viernes, 19 de febrero de 2010

Di sin temor las Palabras que mi Padre dice en Mí - Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII - Pag. 119-120


En Sueño Profético se vio una nube grande en el campo. No se puede decir cómo se quitó la nube y quedó el Cuerpo de Dios Hijo con su Túnica y su Manto. No se veía todo el Cuerpo, y ya dijo estas Palabras:

- Di sin temor las Palabras que mi Padre dice en Mí, porque tú eres Elegido porque tu creencia buscó este Sitio, que espera al que crea mi Existencia.

Esto ya despide al que quiera que Aquí venga el silencio.

Se quitó la Visión y las Palabras, y un espíritu de la Gloria decía:

Tendrás ganas de llorar cuando recuerdes, despierta la Visión de Dios y sus Palabras, pero el Poder de Dios y el Amor hacen que queden las lágrimas sin poder salir por el sentir que sientes. Éste es un sentir que como no lo sientas no lo puedes decir.

Desperté, oí:

Al ver la Presencia de Dios y sus Palabras no puedes decir cómo sientes en tu cuerpo esta Grandeza.

Y te llega este pensar:

- Yo, Señor, no la merezco.

Pero antes de que se vaya el pensar con tristeza, dices:

- Señor perdóname, si yo lo que quiero es dar mando a tu Existencia y a tus Palabras. Lo que yo quiero es que todos vean lo que yo veo, dicho con tu Mando.

No se puede decir el escándalo que esta Grandeza Divina va a formar con los Libros que tiene publicados, que se están cundiendo por todos los sitios.

Ponen palabras y visión como hicieron los pastores en Belén, y ya el Niño de Dios aquí nacer.


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