viernes, 14 de octubre de 2011

Deseos de poder a Dios servir - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 72-73-74


En Sueño Profético decían cómo enseñar el Amor, y cómo se ve el que aprender quiere. Este hecho que Aquí cuento fue visto por mí:

Llegando un día de regreso con el Maestro al pueblo que por aquellos días allí acampábamos, vimos a dos mujeres a la vuelta de una esquina, hablando, pero no con la voz baja. Una hablaba con tanto Amor, que tenías que parar tus pasos. Pero la que estaba oyendo, le hacía preguntas tan grandes..., con un deseo de seguir la vida que no fuera de pecado. Ésta era una de las preguntas que en cualquiera hubiera resonado, pero no con estos deseos de aprender. Ésta dijo:

–Y si yo hago tu vida, ¿podré luego yo enseñar a que no vivan vida de pecado? Nunca me he ocupado del que ha vivido sin pecar o ha vivido pecando, pero desde hace un tiempo que te oí con uno hablando y éste luego me habló a mí, y venía impresionado; éramos dos pecadores, y sin ocuparnos del escándalo. Pero él oyó tu habla, y todo se refería al Maestro, de lo que a ti te habían contado; tan bien se aprendió tus palabras, que son las mismas que usa para arrollar al pecado; hemos quedado para el mundo, cada uno por un lado, pero yo quiero aprender. Si hay que someterse a cumplir cualquier castigo, justo lo veo el cumplir. Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir, servirlo dando trabajos donde a Él Lo llaman. Y si le hablan de mí, sé fijo que me perdona, porque dicen que si quieres, Él tus pecados te borra.

Desperté, oí:

Esta pecadora grande, que grandes pecados hacía, busca a la que su Amor para enseñar le servía.

¡Qué palabras se cruzaban a la vuelta de la esquina!

Tuvo que parar el Maestro para que todos oyeran darle al pecado desprecio.

Para que oyeran decir estas palabras:

“Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir”.

El que mucho ama, por fuerza va derramando Enseñanza.

Y puede que el pecador se arrepienta de sus faltas, y Dios le mande el Perdón.

Si quieres quitar pecados, habla mucho de este Dios, que es el único remedio para alcanzar el Perdón.


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