jueves, 14 de julio de 2016

Si la caridad no es de Dios, cansa y aburre

En Sueño Profético hablaban de la Caridad. Decían:

Si la caridad no es de Dios,
cansa y aburre.

Al que caridad le das,
raras veces no responde
con algo para enfadar.

En la Caridad que es de Dios,
en ésta, alegría te dan,
y vas buscando los sitios,
sitios que esperaban ya
a aquel que con Dios vivía
porque hizo Caridad.

La Caridad que es de Dios,
ésta no cansa jamás.

Cada caso se presenta,
siendo para dar Caridad,
en una forma distinta,
que tú tienes que aclarar.

La Caridad que es de Dios,
tú la buscas y tú la das.

No hay cosa más sencilla
que sepas sin preguntar
el Sitio que Dios visita,
que Profeta han de llamar.

Siempre lo verás lo mismo
en su forma de actuar:
ni se cansa ni se aburre,
porque Dios le hace girar.

Piensa qué sería esto,
si Dios no hablara al Lugar:
tendría altas y bajas,
como tienen los demás.

Hay veces que te retiran
de que hagas Caridad
con momentos que te llegan
que te tienes que parar.

Aquí ves la diferencia:
Al que Dios hace girar,
siempre tiene el mismo “tic”,
ni agrandando ni achicar.

Desperté, oí:

Aquí hace Caridad
Dios llevando al Instrumento,
que mayoría verán
lo que éste lleva por dentro.

La Caridad te retira
de lo que el mundo te da.

Por eso hay días que corres,
y otros te quedas para′.

Aquí tienes el estudio,
sin libros para estudiar,
de aquel que tiene la duda
si Esto será Verdad.

No hay cosa que justifique más,
al hombre de cómo eres,
que reciban Caridad
los grandes y los menores.

La Caridad, muchas veces,
la tienes que dejar de hacer
por obstáculos que vienen
que tú no quieres tener.


***

Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - C5