viernes, 19 de febrero de 2010

Hay más pecadores porque le ofrecen pecado, que por ir a buscarlo - Libro 81 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VIII - Pag. 59-60-61


En Sueño Profético hablaban del pecado, del que pecó porque le ofrecieron pecado, y del que lo ofreció sabiendo cómo presentarlo y después su regocijo era escandalizarlo. Este último es pecador al servicio del Diablo.

Dijo uno:

Yo tuve amistad con Agustín en mi vida de espíritu y carne, y muchas veces le oía decir: "Hay más pecadores porque le ofrecen pecado, que por ir a buscarlo insistiendo querer pecar. Hay más pecadores, por no seguirlos el que no peca, pues el que hace este servicio, a Dios tiene contento porque los lleva a su Rebaño".

Ya habló Agustín:

Es duro este trabajo, pincha y tiene gran peso, pero si te lo cargas aborreciendo el pecado y pones la mirada en el Cielo, los pinchos ya no los sientes y el peso no te molesta, y ya puede tu alegría.

No hay satisfacción mayor que sentir el bien que has hecho y presentar a este Dios un grande arrepentimiento.

Yo, cuando fuí pecador, el llanto sentí por dentro cuando, a la vez, me ofrecí para que conocieran a Agustín haciendo frente al pecado, para evitar que otros lo hicieran y para quitar de él al que vivía pecando. Contaba el desprender del espíritu a la carne, cuando el espíritu tiene que abandonar la materia, entonces sientes el peso de algo que no te deja.

Desperté, oí:

No quiere dejar la carne al espíritu, e intenta detenerlo.

Sin saber que la fuerza del espíritu es el Poder de una alegría que tu antes tuviste cuando miraste al Cielo.

¡Es difícil explicar, diciéndole al cuerpo muerto, que al cuerpo quieres dejar!

Es grandeza para sabios, teólogos y literatos, que esta Enseñanza quieran pero tienen que pensar en apartar su carrera para aprender y enseñar de la forma que Aquí cuentan.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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