En Sueño Profético decían:
Para enseñar a no pecar tienes tú que vivir no pecando. Para enseñar el Camino de Dios tienes tú que ir por él caminando.
Dijo uno:
El aconsejar y el enseñar son clases de mucha altura y fácil de practicar. De mucha altura porque es hacer todo lo que Dios manda, y fácil de practicar porque es vivir la calma, y ya la Paz te aconseja el reposo en tus palabras.
No hay cosa de más valor que enseñar esta Enseñanza. Cómo hace que el pecado, antes de llegar, se vaya. Cómo te da claridad como ventana que abres. Estos consejos y Enseñanzas los tiene que llevar por dentro el que haga esta Enseñanza: caridad y estar viviendo el recato que Dios manda. Si estas palabras te faltan es diabólica la enseñanza.
Desperté, oí:
Aunque han dicho sólo dos palabras en ellas van todas.
El que tenga caridad compadece al que sufre y se ofrece para quitar los Clavos, la Corona o los Pinchos.
La caridad es inquieta y busca el sufrir y el llanto, y ya te da su consejo porque a Dios está alabando.
Con el recato, al vivir lo de Dios, ya estás enseñando.
El que viva este vivir el consejo no revoca, porque practica el Amor en caridad y en recato.
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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII
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