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lunes, 31 de agosto de 2026

En el Arrobo se oyen las palabras

En Sueño Profético decían:

Se van a decir unas palabras para dar confianza al Elegido. Son éstas:

Pensamiento que te llegue no temas en hacerlo, en hacerlo o decirlo, según sea el pensar, porque el Mando baja sin palabras del Cielo.

Dijo un espíritu de la Gloria:

En el Arrobo se oyen las palabras y se ve lo que Dios está dando de Enseñanza. Pero cuando el espíritu está en el cuerpo, todo es de pensamiento, pero comprendido como si estuvieras viendo lo que tu pensar pone. Para comprender esto tienes que poner primero creencia y, ya, buscar Amor del Cielo, que esto es lo quisiera el Elegido que aprendieran los que no están aquí unidos.

Los que están a este Servicio tienen momentos de pensar: “Cuando lo dice el Elegido así será, porque él hace servicio con trabajo y sufrimiento. Que esto es lo que abre las puertas de la Gloria para que Dios más Mando te dé. Y ya, este Mando sirve de Enseñanza a todos los que están aquí unidos esperando mando del Elegido”. 

Desperté, oí:

Se va a decir al cuerpo lo que, en el Arrobo, se decía al espíritu:

No temas en decir o hacer el pensamiento que te llegue.

Pues el cuerpo y el pensar del que Dios elige para enseñar ve y oye sin ver ni oír nada.

Pero el sentir tiene una fuerza que la Tierra no puede dar.

***

Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

martes, 9 de junio de 2026

Dios vive siempre en espíritu donde sus Palabras da

En Sueño Profético explicaban lo que es la muerte, lo que es la vida, lo que es el saber del hombre y lo que es esta Sabiduría.

Dios manda Sabiduría a la Tierra para que el hombre siempre esté seguro de sus Palabras, para que avance en cultura, siendo ésta la primera, para que al niño le hable de cuando Dios estuvo en la Tierra y de que hoy está su Espíritu, que es la vida del hombre. Si Dios no tuviera su Espíritu entre el hombre el hombre no tendría la vida.

Dijo uno:

Dios da su Mando a todo lo que le da al hombre vida, que es el oxígeno, el Sol, el aire, el agua en los mares y el agua en la lluvia, y la oscuridad de la noche para que la materia busque el descanso y para que piense en el día que ya se fue, en el día que le sigue y en el que viene después de ése. Pues esto es la vida.

Pensar que no hay cuerpo que ponga resistencia para dejar esa vida cuando Dios dé su Mando a la noche o al día, y ya tienes que dejar el cuerpo y nada necesitas. Este Mando es para el espíritu, para el malo y para el bueno, con la gran diferencia de que el que ahí vivió con Él, con Él sigue Aquí viviendo.

Desperté, oí:

El que ahí no cumple su Palabra, cuando Dios deja Libertad al espíritu, luego no está Aquí con éstos.

El hombre deja este punto, de ser malo o de ser bueno, y vive en contra de Dios diciendo "son otros tiempos".

Porque con la vida que hace no puede mirar al Cielo.

Es el pecado el que mete al hombre en el Infierno.

Con lo sencillo que es vivir lo que Dios está diciendo, que es lo que dijo y lo que está diciendo, porque Dios no tiene tiempos.

El pecado es pecado en el rico y en el pordiosero, porque Dios es al espíritu al que entra Aquí, en su Reino.

Enseña, sin reformar, todo lo que sea Evangelio, diciendo "cuando bajó" o bien "hoy está diciendo".

Comprueba y ya verás que Dios no dice Palabras que tú puedas reformar.

Dios vive siempre en espíritu donde sus Palabras da, para que el hombre no pueda sus Palabras reformar.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

miércoles, 29 de abril de 2026

Ayuda con tus palabras al espíritu que esté sufriendo

En Sueño Profético hablaban de ayudar al necesitado, bien de materia o bien de espíritu. Decían:

Hay veces que ayudas a llevar el peso sin hacer fuerzas, hay veces que tu carga te la quitan tan sólo con las palabras y hay veces que te aumentan tu sufrir con las miradas.

Dijo uno:

Estas son varias formas de amar a Dios en el Prójimo. La ayuda material influye en el espíritu y la ayuda espiritual da fuerzas para llevar la carga del espíritu, que en la materia no se ve si a Dios tienes de frontera donde sufrir no pasa para la Vida Eterna. Por eso, el que ama a Dios al Prójimo llega y le ayuda en su carga, y ya ve la frontera. Que es Dios el que manda para que tu vivir sea con ayuda a tu sufrir mientras estés en la Tierra, que todo el sufrir de ahí es el hombre el que se encarga de que no falte.

Cuántas veces se hace un bien tan sólo diciendo “sí”, tan sólo dando una firma y acordándose de Aquí, pensando que Dios quiere que consolemos el sufrir, pensando que Dios no quiere que vivan en la Tierra sin comida y sin vestir, pensando que todos somos hermanos si con Dios queremos venir.

Desperté, oí:

Diciendo bien las palabras ayudas a llevar el peso sin hacer fuerzas.

¡Cuánto sufrir de espíritu se podía consolar si el hombre amara este Cielo!

Cómo se recordaba a Dios dando de comer al hambriento.

¡Qué pocos perderían la Gloria si se viviera Evangelio!

Que si todos lo vivieran tal vez Dios bajaría a vivir, en la Tierra, con ellos.

Si el hombre se preocupara de quitar los sufrimientos haría una buena ayuda sin notarse él el peso.

Ayuda con tus palabras al espíritu que esté sufriendo o busca donde se encuentre el desnudo o el hambriento.

Esto es para el que cumpla o no: “Piensa que Dios te está viendo”.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

domingo, 19 de abril de 2026

El que ensucia sus Palabras, no es suyo

En Sueño Profético decían:

Un día, yendo el Maestro de Cielos y Tierra enseñando de su Sabiduría, al hombre, dijo: 

Creerá más en Mí, el que no ensucie mi Enseñanza y el que no intente reformarla aunque creyera mejorarla. El que la ensuciara, estaría pecando en contra de mi Padre, por ser Él el que Me ha enviado a Mí. Y el que quisiera reformarla, ya dudaría de quién soy. Unos son pecadores. Y los que quieren reformar las Palabras y Acción de mi Padre, si no obedecen, no Me sirven. Yo soy el mismo Dios, y por ser el Hijo, obedezco a mi Padre. Si Yo creo quién es mi Padre y no cumplo lo que dice en Mí, mi Padre no se hubiera hecho Hijo, y hoy no veríais a Dios y no tendríais quien os enseñara el Camino de la Salvación. Hubiera seguido la Enseñanza dicha por mi Padre, en otra carne, como seguirá cuando ya no Me veáis de Carne”.     

Desperté, oí:

¡Qué razón tan poderosa 
expone el Maestro a sus Discípulos 
y a todos los que allí estaban aprendiendo!

El que ensucia sus Palabras, 
no es suyo.

Y el que intenta reformarlas, 
le falta creencia.

A unos aparta 
y a otros enseña.

Pero los que le sirven
son los que usan su Obediencia.

El que reforma, puede que sea
idea del que la ensucia.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Cierre del Libro 

viernes, 6 de febrero de 2026

El Poder y el Mando de Dios dejan alegrías con sus Palabras

 No me podía dormir pensando:

    – Señor, ¿qué haría yo para que vieran Esto que me pasa?

En Sueño Profético dijo un espíritu de la Gloria con Mando de Dios:

Quítate los pensamientos que son para que sufras y para quitarte las alegrías. Cuando te llegue este pensar de sufrimientos mira los “Humos Divinos” que Dios te manda del Cielo, que esto no te faltará mientras viva tu cuerpo. Tienen una gran fuerza porque mires para donde mires lo estás viendo.

    – Yo quisiera que pronto estuvieran más Libros publicados y más cintas con los Mensajes en canción.

Pues no dejando estos Libros y cintas no se puede presentar otro Caso como éste.

Desperté, oí:

El Mensaje no se podía escribir por las alegrías que Dios al Elegido le daba, diciendo que pronto se publicarán más Libros, aumentando los 72 que tiene publicados.

El que crea en este Caso ve más que no es de la Tierra.

Los espíritus del mal, en todo lo que puedan, intentan hacer daño, pero el Poder y el Mando de Dios dejan alegrías con sus Palabras.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - TomoVIII 

martes, 6 de enero de 2026

El Nombre de Dios en las palabras

En Sueño Profético hablaban de los sufrimientos. Decían:

Hay sufrimientos de muchas alturas y de muchos pesos, pero los mayores son la carne que Dios une y lo que da la carne unida, que esto aunque quisieras esconderlo no podrías.

Ya se va a decir otro sufrimiento que es mayor, aunque es por muy pocos comprendido. Este sufrimiento es estar viviendo al lado del que a Dios no ama y le molesta hasta que de Dios hables.

Ya que Dios me ha dado Mando para que dicte lo que dicen en la Gloria, diré cómo pasé mi vida:

    – Cuando mi padre murió yo tendría unos nueve años. La familia de mi madre tenía más ingresos que la de mi padre, pero no creían en Dios y mi madre sufría mucho por eso. Mi madre y mi padre se iban todos los días a la Ermita un rato y a mí y a mi hermana nos llevaban. Durante todo el día la palabra “Dios” en todo se nombraba, ya que este Nombre te quita sufrir y ya comprendes al que más ama a Dios y al que tuvo una gran Enseñanza de Dios. Mi madre siempre decía que su familia tenía más bienes que la de mi padre, pero que no le servían si no les oía nombrar a Dios como lo hacía mi padre. Nosotros íbamos vestidos con ropa de trabajadores, pero algo nos veían y nos decían: “Decidle a vuestra madre que tengo ingresos que dejó vuestro padre en el sitio que trabajaba”. Pues él trabajaba en una fábrica de ladrillos y lozas para las obras. Entonces mi madre se presentaba conmigo y con mi hermana, y ya nada nos faltaba.

Desperté, oí:

Todo el Arrobo era hablando de los sufrimientos y de tener siempre el Nombre de Dios en las palabras, que éstas pueden estar en el pensamiento pero no dan Enseñanza.

Ponían muchas comparaciones que no se dictan porque no serían comprendidas.

Decían que de los tres sufrimientos que hay, el mayor es vivir con el que a Dios no nombre.

Los otros dos sufrimientos que se han dicho otra vez los repiten en la Gloria, son éstos:

La carne que Dios une y lo que da la carne unida.

No se puede dejar de nombrar a los que están aquí unidos, porque Dios los tiene como a los Discípulos que vivían cuando Dios estuvo con Cuerpo en la Tierra.

Los prólogos de los Obispos dan alegría a unos, y a otros les hace pensar en hacer más mal del que han hecho.

Pero el Poder de Dios ya está quitando este Permitir.

Los espíritus de Dios hacen, sin palabras, que el Elegido sienta que Dios está con él.

 ***

Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

jueves, 7 de agosto de 2025

Todas estas Palabras llevan Amor, Perdón y Esperanza

En Sueño Profético decían:

Dios acompaña a los que van pidiendo que el nombre de Dios suba por encima de la montaña, pase los mares y sean cundidos estos Mensajes. Sean cundidos, poniendo el nombre de Dios delante.

Dijo uno:

Cada día que de Esto no sale nada en público, más se juntan las miradas cuando pasa el Instrumento. Unas, por querer saber. Y otras, por Amor al Cielo.

Hoy han visto muchas actuaciones del que tiene Dios dando ejemplo de Amor a Él, de Paz y de abrazar los sufrimientos.

Hoy no hay quien pueda presentar esta abundancia de Palabras dichas en la Gloria y con el Mando de que sean dichas sin miedo, por ser Dios su Divino Pregonero. Pregón de Dios, que si tienes Amor, este Amor te quita el sueño.

Desperté, oí:

De estas Palabras, dichas en canción, como su ritmo lleve Amor, tienen que decir: “Señor, que se oigan en todo el mundo”.

Todas estas Palabras llevan Amor, Perdón y Esperanza.

Todas estas Palabras hacen que la duda se le vaya al que quiera creer y lo atormenten las dudas satánicas.

Decían en la Gloria, que poniendo Amor, ya todo sobraba.

Que este Dios de las Palabras, hacía Imagen, te daba Vida y ya nada te hacía falta.

¡Qué pena tiene que ser abandonar el Lugar y luego morir sin él!

Esto ya es trueno en tormenta, que si viste relámpago, el trueno suena.

Pues aquí han visto de todo para poder justificar que Dios arroba su espíritu y le da Palabras para que queden escritas como éstas.

Todos los pasos que el Elegido da, antes ya han sido dichos a ella.

Unas veces en el Sueño. Otras, despierta. Pero sin voz y sin letras.

Es un sentir en el cuerpo, sin que participe ni la vista ni el oído, y sin ver hechos.

Al Poder que lleva al cuerpo, puedes llamarle vida con contrato, sin saber en la fecha que cumple.

***

Libro 40 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C3 

lunes, 21 de julio de 2025

Son Palabras por Dios dichas

En Sueño Profético decían:

Se van a dictar frases que están dichas y que en este arrobo se han repetido:

“El que me mire, Te vea. Y el que Te vea, no Te olvide”.

“Quiero a Dios Padre, quiero a Dios Hijo y quiero a Dios Espíritu Santo”.

“A ti, Primer Sagrario de Dios y Reina de todas las madres, ruega por los pecadores”.

“Si Dios no fuera Dios, detrás del hombre no iría, y no haría de Pastor buscando ovejas perdidas”.

“Quiere a Dios por lo que Él te quiere, y no Lo quieras por lo que te da”.

“Si el bueno fuera bueno, el malo no sería tan malo”.

Estas son unas mínimas frases que, en 28 años, se han dicho al espíritu sin cuerpo, en el arrobo que Dios hace del Cielo a la Tierra.

Desperté, oí:

Si los teólogos y literatos
quisieran saber del Cielo,
Aquí tendrían para ver Verdad
sin darle silencio.

Son Palabras por Dios dichas,
sin que le lleguen
culturas ni talentos.

Son Enseñanzas Divinas
de un Dios Vivo
que está en su Gloria con Cuerpo.

Esto no admite la duda
y se puede comparar
con Palabras que Dios dijo
antes de su Nacimiento,
la noche de Navidad.

Y después de su Nacimiento,
la Enseñanza que Él deja,
sin ser copia,
hoy la ves igual.

No tiene disculpa el hombre
que, pudiendo,
 Aquí, espaldas le da.

Porque Dios da sus Palabras
a nivel de noche y de día,
sin que el hombre 
las pueda ocultar.

***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C7 

martes, 24 de junio de 2025

El Amor te descubre donde Dios dice Palabras

En Sueño Profético decían:

¡Qué Verdad con más verdad 
es ver Verdad 
en el que Dios Aquí trae!

¡Qué falta de psicología 
para no ver la Verdad!

En Esto, aunque no ames, 
a Dios tienes que verlo.

Es fracaso vergonzoso 
no conocer el dueño de la fragua el hierro; 
cabrero que anda con cabras 
y no conoce el carnero; 
hombre universitario 
que no sabe escribir “pueblo”; 
arquitecto que edifica 
sin conocer los cimientos, 
ni saber lo que es arena, 
y asustarle oír cemento; 
cirujano que te opera 
el remo que estaba bueno, 
porque no supo cuál era 
cuando ya dejó durmiendo, 
confundiendo brazo izquierdo 
por el enfermo derecho; 
jardinero  y hortelano, 
hortelano, sin conocer 
la hoja de lo sembrado, 
hasta que escarbando ve 
que es patata lo enterrado, 
y al árbol ya lo conoce 
cuando peras ve colgando. 

¿Qué diría un visitante 
por un gran jardín pasando, 
si oyera al jardinero 
con cualquiera conversando: 
“No sé… si será rosal… 
o pudiera se geranio… 
¡Es tan difícil saber la flor 
hasta que no abre el tallo, 
que yo, hasta que no abra, 
no puedo asegurar si es rosa 
o puede que sean nardos!

Pues mucha más diferencia es, 
que estos Escritos no lo conozca 
el teólogo y el letrado. 

Uno, si olfatea bien, 
Gloria verá en los Dictados. 
Y el letrado que compare 
esta gran Literatura 
–ya 20 años dictando–, 
si él podría seguir 
imitando estos Mandatos.         

Desperté, oí:

Son estas comparaciones, 
justas, a la vista de cualquiera.

Esta gran Literatura 
hace que se pare el hombre.

El que diga que no es de Aquí, 
es falta de Amor al Cielo.

El literato que abra el Libro con sus manos, 
no puede decir que no.

Él tiene que contestarse, 
cerrando el Libro 
y mirando al Cielo, 
con un ¡Perdón!

Que este Perdón lo pide 
para el que dijo que no.

Los sabios de ahí de la Tierra 
tienen que creer en Dios 
cuando estos Libros tengan.

Y el que cree y ya ama, 
cuentas le pide al que dijo 
que esto Dios no lo dictaba.

¡Hace falta amar poco, 
si es de Amor lo que se habla!

Y hace falta no entender 
Literatura en Palabras.

Los Sabios de Aquí del Cielo, 
dicen que el hombre no ama.

Porque el Amor te descubre 
donde Dios dice Palabras.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Cierre de Libro 

lunes, 12 de mayo de 2025

Manantial de Palabras

En Sueño Profético repetían las palabras que yo, antes de dormirme, decía: “Señor, si me pongo mala, mi sufrir es mayor, de ver que no puedo escandalizar estas Palabras. Y me pongo contenta cuando en mi camino Tú me das fuerzas”.

Dijeron estas palabras y siguieron éstas:

Si el hombre creyera y a Dios amara, más por el Elegido miraba. Pero el trato que le da el hombre es de abandono, por no creer que Dios sabe el trato que cada uno le dé. Por eso hay que buscar quien pueda Esto escandalizar.

Dijo uno:

El cuerpo es normal que se canse y que se enferme. Pero el Poder de Dios es Medicamento que se ve que no es normal cómo actúa el cuerpo. Empezando por la noche, con las pocas horas de sueño. Y es que cuando piensas en este Grandeza, no sabes dónde ir; piensas en castigo a Dios pedir para el que puede quitar este sufrir. Que esta petición es justa, porque ya 36 años, día a día, no hay quien aguante este sufrir. Sufrir que te cansa el cuerpo, y ya no puedes seguir, porque el cuerpo es normal que se canse y que se enferme.

Aquí pueden ver que Dios, estando el Elegido ahí, le da fuerzas, como cuando al espíritu lo manda de su Gloria a la Tierra.

Desperté, oí:

Tienen de sobra documentos del Cielo y de la Tierra para que la vida del Elegido la valoraran y miraran más por ella.

Esto es manantial de Palabras, para que el que no crea, vea que Dios en su Gloria las manda.

Si Esto ya estuviera a escala internacional, te achicaban sufrir, y el cuerpo no estaría como está.

Por mucho que quieras retirar sufrimientos, tu cuerpo es normal, como todos los cuerpos.

Pero la Fuerza de Dios te tapa el dolor y los sufrimientos.

***

Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C3

miércoles, 5 de marzo de 2025

Cuidad las Palabras que os doy

En Sueño Profético decían:

Se está diciendo mucho en la Gloria que repita este Elegido que este Caso hoy es único. Y que esto sea dicho con fuerza, que esta fuerza baja del Cielo.

Dijo uno:

La presencia del Elegido es medicamento para el espíritu. Si los que están aquí unidos pensaran en lo mucho que pueden por este Caso hacer, ya la alegría no les faltaría. Todo es Poder de Dios, que verán en el hombre que esto crea y cumpla lo que al Elegido le dicen en el arrobo y luego le dictan al cuerpo. Tienen que cogerlo todo con Amor, que el que no ama no comprende este Amor, pero aquí ya ha cogido el Amor su sitio.

Si los que están cerca del Elegido se unen como Dios manda, se formará escándalo donde de este Caso hablen.

Desperté, oí:

El que vea el comportamiento de los que aquí están unidos, tiene que notar algo.

Y es que donde existe Poder de Dios, con Amor recibido, algo ves sin poder decirlo.

Éstos tienen que actuar con respeto a Dios y retirando lo que pueda ensuciarlo.

Estas Palabras fueron dichas por Dios Hombre a sus Discípulos:

Cuidad las Palabras que os doy, porque os perseguirán para ensuciarlas”.

“El que no Me busque y Me desprecie, sin con vosotros quiere amistad, negádsela, como a Mí Me la están negando”.

Estas Palabras sirvieron para conocer a los espíritus malos.


***

Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C4

jueves, 6 de febrero de 2025

Acción, reacción o palabras

En Sueño Profético decían:

Al que sus palabras, actuación o consejo le extrañen, es que no cree que ella tenga Mando del Cielo. Que este Mando tiene que ser aceptado sin protestas, con agrado, y muchas veces en secreto, para que el Mando rinda como Dios tiene dispuesto.

Dijo uno:

Si el hombre supiera apreciar y valorar lo que tiene cuando conoce a un Instrumento que Dios elige para enseñar, antes de hablar, miraría al Cielo y después haría el saludo al Elegido como el soldado al general. Con la diferencia de que el soldado lo hace de pie, y al Elegido debería ser de rodillas, por saber que el Saber baja del Cielo.

Esto no son apariciones ni prodigios que de ti no pasan. Esto son Palabras para cundir y para que el hombre piense que esa vida es hoja en árbol, que poco tiempo dura.

 

Desperté, oí:

 

Decían en la Gloria, que el hombre, sabiendo que esto baja del Cielo, cómo tenía el valor de ver algo mal hecho.

Acción, reacción o palabras, no van a todos igual.

Siendo la misma Enseñanza, a unos dirá Verdad, y a otros, por ser su espíritu de rechazo, tiene que guardar Verdad. Luego están las confesiones, porque quieren descargar algo que pincha por dentro y confían que esto es Verdad.

Esto, para entenderlo, tienes primero que amar.

Jesús decía a los Discípulos:

“El que os aparte y venga a Mí, más cree que soy Dios, aunque Me vea de Hombre”.

“El que lo que guarda su espíritu a Mí Me lo presente es porque confía en mi Ayuda y en la salvación de su espíritu”.

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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C5

domingo, 3 de noviembre de 2024

Cuando os retiréis de mi Presencia, poned fuerza en las Palabras

En Sueño Profético decían:

Los que están más cerca del Elegido deben pensar que, si los espíritus del mal pudieran, los retirarían de este Pregón Divino, y ellos se sentirían un mal estar, que nada que tuvieran, alegría les daría.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Yo, cuando vivía con cuerpo, tenía amistad con los Discípulos de Dios. Cuando se sentaban a la Mesa, El Maestro, estas Palabras decía. Palabras, que va a decir Santiago, que era el que me las decía a mí.

“Cuando llegábamos, antes de sentarnos, por las caras, sabía si íbamos contentos o el pensamiento lo llevábamos en algo que habíamos oído y al Maestro no lo tuviera en el sitio de Dios Hijo. Éstas eran sus Palabras:

“Cuando os retiréis de mi Presencia, poned fuerza en las Palabras, porque os perseguirán los que quisieran que de los que estáis aquí, en la Mesa, conmigo, no quedara ninguno, porque para Mí sois todos mis Discípulos”.

Estas Palabras son dichas y dictadas para que este Elegido piense el mal que quieren hacerle con los que tiene a su servicio con la confianza de que son de Dios. Todo el que haga servicio aquí, es a Dios al que se lo está haciendo.

“Yo tuve gran persecución para que me retirara del Maestro y los Discípulos. Pero a mí, las palabras, me salían con alegría y con fuerza. Y cuando pronunciaba el nombre de Santiago, la gente hacía parada, y me salían unas palabras, que los que me acompañaban, que también eran Discípulos, me decían: “Tú no puedes faltar donde vamos los demás”.

Este Caso, ya, lo que pide, es Escándalo, como lo dimos los Discípulos.     

Aquí queda mi nombre con el Mando de Dios: Santiago.

Desperté, oí:

Todo el Arrobo hablaba de los Discípulos, cuando eran perseguidos, para que a Dios Hijo, su Maestro, que era como Dios quería que Le llamaran, no lo sirvieran.

A todo el que le sirva al Elegido, Dios, la paga le dará. En unos quedará en silencio. Y otros, su vivir, no lo podrán ocultar.

***

Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C3