lunes, 26 de septiembre de 2011

El deseo de saber de Dios - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 49-50


En Sueño Profético hablaban del deseo de saber de Dios, de la ansiedad de oír su Palabra.

Dijo una mujer:

Yo oí tantas veces contar a Teresa los éxtasis, que de ansiedad me llenaba, y esta ansiedad me hacía que ansiedad yo contagiara. Nos juntábamos unas cuantas, y había veces, que ella contando y nosotras preguntando, pasaban las horas como segundos. Aquí cuento un éxtasis que varias veces le hicimos repetir:

Dice que una noche, cuando ya se iba a acostar, notó falta de firmeza en sus pasos, y que una fuerza la puso de rodillas a la vez que oía:

“Teresa, grande martirio sigue el hombre dando a Dios. Dios recibe y sufre el mal trato que el hombre da al inocente”.

Dice, que se iluminaba la habitación, viendo unos Pies clavados. Se quitaban y veía unas Manos con grandes heridas. Y otra vez oía:

“Di que aún sigue sangrando. No calles esta Visión de Enseñanza para el hombre bueno y para el malo”.

Cuando ya pasó el éxtasis, dice que quedó llorando de ver el poco oído que le daban a su llanto.

Esto hacíamos que nos lo contara palabra a palabra, parándose, porque dicho de seguido no la dejábamos. Esto éramos nosotras:

“Teresa, ¡qué emoción de Dios nos dejas!; ¡cuánto bien nos hacen tus explicaciones y tus respuestas a nuestras preguntas!”.

Otra decía:

“Teresa, no tengo prisa, quiero oírte hasta cansarme, y una vez cansada, aquí quedarme”.

Ya todas reíamos de Amor y deseo de querer más y más saber de Este Dios.

Desperté, oí:

No cansa el estar siempre
oyendo el hablar de Dios.

Pero si el que te habla
es que Dios le da la Voz,
y en éxtasis sus Palabras
para el consuelo de “tos”,
buscas con ansia este Habla.

El deseo de saber de Dios,
Dios hace que en Amor quede.

El que dice que ama a Dios,
y de Dios saber no quiere,
Dios ya lo tiene olvidado,
porque él, así lo quiere.

El Amor te da ansiedad,
que a veces tú no comprendes,
que te lleva a preguntar
donde dicen que a Dios oyen.

Si dices que tienes Amor,
y ansiedad por Dios no sientes,
cambia la palabra Amor,
por palabra indiferente.

A Teresa la buscó
el que tenía ansiedad
que le empujaba el Amor.


***

6 comentarios:

  1. Cuando descubrimos nuestra sed de Dios,nada nos consuela tanto como escuchar a un Elegido.Dios también tiene sed de nuestro amor.

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  2. Este Caso de Ana, nos descubre una forma nueva de entender los Santos, los Elegidos y los Profetas, cómo Dios quita la duda de que exista otro Mundo mandando sus Palabras en personas que, para los hombres que solo creen lo que ven, están muertos.

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  3. Todo el que dice "amo a Dios" y no busca sus palabras en el elegido,es un amar vacio,un amar para la tierra y demostrar ser buenas personas,pero como dice claramente el mensaje sino buscas donde habla,Dios no los tiene en cuenta.No se puede estar indiferente con estos mensajes.

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  4. Perdón se que me enrollo demasiado pero resumiendo,todo el que no quiera saber de estos escritos y diga amo a Dios,sal huyendo.

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  5. Tienes razón Juanmanuel, y los has resumido muy bien, el que no quiera oír al Profeta y presuma de querer a Dios, algo falla. Yo también saldría huyendo.

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  6. Todo el que diga que ama a Dios y se pega golpes de pecho y ves estos escritos y los rechaza poniendo todo tipo de excusas como (yo es que con la Biblia y las epistolas del Papa me llena no necesito mas que a mi me pasado con gente que se da golpe de pecho de que son Cristianos practicante )para mi esto es falta de amor a Dios y si duda de que esto no es de Dios ya esta pecando o como dice mi padre se forjan un Dios a su medida

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