miércoles, 23 de noviembre de 2011

La indiferencia sale del espíritu - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 12-13


En Sueño Profético decían:

El que más quiere a Dios, más busca al Profeta, más lo obedece y más lo sigue. Busca al Profeta para saber de Dios y más lo obedece para tener a Dios contento; y más lo sigue para prestarle ayuda y aprender al máximo del Profeta.

El que al Profeta tiene cerca y su distancia vive lejos, éste no tiene disculpa ni para los vivos ni para los muertos –esta palabra mal interpretada ahí–.

Cuando a Dios amas y en Él todo confías, no te puede ser el Profeta indiferente.

El que ama a Dios, busca al Profeta como el pez al agua. El que a Dios buscaba, a Dios amaba.

Desperté, oí:

Y el que a Dios no quería, a Dios ofendía.

No hay amor profundo que voluntario tú busques la separación.

El que más busca, más ama, y el que menos quiere, más ofende.

La indiferencia sale del espíritu.

Si el espíritu es de Dios, no puede vivir en indiferencia.

Si admitieron el martirio fue por Amor al Maestro. Y el que daba el martirio, por fuerza era fariseo.

Nosotros los Once, con propiedad te hablamos de esto.


***