miércoles, 24 de agosto de 2011

Descifrar el Amor - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 186-187-188


En Sueño Profético decían:

El Amor de Dios, si lo tienes, tienes que practicarlo.

El Amor es tan fuerte, que precisa ejercerlo.

El Amor busca amar y ser amado.

El Amor es fuerza;
el Amor es grande;
el Amor es niño;
el Amor es misterio,
misterio tan destapado,
que sabiendo es misterio,
no puedes tener callado.

Ya les ocurrió a varios hombres
querer el Amor descifrarlo,
querer escribir Amor,
de haber oído contarlo.

¿Cómo puede un escritor
decir las frases con fuerza,
cuando no ame a Dios?

Este Amor, para escribirlo,
te tiene que decir Dios:
esta es mi Gloria;
éstos mis ángeles;
Yo soy el Hijo;
todo esto es Dios.

Y cuando pase el éxtasis,
si tú eres escritor,
en el libro que tú escribas
con las Palabras de Dios,
las verán que son Palabras
hablándote del Amor,
unas palabras sencillas,
pero sin comparación.

Este escritor ya te hará
el Amor versificado;
este escritor te hablará
del Amor ya comparando
con cosas de gran valor,
y luego el Amor gritando,
te hablará sólo de Dios,
y tú irás comparando
y perdiendo la razón.

Desperté, oí:

¡Ay razón que no respetas
la obediencia ni el silencio!

¡Ay razón de Amor de Dios,
que muchos llaman misterio!

Yo diría que este Amor,
te aprisiona ya en su seno,
y el gozo le hace gritar,
y tú ya dices misterio,
por no saber explicar.

Este Amor, sin tú querer,
te lo conocen en la cara.
Este Amor, hablas de él,
sin que pienses las palabras.

Este Amor te exige ya
que tú digas sus palabras.
¡Cuántas veces, yo escondiendo,
me notaban en la cara
la alegría que por dentro
el Amor me la sacaba!
Si este Amor tú no lo sientes,
del Amor no escribes nada.

No preguntes cómo amo,
porque no tengo palabras.
Si practicas el Amor,
este mismo Dios te habla.

TERESA DE ÁVILA


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