Mostrando entradas con la etiqueta Investigaciones a La Verdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Investigaciones a La Verdad. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de julio de 2026

Saber sin poner a Dios delante

En Sueño Profético decían:

La sabiduría del hombre raras veces no retira de Dios. El saber de la materia, el que tenga este saber con grande fama, muy pocos, poquísimos no tienen el espíritu abandonado de la Existencia de Dios. Esto constantemente lo está demostrando el catedrático y el labrador de los que labran el campo.

Dijo uno:

Estos hombres, que el Cielo y la Tierra son sus matemáticas y sus ciencias, tienen la Imagen de Dios en el grano, en el labrar y en la cosecha. El grano y el labrar son matemáticas de Tierra y las ciencias son su Cielo, donde de él todo esperan. Ellos siembran, ellos labran, pero de Dios siempre tienen Presencia.

Dijo otro, que los libros enseñaron y él a muchos enseñó en la Tierra:

Yo recibí la mejor enseñanza del que labraba la tierra. A ninguno oí decir: “yo he sembrado bien y la semilla es buena, la tierra también lo es, no hay duda que tendré buena cosecha”. Jamás oí este desafío, como hace el hombre culto, como yo hice también cuando viví con materia, hasta que pude aprender de los que labran la tierra.

Desperté, oí:

¡Qué verdad, acorazada de grandes y justas razones!

¡Qué verdad que al que ahí sabe nunca le oyes decir: “este saber es de Dios”!

Este saber no es de nadie.

Mañana yo moriré y el saber en otro nace.

Cuando Dios le diga al saber “aquí di que también sabes”.

Esto lo dicen muy pocos, que aprenden a no engañarse.

Porque no es saber, saber sin poner a Dios delante.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 28 de julio de 2026

Si sabes que hay Dios, no te pongas en contra de este Dios

En Sueño Profético hablaban de los que Dios se comunica. Decían:

De la mayoría, están sus inteligencias vacías de saber humano. Pero este vacío esta lleno de Sabiduría Divina. Este “llenar”, es lleno por Dios, no dejándole cabida para la sabiduría material. Si el hombre estudiara nada más que esto, vería que ella es Profeta.

Una persona que no sabe ni lo elemental, y que en Teología esta apta para formar un Tribunal –y no lo dice ella, sino nosotros–, eliminaría a varios que se cuentan con calidad de teólogos. En esto, si tú eres sencillo, ves a Dios.

Éstos temas, tan difíciles para el hombre y tan fáciles para Dios, ves que no son del que los dice. Esto, debería servirle al hombre de claridad para aceptarlo.

Buscando en lo material el talento más grande que hubiera en el mundo, no podría, a diario, en 15 ó 20 minutos –y a veces en menos–, hacer los Escritos que ella hace, intachables por el hombre e intachables por Dios, por ser Él el que manda que los escriba.

Los Libros sean publicados por orden cronológico. El que hizo la “A” hizo la “U”, pero hay que empezar por la “A”. Los últimos tienen una Teología, más para desmenuzar, que para oírlos solamente. Habrá quien lea estos últimos, sin haber oído nada anterior, y quede sin satisfacción. A éstos tienes que decirles: “Lee el primero, y en este primero encontrarás la “A”, y al final, la “U”.

Se darán casos de personas que, sin ser grandes intelectuales –como el hombre les dice–, de ellas salgan grandes profesores de espíritu.      

Desperté, oí:

El hombre, todo lo que Dios hace, debería aceptarlo con Amor, una vez que Dios es Infinita Sabiduría.

Lo que Dios hace, tan sólo lo sabe el Padre, el Hijo y el Espíritu de Dios Padre, que es el que realiza.

La Sierva de Dios Padre, nunca sabrá el hombre por qué Dios la eligió.

Ésta era Mujer normal, pero este normal destacaba su anormalidad.

Si estudiaras este “normal”, verías que a ti te faltaba. Si sabes que hay Dios, no te pongas en contra de este Dios.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C7 

miércoles, 22 de julio de 2026

El hombre es obediente a todo lo material y rebelde a todo lo espiritual

En Sueño Profético hablaban de la seguridad que el hombre tiene en lo del hombre y de la inseguridad que pone a todo lo seguro, que es el espíritu.

Dijo uno:

El hombre es obediente a todo lo material y rebelde a todo lo espiritual. El hombre previene en lo material y en lo del espíritu le molesta el aviso que Dios le manda para que no enferme el espíritu y para que aprenda a curarlo. El hombre confía en el médico. El hombre confía en el químico que tiene un pueblo en sus manos. Al arquitecto lo respeta por la obra que va llevando, sin pensar que puede poner los pilares falsos. Al notario se confía, poniendo todo en sus manos. Y al abogado lo busca para que le defienda el caso, que él mismo lo defendería si viviera a Dios amando. A los valores de la Tierra el hombre le da un precio elevado, que luego no le sirve para alargarle la vida, esa vida de pecado. Luego, de esos valores, le pagan al cirujano y le dan palmadas en la espalda y, a veces, hasta con agrado sale el cirujano, que para ellos no tiene culpa, anunciando el cadáver. Con qué respeto lo miran, porque el quería salvarlo.

El hombre es obediente a todo lo material y rebelde a todo lo espiritual, que esto se ve en el trabajo que le cuesta enseñar al Elegido la Enseñanza del espíritu.

Desperté, oí:

Qué comparaciones tan seguras, tan medidas, que al oírlas dices sí, con palabras o inclinando la cabeza.

Que tal vez te lleguen más cuando no te oigan respuesta.

Un simple letrero puesto, aunque no tenga peligro, todo hombre lo respeta.

Una presencia robusta de cualquier hombre que vieras, le verías mala cara si un médico dijera: “Su mirada acusa una enfermedad mala, vaya pronto a una clínica, no demore su llegada”.

Ya podrías ir sediento y si una fuente encontraras con algún letrero puesto prohibiendo esa agua, seguro que caías muerto antes de beber el agua.

Pues deja esta obediencia después de la que Dios manda.

Que la cabra ha de morir, esté enferma o esté sana.

Pues igual le pasa al hombre, que a los noventa se acaba.

Aprende lo del espíritu, que éste no cuenta tiempo ni puedes ponerle números.

Pues Aquí se dice Eterno y ya sobran los números.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 7 de julio de 2026

Dios no se oculta

En este Sueño Profético decían:

La publicación de la Comunicación de Dios es necesaria. En su primera Comunicación Él le dijo: “Que me ves dilo, publícalo”.

Su obediencia pasó los límites, y Dios la llenó de Sabiduría. En este “llenar” no habrá quien pueda competir con ella, por ser Dios la respuesta, y quien permite la pregunta.

Publicar es dar testimonio del Dios Vivo y dar afirmación al Dios Poderoso. Si Esto se calla, sigue triunfando la palabra: “¿quién Lo ha visto?”. En esto, el que ama a Dios, debe saber la respuesta: “Ven y oirás su Palabra, pero diciendo”, ésta ya dicha en el comienzo del mundo.

Desperté, oí:

Si Dios quiere que tú oigas su Palabra a través del hombre, ¿por qué no acudes?

¡Es pena que beses sus Escritos y no quieras oír su Palabra!

Dios mandó a sus Discípulos a que fueran por todos los rincones del mundo.

Si Dios hubiera negado que era Dios, seguro hubiera sido que no era Dios.

Dios no se oculta, porque otro Dios no hay.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9 

lunes, 29 de junio de 2026

¡Cuántas maneras hay de decir no a la intimidad de Dios!

En Sueño Profético decían:

Quien oyera quejarse y tuviera el medicamento, si no lo diera para aliviar o quitar el dolor estaría en contra de Dios.

Dijo uno:

El que da sufrimiento, el que no quita sufrimiento pudiéndolo quitar y el que no aguanta el sufrimiento cuando sea suyo no está con Dios. Estar con Dios es oír el dolor y ofrecerse para calmarlo. El dolor puede ser bien de carne o bien de espíritu, que éste es mucho mayor. El que da sufrimiento está en olvido de la Presencia de Dios, y el que recibe el sufrimiento, si tiene el espíritu débil, se aparta de Dios.

Hay sufrimientos que llegan permitidos por Dios, y al pasarlo llega la intimidad con Dios. Intimidad que tú buscas y, entonces, Él te la da.

Desperté, oí:

¡Cuántas maneras hay de decir no a la intimidad de Dios!

Una, no ayudando al que sufre, que esto es Mandato de Dios.

Otra, no cogiendo el sufrir diciendo: “Él sabrá por qué llegó”.

Y otra, dando el sufrimiento sin pararse y decir:

     - Señor, dame el perdón, que vivo arrepentimiento. Que primero lo hice mal sin cumplir tus Mandamientos, y después me llegó pecar de acción y de pensamiento.

Al que piense esto, con profundo arrepentimiento, Dios le da intimidad y escandaliza a los buenos.

A los buenos que no cumplen el verdadero Evangelio.

Que esto ya ocurrió en la Tierra cuando Él bajo del Cielo.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 23 de junio de 2026

¡Dios me ha mandado!

En Sueño Profético decían:

Ella tiene que recibir el sí o el no del hombre. Ella es Portavoz de Dios. Son 20 años recibiendo, y el hombre 20 años mandando callarla.

Estos Escritos, su cometido es cundir a Dios Vivo; enseñar a que practiquen la vida espiritual, a que el hombre no tenga tan olvidado a este Dios, a que el hombre piense que si no tiene Amor al Prójimo, ¿cómo su espíritu va a vivir después Gloria.

El hombre tiene la Comunicación de Dios por un imposible. El hombre castiga cuando hablan del arrobo, cuando el espíritu es traído Aquí. El hombre castiga, persigue y se mofa del Lugar donde Dios hace su Aparición en él. 

Dijo uno:

El hombre no debe hablar de Dios cuando no amé, ni cuando crea. El hombre tiene más perdón cuando habla de Dios sin creer en Dios, cuando busca quien pueda hacerle ver que Dios vive.

Otro habló y dijo:

Dios, cuando vivió de Hombre, a los que en Él no creían y hablaban del Padre, los callaba con estas Palabras:

Si sabéis que habla mi Padre, no va la extrañeza cuando Yo diga que soy el Hijo, una vez que en Mí veréis Palabras y Acción tal como fui anunciado por los Profetas”.  

A éstos les hablaba y pronto se retiraba de ellos. El que le preguntaba sin haber creído en el Padre, pero con Amor, Él allí se quedaba y los enseñaba a amar y aceptar que Él era Dios y Carne. Luego, Todo desaparecería, y ya vendría sólo Espíritu.

Aquí no dijo la palabra “hipócritas”, porque decían: “No creímos ni nos enseñaron. Ya, publicaremos tus Palabras”.

Él los despedía con estas Palabras: “Mi Paz os doy”.

Desperté, oí:

Dios Hombre no podía tener amistad con el que decía: “Yo quiero al Padre, pero Ése no es el Hijo”.

Dios hombre no podía sentarse a la mesa del que a Él no lo aceptaba.

Enseñaba para que cundieran sus Palabras.

No hay un Elegido por Dios que tenga escrito que Dios le dice que calle, que sus Comunicaciones las publicarán después de muerto.

Este silencio es puesto por el hombre.

Pero Dios le manda que sean puestas al alcance de todo el que quiera saber de esta Gloria.

Dios elige al hombre
para premiarlo,
y el hombre intenta
a Dios castigarlo.

El Lugar, si tú lo estudias,
da distinto resultado,
y sufre si no lo cumple,
lo que Dios ya le ha mandado.   

Siguiendo firme obediencia
por donde Dios va llevando.

No hay alegría mayor
que decir: ¡Dios me ha mandado!

Porque si manda este Dios,
no manda, que está premiando.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9 

lunes, 15 de junio de 2026

El amor con dudas, no es amor

En Sueño Profético yo decía:

“Señor, aunque el hombre me mande que calle, Tú dame fuerza para que no calle”.

Se acercaban muchos, pero sin piernas, y como transparentes, y decían:

Tu silencio no lo conseguirá el hombre, por ser Dios el que les permite que te atropellen. 

Tu presencia confunde al que silencio te ponga.

Si el hombre no oye al espíritu que Dios arroba, ¿cómo el hombre va a saber de Aquí?

El hombre, todo lo que sabe, es por espíritus que han vivido las dos vidas.

Desperté, oí:

Si aceptas lo de ayer, ¿cómo no aceptas lo de hoy?

Si tú hoy no aceptas, no hables del Dios de ayer.

Ama a Dios, pero no dudes.

Si dudas, no amas. Y si amas, no dudas.

El amor con dudas, no es amor, es traición.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C8 

viernes, 12 de junio de 2026

Dios, Vida y Luz

En Sueño Profético decían:

Dios, Verdad y Vida. Dios, consuelo del afligido. Dios, Luz Divina que te quita las tinieblas cuando esta Luz pidas. Dios, silencio en la Paz. Dios, infinita Sabiduría. Dios, camino por donde vayas, cerca o lejos, Él siempre será tu compañía. Dios es Mando que no ves cuerpo, porque cuerpo no es el Mando, es el Mando el que hace el Cuerpo. Y ya ves a Dios andando, andando sin hacer camino porque camino es su Mando. Dios, Dueño de todas las vidas. Dios, todo está en su mirada, y el hombre todo esto olvida. Dios, oración que se hace para que el hombre Le pida. Dios, Luz, agua y aire, que todo hombre utiliza, y sabiendo que si falta, a él le falta la vida.

Desperté, oí:

Si este Mensaje lo leyeran, deletreando, los cristianos, qué difícil te sería encontrar un hombre malo.

¡Cómo te describe a Dios, en la Gloria, su mismo Mando!

Es su Poder en Palabras el que creó la materia cuando nada había creado.

No hay quien diga lo que es Dios como lo dice este Dictado, sin que nadie quite ni ponga para después publicarlo.

Quién diría “yo me atrevo a reformar”, si antes de yo escribir tengo que ser por Dios reformado.

Dios, Vida y Luz para el que quiera esta Luz. Que jamás Dios la ha negado al que no quiera vivir en tinieblas y apartado de su Mando.

Dios, pocas palabras: infinito en Amor y Mando.

Inmenso en el Perdón, si el Perdón lo vas buscando.

No hay quien olvide este Mensaje, si lo has leído o lo has deletreado.

Porque es Teología dicha en Gloria y ahí en Dictado.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 26 de mayo de 2026

El espíritu y la carne tienen su alimento y su veneno

En Sueño Profético decían:

Si estás pecando y buscas obediencia puedes dejar de pecar. Si no estás pecando y huyes de la obediencia puede cogerte el pecado porque tú sitio le has dado.

Dijo uno:

Hay varias formas de abrirle la puerta al pecado y por eso hay varias formas de pecar, aunque pecado es pecado. Hay quien busca el pecado y hay quien peca porque el pecado lo siguió a él haciéndole ver que no es pecado y queriendo envolver el pecado en la envoltura de lo que envuelve lo bien hecho, diciendo que esto no es pecado. El que se envuelve con el traje de pudor jamás peca, porque el pecado se retira. El que su carne ofrece al pecado usando el desnudismo está pecando y andando el camino de la condenación. Dios perdona, pero no hacer lo que Él tiene mandado es vivir fuera de su protección, es vivir en mano contraria.

El espíritu y la carne tienen su alimento y su veneno. El alimento para que no muera el espíritu es hacer y vivir lo que Dios tiene dicho. Y si no quieres matar tu carne no bebas veneno. ¿Cómo podría complacerte un farmacéutico vendiéndote poca dosis de veneno a diario por amistad que tuvieras porque tú quisieras comprarlo, con tus ejemplos y razones, para irte envenenando? Pronto te haría justicia, porque sabría que vendértelo era matarte y dándotelo a probar ya te estaría envenenando, y acabarías echándolo a empujones.

Pues, ¿cómo quieren que Dios, hombres necios de la Tierra, diga sí a los pecados y rechace obediencia?

Desperté, oí:

Para no matar la carne el hombre analiza los alimentos.

Para no matar la carne tú haces por enterarte de aquello que mal le sienta a tu cuerpo.

Qué ejemplo el del veneno, que aunque tú quieras comprarlo no te lo da el farmacéutico.

Y todo para morir, porque morir sólo muere el cuerpo.

Si el espíritu lo cuidara el hombre dándole buen alimento con obediencia y recato, pisaría Tierra y viviría Cielo.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 18 de mayo de 2026

Dios elige el espíritu

En Sueño Profético decían:

Dios elige el espíritu y ya le sigue la carne. El espíritu son los cimientos y las columnas que mantienen el edificio del sufrimiento. Dios elige al tronco que está sano por cumplir los Mandamientos, que éstos son los Elegidos para hacer revolución con esta Enseñanza. 

Estos Elegidos tienen que haber probado todas las amarguras de esa vida sin que se conozca en su mueca, sin que se cansen en su seguir a Dios. 

Éstos son como el árbol al que le cortas una rama y otra nace, que puede que sea más larga, más fuerte y más hermosa. Pues éstos son los que Dios elige, los que a más caminantes amparan.

Éstos están preparados para poder decirte que llevas tu vida bien o que la llevas cambiada, o que tomes este medicamento porque a Dios tienes disgustado y puede que al tomarlo quites a más hombres del pecado.

Éstos son los que te dan palabras de consuelo, porque de Aquí se las han mandado.

Éstos son los que te transmiten las palabras cuando Dios te ha apartado, cuando Dios dice que mañana el camino está cambiado, y tú no notas pedruscos, porque el camino es más llano.

Éstos son los que remueven lo que los hombres tienen olvidado.

Éstos son a los que, cuando pasan por sitios donde no aman, censuran su caminar.

Desperté, oí:

¿Quién podría hacer, mejor que Dios, que todos siguieran al que Él dice que diga si el Cielo, el suelo y la naturaleza están al Mando de lo que Él diga?

No comprenden las cabezas que tan sólo por Servirle, ya su caminar no deja.

No deja Dios al Instrumento para que todo lo diga con la fuerza que Aquí, en el Cielo, le mandan.

¿Qué más da un no del hombre cuando lleva el sí de Dios?

¿Qué más da el sufrimiento que el hombre le dé en la Tierra si a Dios no le manda pecado y el sufrir ahí lo entierra?

Estas Enseñanzas serán tan certeras para el hombre, que el hombre las buscará como la lumbre y el agua.

Como el descanso a la noche.

Como el día cuando te llama.

Como todo lo que es vida, pero vida que no acaba.

El hombre irá sediento en busca de esta Enseñanza, porque la Vida Aquí empieza cuando la vida ahí acaba.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 12 de mayo de 2026

Dios al hombre siempre está amando

En Sueño Profético decían:

Si piensas queriendo pensar, verás que nada tiene cambio de lo que Dios puso necesario para la vida del hombre. Verás que todo guarda obediencia, lo que al hombre es necesario. El día, si el hombre lo mandara, habría días largos, tan largos que en ese día habría invierno y verano, pero el día no se iba. Pero a otro no le iría bien el día largo e intentaría achicarlo, aunque luego, dentro de dos días, el día lo quisiera largo. Igual pasaría con la noche, cuando se hace tan larga y otras veces te despiertas queriendo noche agrandarla porque el cansancio no quiere que llegue la mañana.

Dijo uno:

Qué cierto que si el hombre pudiera mandar al día y a la noche, ¡pobre día y pobre noche! ¡Pobre mar y pobre aire, pobres rayos de Sol y pobre lluvia que tantos insultos oye!

Nada de esto tiene cambio porque no llegan los hombres.

Desperté, oí:

Han comparado Fuerza y Mando de Dios con lo que el hombre quisiera.

Que si aquí Dios les diera Mando, siempre estaría la noche para unos o el Sol para unos cuantos.

Allí pondrían tierra estéril, aquí siempre viendo tallo.

Ahora aquí que llueva, ahora nube para el llanto.

Y el final sería acabar con lo que Dios puso al hombre para vivir necesario.

Dios les deja libertad para que amen como Él al hombre siempre está amando.

Para que cuide su espíritu aquel que quiera cuidarlo.

Enseña que a Él lo busquen porque Él está esperando.

Lo que le da vida al hombre no puede el hombre tocarlo.

Porque saldrían perdiendo los que a Dios viven Amándolo.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 4 de mayo de 2026

Donde hay un enfermo o pobre, allí estoy Yo

En Sueño Profético decían:

Para saber si Dios habla, estudia primero el temple. Este temple es único, sin alteraciones. Este temple saca de sitio al espíritu contrario. Su trato es bullicioso y siempre contento; contento que va traspasando el obstáculo de la carne y humillando a ésta a que quede el espíritu de dueño y señor, dándose grandes transformaciones en el que sigue al Profeta. 

El que a Dios se acercaba, de Dios se llenaba. A Dios Lo desprecia el que no Lo necesita; no lo necesita el que en lo material todo le sobra; y todo le sobra porque no conoce al Prójimo; y no conoce al Prójimo porque no conoce a Dios. Dios es Prójimo, y Prójimo es Dios. Hay quien busca a Dios sin ocuparse del Prójimo. Aquí se esconde Dios. Y sí se te aparece, cuando buscas al Prójimo sin acordarte de Dios. Este dogma tiene clausura. Él dejó a la Madre y se ocupó del Prójimo. Esto era la Voluntad del Padre. Por eso dicho está: “Donde hay un enfermo o pobre, allí estoy Yo”. Hay quien buscaría a Dios si este Dios no le pidiera cuentas.

Desperté, oí:

Si el hombre pensara que su mecanismo está todo en un Sí de Dios o en un No, vería lo poco que sabe.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C10 

viernes, 1 de mayo de 2026

Si el bueno fuera bueno no abundaban los malos

En Sueño Profético hablaban del bueno y del malo. Del que a Dios no ama y del que Lo ama. Decían:

Si el bueno amara a Dios con las mismas ganas que el malo es malo, se acababa el malo y sólo verías hombres buenos. Porque Dios Poder les mandaría para dominar a los malos. Y puede que el malo acabara a Dios amando y persiguiendo a otro que fuera malo.

Dijo uno:

El malo defiende al pecado y lleva gente al Infierno. Si el bueno a Dios se ofreciera, defendiera el pudor y Amor al Prójimo diera y buscara el dolor, se amansaban las fieras. Pero el bueno es débil para buscar al malo, y el malo sigue su avance y al Demonio contentando. Si el bueno fuera bueno acababa con los malos, y se vería con destaque al bueno buscando al malo.

Este Mensaje su título es: “Si el bueno fuera bueno no abundaban los malos”. Si el bueno a Dios amara y practicara el ejemplo que tiene que dar el bueno, pisoteaba lo malo y se vería extraño el encontrarse un hombre malo.

Desperté, oí:

Debería dar tristeza el pensar que el malo avanza porque al bueno aún le falta para ser bueno.

Aún le falta el cundir con el ejemplo el Evangelio.

Si Dios quitara la libertad todos morirían ya buenos.

Pero la Gloria sería como ese Mundo, ya sin cuerpo, y a Dios cuentas pedirían.

Porque aquel que fuera malo, aunque en la Gloria estuviera, Dios sabía que no lo quería.

Dios deja la libertad como al pájaro que anida.

Que si quiere vuelve a la rama y si no muere la cría.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

viernes, 17 de abril de 2026

El pecado destruye el camino de los Santos

En Sueño Profético yo decía:

“Señor, ¿por qué personas que son buenas, a veces se les pone ese genio y se sofocan por nada?”.

El demonio no quiere estar pasivo. Éste, quiere la actividad. ¡Y ya se encargará él de tener bastantes clientes!  

Tu Enseñanza es para esto: La materia es impulsiva y, por consiguiente, se va al mando de estos espíritus diabólicos. La ira es la mercancía que más reparte el demonio. Pero si tú aprendes a despreciar esta ira, Dios te manda toneladas de bondad, dejando a la ira en un lugar aplastante. La ira, la venganza y el odio son los armamentos del demonio. El Amor, la humildad y el perdón, son el Sello auténtico de Dios. Si tú practicas esto, ya vas enseñando cómo amar a Dios. El espíritu de Dios tiene que estar siempre contento. Ésta es la forma de ahuyentar a los espíritus diabólicos.

Desperté, oí:

Pero este contento tiene que ser Divino, no pagano.

Hay quien quiere buscar la alegría en el pecado. Esta alegría es falsa, corta y retira de Dios.

Esto no es alegría, esto es Infierno o Purgatorio, pero sin Gloria.    

No pueden ser engañados 
los espíritus que Dios coge 
para quitar el pecado, 
porque entonces se vería 
a Dios con endemoniado.

Y Dios se hizo Materia 
para enseñar a apartarlos.

Dios no puede ser amigo 
del que vive con pecado.

Porque el pecado destruye 
el camino de los Santos.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C8 

lunes, 13 de abril de 2026

Ama al hombre como Él dijo

En Sueño Profético decían:

Sin Amor a Dios se hará la vida material dura, no tendrás el sufrimiento en silencio, te faltará caridad en el momento del perdón y puede que el sufrir te hiciera pecar.

Sin Amor a Dios no harás vida de ejemplo, ni tus palabras cerrarán heridas, ni curarán llagas.

Sin Amor a Dios no oirás el lamento del necesitado, ni sufrirás por el que a Dios no ame.

Sin Amor a Dios eres fiera domada que conoce al domador, y conociéndolo lo mata en el momento de la riña o cuando vuelva la espalda.

Este es el hombre sin Amor a Dios.

Dijo uno:

El Amor a Dios es el que lleva al hombre a la Paz, le cierra las puertas a la ira y acapara el sufrimiento hasta que Dios lo retira. El que ama a Dios tiene sufrir y aceptación sin admitir un consejo que no sea de Dios. Dios, cuando vivió de Hombre, lo primero que quería que se aprendiera y se practicara era el Amor, pero un Amor que se pasara de mano en mano, con grandes y chicos, y en mitad una columna de fuego Divino, Eterno, que lo forme el Amor del hombre a Dios, y ya viviría su Mandato, que es éste:

“Amaros como Yo os he amado”.

Desperté, oí:

Al hombre le es imprescindible vivir amando a otros para que no decaigan las ansias de llegar a la Gloria.

Para derrotar al pecado.

Para buscar al que anda perdido del rebaño de Dios.

Para compadecer al más débil.

Para sentirse llamado por el Prójimo.

Para tener caridad con el que pecó y ya no está pecando.

El que ama a Dios no puede nunca ser malo.

Ama al hombre como Él dijo y ya estás a Dios amando.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 8 de abril de 2026

Compara los errores con la Verdad

En Sueño Profético vi llover con gran fuerza, luego se vieron los mares y una voz decía los nombres. Se presentó un gran viento y se llevó las calles donde tenían el letrero, quedando todo en montones de escombros. Se vio una fuerza de luz y dijeron:

     - Esto es un rayo, que baja con su destino y hará barreras en el suelo hasta quedar enterrado, y nadie tendrá poder para que no caiga el rayo. Después oirás el trueno, que tampoco hay poder para ponerle silencio.

Esta Visión que se ha hecho está dentro de las fuerzas a las que el hombre no puede hacerle frente.

Dijo otro, contestando al que explicaba:

Aún hay fuerzas mayores, como el corrimiento de tierra, enterrándose los pueblos, y las olas de los mares desafiando en altura a grandes barcos de peso y llevándolos a la orilla o hundiéndolos sin esfuerzo. 

¿Por qué no se para el hombre y mide su poder con lo que Aquí se ha nombrado? Tal vez se enmiende aquél que la Gloria quisiera.

Desperté, oí:

Con lo que se ha nombrado el hombre se achica, pero no se enmienda.

Se achica cuando la ola se hace como la montaña.

Se achica cuando el terremoto divide la tierra dejando tremendas brechas.

Tan tremendas que al mirarlas te ves como una parte de pavesa, que ni siquiera te ves como una pavesa entera.

Ya, si ves el rayo bajando con silencio y oyes el trueno, te justifica lo que ya ha pasado si tú te quedas con vida, sin quedar enterrado.

Si ves el rayo, ves al hombre fracasado con su valentía y su poder.

El rayo y la tormenta, con sus truenos de poder, achican al hombre al caer.

Que más achica que enmienda.

Con el huracán el hombre se ve como tarabilla al aventar.

Cuando lean este Mensaje, al nombrarlo, le dirán:

“El Mensaje que compara los errores con la Verdad”.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 1 de abril de 2026

No desmientas lo de Dios

En Sueño Profético decían:

No poder ver y desmentir, tiene disculpa. Poder ver, no querer ver y desmentir, tiene castigo. Esto en el trazo de Dios. Comparemos en lo material: Castigar unos documentos que no has leído ni has estudiado. Esto traería consecuencias graves cuando el dueño estuviera ceñido a las leyes legales. Pues figúrate Dios, mandar sus Palabras, no quererlas oír y dar mal trato, con palabras diabólicas, al que día a día busca donde poderlas dejar para que su fruto sea seguro y abundante.

Dijo uno:

Es difícil saber quién pintó el cuadro, aunque el hombre diga que es fácil. Pero si el que está pintando no niega a nadie su visita, aquí no cabe duda al decir quién pintó el cuadro. Alfarero que moldea y que pueden estar mirando. Quien desmintiera aquí ya era vivir pecado, porque podría perder el alfarero el salario.

¿Ves lo que es el no querer ver cuando el ver no te han quitado?

Desperté, oí:

No desmientas lo de Dios si el ver no te lo han negado.

Que puede que Dios te aparte para que no sigas el daño.

Daño con tu desmentir.

Si al alfarero desmientes, ya no vende cacharros.

Que puede que tuviera fama el estilo que tuviese para moldearlos.

Y puede que ya no venda al creer que son otras manos.

Hazte una idea al decir si es Dios el que esto ha dictado.

¿No crees que se cortarían a montones los pecados?

Sigue haciendo comparaciones como al empiezo de este Dictado.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

lunes, 23 de marzo de 2026

Es tiempo de cuidar lo que siempre Eterno es

En Sueño Profético decían:

Ya, la razón con la verdad tienen cumplido su tiempo. Ya hace más de cuarenta años que se empezó a divulgar este misterio. Misterio en un principio, porque no había Enseñanza espiritual y que nadie la practicara, ni supiera orientar lo que era Dios hablando. Esto es tener a Dios vivo por imposible, o por no querer que nadie sepa que vive. Todo menos tener sed de Dios. El hombre quiere esa vida sin Dios y si algo Lo quiere es por miedo a los martirios del sitio donde Él no está.

Dijo uno:

Estas Comunicaciones empezaron sencillas y sencillas están, para el que ama o el que quiera amar. Al que Dios le molesta no puede entenderlo, porque odia lo que venga del Cielo. Odia a los Santos, que Santo es un hombre bueno. Intenta desbaratar Paz y al Prójimo lo mira siempre en desprecio.

Pues para esto habla Dios, para que el hombre no siga por el camino sin Dios. Para que los sentimientos los limpie con la oración. Para que se diferencie del animal, que sólo vive su carne, y que por eso ni se le pide cuentas ni él piensa lo que hace. Qué más da un padre animal si puede que luego el padre no conozca al hijo ya. Él come, pica o escarba y devora sin pensar. Esto es lo que Dios no quiere que el hombre sea: animal.

Desperté, oí:

Si el hombre no tuviera espíritu, Dios viviría ahí en la Tierra al cuido de la Naturaleza, como antes de hacer el Mundo.

Pero vivía en espíritu antes de crear al hombre y a los millones de especies de animales.

La Naturaleza sin Dios tampoco tenía vida, tenía que tener Dios.

Pero ya, al crear al hombre, hace que el hombre sean dos, y ya con la libertad al hombre lo dejó.

Y Él ya habita en su Reino, que antes de todo formó, con los Ángeles que puso muchos, muchos sin número. No como los Arcángeles que hay tan sólo tres.

Dios se comunica al hombre porque dos en uno es.

Ya es tiempo de cuidar lo que siempre Eterno es.

Todo el hombre que se pierda no es por Dios, que es por él.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

sábado, 14 de marzo de 2026

La muerte lleva vida Eterna

En Sueño Profético hablaban la vida y la muerte.

La muerte queda en vida para el que vive la vida esperando la muerte.

La muerte le decía a la vida:

     - El que se venga conmigo, porque Dios así lo quiere, no entra muerto en la Gloria, porque en la Gloria de Dios todo tiene vida y nunca muere. El que se venga conmigo sin que Dios mando me diera, éste si quedaba muerto como queda la materia. Es el hombre el que te ha dado a ti, vida, preferencia, pero la mayoría de ellos a Dios lo desprecian. ¿Para qué sirve la vida si a Dios le desprecias la Eterna? Más muertes hacen tu vida que las que a mí me vean. Yo sólo le doy la vida al que vive la Eterna.

Dijo uno:

La muerte lleva vida Eterna, pero puede que ahí la vida te esté llevando a la muerte según la vida que tú vivas.

Desperté, oí:

Dios a la vida de materia le deja Libertad.

A la muerte le obedece la vida Eterna sin necesidad de mandar.

Dios abre las puertas del Cielo cuando la muerte es mandada, y ya la muerte presenta lo que la Gloria espera.

El que ahí vive con Dios adorará a la materia para que le guarde a Dios lo que nunca morirá.

La materia es de Dios, pero vive en Libertad.

Pero si amas a Dios tú la tienes que cuidar para que no pase por sitios donde practiquen el pecado.

Han hablado las dos, la muerte y la vida temporal.

La vida anda ahí suelta porque suelta Dios la deja.

La muerte ya llega justo cuando lleva este Mando.

Cuando tú has buscado la muerte, llega la muerte sin este Mando.

Más hombres pierden la Gloria por dejar Dios la Libertad.

La muerte nunca la tienes si a Dios no Lo dejas de amar, porque la muerte te lleva al que le dio este Mando.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 3 de marzo de 2026

Enfermedad, muerte y cementerio

En Sueño Profético hablaban la enfermedad, la muerte y el cementerio. Se oían por alguien que defendía diciendo: “Todos le tienen desprecio y si lo piensas el cementerio es inocente”.

Dijo la enfermedad:

     - Yo llevo muchos al cementerio porque ellos lo piden y lo quieren. Son más, muchos más, los que se buscan enfermedad que los que, sin quererla, del Cielo les viene.

Dijo la muerte:

     - A mí muchos me buscan, más de los que Dios me da el Mando, pero cuando me presento, si es que tú no me has buscado, es porque Dios me mandó. Por otro lado, ésta es la Libertad que Dios deja para la muerte y el pecado. Luego está la enfermedad que Él permite cuando el cuerpo se ha enfermado y ya llegará la muerte sin que la paren los hombres por grandes descubridores que sean del cuerpo humano.

Dijo uno:

Una vez que Dios manda a la muerte, que es su Mando, que desprenda el espíritu de la carne, ya sobra la ciencia médica, ya no llegan aquí los llantos, porque el Mando de Dios tiene que cumplir su Mando. Que su Mando es llevarse el espíritu a la Gloria o meterlo en el Infierno, sitio donde Dios no puede hacer Presencia, porque si lo hiciera haría destrucción de la Libertad que Él le deja al hombre para que continúe apartado de Él.

Infierno: nombre que compone el mal estar, la desesperación, la angustia, las tinieblas, el fuego y tocar lo imposible.

Hay que saber que si existe aquel sitio sin Dios también existe la Gloria, donde Él habita, donde está la Paz, donde empieza la Vida, donde Dios te manda, donde el Padre espera.

Desperté, oí:

¿Quién podrá decir: “A mí no me llegan estas tres cosas: Enfermedad, muerte y cementerio”?

A todos les llegará, pero si piensas en Dios no quieres buscar la muerte.

Lloras cuando Dios la mande, pero sin dejar de amar.

¡Qué razón más poderosa tienen las palabras de la muerte!

Si el hombre amara a Dios no quitaba de su mente la enfermedad, el cementerio o la muerte.

Haría una vida buena, haría una vida sana.

Y si Dios manda la muerte me voy contento con Él, por ser ya vida y no muerte.

¡Qué falta le hace al hombre que en estas tres cosas piense!

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI