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martes, 25 de agosto de 2026

La barca

En Sueño Profético decían:

Hay tantas formas de ver la Verdad en el que Aquí Dios trae, que del que no la ve, no tienen disculpa sus palabras.

Aquí voy a citar una, que de no estar este espíritu al Mando de Dios, pronto dejaría tanta búsqueda y siempre buscar dónde cundir el Mensaje, y siempre queriendo que el hombre viva con estas Palabras dictadas de horas en horas, con estas Palabras que pasarán a la Historia, pero ya sin este vivo contacto de oír: “Me dicen esto en la Gloria. Me dice Dios Poderoso que publique sus Mensajes…”. Luego, este decir se cambia en estas palabras: “Hubo en tiempos un Elegido que a diario Dios le daba un Mensaje, de una Teología tan abundante, que fue rechazado…”. 

Dijo uno:

No es leer lo que Dios dijo, como cuando nosotros Lo oíamos. Voy a contar Aquí este hecho ocurrido a la orilla de un río:

“Llegando un día, cuando ya el Maestro iba subido en una barca ocupada por los Discípulos, me quedé con grandes deseos de poder seguir al Maestro al sitio donde esperaban su predicación. Allí había más barcas que lo seguían, pero también iban llenas. Viendo el Maestro que los que estaban conmigo también se escondían su deseo de oír sus Palabras, dijo el Maestro poniéndose de pie en la barca:

   –No agranda más la Gloria de mi Padre, que pidan oír a Dios Hijo; éstos ya tienen Allí su sitio.

Y dirigiéndose a uno de sus Discípulos, mandó que se bajara de la barca, cambiándole el sitio al que su mirada le daba tanto Amor al Maestro. Cuando llegaron, mandó el Maestro que volviera la barca, ya que le faltaba un Discípulo. Cuando el Maestro hizo el cambio, le dijo al Discípulo:

   –Aunque tengo Poder de mi Padre, por ser el mismo Dios, quiero enseñar al hombre. Si Yo llego con todos mis Discípulos, no manda el dueño de la barca con tanta alegría que vuelva la barca a cargar, pero como me falta uno, lo hace por complacerme, y más Me oyen. No es lo mismo oír mis Palabras, que leer lo que dije.

Desperté, oí: 

¡Qué grandiosidad de Enseñanza 
te enseña este Evangelio!

¡Cómo el mismo Dios te enseña 
a complacer al Maestro!

Aunque tenía Poder, 
no usa de este pudiendo.

Si al dueño de la barca 
le dice que vaya a por ellos, 
este dueño sí lo manda, 
pero falta el contento.

Y cuando llega la barca, 
no suben los del Maestro.

El Discípulo se queda, 
y éste los fue subiendo, 
a los que querían oír, 
en vez de luego leerlo.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

jueves, 30 de julio de 2026

La gran Libertad de Dios

En Sueño Profético explicaban un Hecho de la Vida de Dios Hombre, Hecho de adoración, Amor y Obediencia:

Empezó uno:

Yendo un día acompañando al Maestro y sabiendo lo que el hombre quería hacerle –crucificarlo–, se acercaron unos, y sin propósito de hacerle daño ni propósito de defenderlo, dijeron:

   –¿Luego pararéis el caminar cuando os quiten al Maestro…?

Fue oír estas palabras, y hacer todos la misma mirada hacia Él, con gesto de admiración. Quisimos contestar y, como siempre, fue el Maestro el que dio la contestación:

   –Luego harán lo que mi Padre mande, que Yo ya lo sé por vivir mi Padre en Mí y Yo venir de mi Padre. Luego, Me verán a Mí en ellos, los buscarán, sentirán consuelo y seguirán haciendo prodigios. Por sus obras verán al Hijo del Hombre. No dejarán su caminar, porque Yo iré con ellos. Pues ya sé Yo en Mi Padre quién es el que los seguirá, el que los calumniará, el que los perseguirá. Todo está visto y permitido por Dios Padre, al que luego verán o no en su Gloria.

Desperté, oí:

¡Que grandes Palabras de Dios, dichas a la gran Libertad de Dios!

¡Dios Único para dar Libertad, sabiendo que ésta quieren quitársela al mismo Dueño, de acción y palabras!

¡Qué Obediencia demostraron al no contestarle a los tibios!

A Juan, Matías, Felipe y Andrés, fue a los que les tocó aquel día ir con el Maestro.

Éstos sabían que delante de ellos podían hablar mal del Maestro.

Si hablaban bien, les agradaba. Y si ofendían, callaban.

Dios enseñaba primero Amor, porque sabía que con esto bastaba.

Ama, enseña a amar, y ya te sobran palabras.

El Amor hace el sonido de la Palabra de Dios; del fariseo se aparta, por no estar éste con Dios; y al tibio intenta enseñarle a sentir Fuego de Dios.

Ama sin tener descanso, que descanso es Amor.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

viernes, 17 de julio de 2026

Dios lleva al que Lo ama

En Sueño Profético decían:

Dios elige. Cuando elige, ya han querido. Y cuando manda, ya sabe que obedecen a su Mando. Dios no puede encontrar resistencia cuando manda, porque entonces ya no manda, aparta.

En el Elegido por Dios, ya actúa Dios en las cosas que no ve el hombre, que a veces tampoco las ve el Elegido, pero obedece al sentir del Amor que a Dios Le tiene.

Aquí cuento un sentir que yo le oí a Felipe, el Discípulo de Dios Hombre:

Decía Felipe, que siempre el Maestro, cuando ya estaban juntos, le decía a cada uno la misión del día siguiente, para que cuando caminaran fueran con una ruta fija y con Mando de Dios. A él le tocó la visita a un enfermo que el Maestro manda, diciéndole que al regreso los esperara en casa de un pariente de otro Discípulo, donde ya había bastantes citados para oír al Maestro. Dijo Felipe que al pasar por una calle bien estrecha, había una moza con un aspecto más bien exigente, y le pidió que entrara a ver a su hermana que estaba muy enferma, ya que él era amigo del Maestro y podía hacer prodigios. Quedó Felipe un poco parado y sintió el Amor de Dios que le quitaba la aprobación a lo que la moza le decía. Ya dijo Felipe: “No puedo detenerme por no mandar en mi tiempo; si mañana me dan tiempo, yo vengo”. Quedó la joven con ojos de insulto, ya que antes de hablar eran de pecado, y su mirada hizo que Felipe sintiera a Dios.

Desperté, oí:

¡Cuánta Enseñanza da este Dictado, si tú aprender quieres!

La moza tiene a la hermana enferma, pero allí vive el pecado.

Querían que entrara Felipe para luego ir cundiendo que sus Discípulos entraban en sitios que no eran buenos.

Esta familia pecaba, y sin arrepentimiento.

Y Dios, de lejos, le manda, para hacer todo bien hecho.

El Discípulo sintió el grande Amor del Maestro.

Dios lleva al que Lo ama, por donde nadie va viendo.

Que aunque tú veas zigzag, lleva el camino recto.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

domingo, 21 de junio de 2026

Si quieres quitar pecados, habla mucho de este Dios

En Sueño Profético decían cómo enseñar el Amor, y cómo se ve el que aprender quiere. Este hecho que Aquí cuento fue visto por mí:

Llegando un día de regreso con el Maestro al pueblo que por aquellos días allí acampábamos, vimos a dos mujeres a la vuelta de una esquina, hablando, pero no con la voz baja. Una hablaba con tanto Amor, que tenías que parar tus pasos. Pero la que estaba oyendo, le hacía preguntas tan grandes…, con deseo de seguir una vida que no fuera de pecado. Ésta era una de las preguntas que en cualquiera hubiera resonado, pero no con estos deseos de aprender. Ésta dijo:

   –Y si yo hago tu vida, ¿podré luego enseñar a que no vivan vida de pecado? Nunca me he ocupado del que ha vivido sin pecar o ha vivido pecando, pero desde hace un tiempo que te oí con uno hablando y éste luego me habló a mí, me quedé impresionada; éramos dos pecadores, y sin ocuparnos del escándalo. Pero él oyó tu habla, y todo se refería al Maestro, de lo que a ti te habían contado; tan bien se aprendió tus palabras, que son las mismas que usa para arrollar al pecado; hemos quedado para el mundo, cada uno por un lado, pero yo quiero aprender. Si hay que someterse a cumplir cualquier castigo, justo lo veo el cumplir. Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir, servirlo haciendo trabajos donde a Él Lo llamen. Y si le hablan de mí, sé fijo que me perdona, porque dicen que si quieres, Él tus pecados te borra.

Desperté, oí:

Esta pecadora grande, que grandes pecados hacía, busca a la que su Amor para enseñar le servía.

¡Qué palabras se cruzaban a la vuelta de la esquina!

Tuvo que parar el Maestro para que todos oyeran darle al pecado desprecio.

Para que oyeran decir estas palabras:

“Lo que sí tengo deseos es de poder a Dios servir”.

El que mucho ama, por fuerza va derramando Enseñanza.

Y puede que el pecador se arrepienta de sus faltas, y Dios le mande el Perdón.

Si quieres quitar pecados, habla mucho de este Dios, que es el único remedio para alcanzar el Perdón.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

miércoles, 6 de mayo de 2026

La Fe es imprescindible para ganar la Gloria

En Sueño Profético decían:

“La Fe es imprescindible para ganar la Gloria”.

Estas Palabras fueron dichas por Jesús, el Salvador de los hombres, a unos que le preguntaron:

   –Maestro, ¿por qué te disgusta la duda cuando duda ponen a tus Palabras? Siendo Dios, como lo sabe que eres el que Te ama, no te entristezcas.

Esto fue un día que el Maestro estaba hablando de su Reino y de que su Espíritu vendría a vivir entre el hombre, para que su Enseñanza nunca pudiera adulterarla el hombre, y unos le preguntaron que si no creían sin ver, si perdían la Gloria.

Aquí se oye al Maestro, viendo a un Hombre, y antes a Dios, por el sentir que sentía tu cuerpo:

   –La Fe es imprescindible para ganar la Gloria. Tú tienes que creer que hay Gloria y que Yo soy Dios, sin ver la Gloria y viéndome a Mí de Hombre. Si no crees que Yo soy Dios Hijo, ¿cómo vas a aprender mis Palabras? Las oirás, pero sin practicarlas. Y si no las practicas, ¿cómo darte Yo mi Gloria? ¿Ves por qué el que no tenga Fe perderá la Gloria? Pierde la Gloria porque Yo me aparto de Él. Y si él no busca mis Palabras, no tendrá Gloria.

Desperté, oí:

Aquí, Dios, aún sigue en espera y tiene Misericordia.

En espera, por ser Él el que se aparta.

Cuando aparta, no hay espera, ya manda que cumplan condena.

La falta de Fe te hace que dudes, y la duda es pecado.

Si en lo material se dudara de los alimentos, no se comería nada, y matarías tu materia.

Si pones duda al peligro, puede que tengas muerte.

Dios Hombre, cuando iba predicando y Lo recibían con duda, se iba diciéndoles a sus Discípulos:

“Aprended a enseñar donde crean”.

“Donde duden, no pueden cumplir mis Mandamientos”.

“Sin Fe no hay Amor, y sin Amor no tendrás Gloria”.

“Ya peca, el que quiere ver para creer
”.

Estas Palabras hoy las dictan en la Gloria. 

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

lunes, 20 de abril de 2026

Dios bien sabe la verdad

En Sueño Profético decían:

¡Que grande es la Sabiduría que de esta Gloria sale!

No hay quien lea este Hablar de Aquí, y diga que es escrito del hombre.

Dijo uno:

Dios ha querido que con estos Escritos se descubra al que dice: “yo amo a Dios”. 

Dios quiere que el hombre reconozca estos Escritos aunque a Él no ame.

Dios no te da su Gloria si tú no la quieres, aunque sepa que te condenas, porque quiere que te vayas a la condenación sabiendo que desprecias la Gloria.

Los que han tenido medios de saber de Aquí por el Elegido, han despreciado y han perseguido, ¿cómo quieren éstos que Dios sea Dios para ellos?

Otro dijo:

Dios, cuando bajó a la Tierra, iba buscando a los hombres que lejos de Él vivían, y al que no sabía que era Dios. Cuando ya Lo conocían, muchos Lo despreciaban y lo perseguían: unos, insultándolo de cerca; y otros, de lejos, a manera de hipócritas. Él contestaba:

“No esperéis que Yo sea Dios en mi Gloria para el que aquí Me insulta y Me persigue. Aquí dejo la Libertad, y Allí cierro las puertas de mi Gloria. Si el que maltrata al Hijo del Hombre entrara en mi Gloria, ya no estaría mi Padre, ni Yo sería Dios”.

Estas Palabras oídas al Maestro, te daban fuerza y cogías Enseñanza.

Desperté, oí:

Aunque el hombre quiera 
disculpar el mal del hombre, 
Dios bien sabe la verdad.

Siempre que Dios trae 
un espíritu a su Gloria, 
se descubre al pecador.
 
Al pecador que su envidia 
quiere anular a Dios.

Estos Dictados afirman 
Sabiduría de Dios.

Ya pueden venir letrados, 
que si éstos son de Dios,
ven esta Literatura: 
Saber y Rima de Dios.

Si fueran grandes letrados, 
sin tener Amor a Dios, 
persiguen, desprecian 
y le quitan el valor.

¿Cómo Dios les va a dar Gloria, 
si Allí no falta este Dios?

Ya sería buscar remedio 
con desprecio a su Amor.

Dios te busca por si quieres, 
y a tu “sí” le da el Perdón.

Pero si el “sí” no lo quieres, 
no pienses en Gloria de Dios.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

martes, 31 de marzo de 2026

Es tranquilidad vivir con tu medida y tu peso

En Sueño Profético decían:

¡Qué saber con más provecho tiene aquel que cuida antes su espíritu que su materia! Éste está en lo fijo, en lo cierto de que su cuerpo no pasa de la tierra, de que es su espíritu el que vuelve contento a adorar al Dueño de su espíritu, que cuando lo creo era Dueño de su espíritu, pero no de su Libertad, por salir ya de esta Gloria con la Libertad dada por Dios. El que ama devuelve la Libertad integra cuando ha soltado la materia esta Libertad. El que ama, vive su vida mirando siempre el peso del Amor de Dios, para que pueda la Balanza del Amor; y siempre pendiente de que la medida Divina tenga rebose, para no dar cabida a lo que a Dios enfade. La persona que viva pendiente del peso y la medida de Dios, tiene un saber con provecho. Este saber es conocido por el que sabe la medida de Dios; por el que confía en la Vivienda Eterna; por el que piensa en la muerte de materia; por el que sabe con certeza que Dios aparta, y por ser Dios, separa.

Desperté, oí:

Dios espera que tú llegues 
cuando Él dé la llamada.

Pues si has vivido midiendo 
y bajando la Balanza, 
todo por Amor del Cielo, 
seguro que no pecaste, 
acordándote del Dueño.

Acordándote del Dueño 
y sin usar Libertad 
que pudieras ofenderlo.

Dios, cuando manda el espíritu, 
le deja sitio en su Reino.

Si el hombre no se preocupa 
de la medida ni el peso, 
cuando suelte la materia 
no se presenta a su Dueño.

Dios ha dejado que se pierda, 
por el mismo hombre quererlo.

Es saber provechoso 
el que sabe que a su espíritu 
lo está esperando su Dueño.

Es tranquilidad vivir 
con tu medida y tu peso.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C5 

domingo, 29 de marzo de 2026

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados

En Sueño Profético decían:

Hay quien pide el Perdón para otro sabiendo que él no está perdonado. Hay quien ve su pecado en otro, y en él lo ve virtud. Hay quien cree que él sí, pero aquél no. Éste es hombre con mando, pero sin Amor a Dios, hombre que manda a materia y quiere mandar a Dios.

Un día, estando parados con el Maestro, llegaron dos y le dijeron:

   –Maestro, creemos que eres el Rey del Cielo, y que tu Reino lo tienes Allí, donde el hombre ya no tiene mando. Pero aquí en la Tierra no sabemos si tienes Poder para que un amigo nuestro se vaya perdonado, ya que ha hecho muchos pecados.

Pocas Palabras dijo el Maestro, pero en las pocas lo dijo todo:

   –Ve y di a tu amigo que venga, que las palabras que tú me estás diciendo para su Salvación no le hacen falta, por hace tiempo que no peca y no deja de llamar a mi Padre. Él no ha venido en mi busca por creerse aún sucio de pecado. Pero tú pecas, Me buscas y no eres para pedirme el Perdón. Tu mando quiere que Yo, Dios y Hombre, te obedezca en lo que mi Padre en Mí tiene despreciado, y en el porqué de mi bajar a la Tierra. Yo estoy en la Tierra para salvar al hombre del pecado.

Quedó el amigo con más llanto que este grande pecador, por servir el compañero para que Dios Hombre dijera Palabras que a él le daban sufrir, ya que era el Dios del Amor, y su grande sufrir era que el hombre pecara, y éste aún lo hacía.

Desperté, oí:

Este pecador, pecando busca al Maestro, para que diera el Perdón a uno que él lo tenía porque había pecado mucho.

Quería mandar en la Gloria y que el mismo Dios le sirviera.

Aquí te dan una Enseñanza de creer, amar y arrepentirse.

El amigo que pecó, siempre estaba diciendo: “¡Si yo no hubiera pecado tanto…! ¡Voy a ofrecerme al Maestro!”.

Para que Él me mandara donde nada fuera bueno, pero que yo le sirviera como Santiago o Pedro.

Cuando me refiere el trabajo que van haciendo, ¡entonces siento una pena, que siento ahogo en silencio!

El que estaba aún pecando, él se veía un hombre bueno.

El veía los pecados en el que hacía lo que él, aunque lo hubiera dejado.

Dios conoce al que pecó y al que aún sigue pecando, y el Perdón lo recibió el que ya no estaba pecando.

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados, porque con pecado y Perdón, te quedas avergonzado.

Te quedas avergonzado y no sabes de este Dios.

Porque el mando del hombre es separación de Dios, cuando con Amor no mande.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

domingo, 1 de marzo de 2026

Antes de nombrar a Dios, que tengas Amor por dentro

En Sueño Profético decían:

Dios quiere que Lo sientas, que Lo ames, y lo último, que digas su Nombre, porque esto último es lo primero, que es el Amor.

Dijo uno:

Si dices Dios sin amarlo, ya estás ofendiéndolo. Llamarlo en tus necesidades sabiendo que no Lo amas, es estar ofendiéndolo. El Nombre de Dios debería dar respeto, pero con contento –esto al que ama.

Contaba un tío mío, que vio una escena estando un día en una higuera con otros cogiendo el fruto, donde unos nombraban a Dios Padre sin quererlo, pero Le pedían tener buena cosecha. Estos dos hermanos que eran los dueños, nombraban a Dios sólo para pedirle ganancias materiales, mientras que otro que iba mucho a echarles jornales, siempre decía: “Lo que me vayas a dar aquí, que sea lo justo; y Allí, que sea crecido, estando siempre en tu Presencia. Si me vienen bienes, sé que me los das para que yo sea el que los dé en tu Nombre, y si es así, yo acepto lo que Tú mandes”.

Fue pasar el Maestro y oír al dueño nombrar a Dios Padre, mientras que el que Lo amaba quedó en silencio y sin continuar trabajo. Y dijo el Maestro:

   –Ven sin temor hacia Mí y pronuncia el Nombre de Dios en el Cielo, y a Mí, aunque soy el mismo, puedes llamarme Maestro.

Y mirando al dueño, dijo:

   –Y tú ya puedes seguir pidiendo, que en ti Yo nunca oiré esta Palabra: “Maestro”.

Desperté, oí:

Dios Hijo da la Enseñanza 
de cómo llamarlo a su Reino.

Que primero has de tener 
su Nombre de Amor por dentro.

Uno no ama, 
y siempre estaba pidiendo.

Pidiendo y, a grande voz, 
nombrando a Dios del Cielo.

El Nombre siempre en los labios, 
y odio a Dios por dentro.

El que se quedó en silencio, 
tenía el Nombre por dentro, 
y el silencio era el Amor, 
con respeto a su Maestro.

Antes de nombrar a Dios, 
que tengas Amor por dentro.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

domingo, 15 de febrero de 2026

Libertad que Dios deja

En Sueño Profético hablaban haciendo comparaciones y decían:

Dios manda en la voluntad del hombre, manda por ser Dueño, pero Dios, mientras tiene movimiento la carne –vida que recibe del espíritu–, le deja que él administre lo que Dios con Libertad le ha dado.

Dijo uno:

Se ha hablado mucho de la Libertad que Dios deja. Y ha habido hombres de gran resonancia cultural en la Tierra, que han dudado del Poder de Dios por no poner Dios exigencias al buen comportamiento.

Aquí digo yo una frase que Dios Hombre les dijo a unos que vivían en Samaria y que le dijeron:

   –Maestro, deberías usar tu Poder cuando no cumplieran tus Palabras, y así creerían.

Se paró el Maestro y les dijo:

   –Como quiero que Me crean, no quieren. Y como creerían, no quiero que crean. Es más amo el que al criado le da las llaves de su casa y le dice donde tiene las monedas, que el que tiene que estar siempre vigilando al criado para que no robe. Esto es trato de hombre, pero no de Dios al hombre. Yo amo, y el que desprecia mi Amor, no cumple lo que mi Padre enseña en mi Carne, y mi Padre no retira lo que Yo voy enseñando. Cuando se acabe mi tiempo, luego irán buscándome, y ya oirán mi Palabra, pero ya en otra carne.

Desperté, oí:

Es la Libertad de Dios 
la que desconcierta al hombre.

Los que Le piden a Dios 
que haga de Dios del Cielo, 
es porque creían y amaban, 
y tenían sufrimiento 
porque oían las palabras 
con desprecio al Maestro.

Querían ver el castigo 
haciendo de Dios en el hecho.

Y Dios contesta las frases 
dichas en el Dios del Cielo:

“Como quiero que Me crean, 
no creen. 
Y como creerían, 
no quiero que crean
”.
 
Este Dios está en el Cielo
y también está en la Tierra, 
pero este Hecho ocurrió 
cuando vivió con Materia.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

martes, 27 de enero de 2026

El que tenga quien lo lleve a la Gloria y no lo siga, no merece mi Gloria

En Sueño Profético decían:

Estas Palabras que hoy repiten en Gloria fueron dichas por Dios Hombre en su Vida Pública:

“El que tenga quien lo lleve a la Gloria y no lo siga, no merece mi Gloria. Si Yo he bajado a la Tierra, ha sido para enseñar a vivir sin pecado. El que no Me sigue, es porque no quiere Gloria”.

Estas Palabras las dijo al pasar por un olivar donde había unos hombres vareando. Estos aceituneros tenían una fuerte discusión porque uno de ellos tenía amistad con Tomás, el Discípulo de Jesús, y todo lo que Tomás le contaba, él lo transmitía mientras duraba la faena, que faena terminaba y él seguía con sus palabras oídas a Tomás y dichas por el Maestro. Había unos cinco o seis que retiraban del Maestro a los que él tenía con deseos de conocerlo. Estando un día llenando los costales y apartando la verde de la moreteada, dando fin al día, llegó el Maestro con cuatro de sus Discípulos e hizo parada preguntando si había pasado Tomás y el resto de sus Discípulos, pues habían quedado en juntarse en aquella hacienda. Todos quedaron callados cuando este amigo de Tomás se acercó al Maestro y Le dijo:

   –Jesús y Maestro…

Siguió presentando y lo paró el Maestro y le dijo:

   –Yo soy el que ahora sigo hablando.

Y poniendo el Brazo con gesto de pena, dijo:

   –Ya mañana tienes faena en el mismo olivar, pero te mandará otro dueño, y tú ya podrás enseñar el camino que éstos no quieren seguir y yo no quiero obligarles. Allí te esperan, y aquí te desprecian. No es esta la Enseñanza que Yo enseño, Yo enseño y dejo Libertad. Pero antes de que me cierren las puertas, Yo no entro, aunque las tengan de par en par.

Desperté, oí:

Este amigo de Tomás quería que cuando terminaran el destajo, fueran a buscar a alguien que tuviera amistad con el Maestro.

Los veía siempre hablando, desmintiendo de los Hechos.

Estos cuatro o cinco eran de la parte del dueño, y tenían valentía para estar siempre discutiendo.

Si el dueño sigue al Maestro, no los deja discutir, porque todos están de acuerdo.

Ya se despidió el Maestro con esto que fue sentencia, que todos quedaron oyendo:

“El que tenga quien lo lleve a la Gloria y no lo siga, no merece mi Gloria”.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

viernes, 28 de noviembre de 2025

No hay Amor a Dios, sin obras

En Sueño Profético hablaban de Jesús, contaban Hechos de su Vida de Dios Hombre. Decían:

Él siempre decía:

“El que cree en mí Padre, Me busca a Mí, porque ya me esperaba”.

Dijo otro:

Yo Le oí estas Palabras:

“Al que quiera mi Gloria, lo conoceréis sin que él lo diga. Lo mismo que al ver la fruta, conoceréis el árbol. Esto se conoce como al siervo y al señor”.

Dos Discípulos cuentan un caso que a ellos les cogió delante:

Estando un día en el campo con el Maestro, oyendo cómo teníamos que continuar cuando Él nos faltara, uno Le preguntó:

   –¿Luego cómo sabrán que éramos tus Discípulos?

Dijo el Maestro:

   –Deja la palabra “éramos” y coge “somos”, porque Yo continúo de Maestro, y enseñando al que mis Palabras quiera. Enseñaré en Espíritu y sabrán que sois mis Discípulos por vuestras obras, porque predicaréis con el ejemplo. No puede nadie decir que es mi Discípulo, sin hacer lo que Yo hago; y haciéndolo, lo dirán otros.

Cuando se ponía a hablar, todos poníamos la vista al suelo, y el silencio era escándalo. Nos hacía sentarnos, y Él, muchas veces, quedaba de pie. Cuando alguno Le hacíamos preguntas, decía:

   –Preguntad, que si es con Amor, Yo os llenaré de Sabiduría, para que podáis llenar.

Desperté, oí:

No cambian las Palabras cuando son dichas por Dios.

Dios siempre dice “amaos”, las obras son cantos a la Gloria.

La Gloria te exige que hagas lo que va en contra del pecado.

No hay mejor “sí amo a Dios”, que buscar a Dios en el Prójimo.

El Discípulo quería saber qué hacer para seguir diciendo: “soy su Discípulo”.

Dios Hombre y Maestro le repite lo que tantas veces habían oído los cristianos y los fariseos:      

No hay Amor a Dios, sin obras. Y sí hay grande Amor y Obediencia a la Palabra de Dios, cuando tú ames al Prójimo sabiendo que éste es Dios.   

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C4 

lunes, 24 de noviembre de 2025

Dios: Amor y Misterio

En Sueño Profético decían:

Dios: Amor y Misterio. Dios: Bálsamo del que curarse quiere. Dios: Amor que ni disminuye ni crece, por ser Amor de Dios. Dios: que Lo llamas y Él responde a tu forma de llamar. Puede que a este responder, el Misterio envuelva, ya que luego tú, con tu Amor, ya lo puedes descifrar, y ya no digas Misterio.

Dijo uno:

Es mejor amar y dejar a Dios actuar. Es mejor pensar, que quién sabrá más que Dios, que quién podrá ir en ayuda de tu carga, que quién te quitará el peso de tu caminar, como no sea el contacto de este Cielo.

Otro dijo:

Cierto es que el caminar de la materia, 
con la compañía de Dios, 
no tiene cerros, no tiene amarguras, 
es arroyo con corriente de fuerte agua 
que supera la suciedad 
y deja al arroyo airoso, 
con ruido, que al pasar, 
aunque tú no quieras agua, 
te paras a contemplar, 
y una vez que ya te paras, 
en vez de mirar “pa” atrás, 
tienes que mirar al Cielo, 
y en Misterio pensarás: 
“Nadie cuida este arroyuelo, 
ni vienen a visitar, 
pero él sigue su cauce, 
buscando el río y el mar”. 

Aquí ya existe Misterio, 
si te paras a pensar.

Desperté, oí:

Todo es Dios Misterio,
Misterio, que al comparar,
no preguntes a este Cielo,
si preguntas sin amar.

Si amas, sientes Amor
y quedas sin preguntar,
dejando que corra el tiempo
como el arroyuelo corre:
primero, buscando al río,
y después buscando al mar.

Todo es Mando,
Mando de Dios,
que sólo Dios lo sabrá.

Es mejor decir yo amo, 
sin que quieras comparar,
ni preguntes a este Cielo:
¿esto por qué pasará?

Ni el río ni el arroyuelo
hacen preguntas al mar.

Siguen deprisa el camino,
hasta llegar al final.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C8

domingo, 16 de noviembre de 2025

Tienes que odiar al pecado

En Sueño Profético veía un campo, pero un campo más bien feo al lado del campo que yo siempre he visto, digo campo porque no había casi casas;  éstas, se veían pocas y muy distanciadas unas de otras. Y dijo uno:

Éstos son terrenos de Israel. Estos caminos los pasó el Maestro, y en esta fuente… –y me hizo ver una fuente con un pilón, a la que llegaban animales y bebían. 

Siguieron diciendo:

Este Hecho que hoy me mandan dictar está perdido para el hombre. A esta fuente venían un día dos mozas a llenar dos cántaros que en el cuadril llevaban con gran aire de fortaleza y alegría, cuando a su vez un arriero daba de beber a sus dos mulas, mientras otros esperaban para acercar a sus animales para calmarles la sed. Estaban estas mujeres mandando el pecado a estos hombres con sus gestos y sus palabras, y apareció el Maestro con unos de sus Discípulos, y el arriero se fue para Él y Le dijo:

   –Maestro, no quiero pecar, pero estas mujeres vienen a llenar el cántaro todos los días cuando…

No dejó el Maestro que siguiera, y le dijo:

   –Cuanto tú pasas por la vereda, ellas saben que pasan los que quieren pecado. Ellas saben que el que no se oculta de mi amistad, no pasa por la vereda. Tú dices que vas a oír al Maestro, según en el sitio que te oyen. Si tú no pasas por la vereda, y cuando te juntas en la fuente hablas de Mí y mi Enseñanza, le puedes al pecado. Pero si vives agrandando el pecado, ya no estás en contra del pecado, estás en contra de la Enseñanza que yo voy enseñando. Tienes que odiar al pecado, porque va en contra de Mí.

Siguieron andando y, al llegar a la fuente, dijo este pecador –aunque no había hecho graves pecados:

   –Maestro, si hoy no Te veo, hubiera estado todo el día en llanto. Anoche, cuando llegue a mi casa, mi mujer te estuvo buscando –porque yo la mandé– para siempre unirnos los dos a tu lado, para enseñar tu Doctrina, que va en contra del pecado –y se puso de rodillas esperando el Perdón.

Desperté, oí:

¡Cómo quedaron las mozas 
cuando vieron al Maestro, 
y delante de su túnica, 
con las rodillas en el suelo, 
al que ellas, madrugaban, 
todos los días por verlo!

Eran unas pecadoras 
que pecaban sabiendo 
que al que ellas seguían 
lo apartaban del Maestro.

Apartaban al que quería 
de palabras al Maestro.

Éste no cayó en pecado 
porque allí llegó el Maestro.

Al pasar por la vereda, 
esto decía el arriero:

¡Si un día yo me encontrara 
en la fuente al Maestro, 
ya me quitaría este mal 
que oculto dentro me siento!

Yo Le pedía Perdón, 
y ya me daban desprecio.

A Dios llegan los deseos 
que pide el arriero.

Allí, en una vereda, 
le llega arrepentimiento.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

domingo, 12 de octubre de 2025

Las amigas

En Sueño Profético contaban un Hecho de la Vida de Jesús, el Salvador de los hombres. Decían:

Yendo un día el Maestro con todos sus Discípulos, se acercaron unas mujeres que descendían de Corinto, y Le hicieron esta pregunta:

   –¿Todos éstos aceptan con obediencia lo que Tú les mandas día por día, o Te siguen por seguirte?

Quedó el Maestro parado, y todos sus Discípulos, con ansías de oír a su Maestro, que después era Enseñanza para ellos. Ya son éstas sus Palabras:

   –Si mis Discípulos no Me aman, aunque supieran que Yo soy Dios del Cielo, no Me siguen. Ellos aman, y ya el Amor les hace comprender mis mandatos. Tú no sigues a tu marido ni lo obedeces porque no lo amas –a sabiendas de que es tu marido–, y vas buscando que te acompañe el pecado, porque tú, pecado vas buscando.

Se fueron las amigas llorando con paso más bien lento, porque lo que habían oído al Maestro era dicho para las cuatro, ya que todas tenían al marido como instrumento para engalanar al pecado. Los defectos, aumentados, ellas los ponían como sufrir sin remedio, con lágrimas de pecado. La que sola se quedó con el Maestro y sus Discípulos, siguió oyendo al Maestro, que le decía sentencias, y al final la retiró con su Mano. Otra vez dijo este Dios:

   –¡Vete, pecadora, pero de pecados graves, de pecados de que más pequen!

Y siguieron todos obedientes al Maestro, sin volver la cara. Y ella quedó relatando con súplica que el Maestro no escuchó.

Parece algo extraño que el Maestro no volviera cuando se oía llorar.

No era llanto arrepentido. Y Dios la quiso dejar hasta que fuera al sitio donde la esperaban ya las tres casadas que con ella iban antes de esto terminar.

Cuando fue al sitio pecador 
–esta casa de pecado–, 
ella sola se encontró.

Las tres contaron el relato, 
y la cita terminó 
en convertirse en seis santos.

Ella quedó en el desprecio, 
porque albergaba pecado.

Fue en busca de los Discípulos, 
que ya hacía días 
que los estaba buscando.

El Maestro lo sabía, 
y Él quería presentarlos.

Ninguno cruzó palabra, 
porque sentían pecado.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

jueves, 11 de septiembre de 2025

Enseñanza es enseñar al que no sabe

En Sueño Profético contaban un Hecho de la Vida de Dios Hombre. 

Dijo uno:

Estando un día esperando al Maestro, yo y tres Discípulos más, tenían estas palabras. Dijo uno de los tres:

   –Gran trabajo cuesta el tener que decir: “eso no está bien hecho”. En el sitio que lo comprenden, ¡qué satisfacción te llevas! Pero donde se ponen en contra, ¡te entra una pena…!

Dijo el otro, de los dos que callados estaban:

   –Y a veces te entra ira, y ya ofendes al Maestro, porque ésa no es su Enseñanza.

Ya entró el silencio cuando vieron al Maestro con cuatro más, y al llegar, Él siguió hablando como continuación a las palabras que tenían:             

   –No olvidéis, que Enseñanza es enseñar al que no sabe. Donde digáis mi Doctrina, no tenéis que mirar quién la oye, ni albergar las palabras que los espíritus del mal escupen para robaros la Paz que mi Padre tanto me encarga que Yo deje en la Tierra. Si mi Padre no se hace Hombre, hoy no estoy delante del hombre. Lo que no sea del agrado de mi Padre, decidlo. Y si fueran rebeldes a la Gloria que ofrecéis, seguid vuestra Enseñanza, y que se conozcan los que de Mí aprendan. Yo he venido a salvar al pecador con mi Enseñanza; al que la desprecie, ya es mi Padre el que Allí en su Reino le responde, que luego será a Mí al que me oiga.

Y ya, mirando a todos, dijo:

   –A los que os vean ira, os pueden confundir con los hipócritas, por no ser ésa mi Enseñanza.

Desperté, oí:

Un Perdón pidieron todos, aunque palabras no se oyeron.

Cuando el Discípulo dijo lo de la ira, todos lo vieron bien.

Y en ellos se despertó como una justicia justa.

Ellos lo hacían por Amor, pero no lo comprendería el que los viera con ira.

Discípulo de Dios: el que enseñaba de Él, tenía que conocerse por enseñar y aprender.
    
***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C5 

lunes, 18 de agosto de 2025

Señor, que tu Amor me crezca

En Sueño Profético hablaban dos mujeres. Ya una subió la voz con estas palabras:

¡Que falta hace que mucho se hable del Amor a Dios! ¡Qué falta hace que el hombre ame!

Aquí refiero yo un hecho por si sirve de Enseñanza. Es el hecho de aquel día que juntas fuimos por agua:

Estando yo llenando el cántaro, tenía yo esta conversación:

   –¿Qué haría yo para que nunca se me quitara este Amor tan grande que siento por Dios? Hay veces que siento miedo; hay veces que digo no, no quiero lo que en la Tierra pudiera robarme tu Amor. Esto hay veces que me pone apenada, pero antes de quedar vacía mi imaginación, otra vez me viene: “¿Qué haría yo?”. Estando en este relato, fue cuando tú miraste para atrás y el Maestro estaba con los Discípulos a dos pasos. Esto se oyó de Él:

   –Mujer, con no querer de dejar de amar, ya no te dejará el querer. El querer es la Fuerza de mi Padre, que es el Dios que ahora ves. Cuando llegues a tu casa, suelta el cántaro y busca para enseñar a Amar. Todo el que beba de ese cántaro, no querrá dejar de amar, porque de Amor lo has llenado. ¡Anda mujer…, y enseña al hombre a que viva sin pecado! 

Despierta, oí:

Este arrobo es de Amor, 
y luego es de Enseñanza.

¡Qué Amor tiene esta mujer, 
que sufre por no perder 
el Amor que está aumentando!

Tan sólo con desear, 
ya Dios le manda su premio:

Que sirva su inteligencia 
para pensar en el Cielo.

Antes de ocupar el sitio 
las cosas de la materia, 
otra vez ella decía: 
“Señor, que tu Amor me crezca”.

Dios se presenta en la fuente 
y de Amor a ella la cubre.

La manda para que vaya 
hablándole a los hombres.

Hablándoles de Dios Hijo, 
hablándoles de Dios Padre.

Y el cántaro se lo llena 
de lo que no lo ve nadie.

Que luego ya lo verá 
el que quiera a Dios Padre.

Que allí veían al Maestro, 
y en el Cielo era el Padre.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3

miércoles, 30 de julio de 2025

El que ama reconoce que no es la culpa del Cielo

En Sueño Profético decían:

Dios ama tanto, que te da sin medida. Y el hombre ama tan poco, que pocas veces a Dios Le da las gracias. El hombre siempre está agradecido al hombre y con desprecio a este Dios. El hombre más llama a Dios para insultarlo, que para decirle alabanzas.

Dijo uno:

Cuando falta Amor, no puedes comprender a otro que ame, esto en la vida de materia. En lo Divino eres cerillo detrás de muralla, que la grande muralla no deja el cerillo ver. En cambio, si hay Amor, verás la muralla correr. Cuando Dios oiga tu Amor, y sin poder comprender, Él te quitará la muralla o agrandará la luz para ver. Todo te lo hace este Dios cuando tú quieres saber. 

Este Amor de Dios, que sin poder comprender, como tú tengas Amor sin palabras y sin ver, ya estás unido con Dios y fácil es comprender. Pero donde no hay Amor, es pedir cuentas al Cielo y al hombre darle valor. Si el edificio se cae, siempre han de culpar a Dios.

Desperté, oí:

¡Qué pocas veces reconoce el hombre 
que él es culpable 
del sufrir que está sufriendo!

Si el edificio se cae, 
ya culpan a Dios del Cielo.

No se piensa en el hombre 
que nada hace bien hecho.

Éstos son la mayoría, 
que son los que van diciendo: 
¿dónde está el Amor de Dios?, 
¿dónde está el Dios del Cielo?

¿Cómo se ha podido caer, 
con lo bien que estaba hecho?

El que ama reconoce 
que no es la culpa del Cielo.

Que es algo en lo que falla el hombre 
de los primeros cimientos.

Éste que ama, 
aparta lo de ahí y lo del Cielo.

Y nunca culpará a Dios, 
porque todo lo bien hecho 
sale del Amor de Dios.

Lo que pasa es que Dios deja 
grande Libertad al hombre.

Pues si quieres ser cerilla, 
Él la muralla no corre.

Si Amor pides sin palabras, 
este Dios ya da Poder 
y tú corres la muralla.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C8 

lunes, 7 de julio de 2025

El Infierno Dios lo tiene por el mundo pecador

En Sueño Profético decían:

Si el mundo no tuviera pecados, Dios no dejaría el Infierno. Si el mundo hace pecados es porque a Dios no ama, y Dios le deja su sitio, que el mundo de pecado lo cuida, teniéndolo siempre lleno y agrandando el Infierno.

El pecado, por mucho que el hombre quiera disfrazarlo, es pecado. El pecado, pecado para Dios, es el mismo pecado, sin diferencia de pecador. Éste que hizo grave pecado, es el mismo pecador para Dios.

El hombre tiene el pecar en varias escalas, pero Dios, en una sola: pecador que peca a sabiendas, no ama a Dios y vive a las órdenes de Luzbel.

El desnudismo es fuerza de los espíritus que en contra de Dios van. Éste, es pecado de escándalo, que llena de ira al que pecar no quiere; pecado que hace que peque el que pecar no pudiera. Este pecado te puede llevar a que hagas muchos pecados. Hay quien emplea el desnudismo diciendo que no es pecado, y hasta se atreve a llamar a Dios cuando el mal se le presenta. Éste se aumenta el pecado por vivir el desnudismo y querer que Dios venga a su lado.

Yo vi a una a doncella que vivió en grito y llanto. Practicaba el desnudismo, y cuando algo le ocurría, a Dios invocaba y cruzaba hasta las manos. Se le pasaba el sufrir y volvía a su vida de pecado. Pues ya llegó la muerte, y fue un horror presenciarlo. Se daba puñetazos porque decía que veía al demonio a su lado. El suelo de su vivienda quedó con caras de endemoniados, que medio pueblo allí fue, y se quitaron pecados.

Desperté, oí:

Esta mujer, sus pecados, 
nunca los quiso quitar.

Llamaba a Dios del Cielo,
y entonces pecaba más.

El demonio la tenía
como joyero que tiene
gran joya en su mercancía.

Pero Dios con su Poder
hace que la mercancía
le haga servicio a Él.

Todo el pueblo que la vio,
se quitó de hacer pecados,
y en Infierno quedó.

El Infierno Dios lo tiene
por el mundo pecador.
Si ese mundo no pecara,
Infierno no tendría Dios.           

Porque el dueño del Infierno
es el permitirlo Dios.

El día que el hombre quiera,
Dios le da la destrucción.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados  en Gloria - Tomo I - C8 

martes, 24 de junio de 2025

El Amor te descubre donde Dios dice Palabras

En Sueño Profético decían:

¡Qué Verdad con más verdad 
es ver Verdad 
en el que Dios Aquí trae!

¡Qué falta de psicología 
para no ver la Verdad!

En Esto, aunque no ames, 
a Dios tienes que verlo.

Es fracaso vergonzoso 
no conocer el dueño de la fragua el hierro; 
cabrero que anda con cabras 
y no conoce el carnero; 
hombre universitario 
que no sabe escribir “pueblo”; 
arquitecto que edifica 
sin conocer los cimientos, 
ni saber lo que es arena, 
y asustarle oír cemento; 
cirujano que te opera 
el remo que estaba bueno, 
porque no supo cuál era 
cuando ya dejó durmiendo, 
confundiendo brazo izquierdo 
por el enfermo derecho; 
jardinero  y hortelano, 
hortelano, sin conocer 
la hoja de lo sembrado, 
hasta que escarbando ve 
que es patata lo enterrado, 
y al árbol ya lo conoce 
cuando peras ve colgando. 

¿Qué diría un visitante 
por un gran jardín pasando, 
si oyera al jardinero 
con cualquiera conversando: 
“No sé… si será rosal… 
o pudiera se geranio… 
¡Es tan difícil saber la flor 
hasta que no abre el tallo, 
que yo, hasta que no abra, 
no puedo asegurar si es rosa 
o puede que sean nardos!

Pues mucha más diferencia es, 
que estos Escritos no lo conozca 
el teólogo y el letrado. 

Uno, si olfatea bien, 
Gloria verá en los Dictados. 
Y el letrado que compare 
esta gran Literatura 
–ya 20 años dictando–, 
si él podría seguir 
imitando estos Mandatos.         

Desperté, oí:

Son estas comparaciones, 
justas, a la vista de cualquiera.

Esta gran Literatura 
hace que se pare el hombre.

El que diga que no es de Aquí, 
es falta de Amor al Cielo.

El literato que abra el Libro con sus manos, 
no puede decir que no.

Él tiene que contestarse, 
cerrando el Libro 
y mirando al Cielo, 
con un ¡Perdón!

Que este Perdón lo pide 
para el que dijo que no.

Los sabios de ahí de la Tierra 
tienen que creer en Dios 
cuando estos Libros tengan.

Y el que cree y ya ama, 
cuentas le pide al que dijo 
que esto Dios no lo dictaba.

¡Hace falta amar poco, 
si es de Amor lo que se habla!

Y hace falta no entender 
Literatura en Palabras.

Los Sabios de Aquí del Cielo, 
dicen que el hombre no ama.

Porque el Amor te descubre 
donde Dios dice Palabras.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Cierre de Libro