martes, 31 de marzo de 2026

Es tranquilidad vivir con tu medida y tu peso

En Sueño Profético decían:

¡Qué saber con más provecho tiene aquel que cuida antes su espíritu que su materia! Éste está en lo fijo, en lo cierto de que su cuerpo no pasa de la tierra, de que es su espíritu el que vuelve contento a adorar al Dueño de su espíritu, que cuando lo creo era Dueño de su espíritu, pero no de su Libertad, por salir ya de esta Gloria con la Libertad dada por Dios. El que ama devuelve la Libertad integra cuando ha soltado la materia esta Libertad. El que ama, vive su vida mirando siempre el peso del Amor de Dios, para que pueda la Balanza del Amor; y siempre pendiente de que la medida Divina tenga rebose, para no dar cabida a lo que a Dios enfade. La persona que viva pendiente del peso y la medida de Dios, tiene un saber con provecho. Este saber es conocido por el que sabe la medida de Dios; por el que confía en la Vivienda Eterna; por el que piensa en la muerte de materia; por el que sabe con certeza que Dios aparta, y por ser Dios, separa.

Desperté, oí:

Dios espera que tú llegues 
cuando Él dé la llamada.

Pues si has vivido midiendo 
y bajando la Balanza, 
todo por Amor del Cielo, 
seguro que no pecaste, 
acordándote del Dueño.

Acordándote del Dueño 
y sin usar Libertad 
que pudieras ofenderlo.

Dios, cuando manda el espíritu, 
le deja sitio en su Reino.

Si el hombre no se preocupa 
de la medida ni el peso, 
cuando suelte la materia 
no se presenta a su Dueño.

Dios ha dejado que se pierda, 
por el mismo hombre quererlo.

Es saber provechoso 
el que sabe que a su espíritu 
lo está esperando su Dueño.

Es tranquilidad vivir 
con tu medida y tu peso.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C5 

lunes, 30 de marzo de 2026

Saber Eterno

En Sueño Profético decían:

Este arrobo dará grande Enseñanza al que quiera saber de esta Gloria, y grande ira, al que verdad no quiere que sea.

Hablaban del espíritu que es Aquí traído, del bien que le hace al hombre, y del mal que el hombre le hace a este espíritu:

El espíritu que Aquí entra y sale llevando lo que Aquí Dios le dice, tiene que ser oído y contestado a Dios. Oído, como si oyeras a Dios; y contestado, con tus obras. Con obras buenas, estas aceptando. Con obras malas, estás desobedeciendo.

La persona que Dios utiliza para llevar Palabras al hombre, dichas Aquí, ésta pierde el nombre y es conocida con palabras de Amor a Dios o con palabras endemoniadas.    

Este Instrumento es movido por Dios, como la hoja del árbol, como la respiración, que es vida para el bueno y para el malo; como todo lo que el hombre vive sin querer amarlo, pero lo tiene que ver. 

Esto es el Instrumento, que si lo quieres pensar, verás como tu conciencia 
te responderá verdad.

Dijo uno:

Por mucho que el Instrumento quisiera saber de Aquí, no sabría nada si Dios no viviera en su espíritu en el momento de escribir o explicar lo que Aquí se enseña, y por torpeza que tuviera su materia, Dios la impregnaría de Sabiduría para conocer la sabiduría del hombre, que mayoría de veces queda como puñado de carne, sin saber “Saber Eterno”.

Aquí, en este Infinito, se enseña al que amó a Dios con su Paz y con la Caridad que hizo en su “Vivienda Flotante”, que también su nombre es Prójimo; Prójimo, donde a Dios respiras cuando vas a la “Vivienda” pensando que vas Arriba, cuando te han hablado de Dios y no has pensado mentira.

Desperté, oí:

Tiene dos palabras justas 
el creer en Dios amándolo.

Buscar donde alguien diga:
Dicen que Dios está hablando,
y que sus Palabras son
las mismas para salvarnos.        

Si el que oye este “hablando”,
cree en aquél primero,
que Dios mandó su Mandato. 

Porque si creyó, cumplió
lo que Dios tiene mandado.

Si estudias al Instrumento,
verás cosas anormales.

Verás lo chico del hombre,
con lo grande que Dios sabe.

Verás un grande Saber,
sin aprenderlo de nadie.

Verás sostener palabras,
que aprendió sin haber carne.

Te contará grandes Hechos
que el hombre aún no sabe.

Hechos que Dios los vivió
cuando Dios vivió de Carne.

El Instrumento no sabe
el porqué de este vivir,
vivir que no cree nadie.

Nadie que no crea en Dios,
aunque ahí de Dios ya hable.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C3 

domingo, 29 de marzo de 2026

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados

En Sueño Profético decían:

Hay quien pide el Perdón para otro sabiendo que él no está perdonado. Hay quien ve su pecado en otro, y en él lo ve virtud. Hay quien cree que él sí, pero aquél no. Éste es hombre con mando, pero sin Amor a Dios, hombre que manda a materia y quiere mandar a Dios.

Un día, estando parados con el Maestro, llegaron dos y le dijeron:

   –Maestro, creemos que eres el Rey del Cielo, y que tu Reino lo tienes Allí, donde el hombre ya no tiene mando. Pero aquí en la Tierra no sabemos si tienes Poder para que un amigo nuestro se vaya perdonado, ya que ha hecho muchos pecados.

Pocas Palabras dijo el Maestro, pero en las pocas lo dijo todo:

   –Ve y di a tu amigo que venga, que las palabras que tú me estás diciendo para su Salvación no le hacen falta, por hace tiempo que no peca y no deja de llamar a mi Padre. Él no ha venido en mi busca por creerse aún sucio de pecado. Pero tú pecas, Me buscas y no eres para pedirme el Perdón. Tu mando quiere que Yo, Dios y Hombre, te obedezca en lo que mi Padre en Mí tiene despreciado, y en el porqué de mi bajar a la Tierra. Yo estoy en la Tierra para salvar al hombre del pecado.

Quedó el amigo con más llanto que este grande pecador, por servir el compañero para que Dios Hombre dijera Palabras que a él le daban sufrir, ya que era el Dios del Amor, y su grande sufrir era que el hombre pecara, y éste aún lo hacía.

Desperté, oí:

Este pecador, pecando busca al Maestro, para que diera el Perdón a uno que él lo tenía porque había pecado mucho.

Quería mandar en la Gloria y que el mismo Dios le sirviera.

Aquí te dan una Enseñanza de creer, amar y arrepentirse.

El amigo que pecó, siempre estaba diciendo: “¡Si yo no hubiera pecado tanto…! ¡Voy a ofrecerme al Maestro!”.

Para que Él me mandara donde nada fuera bueno, pero que yo le sirviera como Santiago o Pedro.

Cuando me refiere el trabajo que van haciendo, ¡entonces siento una pena, que siento ahogo en silencio!

El que estaba aún pecando, él se veía un hombre bueno.

El veía los pecados en el que hacía lo que él, aunque lo hubiera dejado.

Dios conoce al que pecó y al que aún sigue pecando, y el Perdón lo recibió el que ya no estaba pecando.

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados, porque con pecado y Perdón, te quedas avergonzado.

Te quedas avergonzado y no sabes de este Dios.

Porque el mando del hombre es separación de Dios, cuando con Amor no mande.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

sábado, 28 de marzo de 2026

El mal que se ve en el cementerio

En Sueño Profético se vieron unos cipreses de lejos y, de momento, se cambió la Visión y se vio una baranda y una puerta grande. Había mucha gente que llevaba flores a los cuerpos que estaban enterrados. Unos tenían cara de tristeza, y otros de alegría, porque después de morir el cuerpo recibieron una gran herencia.

Ya dijo uno que estaba en la puerta y no quería entrar:

     – Yo paso mal rato cuando llegan estos días de ver al que se murió, pues muchos no se acuerdan de él y cuando llega esta fecha obligan a los ojos a que salgan lágrimas. Esto que estoy contando lo hacía mi madre cuando murió mi padre. Pues mi madre no nombraba ni una sola vez al día la vida de mi padre. Ella decía que era bueno pero que con cariño no la cuidaba, que más la miraban los que tenía trabajando con él. Pues enfermó mi padre de pulmón y ella iba, todos los días, a la Ermita y me decía:

     – Padre ya no tiene cura, y yo Le pido a Dios que si no tiene curación que no esté mucho tiempo.

Cuando yo le oía estas palabras le decía: 

    – Madre, ese pedir no me gusta, porque eso es despedir al padre de tus hijos. Él ha sido serio pero nunca nos ha faltado nada, y a ti no te dejaba ni que trabajaras.

Pues después de muerto no faltaba la corona de flores en el cementerio, que esto a mí me ponía el cuerpo malo porque las risas no faltaban. Yo dejé unos escritos que decían que si yo moría antes que mi madre que se olvidara de que yo estaba allí muerto, que lo que no hace en vida que no lo haga cuando esté el cuerpo muerto, que ya es traje sucio y roto. Ya diré por qué dice mi espíritu estas palabras:

Desperté, oí:

Mandan quede dictado el comportamiento que mi madre tuvo después de morir mi padre:

No llegó a los ocho días cuando ya se iba con sus amigas y a media noche se presentaba contando en las fiestas que había estado. Pues cuando llegaba decía estas palabras:

    – Hijos, yo os quiero, pero tengo que vivir las alegrías que no he vivido cuando vivía padre.

Cuando yo oía esto, ya para mí no era mi madre.

Mi padre era serio pero si nos poníamos a su lado contando cosas de nuestros amigos nos daba un abrazo y nos decía:

“Pedirme lo que os haga falta con cariño, y que os vea madre para que aprenda”.

Pues con estas palabras se veía su interior por fuera.

Este Mensaje dice el mal que se ve en el cementerio cuidando al cuerpo que ya está muerto.

Que la mayoría lo recuerdan una vez al año.

Que a este sitio así lo llaman en la Gloria:

Cementerio, armario triste donde guardan el traje que ya no sirve.

Mandan en la Gloria que se cundan los Libros y las cintas con los Mensajes en canción, que Esto es Palabra de Dios.

Que estas Palabras son para todos los hombres: para los ricos y para los pobres, también para colegios de párvulos y para grandes profesores.

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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo X 

viernes, 27 de marzo de 2026

Pon Paz y alegría

En Sueño Profético decían:

Cuando actúa Dios y da su Mando, ya el Elegido recibe sin enfado lo que espera con alegría y no llega. Pues en este esperar Dios le da pensamientos para que vea que nada tiene importancia si se compara con el gran premio de que Dios traiga su espíritu a su Gloria. Estas son las palabras del pensamiento: “Pon Paz y alegría, porque Esto ya está formando cada día mayor escándalo”.

Ya dijo un espíritu de la Gloria:

El no haber ido el que se esperaba a visitar al Elegido, esto tiene que hacerle pensar que tiene que ayudar más cada día. Los que están aquí unidos que no lo dejen y le hablen de este Caso como el que no hay hoy ninguno, y ya al recordar el disgusto más alegría se pondrá. Tiene que recordar, pasando malos momentos, no haber ido al Elegido, ya que éste cree lo que está en los Libros.

Desperté, oí:

El interior de los que están aquí unidos no admite lo que hoy oyes decir, que es esto:

    – Eso no es malo. Eso es vivir como está enseñando el adelanto.

El sueño tardaba y más Le pedía a Dios que Esto se cundiera por todo el Mundo.

Es una gran alegría y un gran sufrir querer que todos busquen las Palabras que Dios le dice al que lleva a su Gloria.

Pues estas Palabras te entran en la Gloria si las cumples y las cundes.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

miércoles, 25 de marzo de 2026

Unos malos y otros buenos

En Sueño Profético hablaban del espíritu con cuerpo y del espíritu sin cuerpo. Decían:

El espíritu sale del cuerpo por dos llamadas: una, por la llamada del Arrobo; y otra, por la llamada de la muerte del cuerpo. Que el cuerpo muere porque el espíritu abandona la carne, sea en el momento en el que esté la carne enferma o cuando la carne no tenga necesidad de médicos ni de medicina. Estos espíritus si cuando dejaron el cuerpo ahí creían y querían venir a la Gloria, a la Gloria vienen. Y el que viene Aquí está viviendo una vida que nunca tendrá muerte.

Uno dijo:

Los espíritus que no son de Dios tampoco mueren como muere su carne. Éstos murieron para Dios y para su Gloria. Hay muchos que están muertos para Dios aunque el hombre ahí les vea andar a su cuerpo y hablar a su lengua, que esto es lo que no puede hacer un cuerpo muerto. Éstos están vivos para el pecado. Éstos viven en el que coge la Libertad que Dios deja, en el dinero que paga al pecado, en la belleza, que éstos se adueñan de ella porque, siendo de Dios, hacen mal uso de ella, en los grandes inventores, que también se adueñan de ellos para que el invento no sea para construir sino para la destrucción, para enseñar a condenarse.

Desperté, oí:

Hablaban de una persona pero nombraban a dos.

Decían otras palabras y ponían comparaciones como si fuera la misma.

No parecía la palabra, pero tampoco igualaba la acción.

Era enseñando al espíritu que dentro de un mismo cuerpo puede haber lucha de espíritus.

Unos malos y otros buenos, pero si piensas en Dios pronto se irán de tu cuerpo con rabia por no poder apartarte de lo Eterno.

El espíritu del mal siempre está en un acecho, pero si amas a Dios siempre le estarás pudiendo.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

martes, 24 de marzo de 2026

Aprende lo que es la vida

En Sueño Profético decían:

Si no hubiera otra Vida no tendría vida la vida de materia. Si no hubiera Dios no viviría la Tierra.

Dijo uno:

Tan sólo con este pensar, caería el hombre en la cuenta de que si Dios no mandara vida la Tierra sería la primera en quedar muerta. Si Dios no mandara vida el hombre no podría vivirla. El hombre puede quitar la vida de lo más chico, que es el cuerpo, pero al espíritu no llega. Si el hombre pensara esto ya diría: “Vive Dios porque viven las estrellas y viven también los mares y el Sol presenta su fuerza sin que detengan sus rayos los que aún estamos en la Tierra”.

El hombre debería de pensar que es vida quien mantiene Vida Eterna. Si el hombre su propia vida él no puede detenerla, ¿cómo él va a mandar vida a lo que vive en la Tierra?

Desperté, oí:

Aprende lo que es la vida y cuida un poco de ella.

Que el Dueño de la vida luego te va a pedir cuentas.

Como se las pide el dueño al que la finca lleva.

¡Qué sencillo es lo sencillo cuando en sencillo lo dejas!

Y qué trabajo y que lío el hombre ahí se inventa.

Con la grandeza que es decir “Dios es el que manda la vida”.

Para que la misma tierra tenga que decir “Dios mío, sin vida no doy cosecha”.

Y los mares sientan ira de ver cómo a Dios desprecian.

Cuando suben esas olas con la vida que Él les deja.

Que si no mandara vida, muertos los mares ya eran. Y quedarían sin cubrir por negarles la Tierra.

Todas las vidas de ahí de éstas tienen que vivir, quiera el hombre o no quiera.

El hombre se quitará esa vida, pero no la Vida Eterna.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

lunes, 23 de marzo de 2026

Es tiempo de cuidar lo que siempre Eterno es

En Sueño Profético decían:

Ya, la razón con la verdad tienen cumplido su tiempo. Ya hace más de cuarenta años que se empezó a divulgar este misterio. Misterio en un principio, porque no había Enseñanza espiritual y que nadie la practicara, ni supiera orientar lo que era Dios hablando. Esto es tener a Dios vivo por imposible, o por no querer que nadie sepa que vive. Todo menos tener sed de Dios. El hombre quiere esa vida sin Dios y si algo Lo quiere es por miedo a los martirios del sitio donde Él no está.

Dijo uno:

Estas Comunicaciones empezaron sencillas y sencillas están, para el que ama o el que quiera amar. Al que Dios le molesta no puede entenderlo, porque odia lo que venga del Cielo. Odia a los Santos, que Santo es un hombre bueno. Intenta desbaratar Paz y al Prójimo lo mira siempre en desprecio.

Pues para esto habla Dios, para que el hombre no siga por el camino sin Dios. Para que los sentimientos los limpie con la oración. Para que se diferencie del animal, que sólo vive su carne, y que por eso ni se le pide cuentas ni él piensa lo que hace. Qué más da un padre animal si puede que luego el padre no conozca al hijo ya. Él come, pica o escarba y devora sin pensar. Esto es lo que Dios no quiere que el hombre sea: animal.

Desperté, oí:

Si el hombre no tuviera espíritu, Dios viviría ahí en la Tierra al cuido de la Naturaleza, como antes de hacer el Mundo.

Pero vivía en espíritu antes de crear al hombre y a los millones de especies de animales.

La Naturaleza sin Dios tampoco tenía vida, tenía que tener Dios.

Pero ya, al crear al hombre, hace que el hombre sean dos, y ya con la libertad al hombre lo dejó.

Y Él ya habita en su Reino, que antes de todo formó, con los Ángeles que puso muchos, muchos sin número. No como los Arcángeles que hay tan sólo tres.

Dios se comunica al hombre porque dos en uno es.

Ya es tiempo de cuidar lo que siempre Eterno es.

Todo el hombre que se pierda no es por Dios, que es por él.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

domingo, 22 de marzo de 2026

Dios siempre destapa a aquel que se tapa con su Nombre

En Sueño Profético hablaban de los Elegidos; hablaban de las formas que Dios tiene de manifestarse; hablaban de cómo conocer la Verdad, de cómo tratar al que diga: “Dios me habla”; de qué tiempo puede durar este teatro poniendo a Dios en falso; de qué personas son las que siguen esta Verdad o esta mentira; de qué reacciones pueden demostrar sentidas; de qué espíritus ha sanado o ha hecho que vivan vida diabólica; de qué paciencia con Amor han demostrado al trato que le dio el que pararle intenta la Comunicación que éste dice que tiene; de qué vida enseña de acercamiento a Dios; de qué preocupación tiene hacia el Prójimo; de qué cambio tienen sus palabras, o de qué firmeza en lo que dijo y dice; de cómo recibió los sufrimientos que le dieron en la vida material.

Dijo uno:

Todo lo nombrado es lo que debería el hombre estudiar, pero teniendo a Dios presente, poniendo a Dios en medio del examinado y del que examina. Haciendo este estudio, verían las mil formas que tiene Dios, verían lo que es para enseñar o lo que es Premio Divino para una sola persona; aprendería el hombre a conocer la Comunicación de Dios al espíritu; se evitaría el que muchas personas pecaran por insultar al Instrumento.

Desperté, oí:

Con este solo Mensaje,
se puede saber Verdad.

Con este solo Mensaje,
se acaba la oscuridad.

La oscuridad que oscurecen
los espíritus del mal.

Todo el que diga: ¡Dios mío!,
yo quiero Luz de Verdad,
yo no quiero ver tinieblas,
que es símbolo de Satán.

A todo el que haga este ruego,
Dios le presenta Verdad.

Porque Dios tiene su Gloria
para mandar con su Espíritu
a espíritus que conozcas.

Hay Dictados que al leerlos,
si oyeras con ojos cerrados,
afirmarías diciendo:
¡Esto es de siglos pasados!

Esto es Tomás y Agustín,
pero en mejor calidad.

Entonces hicieron sus escritos
con espíritu y materia,
y hoy es sólo espíritu,
que Dios trae y Dios lleva.

Si este Mensaje no leen,
tienen ciega la vereda,
y trabucarán al hombre.

Dios siempre destapa a aquel
que se tapa con su Nombre.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C3 

sábado, 21 de marzo de 2026

La enfermedad

En Sueño Profético decían:

Si piensas en el enfermo
y te pones a pensar,
no te encuentras con razones
de que te puedas quejar.

La enfermedad es lo primero
que se debía pensar
cuando tú te encuentras sano
y no necesitas “na”.

Todo el que salud tiene
y lo ves “pa ca” y “pa lla”,
tiene que llegar momento 
que la salud deje ya,
y entonces hará memoria
de aquel que tenía el mal
con dolencias en su carne
que no se podían curar.

De esta carne incurable
se debería ocupar
el que tiene indiferencia
a esta triste humanidad.

Dijo uno, y no de mucha edad:

Vivía yo con un matrimonio, que a veces me hacía pensar. No querían al enfermo, por temor a ser pegada la enfermedad que tuviera, y se ponían a hablar, y sin caridad decían:

Todo el que va a contagiar,
la muerte yo le daría.

Éstos, salud y dinero,
más bien de sobra tenían.

Un buen día amaneció
mujer y marido malos.
Al marido le dio en la sangre
algo que dejó parados
su cuerpo, piernas y brazos.
 
Unas manchas aparecieron 
en el cuerpo de la esposa.
Cuando el médico las vio,
dijo que eran contagiosas.

Desperté, oí:

Este marido y mujer
creían que la salud
ellos podían contener.

La enfermedad la tenían
como aquello que te estorba,
que tú coges y lo tiras.

Salud tenían de sobra,
y poco Amor a este Cielo.

Esta salud les servía
para un tiempo pasajero.

De una noche a la mañana,
los dos la salud perdieron.

Recordaban en su mente
lo que tanto referían:

“Todo el que tenga contagio,
yo la muerte le daría”.

Esto llegó para ella,
lo que al Prójimo le haría.

Si tienes buena salud,
reverencia noche y día.

***

Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo I - C6 

viernes, 20 de marzo de 2026

Dios habla, Dios espera, Dios perdona

En Sueño Profético decían:

Dios habla, Dios espera, Dios perdona, y este Mismo Dios condena, condena y aparta.

Dios no puede ser Dios para al malo perdonar y para que sufra el bueno.

Dios, cuando Le habla al hombre, deja que actúe el hombre, y al final Dios actúa. Hay final más corto, final más largo, pero la Palabra de Dios no tiene sepultura.

Dios irá llevando al Instrumento por caminos que el hombre, a Dios, quiere cerrarle.

Dios llevará su Palabra 
como lazarillo al ciego.

Dios hará que el Instrumento 
diga Palabras de Cielo.

Dios hará Iluminación 
sin ningún hombre saberlo, 
y saldrá todo publicado 
por ser Dictado del Cielo.

Dijo uno:

El hombre no quería el Nacimiento de Dios: Dios lo deja, pero Dios nació.

El hombre no quería que se vieran los prodigios: Dios prodigios hizo mayores. 

El hombre no quería que fuera el Único que podía dar el Perdón: Dios dejó que el hombre Lo crucificara para que el mismo hombre viera las tinieblas que su Padre hizo desde el Cielo y Él mandó desde el Madero, para que vieran el Poder que el hombre no podía impedir. 

Dios quiere que el hombre conozca a Dios, y el hombre pone el impedimento con su envidia. 

Dios llama al hombre para que el hombre se llene de Dios. Pero Dios no llama al hombre para Dios llenarse del hombre.

Desperté, oí:

Aquí habla Dios
para que el Instrumento hable.

El Instrumento irá 
donde Dios camino abre.

La verán a veces caminar
sin que la entienda nadie.

Pero Dios va ya en Palabras,
y Aquí las puertas ya abren.

La Llave la lleva el Lugar,
que Dios se la dio por si alguien
la puerta se la cerraba
creyendo que no tenía Llave.

Si el hombre dice que publique,
verán los Libros por la calle.
Pero si dice que no,
ya publicará la Llave.

Dios habla, 
Dios espera,
Dios perdona,
y este Mismo Dios condena.

Condena y aparta,
cuando el hombre se Le enfrenta.

***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C4 

domingo, 15 de marzo de 2026

Amor del arriero

En Sueño Profético decían:

Amar a Dios no admite escondrijo. Amar a Dios es columna de cristal, que no hace falta dar la vuelta para ver que es columna sin guardar secreto chico ni grande, porque toda es de cristal, y mires por donde mires, con cristal te encontrarás. Pues esto es el Amor, cuando Amor de Dios tú sientes.

Un día –dice uno que está Aquí, en Gloria, y que va a seguir contando este Hecho de Jesús, el Salvador de los hombres–. Pues sigue mi voz –dijo otro–, pero el mismo Mando–: era temprano aquel día, cuando íbamos con el Maestro, y teníamos que atravesar unos terrenos que, a bien decir, no era pueblo, pero tampoco era el campo. Era sitio que ves una casa y tienes que andar otro tanto para ver unas viviendas que cada uno había hecho para estar más cerca de su trabajo. Pues delante de nosotros iba un arriero con un mulo y tres burros. Fue mirar para atrás, bajarse del mulo y apartar a los burros y apartarse él del camino. Cuando pasamos, se paró el Maestro, y el arriero no dejó tiempo al Maestro, porque el Maestro lo dejó para que todos vieran el Amor del arriero. Dijo aquel hombre que el Amor le ponía grande vestimenta:

   –Si sé que Tú, Maestro, eras el que venías detrás, cómo mis burros y yo Te íbamos a ensuciar el camino con nuestras “pisás”.

Y quiso ponerse de rodillas, cuando Dios Hombre le dijo:

   –Sigue con ese rebose de Amor, y Yo siempre iré detrás de ti, o tú irás pisando mis Pasos. Pero amando así, a todos irás enseñando.

Ya le echamos delante, y un poco, del camino, se apartó el arriero. Y otra vez dijo el Maestro:

   –Ahora Yo soy el que me voy a parar para esperarlo a él y preguntarle el por qué no sigue este camino estrecho. Yo sé la contestación. Pero Yo soy Dios del Cielo.

Ya llega y le pregunta, y contesta el arriero:

   –¿Cómo yo ir pisando las “Pisas” de Dios del Cielo? ¡Ésas, que queden ahí, para otro que más pueda merecerlo!


Desperté, oí:

Es lo que nunca se acaba, 
el Amor que das al Cielo.

Es lo que nunca se acaba, 
porque va al Dios Eterno.

¡Qué Enseñanza da a los hombres 
el Amor del arriero!

Sufre porque le ensució 
el camino a su Maestro.

Y no quiere pisar, 
por no creer merecerlo 
el ir él después detrás, 
poniendo sus mismos pies 
donde los puso el Maestro.

Este Mensaje es de Amor, 
y fue Amor del arriero.

Era hombre de cristal, 
viendo espíritu por dentro.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C5 

sábado, 14 de marzo de 2026

La muerte lleva vida Eterna

En Sueño Profético hablaban la vida y la muerte.

La muerte queda en vida para el que vive la vida esperando la muerte.

La muerte le decía a la vida:

     - El que se venga conmigo, porque Dios así lo quiere, no entra muerto en la Gloria, porque en la Gloria de Dios todo tiene vida y nunca muere. El que se venga conmigo sin que Dios mando me diera, éste si quedaba muerto como queda la materia. Es el hombre el que te ha dado a ti, vida, preferencia, pero la mayoría de ellos a Dios lo desprecian. ¿Para qué sirve la vida si a Dios le desprecias la Eterna? Más muertes hacen tu vida que las que a mí me vean. Yo sólo le doy la vida al que vive la Eterna.

Dijo uno:

La muerte lleva vida Eterna, pero puede que ahí la vida te esté llevando a la muerte según la vida que tú vivas.

Desperté, oí:

Dios a la vida de materia le deja Libertad.

A la muerte le obedece la vida Eterna sin necesidad de mandar.

Dios abre las puertas del Cielo cuando la muerte es mandada, y ya la muerte presenta lo que la Gloria espera.

El que ahí vive con Dios adorará a la materia para que le guarde a Dios lo que nunca morirá.

La materia es de Dios, pero vive en Libertad.

Pero si amas a Dios tú la tienes que cuidar para que no pase por sitios donde practiquen el pecado.

Han hablado las dos, la muerte y la vida temporal.

La vida anda ahí suelta porque suelta Dios la deja.

La muerte ya llega justo cuando lleva este Mando.

Cuando tú has buscado la muerte, llega la muerte sin este Mando.

Más hombres pierden la Gloria por dejar Dios la Libertad.

La muerte nunca la tienes si a Dios no Lo dejas de amar, porque la muerte te lleva al que le dio este Mando.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

jueves, 12 de marzo de 2026

El Amor a Dios, si tú lo sigues, él te espera

En Sueño Profético decían:

El Amor a Dios, si tú lo sigues, él te espera. Y ya el sufrimiento él te lo cambia por alegrías. Y si son alegrías que llevas calladas, piensa que Dios te las agranda, porque sabe que las alegrías grandes hacen falta para repartirlas, diciendo: 

“Si las alegrías de Dios te faltan, ya te persiguen los espíritus del mal, poniéndote comparaciones para retirarte de Él.”.

Por eso, este Elegido tiene el Sitio que tiene, que no es de la Tierra, que es Sitio que Dios le ha dado en su Gloria, por recibir siempre los sufrimientos amando más a Dios y comparándolos con los sufrimientos que le dieron y le siguen dando a la Madre Virgen. Que la Presencia de su Hijo matado en sus brazos todos la vieron. Esto fue para que después vieran su Resurrección, que fue un justificante más de que era y es Dios Hijo con el Mando de Dios Padre.

Desperté, oí:

Tendrás en este momento la Visión de la “carne que Dios te unió”, en su despacho, con su cuerpo y su traje, normal, como cuando copiaba los Mensajes.

Su mirada era como cuando tenía vida el cuerpo. Era mirada para quitar sufrir y poner alegrías. Ya dijo estas palabras:

 –Ana, ¡cuídate! ¡Cuídate! Que tu cuerpo le hace falta a tu espíritu para que tu presencia siga en el Prójimo, que ahí está Dios.

Los que están aquí unidos que tengan en su pensar, lo primero, cundir este Caso hoy único, que puede que Dios les abra caminos como lo ha hecho con los prólogos de los Obispos.

***

Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

martes, 10 de marzo de 2026

Repique de campanas

En Sueño Profético decían:

Alegría de Dios que vas repartiendo fuerzas y consiguiendo lo que el 
Elegido pide.

Esto se ve cuando al Elegido le niegan un bien y, a pesar del sufrimiento, el Elegido sigue con fuerzas para ir diciendo con alegría: “Yo sé que Dios me lo concede pronto”. Pues esto ocurrió cuando se estaba buscando un lugar para publicar los Libros, ya que todos se negaban y, al final, Dios le concedió el sitio mejor.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Esta presentación va a formar un gran escándalo, cundiendo estos Mensajes por todo el Mundo, al ver la cantidad de Libros que ya hay publicados y los prólogos que llevan los Libros.

Desperté, oí:

Permitir de Dios,
que es repique de campanas,
que está dejando al descubierto 
a los que a Dios no aman.

Porque el Permitir de Dios
es como el repique de campanas,
que el que no lo oye
no se levanta.

Y el que a Dios no ama
coge el Permitir
y las puertas las cierra
con mentiras y marañas.

Cuando el Elegido manda o hace algo que el hombre le negó es porque siente el Poder Dios con estas palabras:

Haz lo que sientes y en el responder verás que Dios más te manda.

Cuando salgan los Libros con los prólogos de los Obispos y con el número 72 se va a formar un gran escándalo.

Esto tiene que hacer pensar y pedir perdón por el desprecio que a las Palabras de Dios le dieron.

Este Elegido es el único que hoy puede presentar lo que Dios dice, porque Dios Mando le da.

Que aquí se dice el Mando:

Que Me ves dilo y di también que publiquen mis Palabras con mi Mando”.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

sábado, 7 de marzo de 2026

Los sufrimientos y las penas

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios. Decían:

Sin Amor a Dios, todo es corto, todo es falso, cuando ves que quieren poner Amor sin sentirlo.

Dijo un espíritu de la Gloria:

El que más puede saber de sentir este Amor o de decirlo sin sentirlo es el que Dios elige para que enseñe con sus Palabras lo que es querer de espíritu, que es el Eterno. O lo que es querer de cuerpo, por corta temporada, que a veces es un querer que no es sentido.

El que Dios elige, antes de ser Elegido, en todo ponía Amor a Dios: en las alegrías y en los sufrimientos, y también en las penas. Las penas pueden ser retiradas con Amor a Dios. Pero los sufrimientos necesitan más Amor a Dios que las penas, porque la mayoría de los sufrimientos intentan retirarte de Dios. Cuando llegan los sufrimientos, el hombre debería pensar en lo que a Dios Le hicieron y en cómo la Madre Virgen lo aceptó. Pues a esta aceptación le dio Dios Padre la Resurrección, y en la Gloria está con Cuerpo. Esto es el responder del sufrir.

El responder de las penas retira de Dios, porque las penas tienen fuerza para ponerle al cuerpo la enfermedad que no existe.

Desperté, oí:

Todo el Mensaje era hablando de los sufrimientos y de las penas.

Decían, que el que Dios elige, antes de ser Elegido, sabía cómo tenía que recibir los sufrimientos y las penas.

Estas dos palabras que se han dicho, las dos tienen su enseñanza.

Pero tienes que Amar mucho a Dios para, a una, abrazarla, y a otra, despedirla.

En el sufrimiento, si buscas a Dios, no pierdes la Gloria y puede que seas Elegido y Discípulo de Dios.

Las penas, si no las despides, le pueden al cuerpo, lo ponen enfermo y te hacen perder la Gloria.

El sufrimiento te hace pensar: ¡Esto no es sufrir para lo que a Dios le hicieron!

Y siendo Dueño de todo lo del Mundo, permite que el hombre desprecie sus Palabras.

Que son las mismas que dejó en la Tierra cuando bajó a vivir con el hombre.

Son las mismas, pero antes, dichas, y hoy, diciendo.

Estas Palabras dichas en la Gloria son para todos los cuerpos que hoy viven:

Primero, para sus Representantes. Y después, para Teólogos y hombres con grandes carreras.

Y también para los que viven en el campo por su trabajo, como vivían los Pastores, que su mirada al Cielo no les faltaba.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

jueves, 5 de marzo de 2026

Tierra sucia, Tierra falsa

En Sueño Profético decían:

Es vivir y no es vivir, vivir con un sufrimiento grande. Vives para Dios, y su Mando vivir te hace.

No tiene Perdón en el Cielo –y en la Tierra debería ser despreciado– el que puede quitar sufrimiento y no lo hace.

No pueden amar a Dios, Representantes de Dios o seglares que no acudan al Lugar que Dios da un Mensaje a diario y que puedan compararlo con todo lo que hay escrito, que Dios mandó escribirlo, anunciado por los Profetas, antes de hacerse Dios Hombre con Cuerpo.

Al no acudir y tenerlo en este abandono y desprecio, ni Representantes de Dios ni seglares tienen disculpa en el Cielo, cuando crean presentarla a Dios Padre y a Dios Hijo, cuando ya entierren sus cuerpos.

Desperté, oí:

Dicen que comparen, que cuando Dios manda que escriban sus Palabras, se ve que es Dios.

Y son las mismas que, cuando en la Tierra vive de Hombre, les da a sus Discípulos.

A sus Discípulos y al que Lo buscaba y Lo seguía.

Representantes y seglares que pensaran en la muerte, no podrían vivir tranquilos sin acudir al Instrumento que Él elige.

¡Tierra maldita, 
Tierra sucia, Tierra falsa!

Que tiene el nombre del Cielo 
y el hombre forma la guerra, 
dejando los cuerpos muertos 
en los campos de batalla.

¡Tierra sucia, Tierra falsa,
que no acuden los pies,
que Dios los deja con vida
para que oigan sus Palabras!

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C7 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Sabiduría sin fin

En Sueño Profético decían:

Publicar es obedecer a Dios, premiar al hombre y dar a conocer el Instrumento que Dios utiliza de Portavoz. Publicar es un puente de Palabras de la Gloria a la Tierra que Dios a diario manda. Publicar no lo hace el que recibe las Palabras.

Dijo uno:

Si esto no fuera dictado para publicarlo, no sería así el Dictado, serían palabras piadosas escritas, Divinas, sentidas por un espíritu Aquí en Gloria, pero sin esta grandiosa y aplastante Literatura. Serían unos Escritos sin defenderse al “decir” del hombre. Estos Escritos son cúspide sin escalera, que el hombre nunca llegará a igualarlos. Estos Libros son sin nombre del hombre. Estos Libros son con Firma del mismo Dios. El Instrumento presenta, y ni es suya la presentación.

Fue Dios el que dijo:

No guardes silencio a mis Palabras. Di que Me ves. Di que mis Palabras sean publicadas. Busca Teólogos. Busca seglares. Y cuenta síntomas que sientes cuando el espíritu va a dejar la materia o cuando va a darle vida después del arrobo”.

Todo es hecho como Dios se lo ha ido mandando: unas veces, de Palabras; y otras, sin Palabras, sólo actuando Mando y Voluntad de este Cielo: Dios, Sabiduría sin fin.

Desperté, oí:

Es Sabiduría sin fin,
y Amor sin  poderlo comparar
por lo mucho que perdona.

Es Poder para decir:
la montaña queda en llano.

Sin poderse resistir
a la Voz del único Mando.

¡Cómo dejar estos Libros
sin que los lean los cristianos!

Si Dios quiere que se sepa, 
que el hombre lea y compare 
el saber que el hombre enseña, 
con el que el hombre ve y no sabe.

Este Elegido no es como otros
que vivieron dejando pocos Escritos.

Este Elegido, su nombre,
quedará por Sabiduría.

Hay quien queda por milagros,
porque Dios manda las curas.

Aquí es Saber, Saber
de esta gran Sabiduría
que Dios deja en el papel
para que el hombre compare
su saber a este Saber.

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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Cierre del Libro 

martes, 3 de marzo de 2026

Enfermedad, muerte y cementerio

En Sueño Profético hablaban la enfermedad, la muerte y el cementerio. Se oían por alguien que defendía diciendo: “Todos le tienen desprecio y si lo piensas el cementerio es inocente”.

Dijo la enfermedad:

     - Yo llevo muchos al cementerio porque ellos lo piden y lo quieren. Son más, muchos más, los que se buscan enfermedad que los que, sin quererla, del Cielo les viene.

Dijo la muerte:

     - A mí muchos me buscan, más de los que Dios me da el Mando, pero cuando me presento, si es que tú no me has buscado, es porque Dios me mandó. Por otro lado, ésta es la Libertad que Dios deja para la muerte y el pecado. Luego está la enfermedad que Él permite cuando el cuerpo se ha enfermado y ya llegará la muerte sin que la paren los hombres por grandes descubridores que sean del cuerpo humano.

Dijo uno:

Una vez que Dios manda a la muerte, que es su Mando, que desprenda el espíritu de la carne, ya sobra la ciencia médica, ya no llegan aquí los llantos, porque el Mando de Dios tiene que cumplir su Mando. Que su Mando es llevarse el espíritu a la Gloria o meterlo en el Infierno, sitio donde Dios no puede hacer Presencia, porque si lo hiciera haría destrucción de la Libertad que Él le deja al hombre para que continúe apartado de Él.

Infierno: nombre que compone el mal estar, la desesperación, la angustia, las tinieblas, el fuego y tocar lo imposible.

Hay que saber que si existe aquel sitio sin Dios también existe la Gloria, donde Él habita, donde está la Paz, donde empieza la Vida, donde Dios te manda, donde el Padre espera.

Desperté, oí:

¿Quién podrá decir: “A mí no me llegan estas tres cosas: Enfermedad, muerte y cementerio”?

A todos les llegará, pero si piensas en Dios no quieres buscar la muerte.

Lloras cuando Dios la mande, pero sin dejar de amar.

¡Qué razón más poderosa tienen las palabras de la muerte!

Si el hombre amara a Dios no quitaba de su mente la enfermedad, el cementerio o la muerte.

Haría una vida buena, haría una vida sana.

Y si Dios manda la muerte me voy contento con Él, por ser ya vida y no muerte.

¡Qué falta le hace al hombre que en estas tres cosas piense!

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

domingo, 1 de marzo de 2026

Antes de nombrar a Dios, que tengas Amor por dentro

En Sueño Profético decían:

Dios quiere que Lo sientas, que Lo ames, y lo último, que digas su Nombre, porque esto último es lo primero, que es el Amor.

Dijo uno:

Si dices Dios sin amarlo, ya estás ofendiéndolo. Llamarlo en tus necesidades sabiendo que no Lo amas, es estar ofendiéndolo. El Nombre de Dios debería dar respeto, pero con contento –esto al que ama.

Contaba un tío mío, que vio una escena estando un día en una higuera con otros cogiendo el fruto, donde unos nombraban a Dios Padre sin quererlo, pero Le pedían tener buena cosecha. Estos dos hermanos que eran los dueños, nombraban a Dios sólo para pedirle ganancias materiales, mientras que otro que iba mucho a echarles jornales, siempre decía: “Lo que me vayas a dar aquí, que sea lo justo; y Allí, que sea crecido, estando siempre en tu Presencia. Si me vienen bienes, sé que me los das para que yo sea el que los dé en tu Nombre, y si es así, yo acepto lo que Tú mandes”.

Fue pasar el Maestro y oír al dueño nombrar a Dios Padre, mientras que el que Lo amaba quedó en silencio y sin continuar trabajo. Y dijo el Maestro:

   –Ven sin temor hacia Mí y pronuncia el Nombre de Dios en el Cielo, y a Mí, aunque soy el mismo, puedes llamarme Maestro.

Y mirando al dueño, dijo:

   –Y tú ya puedes seguir pidiendo, que en ti Yo nunca oiré esta Palabra: “Maestro”.

Desperté, oí:

Dios Hijo da la Enseñanza 
de cómo llamarlo a su Reino.

Que primero has de tener 
su Nombre de Amor por dentro.

Uno no ama, 
y siempre estaba pidiendo.

Pidiendo y, a grande voz, 
nombrando a Dios del Cielo.

El Nombre siempre en los labios, 
y odio a Dios por dentro.

El que se quedó en silencio, 
tenía el Nombre por dentro, 
y el silencio era el Amor, 
con respeto a su Maestro.

Antes de nombrar a Dios, 
que tengas Amor por dentro.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3