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sábado, 22 de agosto de 2026

Salvador de los pecadores

En Sueño Profético decían:

Para tener trato con el que está pecando, tienes que estar muy lleno de Amor de Dios, y tu trato lo llevará a que él ame, y lo quitarás del pecado. Pero si tú no estás bien acorazado, ten por seguro que tú pecas también. Si tú no vas con intención de quitarlo, ya estás tú en el sitio del que está pecando: postura en contra de Dios. 

Acercarse al que no hace lo que Dios tiene mandado, es reforzar el mal. Tú tienes el deber de quitar del pecado al que está pecando; sólo con tu buen ejemplo, lo retiras de que peque. El que está con Dios, no puede ver pecar y quedar indiferente, porque siente el mal que a Dios Le están haciendo.

Cuando Dios Hijo veía que no hacían lo que el Padre mandaba, Él cogía otro camino, camino que Lo llevaría a sitio donde hubiera pecadores y donde Él se presentaría como Dios. Pero si no era su Palabra oída y puesta en práctica, una vez que supieran quién era, también abandonaría Él aquel sitio donde no daban gracias al Padre por haber mandado al Salvador de los pecadores.

Desperté, oí:

Salvador de los pecadores, Consuelo de los afligidos y Bálsamo de los que sufren por Él.

Bálsamo que cura la llaga que producen las ofensas del que no ama, al que ama.

El que no ama se sienta en la mesa del que ama.

Pero el que a Dios ama, no llega a la mesa del que no ama.

Si buscas al que está pecando, mide primero el Amor que a Dios tú Le tienes.

Si tu medida no da el máximo, pide y ruega a Dios por él, pero no te acerques.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C6 

domingo, 12 de febrero de 2023

Si buscas a pecadores, Dios no se enfada

En Sueño Profético hablaban de los ruegos y rezos a Dios, de las peticiones, de aceptar lo que te venga y no consentir que delante de ti a Dios ofendan con estas palabras: “Tú que tanto quieres a Dios, mira lo que Dios te ha mandado”. Esto no lo puede oír el que de verdad a Dios ama.

Dijo uno:

Yo, siempre que a Dios pedía, no creía que mereciera que mi petición fuera concedida. Yo vivía amando tanto, que ya consideraba que Dios me tenía en su Gloria, y pedía por el que estaba retirado, para que se acordara de Dios antes de verse en apuros de tener a un ser querido enfermo o en vida de pecado. El enfermo de carne, si tiene su espíritu sano, no sufre Dios por él como por el que vive alejado porque no ama a Dios o porque vive pecado. El hombre hace oración para curar carne, y no busca al pecador para ayudarle. Esto es porque no piensa que Dios bajó a la Tierra para enseñar al hombre cómo no perder su Reino. El que tenía la carne enferma y Lo llamaba, su Poder lo curaba, pero Él buscaba al pecador y el enfermo a Él llamaba.

Desperté, oí:

Decían en la Gloria, que el hombre hacía llamada al Cielo, con ruegos, para la carne enferma.

Pero qué pocos pedían y rogaban por espíritus enfermos o por vida en pecado.

Que si los hombres se ofrecieran a Dios para buscar a pecadores, Dios les daría Mando y Poder para acarrear al rebaño, y ya serían pastores y agrandarían el rebaño.

El hombre compadece al enfermo y no compadece al que puede perder su Reino.

Si buscas a pecadores, Dios no se enfada.

Porque Él, siendo Dios, pecadores buscaba cuando a la Tierra bajó a vivir con el hombre, y su Reino prometió sin diferencia de clases.

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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C7

sábado, 23 de julio de 2022

Dios bajó a la Tierra para buscar a pecadores que su Gloria quisieran

En Sueño Profético hablaban del sufrimiento. Decían que el sufrimiento tiene muchas maneras de llevarse, porque siendo el mismo sufrir, en unos hace más daño.

Dijo uno:

Yo comparaba el sufrimiento, como golpe que te dieran, que siendo el mismo golpe, no era igual darlo en el brazo que en la cabeza. Era el mismo golpe, pero no era el mismo daño. También es mayor sufrir el que va por dentro y no lo puedes decir, por no comprenderlo, y al no comprenderlo, ya agrandan el sufrir.

El hombre compadece al cojo y al ciego, y por donde pasan oyen palabras de consuelo. En cambio, el enfermo bebedor que va midiendo la calle, jamás es compadecido por nadie, y si cae, en el suelo queda con insultos que oyes.

Desperté, oí:

Decían en el Arrobo, las muchas maneras que había de sufrir.

También culpaban al bueno, de que no usara lo bueno para buscar al que estaba haciendo sufrir y el bien no podía vivir.

Decían enfermo al bebedor que sus pies no sujetaban su cuerpo.

En cambio, al ver al ciego y al cojo, a Dios pedían por ellos.

Pide por los que se han nombrado, pero pide también por los que viven de Dios retirados.

Dios no se enfada por esta petición que hagas.

Porque Él bajó a la Tierra para buscar a pecadores que su Gloria quisieran.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VIII - C7

viernes, 10 de julio de 2020

Dios Hombre buscaba a los pecadores, y a los “buenos” los dejaba

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús en una de sus Enseñanzas a los Discípulos:

Habrá pecador que, al conoceros, quiera venir a Buscarme. Y habrá buenos, de los que llama el hombre buenos, que les moleste oíros hablar. Éstos no quisieran que Yo estuviera con Cuerpo en la Tierra, porque ya no pueden seguir mintiendo. Mienten para el hombre, pero ya es un mentir quedando al descubierto. Hay más pecadores que quieren Conocerme, que buenos Me busquen para cundir mi Existencia en la Tierra y Pedirme que Yo les dé Mando. Si estos fueran buenos, buscarían a mi Padre en Mí, y a Mí en vosotros. Coged mis Palabras para que os sirvan de Enseñanza, no para querer reformarlas, queriendo ver más que Yo, que soy Dios Único para crear y destruir. El que reforme mi Mando, ya no actúa en él el Espíritu Santo, que es Dios sin Imagen, sólo Espíritu”.

Desperté, oí:

Tenían que llevar sus Palabras, pero al oírlas, sabían que no eran ellos.

Hasta a los niños, cuando los mandaba, el que los oía tenía que parar la faena y decir: “¿Niño, tú dónde has oído eso?”.

Haciendo su mismo Mando, se veía al Maestro.

La mentira fracasaba, porque el Mando de Dios allí no actuaba.

Termina el Arrobo con éstas palabras:

Si Dios bajara a la Tierra,
después de tanta Enseñanza,
el hombre Lo perseguiría
y otra vez Lo crucificaba”.

¡Dios, que se quede en los Cielos,
para el que dice que Lo Ama!

¡Que los malos no Lo quieran,
esto en el Cielo no extraña!

¡Dios Hombre buscaba a los pecadores,
y a los “buenos” los dejaba!

Los “buenos”, si no acudían,
es porque no les interesaba.

Los pecadores, muchos eran,
porque se avergonzaban.

Él los buscaba y les decía:
Tus pecados son perdonados”.

Y el pecador,
a sus Pies se arrodillaba.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C4

sábado, 3 de octubre de 2015

Ruega por los pecadores

En Sueño Profético enseñaban a curar al espíritu, a conocerlo entre el sano. Decían:

Ruega por el pecador
y exígele al que no esté pecando,
y ya te unes a la Virgen,
y oración vas agrandando.

Ruega por el pecador,
si tú no estás pecando.

Dijo uno:

Hay quien empieza a pecar
por otro que está pecando,
porque no ruega por él
y lo maldice gritando,
y ya no sigue el camino
que Dios le tiene mandado.

Ruega por los pecadores
y desbarata el pecado;
que el ruego y la oración
es perseguir al pecado
y acercar hombres a Dios.

Ruega por los pecadores,
que esto es contentar a Dios.

El hombre practica poco
lo que sirve para Dios,
y no sabe que si practica
la oración, al pecador,
Dios le concede la ayuda,
y la fuerza que le manda
deja al pecado sin vida.

Desperté, oí:

Si ruegas a Dios con Fe,
Él te dará entendimiento
para saber conocer
cuándo un espíritu
está sano o está enfermo.

O se va a curar,
o se está enfermando.

Es la acción de la carne
la que da contestación
a lo enfermo o a lo sano.

El que no hace oración,
no sabe diagnosticarlo.

Y le falta compasión,
y ya no puede curarlo.

La oración,
con la acción acompañando,
va dejando una huella
que a Dios tienen que llamarlo.

Es sufrir
querer que el hombre busque
al que esté pecando.   


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C5

martes, 22 de julio de 2014

Pecadores anclados

En Sueño Profético hablaban de pecadores que pecan sabiendo que están pecando.

Dijo uno:

Estos pecadores son pecadores, pero anclados. Todo el que peca sin creer que está pecando, cuando le llega la luz de cualquiera que le hace ver pecado, ya se quita de pecar y empieza el Perdón buscando. Éste sí fue pecador, pero no del grado del pecador que a sabiendas peca y a Dios llama desafiando. Siempre son los peores pecadores para Dios, los que ahí son letrados, los que saben y enseñan: “¡Esto es bueno para Dios! ¡Éstas son sus Leyes! ¡Y esto está en contra de Dios!

Aquí refieren Palabras que Dios dijo ahí en la Tierra:

Al que Yo le doy mi Palabra, que la dé como Yo la doy. Y el que la coja para hacerme daño, mi Padre responderá. El que aprenda, que enseñe antes con el ejemplo. El que quiera taparse con mi Gloria, Yo lo echaré al Infierno”.

Estas Palabras les fueron dichas en la Tierra a los hombres para que supieran era Dios Hijo el que hablaba; para que al decir “cristiano”, no confundieran. Todo el que cumplía sus Divinas Palabras, ya estaba enseñando. Todo el que hablaba de Dios y no cumplía el Amor al Prójimo, tenía doble pecado porque hablaba de Dios a sabiendas que lo cubría su hipocresía.

Desperté, oí:

Éstos son los que Le vieron decir a Dios tantas veces: “¡Hipócritas! ¡Fariseos! ¡Sepulcros blanqueados!”.

Éstos son los que hicieron que Dios hiciera un poco de Dios.

Éstos son los que hoy no están en su Reino.

Éstos son los que dejaron mala semilla y aún sigue naciendo.

Que estos que nacen, nacen para mantener el Infierno.

Es el pecado mayor, el malo hacerse pasar por bueno.

Porque ya dobla el pecado, el pecado que está haciendo.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 150-151

martes, 3 de abril de 2012

Con tu buen ejemplo


En Sueño Profético decían:

Para tener trato con el que está pecando, tienes que estar muy lleno de Amor de Dios, y tu trato lo lleva a que él ame, y lo quitas del pecado. Pero si tú no estás bien acorazado, ten seguro que tú pecas también. Si tú no vas con intención de quitarlo, ya estás tú en el sitio del que está pecando: postura en contra de Dios.

Acercarse al que no hace lo que Dios tiene mandado, es reforzar el mal. Tú tienes el deber de quitar al que está pecando del pecado; sólo con tu buen ejemplo, lo retiras de que peque. El que está con Dios, no puede ver pecar y quedar indiferente, porque siente el mal que a Dios Le están haciendo.

Cuando Dios Hijo veía que no hacían lo que el Padre mandaba, Él cogía otro camino, camino que Lo llevaría a sitio que había pecadores y donde Él se presentaría como Dios. Pero si no era su Palabra oída y puesta en práctica, una vez que ya sabían quién era, también abandonaría aquel sitio que no daban gracias al Padre por haber mandado al Salvador de los pecadores.

Desperté, oí:

Salvador de los pecadores, Consuelo de los afligidos y Bálsamo de los que sufren por Él.

Bálsamo que cura la llaga que producen las ofensas del que no ama, al que ama.

El que no ama se sienta en la mesa del que ama.

Pero el que a Dios ama, no llega a la mesa del que no ama.

Si buscas al que está pecando, mide primero el Amor que a Dios tú Le tienes.

Si tu medida no da el máximo, pide y ruega a Dios por él, pero no te acerques.


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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 177-178-179

domingo, 20 de febrero de 2011

Dios está siempre entre el hombre - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 25-26


En Sueño Profético decían:

El Espíritu de Dios baja a la Tierra y vive en el hombre. Dios puede vivir en cualquier hombre de éstos. Y me hizo ver un sitio con mucha gente. Había indios, negros, chinos, japoneses, latinos y varias mezclas. Esto lo iban explicando.

Estando todos éstos de rodillas apareció Dios Hijo, como si saliera de una nube que baja del cielo, y al llegar a aquel gentío, unos dos metros antes de tocar tierra, desapareció. Y una voz dijo:

Dios está siempre entre el hombre, pero ahora es que vive en el hombre. En el hombre que vive, sólo lo sabe Dios Padre, que es el que Lo envía. Una vez que empieza a actuar, ya Lo ve el hombre, porque Dios hace que el hombre Lo vea, con sus Prodigios y Sabiduría. Dios ha entrado su Espíritu en la carne del hombre para enseñar. El hombre verá que habla el hombre, pero que no habla la carne de aquel hombre, que habla Dios en cualquier hombre. Dios, de toda esta muchedumbre, ya sabía dónde el Padre Lo mandaba; ya había elegido sitio para hablarle a los pecadores y premiar a los justos.

Desperté, oí:

Aquí ve el hombre que Dios no habla sólo para el pecador, ni sólo para el justo.

Dios habla a los pecadores y quiere que, los enseñen a no pecar, los justos.

Dios habla a los justos porque hay pecadores.

Dios, cuando habla, tiene que oírlo el justo y el pecador que quiera salvarse.


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miércoles, 22 de septiembre de 2010

Busca a pecadores, que Yo te daré las Fuerzas - Libro 39 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo IV - Pag. 149-150-151


En Sueño Profético decían:

No hay cosa que dé más Paz que tener siempre a Dios en tu memoria. Que ésta te ayuda a recordar que sin Dios no tendrás Gloria. Ya te hace que recuerdes si hiciste algo mal, que a Dios sufrir mandaste, que pidas a Dios el Perdón sin que te oiga nadie. Tu memoria lo recuerda porque tú amaste y sigues amando, cuando a Dios quieres quitarle disgusto y enfado.

Dijo Agustín de Mónica:

Siempre que se hace lo que no es de Dios, es porque a Dios no tienes siempre en tu pensamiento. El engaño de la Tierra te ofrece pecado, y cuando te das cuenta y quieres dejarlo, no hay sufrimiento mayor. Que este sufrir sale a la cara porque te quita las ganas de todo, y tú mismo te apartas del que sabe que pecaste, porque ya mal te tratan, aunque palabras no oigas, pero te dan la espalda. Y ya las noches el sueño te niegan, y el pecado en tu pensamiento lo agrandas. Yo pedí a Dios estar enfermo por si compasión me daban. Mi primer Éxtasis fue el que me quitó de que llamara a la muerte, que día y noche la pedía con mis manos en mi frente. Estando una noche así, estas Palabras oí:

Agustín, si siempre tienes mi Presencia, busca a pecadores, que Yo te daré las Fuerzas.

Desperté, oí:

Mis pecados tenía presentes y me hacían buscar a pecadores, que me hacían confesión.

Me contaban las noches que las lágrimas la almohada mojaban.

Y esta era mi contestación:

Si esto te está pasando, tú quieres el Perdón. No te tapes de cundir que dejaste el pecado y que serás perdonado como lo fue Agustín.

Pero tienes que odiar el mal que hiciste, y buscar a pecadores que sigan pecando porque Caridad con ellos no hay.

Si el que pecó, su arrepentimiento es por Dios, que ponga la mirada en el Cielo, y oirá el Perdón.

Esto lo dice Agustín, con el Mando de Dios.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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sábado, 15 de mayo de 2010

El pensar de los que se han nombrado - Libro 81 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VIII - Pag. 176-177-178


En Sueño Profético hablaban espíritus que cuando tuvieron cuerpo fueron conocidos por los nombres que la Iglesia les puso, porque el Mando fue de Dios. No se dicen los nombres, pero puede que se sepan por las palabras que manda Dios que se digan:

Uno dedicaba su tiempo y su vida a ir buscando pecadores. Pecadores que éste sabía que a Dios Le habían hecho daño y su arrepentimiento la vida les quitaba. Éste que se está nombrando es para Dios uno que quitaba de pecar y a Dios los mandaba dando su Nombre.

Ahora es otro el espíritu del que se habla: Éste tenía algo su presencia, que por donde iba le decían: “¡Qué grande suerte tienes!” Esta era su contestación: “Yo quisiera que lo que yo siento, todos lo sintieran. Es un Amor tan grande que tengo que ir pregonándolo y a mi Dios siempre nombrándolo”.

Estas eran otras palabras que decían: “¡Ay Amor, que no te pago! ¡Ay Dios, que tu Amor lo voy repartiendo y yo quisiera tener poder para que mi presencia fueran copiando! Yo, Señor, no me canso de ir repartiendo este Amor que Tú me estás dando”.

Decían que hay muchos más para nombrar por el Servicio que a Dios Le hicieron.

Ya dijo un espíritu con Mando de Dios:

Ya, en todo lo que se ha dictado entra el arrepentimiento y el grande Amor de Dios. Pues Aquí dicen estos espíritus que se han nombrado, que el Caso de este Elegido tiene Palabras de Dios de muchos caminos, para formar un gran escándalo.

Desperté, oí:

Esto que se ha dictado es el pensar de los que se han nombrado.

Éstos dicen que estos Mensajes pueden formar un gran escándalo por la cantidad de Libros que se están publicando.

Pues que se busquen sitios para que los Libros y las cintas con los Mensajes en canción sean cundidos donde crean y amen a Dios.

Ya, pon los nombres que hablan en defensa del Elegido:

AGUSTÍN DE MÓNICA y TERESA DE ÁVILA


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viernes, 19 de febrero de 2010

Hay más pecadores porque le ofrecen pecado, que por ir a buscarlo - Libro 81 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VIII - Pag. 59-60-61


En Sueño Profético hablaban del pecado, del que pecó porque le ofrecieron pecado, y del que lo ofreció sabiendo cómo presentarlo y después su regocijo era escandalizarlo. Este último es pecador al servicio del Diablo.

Dijo uno:

Yo tuve amistad con Agustín en mi vida de espíritu y carne, y muchas veces le oía decir: "Hay más pecadores porque le ofrecen pecado, que por ir a buscarlo insistiendo querer pecar. Hay más pecadores, por no seguirlos el que no peca, pues el que hace este servicio, a Dios tiene contento porque los lleva a su Rebaño".

Ya habló Agustín:

Es duro este trabajo, pincha y tiene gran peso, pero si te lo cargas aborreciendo el pecado y pones la mirada en el Cielo, los pinchos ya no los sientes y el peso no te molesta, y ya puede tu alegría.

No hay satisfacción mayor que sentir el bien que has hecho y presentar a este Dios un grande arrepentimiento.

Yo, cuando fuí pecador, el llanto sentí por dentro cuando, a la vez, me ofrecí para que conocieran a Agustín haciendo frente al pecado, para evitar que otros lo hicieran y para quitar de él al que vivía pecando. Contaba el desprender del espíritu a la carne, cuando el espíritu tiene que abandonar la materia, entonces sientes el peso de algo que no te deja.

Desperté, oí:

No quiere dejar la carne al espíritu, e intenta detenerlo.

Sin saber que la fuerza del espíritu es el Poder de una alegría que tu antes tuviste cuando miraste al Cielo.

¡Es difícil explicar, diciéndole al cuerpo muerto, que al cuerpo quieres dejar!

Es grandeza para sabios, teólogos y literatos, que esta Enseñanza quieran pero tienen que pensar en apartar su carrera para aprender y enseñar de la forma que Aquí cuentan.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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