lunes, 1 de febrero de 2010

Seguir el Consejo del Elegido – Libro 44 – Investigaciones a La Verdad – Tomo VII – Pag. 69-70-71


En Sueño Profético decían:

Si cogieran consejo del que Dios elige, se arrinconaría lo mal hecho y triunfaría lo bien hecho.

Si cogieran consejo del que Dios elige, quitarían a Dios sufrimiento, porque el consejo que da, ya baja del Cielo, por ser un Espíritu con prójimo dentro y querer que todos hagan con Amor y con Paz lo que Dios enseñó en la Tierra cuando vivió de Hombre.

Dijo uno:

La Enseñanza es la misma, porque la Palabra de Dios no tiene reforma, por no haber otro Dios. Hay sólo un Dios y dos mundos: Uno temporal y otro Eterno.

En el temporal se engaña el hombre cuando se cree y se nombra dueño. Y por creerse dueños la mayoría pierden el Cielo, porque la Tierra engaña con lo que tiene más precio.

Si falta Amor a Dios, tú te conviertes en caja fuerte, para guardar lo que Aquí no puede traerte.

El que Dios elige, enseña que guardes y practiques lo que luego en Gloria te piden, que es caridad, levantar al caído y no dejar que el hombre ponga enfermo al cuerpo.

El que esto pueda quitar y no lo quite, no le sirve rezar el Padre Nuestro.

Desperté, oí:

No debe extrañar que a Dios enfade el que el consejo del Elegido no lo coja.

No debe extrañar, porque Dios elige para enseñar.

El Elegido lo cogió primero en el sentir de hacer el bien.

Y después, en el arrobo, lo llevaba al cuerpo.

Todo con Mando del Cielo.

Dan consejo en la Gloria para que pienses que ahí no serás dueño de nada cuando entierren tu cuerpo.

En cambio, el valor de tus obras de caridad en el prójimo, cuando llegue Aquí tu espíritu, Dios le dobla el precio.

Y puede que mande a tu espíritu como a estos que ahí vieron muertos.


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