martes, 27 de septiembre de 2022

Seguir a Dios

En Sueño Profético decían:

El seguir a Dios

no te cansa.

El seguir a Dios,

te da vida,

te da fuerzas,

y ya vives Confianza

y haces lo que a Él le agrada, 

porque al Seguirlo,

ya vas pisando sus Pisadas.

El que no siga sus Pasos,

ya va por otro camino

y no encuentra

al que le da sus Palabras,

que son Elegidos,

como el que Dios manda

que escriba estas Palabras.

Dijo uno:

Si quieres vivir con Paz y desvalorando lo que no es para el espíritu, sigue los Pasos que van por este Camino, y una vez que en el Camino tú entres, tu vida será diferente, porque pensarás en la Eterna, que es la que olvida el hombre con los cargos y las riquezas.

Desperté, oí:

Coge el Camino de Dios

y piensa: “¡Él va delante!”

Y ya, con este pensar,

la Paz se ofrece para ayudarte.

Porque la Paz sin seguir a Dios,

ya no sigue al caminante.

Decían en el Arrobo,

que seguir el Camino de Dios

es no cansarte,

porque sus Pisadas van delante.

Nombraban “Camino”, a sus Palabras,

y al que las seguía: “caminante”.

El que siga estos Dictados,

que piense, que Dios va delante.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VIII - C7

lunes, 26 de septiembre de 2022

Calle del Milagro

En Sueño Profético decían:

Cuando se siente el Amor de Dios, es porque tu forma de vivir lo buscó. Este buscar es en la alegría y en el sufrir que la Tierra da. Estando diciendo estas Palabras se vio una calle con casas antiguas de una sola planta. A pesar de lo antiguas, gustaban. Estaban sentadas en la puerta muchas mujeres. También había chiquillos, de cuatro hasta unos once años. Las mujeres más jóvenes que estaban sentadas tenían a los niños chicos, que todavía no andaban, en sus brazos.

Dijo uno que llegó a ver a su mujer, que tenía el niño en brazos, pero que no tenía silla porque vivía en la calle que a ésta seguía:

   —Ya no moveos de aquí, que el Maestro ha dicho en la plaza, donde había unos pocos esperando, que otro día, cuando viera la plaza más llena, hablaría de su Reino.

Estando diciendo estas palabras, se vio un tropel de gente diciendo:

   —¡Viene el Maestro!

Fue presentarse, vestido con su Túnica y dos Discípulos que le acompañaban, y estas fueron sus primeras Palabras:

   Aquí os voy a dejar unas Palabras que Dios Padre Me ha dicho: “Donde sepan que vas a pasar y pocos te esperen, tus Palabras sean cortas, y di que es Mando mío.”.

Todos se pusieron de pie cuando Lo vieron. Y continuó diciendo:

   Siendo todos de Israel, sólo son iguales vuestros cuerpos, porque vuestros espíritus son diferentes. Vuestro espíritu tiene abandono a mis Palabras. Os voy a dar el Mando que mi Padre ha dicho en Mí y que aquí os digo: “Cuando nombréis mi Nombre, diciendo lo que Yo os he dicho, si sabiéndolo no acuden, decidles que a Mí me busquen y seguid andando”.

Desperté, oí.

Este Mensaje ha sido visto y oído con la misma Visión y las mismas Palabras que cuando estaba Dios en la Tierra con Cuerpo.

Esta calle la llenaban todos los que sabían que por ella pasaba el Maestro.

De unos a otros se cundieron estas Palabras que decía el Maestro:

El que sepa que Yo paso por esta calle y no acuda, éste, mis Palabras no las oirá de Mí. De otro las oirá, pero la Fuerza que mi Padre pone en Mí no le llegará.

Dijo un Discípulo que Le acompañaba:

“Va grande diferencia de la plaza que hemos pasado –que estaba casi vacía, sabiendo que el Maestro por ella pasaría–, a esta calle. Ésta será la “Calle del Milagro”, y así la nombrarán en este pueblo.

Pues a la calle del Milagro en altura la pusieron, y todos los que tenían sufrir o alegrías, en la calle se reunían, diciendo:

¡Mi vida me la ha cambiado la calle del Milagro!  

De este Mensaje, la Visión y las Palabras son de cuando Dios estaba con Cuerpo en la Tierra. Su Mando ha dicho que se refiera y que la misma Visión tenga.

Esto es porque este Elegido está para recibir el Mando que Dios le da y enseñar lo que nadie puede enseñar.  

***

Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C5

domingo, 25 de septiembre de 2022

Fuerza que retira la mentira

En Sueño Profético hablaban en la Gloria, de la Gloria.

Repetían mucho estas palabras: “Ya ha llegado el momento de que al que Dios trae a esta Gloria, estando aún con materia, lo nombren, lo llamen y lo respeten. Lo respeten por la vida que hace, que no tendría porque hacerla si no actuara Dios en ella. Pero le da fuerzas el pensar que Dios quiere que así sea, porque no la deja cuando su cuerpo está dormido, y le manda y le enseña”.

Dijo uno:

En el sueño es donde más se ve que actúa Dios, porque el sueño es el descanso del espíritu y del cuerpo. Y si no hay este descanso, ya es empezar con cosas que no son naturales, pero que Dios manda que las vivan.

Tan sólo con pensar esto, ves la verdad y te hace que no llegue la mentira.

Desperté, oí:

Sin descanso no puede el cuerpo seguir estos pasos.

Y si los ves, ya pon el amén.

Su presencia hace pensar que Dios la lleva.

La lleva y Mando le da. Y de no ser Dios, no podría caminar.

¡Hombres de poco poder y de no mandar en su vida!

¡Hombres que desafían a Dios con su saber y cultura!

¡Hombres que Dios les deja que vivan al lado del Lugar que va cambiando la vida!

Porque Dios le da Palabras que dicen que es Dios el que habla en ella.

El que quiera que la siga, y verá cosas con Fuerza, una Fuerza que retira la mentira.

La caridad hecha con Amor y sin juzgar, es la que para Dios vale más.

***

Libro 40 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C3