viernes, 26 de agosto de 2016

Querer el Perdón

En Sueño Profético hablaban de perdonar cuando tú veas que quieren ser perdonados:

“Dios, al que no quiera no le da el Perdón”.

Dijo uno:

Querer el Perdón, es no seguir haciendo lo que antes has hecho mal, recuperar todo lo perdido. El que esto haga, éste quiere el Perdón y Dios se Lo manda.

Dijo Agustín:

Un día, cuando yo iba a casa de un amigo que también había mucho pecado, me encontré con otro que aún estaba pecando y sus primeras palabras fueron:

Tenía ansias de verte y poder hablarte a solas. ¿Tú tienes la seguridad de que a todo el que ya no peque, Dios le dará su Amistad?, porque yo tengo un “sí” y un “no” de espanto.

Noches y noches me vuelvo,
ya que con otros he quedado
para juntarnos con unas mozas
de esas que buscan casados.

Pues me marcho “pa” mi casa,
entro, salgo y al final
es ir en busca de ese horrible pecado
que me martillea las sienes
y me tiene atormentado.

Me meto por una calle
y Agustín viene a mi lado.
Aunque te parezca un poco exagerado,
no te quito de mi vista.

¡Mira, ya he descansado!
Ahora dame tú la respuesta
de todo lo que te he contado.

Dijo Agustín:

Mi respuesta es alegría,
llanto, gozo, descanso
de ver no mi Perdón sólo,
sino de ver que soy escuchado,
por el que manda en el Cielo,
en la Tierra, en los mares,
y habita en el firmamento.

Llevo ya algún tiempo,
desde que fui perdonado,
que mi primera oración
es para quitarte del pecado
y que vivas la alegría
del que vive sin pecados,
y de que tus ruegos sean
como los míos, escuchados.

Desperté, oí:

Los ruegos llegan a Dios
aunque mucho hayas pecado.

Los ruegos llegan a Dios
cuando horror te da el pecado.

Él me tenía que ver
porque yo llamaba a Dios
y Le rogaba por Él.

Esta era mi oración:
¡Dios mío, que él Te ame
como hoy Te amo yo!

Esto fue lo que ofrecí
cuando no fui pecador.

Era poco lo que dije
a cambio de mi Perdón.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - C8