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viernes, 31 de julio de 2026

Saber sin poner a Dios delante

En Sueño Profético decían:

La sabiduría del hombre raras veces no retira de Dios. El saber de la materia, el que tenga este saber con grande fama, muy pocos, poquísimos no tienen el espíritu abandonado de la Existencia de Dios. Esto constantemente lo está demostrando el catedrático y el labrador de los que labran el campo.

Dijo uno:

Estos hombres, que el Cielo y la Tierra son sus matemáticas y sus ciencias, tienen la Imagen de Dios en el grano, en el labrar y en la cosecha. El grano y el labrar son matemáticas de Tierra y las ciencias son su Cielo, donde de él todo esperan. Ellos siembran, ellos labran, pero de Dios siempre tienen Presencia.

Dijo otro, que los libros enseñaron y él a muchos enseñó en la Tierra:

Yo recibí la mejor enseñanza del que labraba la tierra. A ninguno oí decir: “yo he sembrado bien y la semilla es buena, la tierra también lo es, no hay duda que tendré buena cosecha”. Jamás oí este desafío, como hace el hombre culto, como yo hice también cuando viví con materia, hasta que pude aprender de los que labran la tierra.

Desperté, oí:

¡Qué verdad, acorazada de grandes y justas razones!

¡Qué verdad que al que ahí sabe nunca le oyes decir: “este saber es de Dios”!

Este saber no es de nadie.

Mañana yo moriré y el saber en otro nace.

Cuando Dios le diga al saber “aquí di que también sabes”.

Esto lo dicen muy pocos, que aprenden a no engañarse.

Porque no es saber, saber sin poner a Dios delante.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 1 de julio de 2026

Si de Dios Vivo quieres saber, busca el Lugar donde hable Él

En Sueño Profético hablaban del Lugar que Dios coge para hablarle al hombre:

A este Lugar Dios lo enseña con la misma Enseñanza que Dios Padre enseñó al Hijo. Aquí ve el hombre distinto Lugar, pero las mismas Palabras y Enseñanza. Este Lugar tuvo Enseñanza de cómo conocer a los espíritus malignos, diabólicos. Dios le hizo que conociera a Luzbel, dejando Dios a este espíritu que tomara parte en el arrobo, para que después, con esta Enseñanza, este Lugar enseñara a derrotarlo. Este Luzbel es príncipe de los espíritus diabólicos, ejército que él tiene en el abismo. Todo esto está visto y apartado por este Lugar. Ya, una vez enseñado, este espíritu queda a distancia, apartado, teniendo este Lugar fuerza para separarlo de donde esté este Lugar.

Si la Enseñanza no fuera de Dios, los espíritus diabólicos atormentarían al Lugar, trabucándole la Enseñanza y dejando desmentido el Mensaje. Este Lugar está preparado para enseñar a cualquiera que duda tenga de si la Visión es de Dios o de Luzbel. Aquí es donde se ve si el espíritu es traído por Dios o es actuación de pecado para desmentir el Poder de Dios.

Desperté, oí:

Si Dios no enseñara la actuación y los resultados del demonio –nombre conocido por todos–, el hombre le pondría pruebas a este Comunicante.

Le pondría pruebas, y mayoría de veces ofendería a Dios.

Dios, cuando deja que hagan uso de su Palabra, es porque antes Él enseñó.

El Dictado es sin equívoco, por ser dictado por Dios y comunicado por espíritus de su Gloria, que antes vivieron como el Comunicante.

En el arrobo no puede haber fallo, puesto que este arrobo no lo puede hacer nadie si no es Dios.

Cuando es el hombre el que hace, queda claro en lo material; en lo Divino no hay quien pueda llevarse el espíritu y luego dejarlo donde fue sacado, dándole vida otra vez a la materia.

Si de Dios Vivo quieres saber, busca el Lugar donde hable Él.

Y aquí aprenderás lo que luego los Libros publicarán.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C4 

lunes, 30 de marzo de 2026

Saber Eterno

En Sueño Profético decían:

Este arrobo dará grande Enseñanza al que quiera saber de esta Gloria, y grande ira, al que verdad no quiere que sea.

Hablaban del espíritu que es Aquí traído, del bien que le hace al hombre, y del mal que el hombre le hace a este espíritu:

El espíritu que Aquí entra y sale llevando lo que Aquí Dios le dice, tiene que ser oído y contestado a Dios. Oído, como si oyeras a Dios; y contestado, con tus obras. Con obras buenas, estas aceptando. Con obras malas, estás desobedeciendo.

La persona que Dios utiliza para llevar Palabras al hombre, dichas Aquí, ésta pierde el nombre y es conocida con palabras de Amor a Dios o con palabras endemoniadas.    

Este Instrumento es movido por Dios, como la hoja del árbol, como la respiración, que es vida para el bueno y para el malo; como todo lo que el hombre vive sin querer amarlo, pero lo tiene que ver. 

Esto es el Instrumento, que si lo quieres pensar, verás como tu conciencia 
te responderá verdad.

Dijo uno:

Por mucho que el Instrumento quisiera saber de Aquí, no sabría nada si Dios no viviera en su espíritu en el momento de escribir o explicar lo que Aquí se enseña, y por torpeza que tuviera su materia, Dios la impregnaría de Sabiduría para conocer la sabiduría del hombre, que mayoría de veces queda como puñado de carne, sin saber “Saber Eterno”.

Aquí, en este Infinito, se enseña al que amó a Dios con su Paz y con la Caridad que hizo en su “Vivienda Flotante”, que también su nombre es Prójimo; Prójimo, donde a Dios respiras cuando vas a la “Vivienda” pensando que vas Arriba, cuando te han hablado de Dios y no has pensado mentira.

Desperté, oí:

Tiene dos palabras justas 
el creer en Dios amándolo.

Buscar donde alguien diga:
Dicen que Dios está hablando,
y que sus Palabras son
las mismas para salvarnos.        

Si el que oye este “hablando”,
cree en aquél primero,
que Dios mandó su Mandato. 

Porque si creyó, cumplió
lo que Dios tiene mandado.

Si estudias al Instrumento,
verás cosas anormales.

Verás lo chico del hombre,
con lo grande que Dios sabe.

Verás un grande Saber,
sin aprenderlo de nadie.

Verás sostener palabras,
que aprendió sin haber carne.

Te contará grandes Hechos
que el hombre aún no sabe.

Hechos que Dios los vivió
cuando Dios vivió de Carne.

El Instrumento no sabe
el porqué de este vivir,
vivir que no cree nadie.

Nadie que no crea en Dios,
aunque ahí de Dios ya hable.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C3 

viernes, 17 de octubre de 2025

Ya lleva cada Dictado Saber sobrenatural

En Sueño Profético decían:

Ella está preparada para sostener con la Jerarquía de la Iglesia cualquier tema que le preguntaran. Ella acabaría las preguntas siguiendo contestando, aunque preguntas no hicieran. Dios ha querido teoría y practica en ella. Esto es Dios para que el hombre vea que antes de desmentir tiene que hacerle una entrevista a ella.

Las explicaciones que da de vivir sin materia, las empieza con una pausa y tranquilidad, cuando le hacen preguntas, que por bien dichas que sean las preguntas, ves unas respuestas aplastantes. En las respuestas ves que hay práctica, y ves que vive la otra Vida; ves que sus palabras no son estudiadas; ves que lo ha vivido y en este vivir se lo han enseñado. No hay quien tenga dudas cuando hagan preguntas a ella; contesta con tal limpieza, que si el que le pregunta no es espíritu de Dios, le hace pensar, porque en ella verá a Dios hablando.

Dios la enseña haciéndole que note la salida del espíritu de la materia, y viviendo Vida sin peso; Vida sin carne; Vida que ves, sientes y no puedes abrazar ni palpar porque no existe materia. Pues todo lo de esta Gloria puede preguntarle el hombre, que tiene sobradas respuestas.

Dijo uno:

El hombre, que deje aparte los arrobos que cuenta y que estudie estos Dictados, que como ame a este Dios, ya sobra el estudiarlos.

Por donde se abran las Libretas, ven que es dicho a ella, pero no por hombres de Tierra, son hombres que ahí vivieron, y dictan para que grandes teólogos sigan aprendiendo las Palabras de Dios, que Dios sigue diciendo.

Desperté, oí:

No se le puede dar nombre
al que no vaya en busca de ella.

Pero tiene aún peor nombre
aquél al que ella quiera ir
y el hombre no quiera.

Ella siempre te dirá cosas,
y no de la Tierra.

Pues si tú quieres saber,
por qué no buscas a ella,
que te puede responder 
de la Vida sin materia.

Todo lo que el hombre sabe
fue por carne que estuvo muerta,
y su espíritu vivió
luego bajando a la Tierra 
para dar la explicación.

Pues si lo que sabes es
de espíritus que vivieron
haciendo servicio a Dios,
busca y cierra ese libro,
que esto es continuación
de lo que ya hay escrito.

Coge una lupa y un lápiz,
y ponte a repasar,
y verás las cosas claras
sin poder el lápiz estrenar.

Ya lleva cada Dictado
Saber sobrenatural.

***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9 

martes, 10 de septiembre de 2024

Querer saber es creer

En Sueño Profético decían:

El que menos quiere saber de Aquí, menos ama y menos cree. Querer saber es creer, y seguir es amar.

Estas frases eran de Teresa de Ávila y éstas que siguen también:

No hay cosa que empuje más a saber de lo que quieres que estar seguro de  aquello que tanto quieres. No hay quien ame a Dios y diga: “Yo ya sé bastante. Yo sé que el que me busca ama a Dios o quiere Amarle”.

Dijo uno:

En estas frases de Teresa se puede dar por lección que el que quiera aprende, prescindiendo del profesor. No hay duda de que el que sigue al Elegido por Dios, no es al Elegido al que sigue, son las ansias del Amor que quiere tener noticias, día a día, de este Dios.  El mismo Agustín decía que conocía al que a Dios buscaba porque a él le seguía, y que al seguirlo en Dios creía, y al oírlo ya amaba y se quitaba de pecar, porque el pecado no le dejaba amar. Catalina de Siena tuvo grandes polémicas y hubo grandes confusiones por hablar a títulos y a letrados. Decía que si a ella Dios le mandaba, ella tenía que mandar al hombre lo que Dios a ella le decía. Que una vez que el hombre ya lo supiera, Dios a ella mandaba, y el que no la seguía le faltaba Amor o creencia o en soberbia vivía.

Desperté, oí:

¿No hay Aquí respuesta de que amar es querer saber?

Que la indiferencia

es un martirio vivirla

cuando indiferencia no sientas.

Que querer saber de Aquí

es querer que Dios te quiera.

Es querer que Dios te mande,

en el Cielo y en la Tierra.

En la Tierra

cuando aún vean viva tu materia.

Y en el Cielo

cuando ahí te den por muerta.

Estos grandes Elegidos

pensaron como se piensa.

Que el Amor te hace buscar

porque ya llevas creencia.

La creencia sin Amor

no ama y sí se enfrenta.

***

Libro 72 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VII - C1

viernes, 1 de marzo de 2024

Señor, saber quiero

En Sueño Profético decían:

Para saber de esta Verdad di sólo: “Señor, saber quiero”. Y ya, con este quiero, coge en tus manos lo que dicta el Cielo y verás puro Evangelio.

¿Quién puede tener escrito, todo dictado del Cielo, tantos temas intocables que no pueden reformar ni teólogos ni profesores académicos? Aquí sobra la defensa que el hombre poner quisiera.

¿Quién te puede aclarar lo que tu cabeza piensa mejor que estos Libros, que los puedes poner en la mesa, y tus manos en la frente dando gracias a Dios por esta Grandeza que el hombre tiene en abandono por las cosas de la Tierra?

Dijo uno:

Estos Mensajes te hablan de cuando Dios Hombre estuvo en la Tierra. Que ya hay Libros hechos con el nombre que Dios en el arrobo dijo que se pusiera, y que aquí se pone: “Hechos de Jesús perdidos, hoy dictados en Gloria”. Todo es dicho en Arrobo al espíritu, y luego, el mismo Mando dicta para que quede escrito y el hombre estudie, para que siempre tenga presente que Dios es Vivo.

Desperté, oí:

Tan sólo con esta última Palabra que termina el Arrobo, si el hombre la pensara, vería Presencia de Dios por donde mirara.

Y al ver su Presencia, no sobraba nada ni faltaba.

El que tuviera de sobra, de su sobra daba, y ya era ir al Prójimo como Dios manda.

Si dices que amas a Dios, no puedes vivir dando desprecio a estas Palabras de Dios, que hace 30 años a este Instrumento cogió. Y estas fueron sus primeras Palabras:

“Que Me ves dilo. Yo contestaré a la negación que el Hombre quiera poner. Mis Huellas dejaré en Flotación como refugio al sufrimiento que el hombre siempre pone a mis Palabras, que mi Padre dice en Mi”.

***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - Cierre de Libro

martes, 12 de julio de 2022

Busca a Dios para saber, si es que ya Lo estás amando

En Sueño Profético decía:

Dios, en su Vida Pública, enseñaba con Parábolas. Y la mayoría de veces se hacían tres grupos de los que Lo oían: unos, los que lo comprendían; otros, los que más tardaban, pero querían comprender; y los terceros, no querían comprender, porque no ponían Amor, porque no querían que fuera Dios para no usar su Obediencia para vivir fuera de lo que Él mandaba.

Dijo uno:

Había muchos que Le hacían muchas preguntas. Unos, para saber más y cundir más sus Palabras, y otros para Desmentirlo. Dios sabía el que quería saber por Amor o el que era fariseo. Esto lo sabía por ser Dios, no por Hombre.

Un día, estando hablando de su Reino, Le hicieron unas preguntas unos que fueron a Desmentirlo, que dos horas antes habían mentido a tres de sus Discípulos, y fueron a oír al Maestro antes que éstos llegaran, para hacer las mismas preguntas y romper su Enseñanza. Fue entrar en la nave donde estaba hablando el Maestro, y a todos los que los conocían se les puso la cara pálida. Ya dijo este Dios, aunque veías a un Hombre más:

“Si queréis salir por vuestros pies, dadme ahora mismo la espalda, como se la habéis dado a mis Discípulos, a quien vosotros habéis visto. Pero la espalda me la habéis dado a Mí, ya que yo les he dado mis Palabras y les he mandado que las lleven a los hombres que Me aman o tienen buena voluntad para Amarme. Y ahora, para que veáis que Yo soy del Cielo, notareis todos el mismo pie que no obedece a vuestro mando y lo llevareis arrastrando por suelo”.

Todos salieron con miedo, pero no con arrepentimiento, porque Dios los despreció.

Desperté, oí:

Estos hombres se dedicaban a seguir a los Discípulos y más de una vez salió un Discípulo llorando.

Los Discípulos no se lo contaban al Maestro por el sufrir no aumentarlo.

Y el Maestro no les decía nada porque sabía el momento donde más se enterarían para dejarlos al descubierto.

No quedaron allí sellados, quedaron para todo el que los veía andando.

Eran íntimos amigos y a Dios siempre iban buscando no como si fuera Dios.

Lo buscaban como si fuera un Dios falso.

Dios tuvo que hacer de Dios y en el gentío juzgarlos.

Busca a Dios para saber, si es que ya Lo estás amando.

Pero no lo busques nunca para querer tú Juzgarlo.

***

Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C1