Mostrando entradas con la etiqueta Hechos de Jesus Perdidos Hoy Dictados en Gloria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hechos de Jesus Perdidos Hoy Dictados en Gloria. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de septiembre de 2026

Maestro, ¿en qué te puedo ayudar?

En Sueño Profético decían:

Tendrá más ladrones robándole el tiempo, el que más te sirva. Será más tentado el que más puede mantener la lumbre que el que es tronco mojado, que quiere servir y no sirve como el que puede ir echando troncos secos y merma no va notando.

El hombre siempre repite la misma actuación cuando ve fracaso o cuando cree perder aquello que había prestado. Entonces, cierra las puertas, y por mucho que golpees, no las abrirá jamás, y por cansado que fuera, en tu silla no se sentará. Ésta es la actuación de los hombres de la Tierra.

Dijo uno:

Pero Aquí no va esa actuación cuando piense a quién le ayuda. Cuando vea la Verdad verá que a Dios no le hace falta, sino que Dios lo quiere premiar. ¿Quién ha visto que el dueño de muchos hornos pida pan por caridad y haga mil reverencias cuando el pan le dan? Esto, cuando el dueño fuera dueño y dueño de su mandar. Pues piensa si Dios dijera: “¡Ya se acabó el mendigar!” Esto no lo piensa el hombre, pero algún día lo pensará y entonces notará miedo en su disculpa callada.

Desperté, oí:

¡Qué ayuda con más relieve 
aquel que ayuda a publicar 
la Palabra que Dios a diario da!

O el que haga su servicio sin coraje, 
queriendo servirle más.

¡Qué razón más poderosa 
es la Parábola que en la Gloria ponen 
del horno, del dueño y del pan!

Forma guerra a las tentaciones 
y sigue cuando veas la Verdad.

Que puede que Dios 
ponga pies a lo que tienes 
y se vaya al que quiera su Mandar.

Ya tenía premio del Cielo 
el que le oía al Maestro: 
“Mañana me ayudarás”.

Por estar siempre diciendo: 
“Maestro, ¿en qué te puedo ayudar?”.

Éstos pisan tentación 
y reciben más que dan.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C4 

jueves, 3 de septiembre de 2026

Oración al Padre

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús en sus últimos días: 

“Haced oración a mi Padre, porque os vendrán momentos de muchos sufrimientos, de muchas dudas y de muchas tentaciones, todas en contra de Mí, porque así lo quieren los espíritus del mal. Intentarán a Mí el tentarme. Haced oración, que más buscarán a los que están más cerca, que a los que están más lejos, aunque los que están más lejos también Me amen. El que Me haya ofendido por tentación, amándome, luego llorará, y más fuerte será el amarme, cuando la oración venza a la tentación. Haced oración para que la carne no canse al espíritu. Que sea el espíritu el que le pueda a la carne. Cuidad la acción, cuando no sean de mi Enseñanza”.
 
Y viendo Jesús que no entendieron lo último que dijo, siguió diciendo:   

“El que no quiere que Yo sea Dios del Cielo, cuando vea al ave volar, dirá que está parada; y cuando esté parada, él la verá volando y a grande vuelo. Ésta es la acción que siempre tenéis que cuidar, pero más en estos momentos. Haced oración y ahuyentad los gritos de los espíritus del mal que van en silencio”. 

Desperté, oí:

Es la oración al Padre
la que Jesús hace y encarga
para el que Lo quiera.

Sabía que a los más cerca,
más tentaciones les harían.

Luego, saldría el Amor,
pero mientras, padecían.

El dejó en su Última Cena,
el remedio que sería
para todo el que Lo ame.

Y en sufrir o en alegría,
buscar su Última Cena, 
que es su Sangre y su Cuerpo,
que es la Vida.

El que a Dios ame 
y tentaciones le sigan,
que practique el Padre Nuestro.

Y que a diario recuerde:
“Éste es mi Cuerpo y mi Sangre”.
“Tomad
”, lo deja
a la libertad del hombre.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C7 

martes, 25 de agosto de 2026

La barca

En Sueño Profético decían:

Hay tantas formas de ver la Verdad en el que Aquí Dios trae, que del que no la ve, no tienen disculpa sus palabras.

Aquí voy a citar una, que de no estar este espíritu al Mando de Dios, pronto dejaría tanta búsqueda y siempre buscar dónde cundir el Mensaje, y siempre queriendo que el hombre viva con estas Palabras dictadas de horas en horas, con estas Palabras que pasarán a la Historia, pero ya sin este vivo contacto de oír: “Me dicen esto en la Gloria. Me dice Dios Poderoso que publique sus Mensajes…”. Luego, este decir se cambia en estas palabras: “Hubo en tiempos un Elegido que a diario Dios le daba un Mensaje, de una Teología tan abundante, que fue rechazado…”. 

Dijo uno:

No es leer lo que Dios dijo, como cuando nosotros Lo oíamos. Voy a contar Aquí este hecho ocurrido a la orilla de un río:

“Llegando un día, cuando ya el Maestro iba subido en una barca ocupada por los Discípulos, me quedé con grandes deseos de poder seguir al Maestro al sitio donde esperaban su predicación. Allí había más barcas que lo seguían, pero también iban llenas. Viendo el Maestro que los que estaban conmigo también se escondían su deseo de oír sus Palabras, dijo el Maestro poniéndose de pie en la barca:

   –No agranda más la Gloria de mi Padre, que pidan oír a Dios Hijo; éstos ya tienen Allí su sitio.

Y dirigiéndose a uno de sus Discípulos, mandó que se bajara de la barca, cambiándole el sitio al que su mirada le daba tanto Amor al Maestro. Cuando llegaron, mandó el Maestro que volviera la barca, ya que le faltaba un Discípulo. Cuando el Maestro hizo el cambio, le dijo al Discípulo:

   –Aunque tengo Poder de mi Padre, por ser el mismo Dios, quiero enseñar al hombre. Si Yo llego con todos mis Discípulos, no manda el dueño de la barca con tanta alegría que vuelva la barca a cargar, pero como me falta uno, lo hace por complacerme, y más Me oyen. No es lo mismo oír mis Palabras, que leer lo que dije.

Desperté, oí: 

¡Qué grandiosidad de Enseñanza 
te enseña este Evangelio!

¡Cómo el mismo Dios te enseña 
a complacer al Maestro!

Aunque tenía Poder, 
no usa de este pudiendo.

Si al dueño de la barca 
le dice que vaya a por ellos, 
este dueño sí lo manda, 
pero falta el contento.

Y cuando llega la barca, 
no suben los del Maestro.

El Discípulo se queda, 
y éste los fue subiendo, 
a los que querían oír, 
en vez de luego leerlo.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

jueves, 20 de agosto de 2026

Vamos a oír al Maestro

En Sueño Profético vi una calle sin casas, era la espalda de donde estaban las casas, eran murallas que parecían de las mismas casas. Había unos hombres hablando, pero no entendía lo que hablaban para luego contarlo.

Se quitó la Visión y dijo uno:

Ya viene la Enseñanza del hombre. Estos hombres que hemos visto, igual se vieron una mañana hablando del Maestro. Pasaba Él con dos de sus Discípulos y viendo que guardaron silencio, fue este el saludo del Maestro:

   —Es lástima que tengáis que veniros aquí, a este silencio, a referir mis Palabras y que no den salvación a muchos. Que puede que al oíros dejen de pecar y se salven. Si así vais a seguir, no id a oír mis Palabras, porque podéis pecar más que el que no va porque no Me ama.

Siguieron andando y llegaron a una plaza y había uno con gran corro, y el Maestro quiso llegar, cuando sólo se oía con grande voz: 

   —Ese hombre es Dios del Cielo. Yo voy siempre detrás y todo lo que Le oigo lo digo donde más puedan oírme. Que a veces cuentan mejor que yo el hecho que yo oí. Pues no me alboroto y me entran un gran contento porque ya se que hay otro que habla bien del Maestro”

Fue aparecer el Maestro y salirse del corro que tenía, porque le avisaron, y decir:

   —Maestro, he cogido tu sitio pero sin saberlo. Me puse a hablar de lo que Tú hablas y cuando acordé me vi dentro.

Desperté, oí:

Aquella mañana quiso el Maestro enseñar con los mismos hombres a los hombres.

Unos oían su Palabra y se escondían, porque a sus nombres podía perjudicarles el nombre del Maestro, para opinar. Aunque siempre terminaban diciendo: “son Palabras con fuerza que no ha dicho nadie”.

Al segundo que el Maestro pilla hablando de Él, él y unos amigos oían para que otros oyeran.

Y se ponían a hablar en el sitio donde más gente acudiera.

Lo mismo acudían escribas que el que cuidaba la tierra y cosecha recogía.

Cuando dicen “el Maestro viene”, se creía haber hecho mal con la gente que allí había.

Se sale y dice: “Maestro, es tu sitio. Empecé sin saber que Tú venías”.

Siempre buscaba los sitios donde más gente acudía.

El que guarda la distancia de Dios en sabiduría iba a sitios solitarios por si preguntas le hacían.

A éste le dijo el Maestro que seguirlo sin predicar y ocultándose, no le servía.

No te ocultes ante el hombre de las Palabras de Dios, que son la Salvación del hombre.

¡Qué alegría le dio a Dios cuando oyó la gente: “Maestro es tu sitio”!

Y del corro se salió con alegría y contento al oír su Voz.

Fue la Mano del Maestro la primera que en su hombro descansó.

Los que no querían decir “vamos a oír al Maestro”, nunca pudieron decir “sentí su Mano en mi cuello”.

No se oían otras palabras que el abrazo del Maestro.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C4 

martes, 11 de agosto de 2026

Apúntate a los pocos, y puede que se hagan muchos

En Sueño Profético decían:

Id a que os conozcan y no id a conocer –dijo Jesús a los Discípulos–, que los ojos dan razón a lo que los oídos oyeron y la lengua interpretó, al que quiere saber de Mí. Id a donde os quieran oír o se paren al oír hablar de Mí, como Dios que soy. Puede que al ver que sois mis Discípulos, se paren, y ya oyen y está viendo.

Coged por descanso el doblar el camino que ayer anduvisteis, para que más se enteren de que Yo soy Dios pero estoy de Hombre. Cundid mis Palabras, que para eso Yo he bajado del Cielo. Para que el que oyó hablar de Mí, hoy Me vea y Me pregunte de mi Padre, de mi Reino, que todo es un mismo Dios. Si no camináis, pocos os conocerán, porque Yo, siendo Dios, tengo que ir a que Me conozcan para que luego más digan: “Yo Lo he visto en la calle, en mi casa y hablando con los leprosos, parado con los grandes pecadores y amigo de los que ya han dejado el pecado. Yo Lo he visto en el monte y en casa de los gentiles”. Si Yo no voy a que me conozcan, nadie me conoce.

Desperté, oí:

Dios mandaba a los Discípulos porque sabía que así hablarían de su Reino.

Hablaría el que lo amaba y el que Le tenía desprecio.

Pero ya era hablar de Dios, era no guardar silencio.

Era cumplir en la Tierra lo que antes habló en el Cielo.

Era para darse a conocer a los tibios y sembrar remordimiento.

Era poderle al que desmentía que existía Dios en el Cielo.

Y los pocos que Lo amaban, ya lo buscaban y Lo seguían contentos.

¡Apúntate a los pocos, y puede que se hagan muchos!

Para cundir que Dios está vivo y que vive en los dos Mundos.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX 

jueves, 30 de julio de 2026

La gran Libertad de Dios

En Sueño Profético explicaban un Hecho de la Vida de Dios Hombre, Hecho de adoración, Amor y Obediencia:

Empezó uno:

Yendo un día acompañando al Maestro y sabiendo lo que el hombre quería hacerle –crucificarlo–, se acercaron unos, y sin propósito de hacerle daño ni propósito de defenderlo, dijeron:

   –¿Luego pararéis el caminar cuando os quiten al Maestro…?

Fue oír estas palabras, y hacer todos la misma mirada hacia Él, con gesto de admiración. Quisimos contestar y, como siempre, fue el Maestro el que dio la contestación:

   –Luego harán lo que mi Padre mande, que Yo ya lo sé por vivir mi Padre en Mí y Yo venir de mi Padre. Luego, Me verán a Mí en ellos, los buscarán, sentirán consuelo y seguirán haciendo prodigios. Por sus obras verán al Hijo del Hombre. No dejarán su caminar, porque Yo iré con ellos. Pues ya sé Yo en Mi Padre quién es el que los seguirá, el que los calumniará, el que los perseguirá. Todo está visto y permitido por Dios Padre, al que luego verán o no en su Gloria.

Desperté, oí:

¡Que grandes Palabras de Dios, dichas a la gran Libertad de Dios!

¡Dios Único para dar Libertad, sabiendo que ésta quieren quitársela al mismo Dueño, de acción y palabras!

¡Qué Obediencia demostraron al no contestarle a los tibios!

A Juan, Matías, Felipe y Andrés, fue a los que les tocó aquel día ir con el Maestro.

Éstos sabían que delante de ellos podían hablar mal del Maestro.

Si hablaban bien, les agradaba. Y si ofendían, callaban.

Dios enseñaba primero Amor, porque sabía que con esto bastaba.

Ama, enseña a amar, y ya te sobran palabras.

El Amor hace el sonido de la Palabra de Dios; del fariseo se aparta, por no estar éste con Dios; y al tibio intenta enseñarle a sentir Fuego de Dios.

Ama sin tener descanso, que descanso es Amor.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

lunes, 27 de julio de 2026

Caldero que hirvió y caldero que está hirviendo

En Sueño Profético hablaban de Dios Hombre en su Gloria. Hablaban los espíritus que están con Él, pero hablaba Dios al darles el Mando. Decían:

Hoy se dan Palabras que nadie puede igualar, como no sean otras dichas por el mismo Dios. Todas las que Aquí sean dichas para que ahí queden escritas, ya las dijo Dios cuando vivió de Hombre con los justos y pasaba por en medio de los pecadores, parándose con el que dejaba pecado por Obediencia a su Enseñanza, o con quien Él quería decirle: “Yo soy Dios, y mis Palabras dan fuerza para que no acabe vida. El que vea bien mi Mando, ya cree quién soy. El que intente reformarlo o no lo cumpla, le falta creencia o Amor, que es peor que falte Amor. Yo voy antes al que no cree quien soy y Me llama, que al que cree y le falta Amor. El que no cree, puede seguirme y Yo dejarlo, si va buscando el creer. Al que le falte Amor, Yo no puedo hacer que Me ame, porque le podría hacer pecar con mi Mando, por llegar a cumplir, pero no sintiendo Amor. Esto sería quitar Libertad de espíritu, que nadie puede quitarla como no sea mi Padre en Mí, o Yo en mi Padre después de que deje la Tierra”.

Desperté, oí:

¿Quién podría decir que estas Palabras no están dictadas en Gloria?

¿Quién, por Teólogo o profesor que fuera, podría decir que no es cierto, que arrobo no ha venido de Aquí?

Son Escritos de tal altura, 
que obligan a reverencia.

Son de Paz, son de Amor 
y son Sentencias.

El que compare Evangelio, 
ve justo uno de otro.

Con la grande diferencia, 
que ya fue dicha esta frase 
en Mensaje que le dieron:

“Caldero que hirvió 
y caldero que está hirviendo”.

Si alguien aquí desmiente, 
es que va en contra del Cielo.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C3 

viernes, 17 de julio de 2026

Dios lleva al que Lo ama

En Sueño Profético decían:

Dios elige. Cuando elige, ya han querido. Y cuando manda, ya sabe que obedecen a su Mando. Dios no puede encontrar resistencia cuando manda, porque entonces ya no manda, aparta.

En el Elegido por Dios, ya actúa Dios en las cosas que no ve el hombre, que a veces tampoco las ve el Elegido, pero obedece al sentir del Amor que a Dios Le tiene.

Aquí cuento un sentir que yo le oí a Felipe, el Discípulo de Dios Hombre:

Decía Felipe, que siempre el Maestro, cuando ya estaban juntos, le decía a cada uno la misión del día siguiente, para que cuando caminaran fueran con una ruta fija y con Mando de Dios. A él le tocó la visita a un enfermo que el Maestro manda, diciéndole que al regreso los esperara en casa de un pariente de otro Discípulo, donde ya había bastantes citados para oír al Maestro. Dijo Felipe que al pasar por una calle bien estrecha, había una moza con un aspecto más bien exigente, y le pidió que entrara a ver a su hermana que estaba muy enferma, ya que él era amigo del Maestro y podía hacer prodigios. Quedó Felipe un poco parado y sintió el Amor de Dios que le quitaba la aprobación a lo que la moza le decía. Ya dijo Felipe: “No puedo detenerme por no mandar en mi tiempo; si mañana me dan tiempo, yo vengo”. Quedó la joven con ojos de insulto, ya que antes de hablar eran de pecado, y su mirada hizo que Felipe sintiera a Dios.

Desperté, oí:

¡Cuánta Enseñanza da este Dictado, si tú aprender quieres!

La moza tiene a la hermana enferma, pero allí vive el pecado.

Querían que entrara Felipe para luego ir cundiendo que sus Discípulos entraban en sitios que no eran buenos.

Esta familia pecaba, y sin arrepentimiento.

Y Dios, de lejos, le manda, para hacer todo bien hecho.

El Discípulo sintió el grande Amor del Maestro.

Dios lleva al que Lo ama, por donde nadie va viendo.

Que aunque tú veas zigzag, lleva el camino recto.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

martes, 30 de junio de 2026

Hoy me buscan más “los lejos” que “los cerca”

En Sueño Profético decían:

Dijo un día el Maestro a unos que Lo esperaban por el camino que Él quiso pasar, pero que éstos no sabían:

“Hoy Me buscan más “los lejos” que “los cerca”. Luego buscarán, los que Me tuvieron cerca, a “los lejos” que deseaban tenerme cerca, porque éstos sabrán más de Mí Padre, porque más me han oído y más Me han preguntado. Sí están cerca sin deseo, están lejos de Dios Hombre, aunque Me digan Maestro por estar Yo contestándoles. Yo les doy mi Presencia, pero no obligo a que Me amen”.

Fue terminar el Maestro, y antes de seguir andando, éstos dijeron:

“Maestro, llevamos unas tres horas esperándote. Pero qué poco hemos pagado si fueran las horas el pago para aprender lo que Te hemos oído y lo que ya nos llevamos. Estará el camino lleno, porque lleno lo dejamos. Ya, cuando pasaron dos horas, vinimos al encuentro y traíamos el pensar: “Aunque no suba a la montaña, que nos diga algo para ellos. Que nosotros lo llevamos, y ya quedará el cumplirlo para el que sufra por estar viviendo lejos”.        

Desperté, oí:

No era aquel camino
el que tenía que pasar
el Maestro aquel día.

Pero quería premiar
a los que lejos vivían
y tenían ansiedad
de oírle sus Palabras,
que ya tenía referidas.

Muchos días, se juntaban
en la cara de la montaña,
y ya con Él la subían.

Pero si tiempo faltaba 
de haberlo oído a Él,
se dejaban la montaña,
hasta encontrarse con Él.    

El sermón que a pocos dijo,
se lo dio para los muchos.

Estas Palabras primeras,
no se dejaban de oír,
cada uno a su manera:

“Hoy me buscan más “los lejos” que “los cerca”. Luego buscaran, los que me tuvieron cerca, a “los lejos” que deseaban tenerme cerca, porque éstos sabrán más de mi Padre, porque más Me han oído y más Me han preguntado”.

Estas Palabras las aprendieron
los que amaban 
y lejos Lo iban siguiendo.

Y ninguno se quedaba
con las que había estado oyendo.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C7 

domingo, 21 de junio de 2026

Si quieres quitar pecados, habla mucho de este Dios

En Sueño Profético decían cómo enseñar el Amor, y cómo se ve el que aprender quiere. Este hecho que Aquí cuento fue visto por mí:

Llegando un día de regreso con el Maestro al pueblo que por aquellos días allí acampábamos, vimos a dos mujeres a la vuelta de una esquina, hablando, pero no con la voz baja. Una hablaba con tanto Amor, que tenías que parar tus pasos. Pero la que estaba oyendo, le hacía preguntas tan grandes…, con deseo de seguir una vida que no fuera de pecado. Ésta era una de las preguntas que en cualquiera hubiera resonado, pero no con estos deseos de aprender. Ésta dijo:

   –Y si yo hago tu vida, ¿podré luego enseñar a que no vivan vida de pecado? Nunca me he ocupado del que ha vivido sin pecar o ha vivido pecando, pero desde hace un tiempo que te oí con uno hablando y éste luego me habló a mí, me quedé impresionada; éramos dos pecadores, y sin ocuparnos del escándalo. Pero él oyó tu habla, y todo se refería al Maestro, de lo que a ti te habían contado; tan bien se aprendió tus palabras, que son las mismas que usa para arrollar al pecado; hemos quedado para el mundo, cada uno por un lado, pero yo quiero aprender. Si hay que someterse a cumplir cualquier castigo, justo lo veo el cumplir. Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir, servirlo haciendo trabajos donde a Él Lo llamen. Y si le hablan de mí, sé fijo que me perdona, porque dicen que si quieres, Él tus pecados te borra.

Desperté, oí:

Esta pecadora grande, que grandes pecados hacía, busca a la que su Amor para enseñar le servía.

¡Qué palabras se cruzaban a la vuelta de la esquina!

Tuvo que parar el Maestro para que todos oyeran darle al pecado desprecio.

Para que oyeran decir estas palabras:

“Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir”.

El que mucho ama, por fuerza va derramando Enseñanza.

Y puede que el pecador se arrepienta de sus faltas, y Dios le mande el Perdón.

Si quieres quitar pecados, habla mucho de este Dios, que es el único remedio para alcanzar el Perdón.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

lunes, 8 de junio de 2026

Dios hace que dé fruto el árbol que veas seco

En Sueño Profético decían:

Conocieron más a Dios Hombre por los que no querían que fuera Dios que por los que querían que lo fuera. Los que no querían que fuera Dios Lo perseguían y hablaban mal de Él para que no Lo admitieran los que algo en Él veían que no era de la Tierra. Los que amaban se veían tristes y silencio en la tristeza. Pues ya Dios saca fruto del que Lo persigue, porque habla de Dios en los mesones, en los campos y en las plazas. Y ya quedaron derrotados todos los que no admitieron que Dios bajaría a la Tierra para enseñar Él mismo al hombre.

Desperté, oí:

Llevaban fuerza diabólica en su ira y no ponían descanso al perseguir al Maestro.

Y en los sitios que sabían que pasó o que pasaría Lo daban a conocer con insultos.

Pues si tres había oyendo, un corro grande se hacía cuando oían: “El Maestro...”.

Había quien defendía su Vida al enterarse de Hechos.

De Hechos que iba dejando en hombres que fueron malos y Él les daba el Perdón y les prometía su Reino.

Dios hace que dé fruto el árbol que veas seco cuando sombra necesite el que a Dios esté queriendo.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C5 

martes, 19 de mayo de 2026

Pídele Luz a Dios

En Sueño Profético decían:

Hay más ciegos de espíritu por no querer ver, que ciegos sin que remedio tengan. 

Hay más que no quieren ver esta Verdad, que quieran y no puedan verla.

Son muy pocos, ninguno, los que a Dios le pidan Luz y Dios oscuridad les deje.

Dijo uno:

No quieren ver Verdad 
porque mentira encierran 
donde debían amar. 

No quieren ver Verdad, 
para estar apuntillando 
lo que debían adorar. 

No quieren ver Verdad, 
porque creen que es mentira 
que la Gloria esté “habitá”. 

El que persiguió a Dios, 
cuando le decían Maestro, 
no creía que era Dios, 
y más no querían saberlo. 

Él daba su testimonio 
de que era Dios del Cielo 
tan sólo con su Presencia, 
tan sólo con su Mirada, 
para el que quería quererlo. 

Pero el hombre, si Lo ve, 
no lo clava en el madero; 
quería ver con los ojos 
y el espíritu tener ciego. 

Éstos son los que no aman 
porque en Dios nunca creyeron.

Desperté, oí:

Es la ceguera peor, 
la del espíritu, 
que la ceguera de los ojos.

Al que es ciego de la carne, 
el espíritu le da vista.

Al que es ciego de espíritu, 
oscuridad siempre guía.

Pídele Luz a este Dios, 
verás como te la envía.

Porque notarás la Paz 
de la claridad que guía.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C7 

miércoles, 13 de mayo de 2026

Oídos y vista sobran si primero va el Amor

En Sueño Profético decían:

No son todos los que razonan y tienen que dar razón a otros. Hay quien sabe que la razón no está con él, y razón quiere sujetar.

Dijo uno:

La razón espera de la vista y de los oídos, cuando ojos ven y oídos oyen. Luego, actúa el oír y manda la razón, y la vista sigue recogiendo lo que la razón luego dirá cuando Dios a razón mande. Luego, ya la razón expone lo que la vista y el oír le han llevado. Pero todo esto, si no es de Dios, no dará razón donde razón haya. Por eso, si a los que Dios utiliza de Instrumentos vieran y oyeran, los que tenían que poner razón en estos Instrumentos, pronto darían razón.

Dijo otro que hablaba, no para el Comunicante, estas palabras que Aquí dictamos:

Cuando Dios vivió de Hombre, éstas eran sus primeras Palabras:

“Habrá quien tenga oídos y no oiga, y habrá quien tenga ojos y no vea, porque la falta de Amor los pondrá ciegos y sordos. En cambio, los que Me aman, no necesitan la vista ni los oídos, porque el Amor les habla, les da Luz y ven razón”.

Desperté, oí:

No da razón donde razón hay,
el que vive sin Amor.

Porque se queda sin vista
para las cosas de Dios.

La vista queda ocupada
por soberbia sin razón.

Y se queda con sordera,
sin oír ni comprender
lo que el Instrumento hiciera.

¿Quién mejor para saber,
como Dios del Cielo y Tierra?        

Sabía que sin Amor
nunca la razón darían
a las Palabras de Dios.

Oídos y vista sobran
si primero va el Amor.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C8 

miércoles, 6 de mayo de 2026

La Fe es imprescindible para ganar la Gloria

En Sueño Profético decían:

“La Fe es imprescindible para ganar la Gloria”.

Estas Palabras fueron dichas por Jesús, el Salvador de los hombres, a unos que le preguntaron:

   –Maestro, ¿por qué te disgusta la duda cuando duda ponen a tus Palabras? Siendo Dios, como lo sabe que eres el que Te ama, no te entristezcas.

Esto fue un día que el Maestro estaba hablando de su Reino y de que su Espíritu vendría a vivir entre el hombre, para que su Enseñanza nunca pudiera adulterarla el hombre, y unos le preguntaron que si no creían sin ver, si perdían la Gloria.

Aquí se oye al Maestro, viendo a un Hombre, y antes a Dios, por el sentir que sentía tu cuerpo:

   –La Fe es imprescindible para ganar la Gloria. Tú tienes que creer que hay Gloria y que Yo soy Dios, sin ver la Gloria y viéndome a Mí de Hombre. Si no crees que Yo soy Dios Hijo, ¿cómo vas a aprender mis Palabras? Las oirás, pero sin practicarlas. Y si no las practicas, ¿cómo darte Yo mi Gloria? ¿Ves por qué el que no tenga Fe perderá la Gloria? Pierde la Gloria porque Yo me aparto de Él. Y si él no busca mis Palabras, no tendrá Gloria.

Desperté, oí:

Aquí, Dios, aún sigue en espera y tiene Misericordia.

En espera, por ser Él el que se aparta.

Cuando aparta, no hay espera, ya manda que cumplan condena.

La falta de Fe te hace que dudes, y la duda es pecado.

Si en lo material se dudara de los alimentos, no se comería nada, y matarías tu materia.

Si pones duda al peligro, puede que tengas muerte.

Dios Hombre, cuando iba predicando y Lo recibían con duda, se iba diciéndoles a sus Discípulos:

“Aprended a enseñar donde crean”.

“Donde duden, no pueden cumplir mis Mandamientos”.

“Sin Fe no hay Amor, y sin Amor no tendrás Gloria”.

“Ya peca, el que quiere ver para creer
”.

Estas Palabras hoy las dictan en la Gloria. 

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

lunes, 27 de abril de 2026

Id perdonados y perdonad

En Sueño Profético vi una muralla y uno dijo:

En esta muralla  habló Dios, cuando vivió de Hombre, a los hombres del Amor a sus Palabras, de cómo conocer al que más Lo quería y creía que su Enseñanza no venía del hombre, que venía del Padre que se hizo Carne y era el Salvador para el que quería ser salvado.

Aquí, en esta muralla, dejaron muchos pecados. Unos los dejaron al oír al Maestro, y otros iban cuando se enteraban que aquí quedó el Eco de sus Palabras. Hubo quien aseguraba que oía: “Id perdonados y perdonad”. Esto lo referían en sitios donde, sin ellos saberlo, unos días antes ésta fue la despedida: “Id perdonados y perdonad”. 

Esta muralla separaba el pueblo del campo y con frecuencia pasaba el Maestro por la calle y Lo paraban para hacerle preguntas, que algunos querían oír a Dios como hombre, no como Dios, para seguir pecando. Y en estas preguntas era donde se paraba y ya todos oíamos:

“Si alguno va a seguir pecando, que no pregunte y que no siga. Aquel que pregunte, que pregunte queriendo oír el Perdón”.

Desperté, oí:

Hay quien ve mal el pecado aunque aún en el pecado viva.

Que para éstos se paraba el Maestro en la muralla y en los trayectos que Le hacían la pregunta.

Y ya todos oíamos:

“Id perdonados y perdonad”.

“Enseñad a aborrecer el pecado”.

“El que crea engañarme, ya está pecando, porque Yo permito, pero sé quien está pecando”.

“Practicad el Amor a mi Padre que es lo que ahuyenta al pecado
”.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C6 

lunes, 20 de abril de 2026

Dios bien sabe la verdad

En Sueño Profético decían:

¡Que grande es la Sabiduría que de esta Gloria sale!

No hay quien lea este Hablar de Aquí, y diga que es escrito del hombre.

Dijo uno:

Dios ha querido que con estos Escritos se descubra al que dice: “yo amo a Dios”. 

Dios quiere que el hombre reconozca estos Escritos aunque a Él no ame.

Dios no te da su Gloria si tú no la quieres, aunque sepa que te condenas, porque quiere que te vayas a la condenación sabiendo que desprecias la Gloria.

Los que han tenido medios de saber de Aquí por el Elegido, han despreciado y han perseguido, ¿cómo quieren éstos que Dios sea Dios para ellos?

Otro dijo:

Dios, cuando bajó a la Tierra, iba buscando a los hombres que lejos de Él vivían, y al que no sabía que era Dios. Cuando ya Lo conocían, muchos Lo despreciaban y lo perseguían: unos, insultándolo de cerca; y otros, de lejos, a manera de hipócritas. Él contestaba:

“No esperéis que Yo sea Dios en mi Gloria para el que aquí Me insulta y Me persigue. Aquí dejo la Libertad, y Allí cierro las puertas de mi Gloria. Si el que maltrata al Hijo del Hombre entrara en mi Gloria, ya no estaría mi Padre, ni Yo sería Dios”.

Estas Palabras oídas al Maestro, te daban fuerza y cogías Enseñanza.

Desperté, oí:

Aunque el hombre quiera 
disculpar el mal del hombre, 
Dios bien sabe la verdad.

Siempre que Dios trae 
un espíritu a su Gloria, 
se descubre al pecador.
 
Al pecador que su envidia 
quiere anular a Dios.

Estos Dictados afirman 
Sabiduría de Dios.

Ya pueden venir letrados, 
que si éstos son de Dios,
ven esta Literatura: 
Saber y Rima de Dios.

Si fueran grandes letrados, 
sin tener Amor a Dios, 
persiguen, desprecian 
y le quitan el valor.

¿Cómo Dios les va a dar Gloria, 
si Allí no falta este Dios?

Ya sería buscar remedio 
con desprecio a su Amor.

Dios te busca por si quieres, 
y a tu “sí” le da el Perdón.

Pero si el “sí” no lo quieres, 
no pienses en Gloria de Dios.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

domingo, 19 de abril de 2026

El que ensucia sus Palabras, no es suyo

En Sueño Profético decían:

Un día, yendo el Maestro de Cielos y Tierra enseñando de su Sabiduría, al hombre, dijo: 

“Creerá más en Mí, el que no ensucie mi Enseñanza y el que no intente reformarla aunque creyera mejorarla. El que la ensuciara, estaría pecando en contra de mi Padre, por ser Él el que Me ha enviado a Mí. Y el que quisiera reformarla, ya dudaría de quién soy. Unos son pecadores. Y los que quieren reformar las Palabras y Acción de mi Padre, si no obedecen, no Me sirven. Yo soy el mismo Dios, y por ser el Hijo, obedezco a mi Padre. Si Yo creo quién es mi Padre y no cumplo lo que dice en Mí, mi Padre no se hubiera hecho Hijo, y hoy no veríais a Dios y no tendríais quien os enseñara el Camino de la Salvación. Hubiera seguido la Enseñanza dicha por mi Padre, en otra carne, como seguirá cuando ya no Me veáis de Carne”.     

Desperté, oí:

¡Qué razón tan poderosa 
expone el Maestro a sus Discípulos 
y a todos los que allí estaban aprendiendo!

El que ensucia sus Palabras, 
no es suyo.

Y el que intenta reformarlas, 
le falta creencia.

A unos aparta 
y a otros enseña.

Pero los que le sirven
son los que usan su Obediencia.

El que reforma, puede que sea
idea del que la ensucia.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Cierre del Libro 

jueves, 9 de abril de 2026

Poder y ser Único

En Sueño Profético decían:

Dios ama y ofrece su Amor al hombre, y el hombre desprecia porque vive de Dios retirado y Dios no le obliga su presencia.

Dijo uno:

El Poder más grande de Dios, es Poder y ser Único, y no usar este Poder para que Lo quiera el hombre.

Estando un día sus Discípulos esperando al Maestro, pasaba yo con unos que trabajaban en la misma alfarería que yo moldeaba el barro. De éstos que conmigo venían, que hacían un número de cinco o seis, dos querían conocer al Maestro por lo mucho que oían hablar de Él, y porque algo sentían que ya el Maestro antes sabía. Llegó el Maestro, y tanto Discípulos como los que querían conocerlo, querían que el Maestro hiciera uso de su Dios para que vieran la verdad de por qué decía “Yo soy Dios del Cielo”.

Ya dijo el Maestro con presencia cansada pero con Poder inmenso:     

“Yo no uso mi Poder para que me quiera el hombre. Yo uso el Poder para que no Me calle el hombre y para perdonar al que hizo pecado y me busca dejando pecado por Mí. Aquí, sí uso Poder, que ya baja de mi Padre, que de Allí también Yo bajé”.

Se vieron dos reacciones: una, la de los que Lo amaban; y otra: miedo, temblor y susto a la vez. Se quedaron en dos bandos, y Él mirando a sus Discípulos, al Cielo y a dos, y conmigo tres. Ya dijo:

“Vosotros, como Me amáis, olvidáis que Yo no hago de Dios en el que desprecia mis Palabras. Porque Yo sí los conocería. Pero vosotros vivíais entre falsos y fariseos, porque mi Mando los obligaba a vivir como vosotros, pero sabiendo Yo que no aman. Esto no es del Mando de mi Padre antes de que a Tierra Yo bajara”.   

Desperté, oí:

Este Mensaje te habla
del Amor de Dios al hombre
y de la Libertad que Dios,
siendo suya, no coge.

Esta Enseñanza sirvió
para hombres y mujeres.

Todos los que Lo seguían
y de Él iban hablando,
cuando no querían saber,
el Amor de Dios
ya los iba retirando.

Dios no usa el Dios para obligar
a que el hombre Lo quiera.

Pero cuando Él aparta,
Poder queda de barrera.

Ya estaban apartados
los que cuando llegó el Maestro,
temblor hizo que se fueran.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C8 

martes, 31 de marzo de 2026

Es tranquilidad vivir con tu medida y tu peso

En Sueño Profético decían:

¡Qué saber con más provecho tiene aquel que cuida antes su espíritu que su materia! Éste está en lo fijo, en lo cierto de que su cuerpo no pasa de la tierra, de que es su espíritu el que vuelve contento a adorar al Dueño de su espíritu, que cuando lo creo era Dueño de su espíritu, pero no de su Libertad, por salir ya de esta Gloria con la Libertad dada por Dios. El que ama devuelve la Libertad integra cuando ha soltado la materia esta Libertad. El que ama, vive su vida mirando siempre el peso del Amor de Dios, para que pueda la Balanza del Amor; y siempre pendiente de que la medida Divina tenga rebose, para no dar cabida a lo que a Dios enfade. La persona que viva pendiente del peso y la medida de Dios, tiene un saber con provecho. Este saber es conocido por el que sabe la medida de Dios; por el que confía en la Vivienda Eterna; por el que piensa en la muerte de materia; por el que sabe con certeza que Dios aparta, y por ser Dios, separa.

Desperté, oí:

Dios espera que tú llegues 
cuando Él dé la llamada.

Pues si has vivido midiendo 
y bajando la Balanza, 
todo por Amor del Cielo, 
seguro que no pecaste, 
acordándote del Dueño.

Acordándote del Dueño 
y sin usar Libertad 
que pudieras ofenderlo.

Dios, cuando manda el espíritu, 
le deja sitio en su Reino.

Si el hombre no se preocupa 
de la medida ni el peso, 
cuando suelte la materia 
no se presenta a su Dueño.

Dios ha dejado que se pierda, 
por el mismo hombre quererlo.

Es saber provechoso 
el que sabe que a su espíritu 
lo está esperando su Dueño.

Es tranquilidad vivir 
con tu medida y tu peso.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C5 

domingo, 29 de marzo de 2026

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados

En Sueño Profético decían:

Hay quien pide el Perdón para otro sabiendo que él no está perdonado. Hay quien ve su pecado en otro, y en él lo ve virtud. Hay quien cree que él sí, pero aquél no. Éste es hombre con mando, pero sin Amor a Dios, hombre que manda a materia y quiere mandar a Dios.

Un día, estando parados con el Maestro, llegaron dos y le dijeron:

   –Maestro, creemos que eres el Rey del Cielo, y que tu Reino lo tienes Allí, donde el hombre ya no tiene mando. Pero aquí en la Tierra no sabemos si tienes Poder para que un amigo nuestro se vaya perdonado, ya que ha hecho muchos pecados.

Pocas Palabras dijo el Maestro, pero en las pocas lo dijo todo:

   –Ve y di a tu amigo que venga, que las palabras que tú me estás diciendo para su Salvación no le hacen falta, por hace tiempo que no peca y no deja de llamar a mi Padre. Él no ha venido en mi busca por creerse aún sucio de pecado. Pero tú pecas, Me buscas y no eres para pedirme el Perdón. Tu mando quiere que Yo, Dios y Hombre, te obedezca en lo que mi Padre en Mí tiene despreciado, y en el porqué de mi bajar a la Tierra. Yo estoy en la Tierra para salvar al hombre del pecado.

Quedó el amigo con más llanto que este grande pecador, por servir el compañero para que Dios Hombre dijera Palabras que a él le daban sufrir, ya que era el Dios del Amor, y su grande sufrir era que el hombre pecara, y éste aún lo hacía.

Desperté, oí:

Este pecador, pecando busca al Maestro, para que diera el Perdón a uno que él lo tenía porque había pecado mucho.

Quería mandar en la Gloria y que el mismo Dios le sirviera.

Aquí te dan una Enseñanza de creer, amar y arrepentirse.

El amigo que pecó, siempre estaba diciendo: “¡Si yo no hubiera pecado tanto…! ¡Voy a ofrecerme al Maestro!”.

Para que Él me mandara donde nada fuera bueno, pero que yo le sirviera como Santiago o Pedro.

Cuando me refiere el trabajo que van haciendo, ¡entonces siento una pena, que siento ahogo en silencio!

El que estaba aún pecando, él se veía un hombre bueno.

El veía los pecados en el que hacía lo que él, aunque lo hubiera dejado.

Dios conoce al que pecó y al que aún sigue pecando, y el Perdón lo recibió el que ya no estaba pecando.

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados, porque con pecado y Perdón, te quedas avergonzado.

Te quedas avergonzado y no sabes de este Dios.

Porque el mando del hombre es separación de Dios, cuando con Amor no mande.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7