jueves, 22 de enero de 2015

La fuerza es la razón y la razón da la fuerza

En Sueño Profético hablaba la fuerza con la razón.

La fuerza defendía a la razón.
Y la razón, un poco más lenta,
ya daba la explicación,
porque la defendía la fuerza,
cuando gritaba razón.

Dijo uno:

Todo viene a referir,
con Enseñanza del Cielo,
que en las cosas del espíritu,
está la razón primero.

En cambio, en las cosas materiales,
mayoría de veces se emplea la fuerza
y luego se busca la razón,
y si razón no hubiera,
entonces sería mejor.

Esto es fuerza de Tierra
y separación de Dios.

Cuando el espíritu tiene
puro contacto con Dios,
tiene fuerza con razón.

Por eso, cuando estudias
al Instrumento de Dios,
pronto terminas estudio,
porque le ves la razón.

Luego, si estudias la fuerza
defendiendo a la razón,
es fuerza que no es de Tierra,
es pura Fuerza de Dios,
es árbol que no se mueve,
por su raíz, tronco y fuerza;
es ancla que queda anclada,
que su fuerza la respeta
hombre que estuviera en tierra
y que conociera el ancla
y quisiera dar tirones
para que el barco se hundiera.

Esto es razón y fuerza.

Desperté, oí:

Aún más fuerza que el barco,
cuando tiene el ancla puesta,
tiene el Instrumento de Dios.

Que la fuerza es la razón,
y la razón da la fuerza.

Cuando contesta palabras con fuerza,
es la razón.

Y cuando razón presenta,
la fuerza la manda Dios.

En este arrobo se oía
fuerza y razón exponiendo.

La razón, cuando exponía,
la fuerza iba aprendiendo.

Y ya dejaba a razón
con fuerza de Aquí del Cielo,
y así arrobo terminó.

Tan sólo de dos palabras,
Dios hace una Lección,
que el hombre para igualarla
tendría que haber otro Dios.

Este Dios es Sabiduría,
Ciencia pura, y es Amor.


***

Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - C7