lunes, 31 de agosto de 2026

En el Arrobo se oyen las palabras

En Sueño Profético decían:

Se van a decir unas palabras para dar confianza al Elegido. Son éstas:

Pensamiento que te llegue no temas en hacerlo, en hacerlo o decirlo, según sea el pensar, porque el Mando baja sin palabras del Cielo.

Dijo un espíritu de la Gloria:

En el Arrobo se oyen las palabras y se ve lo que Dios está dando de Enseñanza. Pero cuando el espíritu está en el cuerpo, todo es de pensamiento, pero comprendido como si estuvieras viendo lo que tu pensar pone. Para comprender esto tienes que poner primero creencia y, ya, buscar Amor del Cielo, que esto es lo quisiera el Elegido que aprendieran los que no están aquí unidos.

Los que están a este Servicio tienen momentos de pensar: “Cuando lo dice el Elegido así será, porque él hace servicio con trabajo y sufrimiento. Que esto es lo que abre las puertas de la Gloria para que Dios más Mando te dé. Y ya, este Mando sirve de Enseñanza a todos los que están aquí unidos esperando mando del Elegido”. 

Desperté, oí:

Se va a decir al cuerpo lo que, en el Arrobo, se decía al espíritu:

No temas en decir o hacer el pensamiento que te llegue.

Pues el cuerpo y el pensar del que Dios elige para enseñar ve y oye sin ver ni oír nada.

Pero el sentir tiene una fuerza que la Tierra no puede dar.

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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

sábado, 29 de agosto de 2026

El hombre da la muerte por muerte

En Sueño Profético hablaban de la muerte.

Dijo uno:

El hombre cree que la muerte es muerte, punto final de la persona. Si el hombre supiera fijo que la muerte es paralización de la persona, y Aquí doble actividad, el hombre aceptaría la muerte sin una protesta hacia Dios, y el hombre intentaría amar; amaría y ya haría que muchos amaran; procuraría tener las cuentas claras y el cuaderno limpio. El hombre llora la muerte, mayoría con enfado a Dios. Son pocos los que lloran por amor al contacto de la materia que perdieron, llanto por el vacío que dejó la materia, pero contento de aceptación al Mando de Dios.

La muerte es palabra que se emplea en el mundo material. La muerte es lo único que Dios no permite, es que Dios lo ha querido, cuando tú buscaste el remedio que el hombre creía que con él podía detener la materia y no la detuvo. Esto es Dios querer.

Cuando tú buscas el peligro, Dios permite la muerte ahí, y Aquí puede entrarte en su Gloria. 

Dios lo quiere, y tú tienes el deber de mirar por la materia y cuidarla, puesto que Él la permitió; tienes que librarla del pecado, retirándote de donde te la pudieran ensuciar con el ofrecimiento de bienestar a tu vista y a tu acción.

Desperté, oí:

El hombre da la muerte por muerte. El hombre da la muerte por sitio sin Dios. 

Cuando Dios llama, tú respondes contento si tú Lo oyes.

Lo oyes con el comportamiento que antes de llamarte tú con Él tuviste.

De Aquí fuiste ahí por corta temporada. Según tu comportamiento, Aquí tienes el sitio en esta Eternidad.

La muerte la cree el hombre 
como ya punto final.

Aquel que no crea en la muerte, 
con Dios Aquí se verá.

El que ama, nunca muere, 
y sonríe al pasar 
de la vida del pecado 
a la Gloria Celestial.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C7 

jueves, 27 de agosto de 2026

Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje se titula: “Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo”.

Dijo uno:

Mirar al Cielo ya es frenarte, pensar en Dios es arrepentimiento y juzgarte tú mismo es alabanza a Dios. Al que haga este pensar se le presentarán delante el bien que le hizo a Dios o el mal, le llegarán Ángeles a su derecha y los espíritus del mal a su izquierda para tirar de su espíritu y quitarle el pensar de todo el mal que hizo. El que haga este pensar llorará si piensa:

    – ¿Qué bien le hago yo a Dios? ¿Qué cumplo del Nuevo Testamento que al hombre le dejó? ¿Qué sé de cómo vive el Prójimo sabiendo que allí está Dios? ¿Cómo acojo las Palabras que Él me manda con Amor? Voy a cambiar mi vivir y voy a pedir perdón a Dios. Perdón por no darte de tu tiempo un momento para Ti, por no dedicar mi vida sabiendo que es Tuya ahí y que si quieres no acabo de decir este pedir. Señor, perdona los actos que hice por no pensar en Ti. Señor, perdona mi lengua, que nunca sirvió para cundir lo que Tú dices en la Gloria. Señor, si Tú me perdonas no pasará un día que yo no mire al Cielo, piense en Ti y sea juez de mis actos, y siempre estaré Alabándote.

Si este Mensaje llevas aprendido en tu memoria todo lo harás bien hecho, en el Cielo y en la Tierra. Que al Cielo llega el bien cuando se hace ahí primero.

Desperté, oí:

Llevando en tu memoria: Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo, ya todo lo harás bien hecho.

Pero si enseñas este Mensaje más acarrearás al Cielo.

Abraza frase por frase, estudia empiezo y final y si no cambias de vida Gloria nunca sentirás.

Esto el que vive vida que por Dios no está mandada.

El que cumple lo de Dios con el empiezo bastará.

Y si ya enseña el Mensaje buen servicio a Dios le hará.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

miércoles, 26 de agosto de 2026

El Elegido también elige y busca para enseñar

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios elige sabe que el Elegido también elige y busca para enseñar lo que Dios a él le enseña. Esta Enseñanza el que la busca, la aprende, y ya no puede callarla.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

Estas palabras las pueden ver y oír en los que están aquí unidos. Se ven en su comportamiento queriendo dar a conocer este Caso, buscando prólogos de Obispos, y en lo que recibe el Elegido. Que aquí se ve Milagro, pues cada día mayor será el Milagro. Aquí no puede haber engaño por el gran cambio que ha dado la vida de los que se han nombrado, pues mayor tiene que ser el cambio y el Milagro, que esto se lo han perdido los que se han retirado de este Poder de Dios.

Desperté, oí:

En todo lo que digan y hagan los que están aquí unidos tienen que ver que ellos son los que pregonan esta Fuerza de Dios.

Decían en la Gloria que si el querer que el Elegido lleva en su espíritu se viera como se ven las cosas de la Tierra, muy pocos se verían con este Amor de Dios.

Si crees en estas Palabras notas alimento cuando del Mensaje hablan.

El sueño llegó tarde pero la alegría era mayor.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

martes, 25 de agosto de 2026

La barca

En Sueño Profético decían:

Hay tantas formas de ver la Verdad en el que Aquí Dios trae, que del que no la ve, no tienen disculpa sus palabras.

Aquí voy a citar una, que de no estar este espíritu al Mando de Dios, pronto dejaría tanta búsqueda y siempre buscar dónde cundir el Mensaje, y siempre queriendo que el hombre viva con estas Palabras dictadas de horas en horas, con estas Palabras que pasarán a la Historia, pero ya sin este vivo contacto de oír: “Me dicen esto en la Gloria. Me dice Dios Poderoso que publique sus Mensajes…”. Luego, este decir se cambia en estas palabras: “Hubo en tiempos un Elegido que a diario Dios le daba un Mensaje, de una Teología tan abundante, que fue rechazado…”. 

Dijo uno:

No es leer lo que Dios dijo, como cuando nosotros Lo oíamos. Voy a contar Aquí este hecho ocurrido a la orilla de un río:

“Llegando un día, cuando ya el Maestro iba subido en una barca ocupada por los Discípulos, me quedé con grandes deseos de poder seguir al Maestro al sitio donde esperaban su predicación. Allí había más barcas que lo seguían, pero también iban llenas. Viendo el Maestro que los que estaban conmigo también se escondían su deseo de oír sus Palabras, dijo el Maestro poniéndose de pie en la barca:

   –No agranda más la Gloria de mi Padre, que pidan oír a Dios Hijo; éstos ya tienen Allí su sitio.

Y dirigiéndose a uno de sus Discípulos, mandó que se bajara de la barca, cambiándole el sitio al que su mirada le daba tanto Amor al Maestro. Cuando llegaron, mandó el Maestro que volviera la barca, ya que le faltaba un Discípulo. Cuando el Maestro hizo el cambio, le dijo al Discípulo:

   –Aunque tengo Poder de mi Padre, por ser el mismo Dios, quiero enseñar al hombre. Si Yo llego con todos mis Discípulos, no manda el dueño de la barca con tanta alegría que vuelva la barca a cargar, pero como me falta uno, lo hace por complacerme, y más Me oyen. No es lo mismo oír mis Palabras, que leer lo que dije.

Desperté, oí: 

¡Qué grandiosidad de Enseñanza 
te enseña este Evangelio!

¡Cómo el mismo Dios te enseña 
a complacer al Maestro!

Aunque tenía Poder, 
no usa de este pudiendo.

Si al dueño de la barca 
le dice que vaya a por ellos, 
este dueño sí lo manda, 
pero falta el contento.

Y cuando llega la barca, 
no suben los del Maestro.

El Discípulo se queda, 
y éste los fue subiendo, 
a los que querían oír, 
en vez de luego leerlo.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

lunes, 24 de agosto de 2026

En la Gloria, Dios le dicta

En Sueño Profético decían:

Debería pensar el hombre en el vivir que tiene este Elegido, empezando por el poco descanso de su cuerpo que, sin tener llamada de reloj ni de persona, su cuerpo siente la llamada de su espíritu y con alegría escribe lo que en la Gloria Dios le dicta, que es lo que ha visto o ha oído. Pues, todos los días, antes de las seis de la madrugada tiene el Mensaje acabado y con alegría dice, cuando ve la hora: “Gracias Señor, que me das fuerzas”.

Si piensas en lo que se ha dictado y no ves Poder de Dios, eres ciego de espíritu. Y esta ceguera hace que, después de muerto, no entres en la Gloria, porque el espíritu ciego no puede estar donde Dios tiene el Mando de los dos Mundos, del temporal y del Eterno. Aquí, en la Gloria, no hace falta el cuerpo, sólo el espíritu, que es el que manda Dios, con su Poder, a los que viven en la Tierra hasta que la muerte les llega.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Ahora se va a nombrar unas cosas para que no tenga duda el teólogo ni el catedrático de grandes títulos y carreras: ¿Quién puede hacer y publicar la cantidad de Libros que este Elegido tiene, con prólogos de seglares y de Obispos y con la Licencia Eclesiástica reconociendo que Esto no es de la Tierra? Pues, junto a este Saber que tiene el Elegido con Mando de Dios, mandan que se diga que su saber de la Tierra no es superior al de un párvulo.

Dios dijo en sus primeros Arrobos que el Elegido escribiera las palabras que le decían en la Gloria y que, después, cogiera un pasante para corregir las faltas, pero que los temas, que estaban dichos en la Gloria, no los tocaran. 

Desperté, oí:

El Mensaje decía que si pensaran en el vivir del Elegido y en su saber de párvulo comprenderían que Esto no es de la Tierra, y al que dudara no le llegaba el perdón.

Han quedado más palabras para defender al que Dios le habla, pero el que conozca este Caso no necesita más para saber que es un Poder de Dios.

La presencia de los que están aquí unidos te da alegría, porque ellos han sido los que han traído los prólogos que nadie ha podido traer.

Que estos prólogos un gran escándalo van a formar.

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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

domingo, 23 de agosto de 2026

Dios sigue comunicando

En Sueño Profético decían:

Por más voces que le des a la Luna verás que es imposible que te oiga. Pues mucho más imposible es pensar que esta Comunicación de Dios el hombre la rompa con la herramienta del pecado, con la soberbia del hombre, con vivir de Dios apartado.

Este espíritu está siempre al mando de la Palabra de Dios para quitar el pecado, para hablar de la Gloria cuando Dios le deja el Mando. Que hay cosas de la Gloria sólo para el espíritu, para dar Inteligencia Divina y señalar el camino que Dios delante fue pasando.

Dijo uno:

El hombre habla de Dios, pero su camino hace por olvidarlo, o lo tiene ya en olvido. No piensa que Dios sufrió porque el Padre lo presentó como Hijo, pero siendo Único Dios. Pues este Elegido da testimonio que el pecado no puede ser con Dios, porque Infierno y Gloria siempre tendrán separación, porque el pecado no tiene entrada en la Gloria. Y si el pecado no tiene entrada en la Gloria, que Gloria es Dios, cómo Dios va a tener juntos al Infierno y a la Gloria.

Desperté, oí:

Dios sigue comunicando para que el hombre no dude del que Él le sigue hablando.

Si echan pinchos al camino, Dios mandará quitarlos.

Y los pies no echarán sangre porque Dios presenta Mando.

Es el espíritu del mal el que echa babas, rechina y va voceando.

Pero Dios, con su Poder, comunica y va apartando, como hizo con Luzbel.

Y seguirá esta Enseñanza como la que dejó Él, para toda clase de razas.

Que la Enseñanza es la misma: dicha de Dios de Hombre o dicha de Dios en su Gloria de Palabras.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

sábado, 22 de agosto de 2026

Salvador de los pecadores

En Sueño Profético decían:

Para tener trato con el que está pecando, tienes que estar muy lleno de Amor de Dios, y tu trato lo llevará a que él ame, y lo quitarás del pecado. Pero si tú no estás bien acorazado, ten por seguro que tú pecas también. Si tú no vas con intención de quitarlo, ya estás tú en el sitio del que está pecando: postura en contra de Dios. 

Acercarse al que no hace lo que Dios tiene mandado, es reforzar el mal. Tú tienes el deber de quitar del pecado al que está pecando; sólo con tu buen ejemplo, lo retiras de que peque. El que está con Dios, no puede ver pecar y quedar indiferente, porque siente el mal que a Dios Le están haciendo.

Cuando Dios Hijo veía que no hacían lo que el Padre mandaba, Él cogía otro camino, camino que Lo llevaría a sitio donde hubiera pecadores y donde Él se presentaría como Dios. Pero si no era su Palabra oída y puesta en práctica, una vez que supieran quién era, también abandonaría Él aquel sitio donde no daban gracias al Padre por haber mandado al Salvador de los pecadores.

Desperté, oí:

Salvador de los pecadores, Consuelo de los afligidos y Bálsamo de los que sufren por Él.

Bálsamo que cura la llaga que producen las ofensas del que no ama, al que ama.

El que no ama se sienta en la mesa del que ama.

Pero el que a Dios ama, no llega a la mesa del que no ama.

Si buscas al que está pecando, mide primero el Amor que a Dios tú Le tienes.

Si tu medida no da el máximo, pide y ruega a Dios por él, pero no te acerques.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C6 

viernes, 21 de agosto de 2026

Haz el bien con grandes ganas

En Sueño Profético decían:

No hay camino más justo que el que el Elegido lleva: hacer el bien y sellarlo para los tiempos que vengan. Que luego vienen los tiempos, quiera el hombre o no quiera. Esto es sembrado que siembras, que si lo haces con cuido puede que veas cosecha. Si el bien se practicara como comer en la mesa, qué duda puedes tener de que no verías extrañeza al que practicara el bien.

Dijo uno:

Por eso, al que Dios le da Él mismo en su Gloria la Enseñanza, practica y enseña el hacer el bien sin razones que le dieran. Si Dios cogiera razones, ¿quién pasaría las Puertas de la Gloria? Si Dios cogiera razones no usaba Misericordia. Las razones úsalas para el mal que te obligaran a hacer, pero para hacer el bien da las gracias al Cielo porque Dios ya te está viendo. Y no hay mayor alegría que dejar a Dios contento, porque cumples su mandar del bien ir repartiendo en palabras o en acción, o en pensar buenos proyectos para remediar al que sufre o al hambriento.

Desperté, oí:

Haz el bien con grandes ganas y no te vendrá tormento del enemigo del bien.

Pues éste te dará mal consejo para quitarte de Dios en los mejores momentos.

El bien lo fue haciendo Dios para enseñar a los hombres cuando la Tierra pisó.

Y hoy manda que se enseñe para que no llegue duda de la Palabra de Dios.

Que siempre será la misma: Amor, Caridad y Perdón.

Y el pecado perseguirlo como fiera que devora.

Aprende a vivir la vida como manda el Elegido.

Que no le cumplen su Mando, que es lo que lleva aprendido.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

jueves, 20 de agosto de 2026

Vamos a oír al Maestro

En Sueño Profético vi una calle sin casas, era la espalda de donde estaban las casas, eran murallas que parecían de las mismas casas. Había unos hombres hablando, pero no entendía lo que hablaban para luego contarlo.

Se quitó la Visión y dijo uno:

Ya viene la Enseñanza del hombre. Estos hombres que hemos visto, igual se vieron una mañana hablando del Maestro. Pasaba Él con dos de sus Discípulos y viendo que guardaron silencio, fue este el saludo del Maestro:

   —Es lástima que tengáis que veniros aquí, a este silencio, a referir mis Palabras y que no den salvación a muchos. Que puede que al oíros dejen de pecar y se salven. Si así vais a seguir, no id a oír mis Palabras, porque podéis pecar más que el que no va porque no Me ama.

Siguieron andando y llegaron a una plaza y había uno con gran corro, y el Maestro quiso llegar, cuando sólo se oía con grande voz: 

   —Ese hombre es Dios del Cielo. Yo voy siempre detrás y todo lo que Le oigo lo digo donde más puedan oírme. Que a veces cuentan mejor que yo el hecho que yo oí. Pues no me alboroto y me entran un gran contento porque ya se que hay otro que habla bien del Maestro”

Fue aparecer el Maestro y salirse del corro que tenía, porque le avisaron, y decir:

   —Maestro, he cogido tu sitio pero sin saberlo. Me puse a hablar de lo que Tú hablas y cuando acordé me vi dentro.

Desperté, oí:

Aquella mañana quiso el Maestro enseñar con los mismos hombres a los hombres.

Unos oían su Palabra y se escondían, porque a sus nombres podía perjudicarles el nombre del Maestro, para opinar. Aunque siempre terminaban diciendo: “son Palabras con fuerza que no ha dicho nadie”.

Al segundo que el Maestro pilla hablando de Él, él y unos amigos oían para que otros oyeran.

Y se ponían a hablar en el sitio donde más gente acudiera.

Lo mismo acudían escribas que el que cuidaba la tierra y cosecha recogía.

Cuando dicen “el Maestro viene”, se creía haber hecho mal con la gente que allí había.

Se sale y dice: “Maestro, es tu sitio. Empecé sin saber que Tú venías”.

Siempre buscaba los sitios donde más gente acudía.

El que guarda la distancia de Dios en sabiduría iba a sitios solitarios por si preguntas le hacían.

A éste le dijo el Maestro que seguirlo sin predicar y ocultándose, no le servía.

No te ocultes ante el hombre de las Palabras de Dios, que son la Salvación del hombre.

¡Qué alegría le dio a Dios cuando oyó la gente: “Maestro es tu sitio”!

Y del corro se salió con alegría y contento al oír su Voz.

Fue la Mano del Maestro la primera que en su hombro descansó.

Los que no querían decir “vamos a oír al Maestro”, nunca pudieron decir “sentí su Mano en mi cuello”.

No se oían otras palabras que el abrazo del Maestro.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C4 

miércoles, 19 de agosto de 2026

Verá el hombre que Dios hace sus Caminos

En Sueño Profético decían:

En lo material se buscan los hombres por tres cosas, que son éstas: una, por el título; otra, por el dinero; y otra, por el pecado.  Si Aquí no hay esa mercancía mundana que el hombre tanto valora ya ven que es Dios el que la introduce donde no quisiera el hombre que está en su contra.

Dios con el “ve” que le da al hombre sabe que el hombre lo acecha, pero Dios lo deja como insecto paralítico, como puñado de arena que no se levanta del suelo y el paso la pisotea.

¿No están viendo en este caminar que el Instrumento a todos los sitios llega faltándole las tres cosas que el hombre busca en la Tierra, porque le dio su valor en esa estrecha y corta vereda? Pues esto es porque aquí va y actúa el Mando de Dios.

Dijo uno:

Coge el principio de todo y verás presentación con fuerza. Fue el Padre y el Hijo, que el Hijo presenta al Padre y ya el Padre manda al Hijo con el Espíritu en forma de paloma. Éste fue el principio de este “jamás final”, por ser Dios Único y querer que quede clara su Enseñanza, dicha en su misma Gloria, para que el hombre eche paso atrás cuando piense: “Dios Espíritu y Dios Carne no pueden tener reforma y a pesar de los siglos que hace desde que hizo el Cielo y la Tierra todo sigue igual. El Cielo con su Gloria, que es su Presencia, y la Tierra con el pecado por la Libertad que Él deja”.

Desperté, oí:

Aquí verá el hombre que Dios hace sus Caminos.

Y que, como Dios que es, no le estorban las montañas, ni los mares, ni las honduras.

Pues si esto no le estorba, ¿qué significan los hombres por grandes títulos y nombres que se pongan de una historia?

Luego les llega el momento, sin fecha, ni día, ni hora, y dejan los pergaminos y los títulos les sobran.

En estos años pasados tiene el hombre que pensar para hacerse examen de conciencia.

Y en este pensar, pensar se querrá quitar y, entonces, con más fuerza pensará.

Y verá a Esto llegar donde el Dueño quiera.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

martes, 18 de agosto de 2026

Fuente divina

En Sueño Profético decían:

Haz comunicación de estos Escritos Aquí dictados, en embajadas y consulados, para que el mundo sepa, en su tiempo, lo que Dios de Aquí a ahí manda.

Que no dejen esta Nueva –como cuando Dios se hizo Hombre– para el día que tu materia falte, porque a preguntas y síntomas es el Elegido el que tiene que responder, no luego el que coja el Libro. Pues, sobre síntomas y Enseñanzas, que serán las preguntas, hay para hacer varios Libros, para facilitar la Enseñanza al espíritu.

Tu tiempo sea para cundir este Imposible que ve el hombre. Tu tiempo sea para los que te busquen y se ofrezcan a quitar pinchos y obstáculos del Camino de Dios, para Gloria de Él, y para que pronto llegue al último cuarto de Tierra esta Enseñanza de Salvación del espíritu.

Dijo uno:

Ya pasó el tiempo del temor y de las dudas del hombre. Ya ven la Existencia de esta Gloria y la obediencia ahí en la Tierra por parte del Instrumento.

Ya, que no pase día sin que conozca las ansias de cundir: ¡Dios habla en mí! ¡Dios me dice que entere al hombre de su Existencia! ¡Teólogos y seglares necesitan esta Fuente divina, Manantial que el hombre debería custodiar por la salvación del mundo!

Desperté, oí:

La falta de Amor a Dios que tiene el hombre, hace que no sepa de esta Gloria.

Y la sobra de pecado, quiere que Esto nadie sepa.

¡Hombres que andan de pie y su espíritu arrastran como culebras!

¡Hombres que buscan pecado y lo de Dios siempre niegan!

¡Hombres que saben que mueren y que luego todo dejan, y no hacen por acudir donde Dios Mensaje deja!

Dale valor a tu tiempo y que tu tiempo ya sea para el que te quite peso o para el que te abra puertas.

¡Pero puertas de lo que el hombre llama fronteras para separar la Tierra!

Ya, si pides, no es pedir, porque todo lleva de sobra.

Es cumplir este Mandato, que a diario dan en Gloria.

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Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

lunes, 17 de agosto de 2026

¡Cuántas maneras hay de que enferme el espíritu!

En Sueño Profético hablaban de las enfermedades que puede tener el espíritu  y de las formas de cogerlas. Hablaban de sus peligros, de sus curaciones, de los que buscan el mal y de los que a ellos el mal les busca. Decían:

Estar endemoniado no es estar enfermo, pero si no te curas te acometerán sufrimientos y la enfermedad te irá corroyendo.

Dijo otro:

Hay quien no tiene esta enfermedad y, con facilidad, la va repartiendo a los espíritus que no se alimentan practicando la Palabra de Dios. Estos espíritus tienen facilidad por ser aceptados como buenos en su vivir y en sus actuaciones, pero sin cumplir los Evangelios. Éstos transmiten dosis de veneno para el espíritu con el que tratan, si éste tampoco cumple los Evangelios. Pero el que cumpla, haciéndole servicio a Dios en lo que dejó dicho y ahora está diciendo, éste no quiere amistad con el que tienen por bueno, porque lo puede enfermar, transmitiendo pensamientos o aceptando palabras que no van con los Evangelios.

Luego está la enfermedad que te tienta y te pone tu pensar en cosas que están lejos, que esta enfermedad te llega para que no seas bueno. También está la enfermedad de a los que cogen, sin saberlo, para que llegue sufrir donde cumplen los Evangelios, queriendo hacer la guerra porque la Paz va en contra de ellos. Éstos tienen enfermedad, a veces, por poco tiempo, hasta que les llegue el pensar y abracen los Mandamientos.

Desperté, oí:

¡Cuántas maneras hay de que enferme el espíritu!

Pero el hombre cree que si su cuerpo está sano y las leyes del hombre cumple, no tiene el espíritu malo. Si él vive en silencio, sin vida que dé escándalo.

Todo es por falta de saber, porque nunca le enseñaron que para ser hombre bueno, que para dar consejos y para tomarlos tiene que amar a este Dios practicando los Evangelios.

Cuando digan que eres bueno piensa si tú cumples lo que Dios dijo y lo que hoy está diciendo.

Si esto no lo cumples, tú sabes que no eres bueno.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

domingo, 16 de agosto de 2026

Pedir para que más Lo quieran

En Sueño Profético decían:

No hay alegría mayor que Dios conceda el pedir que Le pides, porque es pedir para que más Lo quieran.

Ya dijo un espíritu de la Gloria:

Aquí ya se están cerrando las puertas a los sufrimientos y en su lugar se ponen alegrías. Alegrías como la del servicio que están haciendo los que están aquí unidos, trayendo prólogos de Obispos que en los Libros están publicados. Pues ningún otro ha podido hacer lo que han hecho y están haciendo los que están aquí unidos.

Desperté, oí:

Ya se dice con Mando de Dios que pronto estén los Libros publicados con los prólogos de los Obispos.

Los que están aquí unidos y dispuestos a hacer este Mando, también se pueden decir “elegidos”.

Otra vez, estando escribiendo el Mensaje, dictado en la Gloria, los Humos Divinos hacían niños con alas y la Imagen de Dios se veía transparente.

Esto, sin ver los Humos Divinos, es difícil contarlo.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

sábado, 15 de agosto de 2026

Las alegrías sin Paz no son alegrías

En Sueño Profético decían:

Las alegrías sin Paz no son alegrías ni con gran capital. Pues teniendo capital y faltando la alegría con Paz de la Gloria, el capital más sufrimiento de peligro da.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Yo conocí a uno que en el mesón donde yo entraba nos juntábamos a la misma hora. Éste tenía gran capital y por tener tanto dinero la Paz despreciaba y no quería saber nada de donde viniera la Paz, porque decía:

    – Yo tengo dinero y no deseo nada. Con dinero compro todo lo que me haga falta, porque al dinero nada se niega.

Éste tenía dos hijos ya mayores, uno con 17 años y otro con 15. La mujer sufría porque siempre estaban con voces y riñas, era difícil que le ayudaran por no oír las riñas que a la familia le daban. El dinero era el defensor de este hombre, y decía: “Yo seré feliz toda la vida”. De la Iglesia no quería saber nada y su mujer le hacía caricias para que le dejara ir a misa.

Ya sigue su mujer, que su espíritu está en la Gloria:

    – El dinero sin hacer servicio a Dios se convierte en espíritus que están en contra de Dios.

Sigue su mujer, carne que Dios unió:

    – Era una noche fría de invierno cuando me levanté y el padre de mis hijos no se movía. Le vi lágrimas y me acerqué, y no me dio tiempo para preguntar cuando me dijo: “Creo que no me puedo mover, porque no me siento las piernas. Si otra vez anduviese iría todos los días a la Iglesia y el capital que tengo lo quemaría”. Llamé al médico y los dos lágrimas juntamos cuando dijo el médico: “Esto no tiene cura, es una grave parálisis. Ya que traigan un sillón de ruedas y que haga lo que dice”. Los hijos se encargaron de su petición y estas eran sus palabras: “Mirar el dinero con desprecio para lo que no haga falta y si veis a unos necesitados ayudarles, y ya Dios será el mayor capital que tendréis”. 

Desperté, oí:

Con mucho dinero, si no pones a Dios lo primero, te falta la Paz.

Y si te pones enfermo, como el que se ha nombrado, ya tu dinero te pone más enfermo.

Pues este paralítico al pueblo enseñó que el dinero te roba la Paz de Dios.

Termina el Mensaje diciendo:

    “Dinero malo,
    que pones peligros
    y quitas Milagros.

    Te crees que sirves
    y quedas de sobra
    para el enfermo incurable,
    para apartar la vejez
    y para evitar la muerte del joven. 

    Para lo que más sirves
    es para llevar a pecar,
    y ya hacer a la Gloria
    las puertas cerrar”.

***

Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

viernes, 14 de agosto de 2026

Mi Reino no es de este mundo

En Sueño Profético decían:

Tú sigue llevando este Mando, que este Mando a ti te manda. Que el oír es bien sencillo, cuando el oír no falta. Y el interpretar, difícil, porque ya no es la Palabra, es la manera que oíste y le pusiste palabras, y ya salieron dos frases, una buena y la otra mala, depende la interpretación que sonará en tus palabras. Palabra y Acción de Dios son de mil formas interpretadas.

Dijo uno:

Se van a citar Palabras dichas por el mismo Dios Hombre a los hombres en la Tierra:

 – Haceos niños y entraréis en mi Reino.

El hombre de grandes estudios y que siempre había vivido aprendiendo, no podía interpretar que allí no le valía su “sabiendo”. La mayoría pensaban: ¿Pero cómo comprender un niño mejor que yo?...
 
 –Yo he bajado de mi Reino para busca al pecador, no para el justo. Al justo lo quiere el hombre. Al pecador lo maltrata y deja que más se vean sus pecados. Y si puede los aumenta.

Ya muchos Lo ofendieron cuando dijo:

 –El que Me quiera, coja su cruz y Me siga.

Él les dio a comprender, que no porque Lo siguieran, no tendrían sufrimientos. Él siempre les hablaba para la Eternidad. Les hacía comprender, dónde había Amor, que el camino de materia era corto. Y que estando con Él, el espíritu y el pensamiento quedaban purificados para vivir con Él en su Gloria.

Desperté, oí:

Al que Dios le manda, le hace interpretar antes de que lleguen Palabras.

Le hace sentir la Voz, sin que eco dé garganta.

Le da la Sabiduría para que el profesor aprenda.

Y la “Palabra de Dios”, si no es dicha por Él, la conoce y no respeta.

Dios la enseña para que lea lo que de Él recibe, dormida o despierta.

Y le hace publicar sin que el hombre intervenga.

¡Qué cierto que el Lenguaje de Dios, sin Amor, no hay quien lo entienda!

 –Mi Reino no es de este mundo –dijo Dios, siendo el Dueño de la Tierra.

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Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

miércoles, 12 de agosto de 2026

Esta Enseñanza no la paran en la Tierra

En Sueño Profético vi muchos grupos de gente hablando normal de estos Libros. No se veían caras de coraje, eran de alegría. Era cundir un contenido teológico que pocos sabían. Eran hombres que buena siembra podían hacer con esta Sabiduría. Eran hombres que no habían puesto oído a otros que razones les pusieran a modo de fariseos y actos de hipocresía.

Dijo uno:

Por falta de Amor creyeron en sus primeros momentos. Pensaban que esto serían unas manifestaciones más de Dios de las muchas que hace para recordar Gloria, para recordar su Existencia, para que no se crea que no hay Infierno. Que es lógico pensar que si ahí no vives sus Leyes, aquí no puedes estar Viéndolo. Que si ahí vives sin querer a Dios, aquí Dios te deja Infierno. Con estas manifestaciones Dios premia a muchos, y el hombre lo ve bien, lo ve mal, lo escribe él a su manera o manda castigo.

En esto Escritos no ha podido el hombre poner su corta inteligencia ni su grande maldad. Por ser Dios el que habla para Enseñanza del espíritu, que el hombre lo tiene en olvido y la carne lo domina y lo lleva a su mismo sacrificio, a devorarse entre sí mismos, a pisotear a otros o él mismo pisotearse su dignidad de cristiano. Por eso es esta Enseñanza intocable para el hombre y respetando su Mando.

Desperté, oí:

Se ha visto en este Arrobo la Fuerza de Dios y la decadencia del hombre.

Se enfrenta a la literatura para enseñar a los hombres.

El hombre se ha ido de Dios, buscando el bien en la Tierra.

Y Dios manda su Saber día a día para el que lo quiera.

Para el que quiera aprender en ese vivir de materia.

Que piense que va pasando por un camino deprisa, que todo hay que dejarlo. Hasta tu carne, que esperan los millares de gusanos.

Por eso esta Enseñanza no la paran en la Tierra.

Porque si la pararan los hombres, no habría de Dios Existencia.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 11 de agosto de 2026

Apúntate a los pocos, y puede que se hagan muchos

En Sueño Profético decían:

Id a que os conozcan y no id a conocer –dijo Jesús a los Discípulos–, que los ojos dan razón a lo que los oídos oyeron y la lengua interpretó, al que quiere saber de Mí. Id a donde os quieran oír o se paren al oír hablar de Mí, como Dios que soy. Puede que al ver que sois mis Discípulos, se paren, y ya oyen y está viendo.

Coged por descanso el doblar el camino que ayer anduvisteis, para que más se enteren de que Yo soy Dios pero estoy de Hombre. Cundid mis Palabras, que para eso Yo he bajado del Cielo. Para que el que oyó hablar de Mí, hoy Me vea y Me pregunte de mi Padre, de mi Reino, que todo es un mismo Dios. Si no camináis, pocos os conocerán, porque Yo, siendo Dios, tengo que ir a que Me conozcan para que luego más digan: “Yo Lo he visto en la calle, en mi casa y hablando con los leprosos, parado con los grandes pecadores y amigo de los que ya han dejado el pecado. Yo Lo he visto en el monte y en casa de los gentiles”. Si Yo no voy a que me conozcan, nadie me conoce.

Desperté, oí:

Dios mandaba a los Discípulos porque sabía que así hablarían de su Reino.

Hablaría el que lo amaba y el que Le tenía desprecio.

Pero ya era hablar de Dios, era no guardar silencio.

Era cumplir en la Tierra lo que antes habló en el Cielo.

Era para darse a conocer a los tibios y sembrar remordimiento.

Era poderle al que desmentía que existía Dios en el Cielo.

Y los pocos que Lo amaban, ya lo buscaban y Lo seguían contentos.

¡Apúntate a los pocos, y puede que se hagan muchos!

Para cundir que Dios está vivo y que vive en los dos Mundos.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX 

lunes, 10 de agosto de 2026

Piensa en la Gloria de Dios

En Sueño Profético decían:

Hay quien espera ser bueno
cuando se vaya a morir.

Hay quien reparte los bienes
porque ahí no puede vivir.

Esto si está más pasable,
el hombre lo manda así,
y Dios deja Libertad
para el pon y quita, de ahí.

Pero en las cosas Eternas,
nadie puede decidir.

Dos hombres vi dialogando,
y el diálogo está aquí:

Primera palabra de uno:

“Yo, cuando me sienta malo,
haré la vida ya buena,
por si entrara en el Cielo”.

El que oye le contesta:

“Ya tú mismo te aseguras
que no entras en el Cielo”.

No es ladrón sólo el que ven,
que es también el que no vieron.
Para Dios son dos ladrones,
que los juzgan desde el Cielo.

No puedes hacer el mal
pensando: “algún día dejo”.

¿Tú has probado a pensar:
“cualquier día de éstos
me vendrá enfermedad,
y ya no tendrá remedio
querer remediar el mal,
y entonces el sufrimiento
será sufrir sin final”?

¡Es tan fácil ser bueno
cuando a Dios quieres llegar!

Todo lo que Dios te pide
es lo que tú puedas dar.

Si Dios te pide el ser bueno,
es porque Dios sabe ya 
que ser bueno no es trabajo,
que trabajo es hacer mal.

Desperté, oí:

Es de razón aplastante,
que el ser malo da trabajo.

Y es de no querer a Dios,
no ser bueno y estar pensando:
“cuando me vaya a morir,
me quitaré del pecado”. 

No puedes querer a Dios
siendo amigo del pecado.

Ni puedes decir “¡Dios mío!”,
cuando ya has fracasado.

Uno lleva la razón,
de los dos que en el diálogo
referían lo de Dios.  

Pensar “no hago pecados
porque me voy a morir”,
no es postura de cristianos.

Haz lo que le agrada a Dios,
y no llegará el pecado,
porque el pecado llega
donde le hacen halagos.

Piensa en la Gloria de Dios,
y ya no haces pecados,
y si te llega la muerte,
Dios te recibe en sus Brazos.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C7 

domingo, 9 de agosto de 2026

La Comunicación de Dios

En Sueño Profético decían:

Ella no puede quedar nunca en mal lugar, por no ser suya la actuación. Si no fuera Instrumento de Dios, tendría fallo tras fallo, pero como la actuación es de Dios, es Dios el que decide y actúa. Aquí no puede haber ningún equívoco. Dios irá poniendo la rueda en el eje que Él vea; ver, que el hombre no podrá ver. El hombre ve el bien que hace el hombre, pero no sabe cómo está hecho ese bien. Dios sabe el bien que hizo el hombre y el mal que a Dios quiere hacer este hombre. Al Portavoz, unas veces Dios se lo hace ver, y otras, sentir. Todo lo que piensen del Portavoz, no sea recibido de éste, sea de Dios. El Profeta no tiene ni voluntad ni acción suyas, en éste transmite y actúa el Mando de Dios.

Desperté, oí:

El Profeta es juzgado por el hombre, por mayoría con insultos y calumnias.

Por Dios Hijo hubo quien lloró más, cuando vio que era Dios, de remordimiento que de Amor. 

Cuando el hombre ame a Dios, verá que ni actúa ni habla ella.

Cuando Dios se comunica en Sabiduría, es cuando el hombre tiene que reconocer que es Dios.

La Comunicación de Dios siempre está en el hombre, pero así no.

Esta Comunicación santifica a todo el que no quiera retirarse de Dios.

Y el que pecado haga y no vea, hará que vea y no peque.

No opines del que Dios tiene de Instrumento, porque Dios te contestará, no el Instrumento.

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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9 

sábado, 8 de agosto de 2026

La palabra Profeta

En Sueño Profético hablaban de los Profetas. Decían:

Los Profetas hay veces que dicen “esto sí”, “esto no”, antes que en ellos hablen.

Estas palabras son dichas con seguridad, por pertenecer a Comunicaciones que aún no han llegado. 

El Profeta no puede adivinar, pero tampoco puede ser engañado.

Aquí claro puede ser comprendido lo que tantas dudas ponen: no puede adivinar por ser Dios el que habla, y no puede ser engañado por ser Lugar de Dios.

Dios sí le hace ver al Lugar, muchas veces, lo que pasó o pasará, quedando el Lugar sin afirmarlo, por no ser dicho para que lo comunique a la materia. Esto es vivido sólo de espíritu, sin tener enhilación  para ser comprendido.

Querer engañar al Profeta es aventar sin semilla, apalear al Sol. El Lugar puede recibir el engaño, pero esto, sabiéndolo Dios, ya no hay engaño.

De todo lo que Dios comunica, dicta y hace a través del Lugar, queda el Lugar de dueño para decirlo al hombre.

Ya que Dios no veda la inteligencia, todo lo que el espíritu vive y Dios no dicta, no es para el hombre.

El espíritu que Aquí viene es Obra de Dios. Dios que Aquí lo trae y Dios que actúa, cuando este espíritu vive con la carne, para dar testimonio del arrobo y que aprenda el hombre.

Desperté, oí:

¡Qué sencillo es saber
lo que es un Profeta!

¡Qué sencillo es ver 
lo que tu vista ya ve?

¡Qué sencillo es hacer
lo que tú dices que haces,
pero sencillo no es:
que ames a Dios, y ames
sin darle valor a este Amor,
que Él quiere que todos amen!     

La graduación del Profeta
es fácil de averiguar,
porque diciendo Profeta,
ya te dice que no es na′,
que es un Lugar cualquiera,
que Dios coge para hablar.

Siempre los Profetas dieron
bastante al hombre que hablar,
y una vez de oír el Mensaje,
se meten con el Lugar.

Todo lo que sabe el hombre,
lo que supo y lo que sabrá,
fue por boca del Profeta.
¡Da pena esto extrañar!

La palabra de Profeta,
siempre el hombre la oirá,
porque ésta la puso el Padre
cuando al Hijo le fue a hablar.

Oír cristiano y Profeta,
esto siempre tú lo oirás.

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Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C2 

jueves, 6 de agosto de 2026

Yo estoy al Mando de Dios

En Sueño Profético decían:

Tiene premio el que tenga delante la presencia del Elegido con alegría y palabras. Palabras que se ve que tienen fuerza si las comparas con las palabras que dicen los que no son Elegidos de Dios. Pues las palabras que Dios le dice a este Elegido son para que las aprendan y no pierdan la Gloria. Y una vez que las aprendes, esta Enseñanza se agranda y ya ves lo que Dios pone en tu pensamiento. Que cuando llega el pensar para agrandarse es cuando los espíritus del mal quisieran que tú hicieras lo que el pensar no te deja, y luego piensas esto:

Si yo no soy. Yo estoy al Mando de Dios, que sin este Mando yo ya no vivo, porque es un Mando con tanto Amor que al despertar tengo que decir: “Señor, mándame lo que Tú quieras, que yo todo lo aceptaré como antes de ser Elegido. Lo que quiero es que no me falte tu ayuda. Primero al espíritu y después al cuerpo”.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Los Libros no deben tardar tanto tiempo en publicarse, ya que no falta de nada, solamente coger unas horas de donde no hacen tanta falta como Aquí están haciendo.

Desperté, oí:

El pensar del Elegido es:

    – Señor, dame Poder para que todos vean que el Poder se ve cuando quieres sentir con fuerza donde quieren poner silencio.

Los que están aquí unidos pronto traerán alegrías con los prólogos de grandes Representantes de Dios.

Que estos prólogos sobraban si todos amaran a Dios con fuerza.

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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo X 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Dios es Dueño

En Sueño Profético decían:

Amando mucho a Dios, desconoces la envidia, la ira, la soberbia, la avaricia, la impaciencia, el rencor y la pereza.

Amando mucho a Dios, no practicas esto ya dicho, porque no sabes ejercerlo, ni intentas aprenderlo.

Amando mucho a Dios, cambias la envidia por quedarte contento con lo que no tienes que aquél lo tiene.

La ira la cambias por un estado de Paz que asombra al que esto presencia.

De la soberbia te compadeces, te compadeces del lugar visitado en ese momento por un espíritu diabólico. 

A la avaricia tú la miras como persona que tuvieras la vida ahí garantizada por materia eterna, sin pensar amontonar para otro, siendo muchas veces para acompañar al pecado y extender este enemigo de Dios.

La impaciencia, tú pronto la desechas y casi siempre es cambiada por la paciencia.

El rencor, sería un trabajo el llevar estas cuentas para el que ama a Dios.

La pereza, no llega a esta persona, porque teme que sea cambiada por doble trabajo.

Desperté, oí:

Esta Enseñanza es para no practicar lo que manda Luzbel.

Esta Enseñanza es para Amar mucho y aprender a no hacer pecados.

El que mucho Ama, no tiene sitio para que entre el pecado.

El pecado entra cuando tú le abres las puertas.

Con todo esto practicado, tiene Luzbel vivienda, y ya con el desnudismo es anclado en esta vivienda.

El hombre sufre los tormentos de estos espíritus, que quieren ponerle el bien donde es mal para Dios.

Dios deja Libertad para que tú elijas.

Y Luzbel te obliga a que cojas y sigas el camino de la condenación.

Dios es Dueño de espíritus y Gloria.

Dios es dueño de carne y mundo material.

Y por ser Dueño de todo, te deja la Libertad.

Piensa tan sólo un segundo, 
y a Dios siempre amarás, 
amarás porque Lo ves 
cuando te da Libertad.

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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - C4 

martes, 4 de agosto de 2026

Tu creencia buscó este Sitio

En Sueño Profético se vio una nube grande en el campo. No se puede decir cómo se quitó la nube y quedó el Cuerpo de Dios Hijo con su Túnica y su Manto. No se veía todo el Cuerpo, y ya dijo estas Palabras:

     - Di sin temor las Palabras que mi Padre dice en Mí, porque tú eres Elegido porque tu creencia buscó este Sitio, que espera al que crea mi Existencia.

Esto ya despide al que quiera que Aquí venga el silencio. 

Se quitó la Visión y las Palabras, y un espíritu de la Gloria decía:

Tendrás ganas de llorar cuando recuerdes, despierta, la Visión de Dios y sus Palabras, pero el Poder de Dios y el Amor hace que queden las lágrimas sin poder salir por el sentir que sientes. Este es un sentir que como no lo sientas no lo puedes decir.

Desperté, oí:

Al ver la Presencia de Dios y sus Palabras no puedes decir cómo sientes en tu cuerpo esta Grandeza.

Y te llega este pensar: “Yo, Señor, no la merezco”.

Pero antes de que se vaya el pensar con tristeza, dices: “Señor perdóname, si yo lo que quiero es dar mando a tu Existencia y a tus Palabras. Lo que yo quiero es que todos vean lo que yo veo, dicho con tu Mando”.

No se puede decir el escándalo que esta Grandeza Divina va a formar con los Libros que tiene publicados, que se están cundiendo por todos los sitios.

Ponen palabras y visión como hicieron los pastores en Belén, y ya el Niño de Dios aquí nacer.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

lunes, 3 de agosto de 2026

Aquí se valoran los hechos que son de Gloria

En Sueño Profético decían:

La persona que ama a Dios y confía en Él, si lo observas, le ves hechos y palabras de una gran filosofía. 

A mí me gustaba seguir a esos hombres rudos que te ponías a hablar con ellos, y una palabra dicha en su boca, parándose y poniendo la mano en tu hombro, era una sentencia.

Dos hermanos trabajaban en la fragua de un tío mío que una hacienda tenía, y en la misma hacienda tenía la fragua. Allí le llevaban los trabajos de otras “cortijás”. Mi tío los dejaba vivir gratis y que criaran los animales que quisieran. Pero a ellos, lo que más los sujetaba allí, era que podían tomar el trabajo de las fincas que quisieran, tenían permiso de los dueños para hacer trabajos donde quisieran. Pues uno de éstos, aunque los dos se complementaban, era ponerse a hablar, y tú cerrar el libro. Yo me iba allí en mis vacaciones, y muchas veces cerraba grandes libros de literatura para aprender de él. Frasco, era el nombre de este filósofo –sobrenombre puesto por mí–. Esta frase que aquí digo, me dejó un día pensando:

   –El hombre lucha por ser y tener cuánto y más cuánto. Si pensara en el ayer, que otro murió pensando lo mismo que piensa él…

   –¡Llevas razón, Frasco, es mejor no ser el dueño!

Otra vez le dice el hermano:

   –Si el dueño es bueno, ya ves a Dios premiando. El hombre debe luchar 
por encontrar hombres sanos, porque al tener dinero, tú mismo te haces esclavo. Si eres hombre de Dios, Dios ya te irá presentando el trabajo y el Amor.

Desperté, oí:

¡Que pensamiento del Cielo
nos manda para que piense
el avaro del dinero!

El hombre lucha por ser
y tener cuánto y más cuánto.

Es de mucho más saber,
amar a Dios y pedir
lo que falta pueda hacer.

El letrado, para saber,
iba a la fragua a aprender.

La Grande Filosofía,
Dios al sano se la envía.

La Filosofía viene
del que sabe que no muere.

Del que sabe que un “Don” “Don”,
no es nada si no amas a Dios.

Del que sabe que materia,
ninguno ahí se queda.

Y lo que tiene con él,
Aquí no puede traer.

Tan sólo viene el espíritu
del letrado y del rudo.
Si éstos aman igual,
la clase ahí quedará,
porque Aquí ya se valoran
los hechos que son de Gloria.

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Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo I - C6 

domingo, 2 de agosto de 2026

Dios enseña para que enseñen

En Sueño Profético decían:

Dios da a todos los hombres el mismo Amor, si el hombre quiere este Amor. Pero el hombre corresponde no queriéndolo y queriendo al que a Dios no ama.

Dios enseña para que enseñen, y el hombre no enseña y persigue su Enseñanza. Dios trae Aquí, a su Gloria, al que aún vive con materia, por los pocos que Lo aman. Y para que luego, al final de cumplir esa vida que ahí estuvo en contra de Aquí, no diga que el Infierno lo ignoraba.

Dijo uno:

Todos, antes de soltar la materia, ya saben adónde van: con Dios o a sitio donde a Dios sientan, o a sitio que jamás estará Dios. Esto, aunque no pueda la materia comunicarlo a otra materia, este espíritu sí sabe ya dónde tiene su vivienda. Esto es trazado de Dios, Enseñanza de Aquí, libertad ahí. Y ya es el sitio que tú has querido elegir.

Dijo otro que Dios le da el Mando:

Pero el hombre quisiera despreciar, como lo hace, la Enseñanza de vivir la libertad y después, cuando suelte la materia, vivir Gloria, pero no por Amor a Dios, no por librarse de los tormentos de los espíritus que practicaron el pecado, como él lo practicó.

Dios trae a su Gloria a espíritus con materia, a los que el hombre puede preguntarles, y aprender. Pero si les dan desprecio, ¿qué puede Dios luego hacer si ensucias la Enseñanza viviendo vida al revés?

Desperté, oí:

Todos, antes de que muertos los vean ahí, ya saben su sitio.

Esto, el que a Dios no ha amado y desprecio ahí Le dio.

El que ama y cumple sus Palabras, que diga ahí: “Yo sé que voy a la Gloria”.

¡Qué cierto que el hombre desprecia y luego quiere Gloria! Pero no por Dios y sí por él.

El que ama a Dios quiere la Gloria porque sabe que está Él.

Dios deja la libertad para que no entre en la Gloria el que ahí no quiso amar.

Pues la entrada en la Gloria es libertad el no entrar.

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Libro 83 - Te Habla El Profeta - Tomo XI - C2