que cuidar para que no pase por sitios donde practiquen el pecado.

Han hablado las dos, la muerte y la vida temporal.

La vida anda ahí suelta porque suelta Dios la deja.

La muerte ya llega justo cuando lleva este Mando.

Cuando tú has buscado la muerte, llega la muerte sin este Mando.

Más hombres pierden la Gloria por dejar Dios la Libertad.

La muerte nunca la tienes si a Dios no Lo dejas de amar, porque la muerte te lleva al que le dio este Mando.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 3 de marzo de 2026

Enfermedad, muerte y cementerio

En Sueño Profético hablaban la enfermedad, la muerte y el cementerio. Se oían por alguien que defendía diciendo: “Todos le tienen desprecio y si lo piensas el cementerio es inocente”.

Dijo la enfermedad:

     - Yo llevo muchos al cementerio porque ellos lo piden y lo quieren. Son más, muchos más, los que se buscan enfermedad que los que, sin quererla, del Cielo les viene.

Dijo la muerte:

     - A mí muchos me buscan, más de los que Dios me da el Mando, pero cuando me presento, si es que tú no me has buscado, es porque Dios me mandó. Por otro lado, ésta es la Libertad que Dios deja para la muerte y el pecado. Luego está la enfermedad que Él permite cuando el cuerpo se ha enfermado y ya llegará la muerte sin que la paren los hombres por grandes descubridores que sean del cuerpo humano.

Dijo uno:

Una vez que Dios manda a la muerte, que es su Mando, que desprenda el espíritu de la carne, ya sobra la ciencia médica, ya no llegan aquí los llantos, porque el Mando de Dios tiene que cumplir su Mando. Que su Mando es llevarse el espíritu a la Gloria o meterlo en el Infierno, sitio donde Dios no puede hacer Presencia, porque si lo hiciera haría destrucción de la Libertad que Él le deja al hombre para que continúe apartado de Él.

Infierno: nombre que compone el mal estar, la desesperación, la angustia, las tinieblas, el fuego y tocar lo imposible.

Hay que saber que si existe aquel sitio sin Dios también existe la Gloria, donde Él habita, donde está la Paz, donde empieza la Vida, donde Dios te manda, donde el Padre espera.

Desperté, oí:

¿Quién podrá decir: “A mí no me llegan estas tres cosas: Enfermedad, muerte y cementerio”?

A todos les llegará, pero si piensas en Dios no quieres buscar la muerte.

Lloras cuando Dios la mande, pero sin dejar de amar.

¡Qué razón más poderosa tienen las palabras de la muerte!

Si el hombre amara a Dios no quitaba de su mente la enfermedad, el cementerio o la muerte.

Haría una vida buena, haría una vida sana.

Y si Dios manda la muerte me voy contento con Él, por ser ya vida y no muerte.

¡Qué falta le hace al hombre que en estas tres cosas piense!

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 23 de febrero de 2026

Arrobo

En Sueño Profético decían:

El Arrobo es sacar el espíritu del cuerpo. El Éxtasis es parar todas las actuaciones de la materia y dejarla al servicio de la Visión o Palabras que oiga. Aquí no hace falta sacar el espíritu del cuerpo porque es la materia la que recibe para ella, pero no para Enseñanza de Visión y explicación del Mundo sin materia. Donde no hay nada y Dios forma materia, donde no hay agua y Dios mares presenta, donde cuentan las cosas que hace siglos ocurrieron y les ves cuerpo y volumen, colorido y hasta movimiento, todo los ves intacto. Que cuando Dios manda el espíritu al cuerpo parece que da duda el ser real el Sueño, pero oyes “Profético”. Esto es Sueño de Gloria, pero Aquí ya no es sueño, Aquí es normal vivir ya sin cuerpo y estar al Mando de Dios en Espíritu y de Dios con Cuerpo.

Dios Hijo forma cuerpo a todo lo que la materia tiene que decir: “Así era la forma de la muralla, o las telas, o las calles de Israel cuando Dios iba por ellas. O muchas de las escenas que hizo en aquellos hombres, que ya no tienen materia, para que se amaran o del pecado se fueran”. Ya no están las mismas calles, aunque hay algunas piedras que su recuerdo lo guardan aunque el hombre no lo sepa.

Desperté, oí:

Dios guarda secreto al hombre en lo que sabe que el hombre le hace reforma.

Hay piedras en Israel que están llorando a la Gloria. Unas por ser bien tratadas y otras por contar historias.

Historias faltando Amor y poniendo cosas en contra.

Y las que son bien tratadas lloran porque el hombre habla de Dios como una cosa lejana y a ellas le dan el valor.

Por eso en estos Arrobos quedará publicación para Enseñanza del hombre.

Sin quitar ni dar razón a lo que digan los hombres que están al Mando de Dios.

¡Hasta las piedras protestan cuando desprecian a Dios!

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Deja al niño como el trigo

En Sueño Profético vi muchos niños y sus risas y juegos te hacían despreciar todo lo que te lleve al pecado.

Ya dijo uno:

Estos niños viven la inocencia. A estos niños si los guiara el recato, ni la ira ni la soberbia conocerían. Llegarían a ser hombres, pero hombres sin vivir el pecado. Y esto iría de padres a hijos como Dios tiene mandado. Y se seguirían amando con presencia de recato.

Estos niños, que Visión Dios ha hecho en el campo, es para que aprenda el hombre que en inocencia no vive el pecado. Que también el hombre podría despreciar la maldad que al niño quiere enseñarle.

Dijo otro:

El hombre cree que la maldad es una asignatura imprescindible para el crecimiento del niño. Que esto es estirar piernas de tres años y de cinco hasta ponerlas a la altura de un hombre de veinticinco. No comprende el que impone estas enseñanzas que altura, crecimiento y entender las palabras todo viene con su tiempo. ¡Cómo vas a sembrar trigo y a la semana cogerlo, por mucho que allí cavaras y que regaras la tierra! Pues esto es querer que el niño viva ahí sin su inocencia.

Desperté, oí:

Deja al niño como el trigo, que ya llegará su tiempo.

Que cuando llegue el calor el grano busca al granero.

Y el niño si tu lo enseñas, mientras hace crecimiento, será hombre y será niño, como Dios quiere en el Cielo.

No quieras que sea culto separándolo del Cielo y hablándole del pecado que el no puede comprenderlo.

Deja al niño por su paso y enséñale lo primero que el pecado y la guerra hacen llorar a este Cielo.

Pero ponle los zapatos según el pie vaya creciendo.

No le pongas los del hombre al que gaste el diecinueve.

Que esto no es adelanto, que es deformación de mayores.

Cuando lean este Mensaje ¡ojalá se reforme el hombre!

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 4 de febrero de 2026

El espíritu de Dios cobijo te da del Cielo

En Sueño Profético decían:

Donde no amen a Dios no esperes ver la Paz allí. Aunque tú creas que es Paz la tibieza y la quietud. Donde Dios hace Presencia el espíritu es un repetidor de su Nombre y su acción no se salta los Mandamientos. Y ya forma puente a este Cielo en lo que Dios dijo y lo que está diciendo.

Dios es el único que da consuelo y quita la oscuridad que tú le das a tu cuerpo con tu forma de pensar. Donde no tengan a Dios en acción (porque al tenerlo en acción ya está en el pensamiento), no creas que puedes tener consuelo, no creas que gozarás lo que allí no están viviendo. ¿Qué sombra te podrá dar un árbol cuando esté seco, que además de hojas caídas podrido está por dentro?

Dijo uno:

Hay veces que el árbol te niega la sombra porque le llegó el tiempo de dejar las hojas caídas, pero sano está por dentro y otro día te cobija.

Desperté, oí:

No busques encontrar Paz donde a Dios le dan desprecio.

El árbol te lo comparan con el espíritu y el cuerpo.

El árbol, si está sano, su sombra te da en su tiempo.

Y el espíritu de Dios cobijo te da del Cielo.

No puede abrigar la nieve, ni que fresco mande el fuego.

No preguntes el por qué, porque esto se está viendo.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 20 de enero de 2026

Las orzas

En Sueño Profético vi tres orzas grandes. En dos echaban sin ver lo que echaban y en una sacaban y escondían lo que sacaban.

Dijo uno:

Estas orzas van a simbolizar la riqueza de Dios, la riqueza del hombre y el pecado. Estas tres mercancías tienen libertad para hacer uso de ellas. La primera es para echar tu buen comportamiento sin medir el malo que a ti te dieran. En esta orza se encontrará tu espíritu y lo que ha hecho tu materia mandada por tus obras. Esto es Ahorro Divino, Presencia de Dios en tus actos, seguridad de otro Mundo, certeza de que ahí estás de paso.

La segunda orza son las riquezas del hombre, tal vez heredadas. Que a veces es peligroso sacarlas y puede que tú mismo te formes condena al sacar la riqueza. Puede que te vuelvas egoísta malo, sin que te preocupe aquel que no come. Puede que ya cambie tu misma persona y haga que vayas a esta última orza. Que es donde la llenan y sin descanso echan el mal comportamiento, olvido de Gloria.

Desperté, oí:

El que echa en la primera orza nunca echará en la última.

El que saca de la del medio puede que le sirva la riqueza para llenar la última, si sus obras no son buenas.

Riquezas apartados de Dios, muchos a condenación.

Ahí vives con las grandezas y Aquí tu espíritu en miseria.

Vive riqueza de Dios por si te llegara herencia no tener condenación.

Debería el hombre tener la primera y la segunda orza.

En una echaba el Amor y en la otra la misericordia.

Y ya la tercera romperla y sólo existiría la Gloria.

Con el dinero y la herencia, si amas, llevas a Gloria.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

viernes, 2 de enero de 2026

¿Qué es la vida material si la comparas con esta Vida?

 En Sueño Profético decían:

¿Qué es la vida material si la comparas con esta Vida?

La vida material es corta, es fría. Es corta si tú piensas: “Ya ha pasado mi niñez y soy joven, porque me cuento cuarenta años”. Pero si piensas: “¿Podré vivir otros cuarenta?”. Pues aunque los llegues a vivir sigue siendo corta esa vida, esa vida material.

Si tú piensas este Escrito has de caer en la cuenta de que no merece la pena vivir haciendo mal donde llegues para dejar un sitio frío el día que te mueras. Pero no muerte de ahí, porque la muerte de la Tierra, teniendo Amor aquí, es enterrar la materia de un espíritu que hizo servicio Aquí cuando vivió esa corta vida en la Tierra.

Dijo uno:

Voy a aclarar lo de “vida fría” para que lo aprenda el que quiera. Una vida es fría cuando le falta Amor de Aquí, del Cielo, y ya queda frialdad en las cosas que le rodean y no las quiere mirar porque Amor no ve en ellas, bien porque no hubo Amor del que Dios manda que se tenga o porque amó más a lo que le llaman materia. Pero si prefieres a Dios y ahí ya vives la Eterna, todo lo verás con calor, a todo le pondrás Amor porque notarás a Dios y su Mando el Amor acepta.

Estas palabras escritas están dichas de varias maneras, pero todo es para que pienses que esa vida es el comienzo hasta que llegues a Ésta.

Desperté, oí:

Siendo siempre estas Palabras las mismas y siendo los mismos temas, ves Enseñanza de Dios que la aprende todo el que quiera.

No hace falta gran estudio para que esto lo entiendan, porque Dios no habla al hombre, sino al Amor y a la inteligencia.

El Amor es el que manda para que todos aprendan.

Esta Enseñanza no tiene preferencia con los hombres, pero sí se vuelca más donde ve Amor por fuera.

Que es Amor que nace dentro, porque dentro Amor arropa.

El Amor hay que sentirlo, y ya aprendes y enseñas.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 22 de diciembre de 2025

Fronteras

En Sueño Profético vi mucha gente en fila y entregaban documentos. Unos seguían y otros daban disculpa, pero no seguían y se quedaban fuera de la fila donde estaban.

Ya dijo uno:

El hombre, en todo lo que el hombre firma, esto es derecho de estado, esto es la ley del país. A esta gente que la ha visto el espíritu sin cuerpo, el hombre le llama al lugar donde estaban “frontera”. Pero es la misma tierra y el mismo suelo; los mismos hombres: un espíritu y un cuerpo; las mismas familias, unas unidas y otras los hijos a los padres no conocieron, o los hijos buscaron sus leyes y levantaron el vuelo dejando el cariño y el bien que en sus casas les dieron, pero marcharon por buscar un mundo nuevo.

El hombre pone frontera y el hombre obedece, queriendo o no queriendo, pero lo mandan los hombres. Y si pisa otro terreno su nombre es extranjero.

¿Por qué el hombre no piensa que si obedece estas leyes, que al final quedan en la Tierra, por qué no cumple contento las de Dios que son Eternas?

Desperté, oí:

¡Qué Mensaje dan en la Gloria, que deberían, al leerlo, vitorearlo los hombres!

Qué claro enseña a los hombres a que piensen en cumplir estas Leyes las primeras.

¡Qué comparar de emigrantes! ¡Qué comparar de fronteras!

Cómo describen a las familias que marchan porque Amor no les sujeta.

Es la falta de que amen antes al Cielo que a la Tierra.

El documento de Dios es Amor en Cielo y Tierra.

Aquél que no lo desprecie no encuentra jamás fronteras.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI - C1 

domingo, 7 de diciembre de 2025

Los “porqués”

En Sueño Profético decían:

Hay quien enfada a Dios queriendo saber los “porqués” de Dios, queriendo saber lo que sólo sabe Dios, queriendo saber hacer las cosas mejor que Dios. Hay quien coge su camino y se pregunta: “¿Por qué hizo Dios aquello?” Otros se preguntan: “¿Por qué está permitiendo ahora esto?”. Y otros miran todo lo malo que hace el vecino, sin verse ellos sus defectos.

Dijo uno:

La ignorancia del hombre quiere hacer que Dios aprenda del hombre, sin pensar que según cómo recibas la alegría o el sufrir así te pasará Dios la cuenta. Que puede que en un sufrir Dios esté contigo en deuda y cuando recibas el pago tendrás, con creces, monedas. Monedas de las que el hombre no puede cambiar, ni comprarlas, ni tampoco hacerlas.

Estos son los “porqués” de Dios. Luego está la exigencia del que menos cumple lo de Dios, del que nunca pronunció la Oración del Padre Nuestro, ni se puso de rodillas diciendo: “Señor, perdón por los pecados que hago cuando la ira me llega, por no conformarme con lo que sé”.

Pues si aceptas con ira, ya estás haciendo pecado.

Desperté, oí:

Deja los “porqués” de Dios, que Él sabrá por qué quitarlos.

Que si tú aceptas los “porqués”, Él te paga un buen salario.

Pero para que te lo pague tienes que decir: “Bueno”. Y, sea como sea el porqué, tienes que aceptarlo sin preguntar.

Tú no te vayas de Dios y ve siempre por sus Pasos, porque a veces los “porqués” es Dios poniendo y quitando.

Hasta que pone un “porqué” que es silencio y es escándalo.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 4 de noviembre de 2025

Enséñale a tu carne que siga a tu espíritu

En Sueño Profético decían:

El espíritu mueve con facilidad a la carne para que actúe como él quiera, esto en lo que no es de la Gloria. En lo que es de la Gloria cuesta trabajo por la Libertad que Dios al espíritu le deja.

Dijo uno:

Al espíritu que está al servicio de Dios lo sigue la carne con un trabajo de ayuda, que el que lo ve no le llama trabajo. No le llama trabajo porque ve  su actuación sencilla. Es el espíritu el que guía al trabajo y le hace a la materia que viva felicidad, despreciando todo lo que hay en la Tierra que te obliga a que trabajes, a que el tiempo lo quemes sin que te sirva para lo Eterno.

El espíritu de Dios ni sufre ni tiene envidia por oposición mejor, pero sí sufre por querer servir a Dios cada día mejor, y le manda a la materia que primero es lo de Dios.

Estos son a los que ves con dominio de materia que, con todo el peso que tienen, con facilidad tiran de ella. Si piensas esto ves que el espíritu es el que tiene la fuerza. Cuando un cuerpo queda muerto se necesita una gran fuerza para moverlo, pero cuando lo mueve el espíritu es como recorte de seda.

Desperté, oí:

Enséñale a tu carne que siga a tu espíritu, siempre en lo que Dios mande.

Y si vives esta Enseñanza, verás lo de la Tierra con muy poca importancia, lo mismo en los valores que en los trabajos que te roban el trabajo que va a la Gloria.

La Enseñanza del espíritu debería ser la primera.

Y ya siempre iría el cuerpo donde el espíritu de Dios le dijera.

Por falta de esta Enseñanza peca el hombre en la Tierra.

Y siempre lleva su espíritu al mando de su materia.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

jueves, 29 de abril de 2010

Que ya no se diga vivo - Libro 66 - Investigaciones a La Verdad - Tomo XI - Pag. 89-90-91


En Sueño Profético decían:

Dios manda esta Enseñanza para que el hombre eche freno en llegar en lo que Él dicho tiene y que es Vida Eterna, por ser Palabra que escrita está con el nombre de Evangelio. Que es Dios, Palabra en la Tierra y Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu en el Cielo.

Dijo uno:

El que a su Palabra le dé reforma que ya no se diga vivo, que él mismo se diga muerto. Y aquel que pierda la Fe ya no es vivo ni es muerto. Esto es pregunta del Cielo: ¿Quién puede vivir sin Fe? Si la Fe es la que quita la carga del sufrimiento. Si la Fe te hará sentir el contacto de este Cielo. Todo es Palabra de Dios, de su Nuevo Testamento, que Él bajó a la Tierra y se quedó escrito. El que aquí dé reforma, que él mismo se diga muerto.

Desperté, oí:

Ya tiene doble pecado no el que sólo reforma, sino también el que le sigue sus pasos.

Todo el que imponga palabras que Dios no haya reformado, que se diga fariseo y no se diga cristiano.

¡Hombres que andan de pie y deberían de ir arrastrados, como culebras y serpientes!

¡Hombres que Dios comparó con los manojos de víboras!

¡Hombres que Dios se hace Hombre para darles el Perdón y Lo clavan en el monte!

Haciendo que Él se lleve sobre sus hombros la Cruz.

Si Dios negara el Perdón no haría reforma el hombre.

Pero sería su Mando un mando como el de los hombres.


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