viernes, 12 de febrero de 2010

Palabras Intocables - Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V - Pag. 17-18


En Sueño Profético hablaban de estos Libros. Hablaban de la forma que el hombre los tiene que acoger, aunque ya al hombre han llegado pero la mayoría los han recibido con protesta de palabras o con protesta de desprecio, que a veces esta protesta hace más daño.

Dijo uno:

El hombre en el Camino de Dios guarda el respeto humano y no le importa la separación de Dios. La aprobación de la Iglesia es para el hombre, pero no es para Dios.

Estos Libros es Lenguaje de Gloria, Lenguaje Divino, Palabras intocables que el hombre verá, en la fuerza del que comunica, la barrera de prohibición al corregirle los temas u otras Palabras que afirma que son igual al Evangelio, ya sean dichas en Arrobo, en Éxtasis o en un desierto pero que por Dios son dichas. Y a alguno le llegó el eco: "Qué más da dónde sean dichas, tú afirma que es igual al Evangelio".

Esta firma tiene el valor para los que están lejos de este Elegido antes de leer el Libro, pero el que conoce el Caso y puede oír al Instrumento ya la firma va detrás, porque a éstos no le va impedimento.

Desperté, oí:

Al hombre le cuesta trabajo hacer el bien en lo que está mal hecho, repite lo de Israel con orgullo y con desprecio.

Dios eligió Israel y el hombre allí Le preparó entierro.

Creen que era Dios, pero no el primero ni el segundo.

Lo cree aquél que oía tanto hablar del Maestro y no Lo conocía.

¿Qué necesitaban los hombres para decir "Este es Dios", si su Amor premiaba, con el Perdón, al que quería Seguirlo?

El hombre buscó a hombres que dijeran "Este es Dios", pero esto no sirvió en el Cielo para el que Lo conoció o podía Conocerlo y no Lo siguió.

Porque a Dios lo veía hasta el que no quería Verlo.


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