viernes, 24 de septiembre de 2010

En el Prójimo está Dios - Libro 58 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VI - Pag. 99-100-101


En Sueño Profético decían muchas palabras como si dos hablaran, que aquí las dictan:

Si tú buscas a Dios, Él ya te espera.

Si tú quieres hacer el bien tienes que ir al Prójimo, y en el Prójimo está Él.

Si hiciste mal, antes de estar a su servicio, el Perdón te lo da cuando tus palabras digan: "Yo, Señor, pequé y no merezco estar delante de tu Presencia, porque yo sé que Tú eres el único que sabe todo, aunque palabras no digas y tu Imagen no vea".

Ahora piensa en que te hagan mal. Si no eres de Dios te dicen en la Tierra: "Tú hazle el mal peor y no quieras su presencia". Esto no es responder de Dios. El que siente el Amor de Dios, está en su respuesta: "Si Dios perdona, yo también tengo que perdonar. Y si Dios levanta al caído, yo tengo que levantarlo. Si Dios tiene a los niños en su Gloria como Ángeles, yo tengo que respetar a los niños y no darles malos tratos ni enseñarles enseñanzas de hombre, diciendo: "Esto no es malo, cuando llegue a hombre ya sabe que de niño le enseñaron". Esto tiene esta respuesta que dicen en la Gloria, para que quede dictada y se escriba en los Libros:

El niño no puede saber lo que puede darle la muerte. Ya, para que se acostumbre, ponle, cuando tenga tres años, zapatos de hombre y se los amarras para que no se les salgan, para que ya, cuando llegue a hombre, sepa ir con zapatos grandes. Ya la ropa que no se descubra, porque es pecado y tiene que ir tapado. También, acércalo a una lumbre y déjalo para que la cuide y eche leña. Y coger en sus manos alhajas de grande valor, y que salga a la calle con otros niños jugando, crees que aunque le digas "ten cuidado con esa pulsera", si alguien se la pide por un grande juguete, ¿crees que por mucho que sepa el niño no dejaría la joya y cogería el juguete? y ya, como final, estar en una altura jugando, y si de abajo lo llamara riñéndole, puede que diera un salto, creyendo que lo cogerían en brazos. Y si los padres lo maltratan, no tienen saber para defenderse y dejar a los padres para que castigo les diera la ley.

Desperté, oí:

Era hablando todo el ArroboDesprendimiento del espíritu por la Fuerza del Mando de Dios y obediencia en la carne esperando el retorno del Mando (L.76-Pag.73-74-75) de la enseñanza del mayor y del niño, cuando dicen que al niño hay que enseñarlo a todo, para que cuando llegue a hombre ya sepa lo que de niño le enseñaron, y que no era nada malo.

Pues en la Enseñanza de Dios la diferencia es más grande que si comparas la lluvia y el Sol.

Lo primero del Mensaje era decir que el que cree en Dios y Lo ama, hace lo que Dios enseñó con sus Mandamientos.

Era decir una palabra, y decían otra palabra contestando. Pero era el mismo Poder de Dios en un espíritu hablando.

Ya termina el Dictado con estas palabras dichas en la Gloria:

Las alegrías de los Prólogos de los Obispos se aumentarán cada día más, porque más prólogos Dios mandará para que se pongan en los Libros.


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