viernes, 2 de abril de 2010

La Lumbre - Libro Recopilación - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Pag. 287-288


En Sueño Profético vi una lumbre, pero no era como la lumbre material, era Fuerza que formaba lumbre. Luego oía gritos, oía golpes, veía oscuridad.

Y dijo uno:

Esto es Dios, Fuerza Divina manteniendo su Palabra; e Infierno gritando, queriendo dejar suelto el pecado –rebeldía de los espíritus del mal para apagar esta Luz que Dios manda a la Tierra-. Estos espíritus son los que gritaron: “¡Qué Lo crucifiquen!”, para acabar con el Hijo del Hombre. Éstos nunca Lo creyeron y nunca Lo buscaron. Lo buscan cuando ven que es Dios, para matarlo. Pero luego los gritos se esconden en su Resurrección, y entonces gritan los que Lo siguen: “¡Ha resucitado!”

Aquí, es momento de oír: “¡Qué Lo crucifiquen!” Pero estas llamas –y otra vez se vieron-, son Poder. Y ni los gritos ni los mares apagarán su Fuerza. Es Luz al mundo que vive en oscuridad, para conocer lo que es de su Gloria. En su Palabra la que baja a la Tierra, apartando el pecado y cobijando lo que Aquí llega. El espíritu del mal, sus gritos, a esta Lumbre Divina no llegan, ni llegan al que se acerque a estas Llamas Eternas, oyendo y practicando lo que estas Llamas enseñan, dejando oscuridades para no perder la Gloria.

Estos momentos han llegado para quedar en la Historia. Unos los siguen. Otros los abandonan. Y los endemoniados piden Crucifixión y Calvario. Pero la Lumbre de Dios, a la oscuridad arrincona.

Desperté, oí:

Sigue este “Evangelio Diciendo”
y cree lo que ahora dice,
como antes Lo oyeron:
El que Me siga, tendrá Gloria
y no verá las llamas del Inferno.

No contarán sus pecados,
porque Yo soy Rey del Cielo
y los dejo perdonados.

Pero seguidme,
si no de Cuerpo,
de Espíritu, que es lo Eterno.


Y así subió al Calvario,
y los suyos Lo creyeron,
aunque algunos fueron tentados,
pero pronto el llanto les vieron.

Vete al sitio de Dios
y deja el del Inferno.

Que la Paz te lo dirá,
dónde te lleva su Reino.


***