En Sueño Profético hablaban del bueno y del malo. Del que a Dios no ama y del que Lo ama. Decían:
Si el bueno amara a Dios con las mismas ganas que el malo es malo, se acababa el malo y sólo verías hombres buenos. Porque Dios Poder les mandaría para dominar a los malos. Y puede que el malo acabara a Dios amando y persiguiendo a otro que fuera malo.
Dijo uno:
El malo defiende al pecado y lleva gente al Infierno. Si el bueno a Dios se ofreciera, defendiera el pudor y Amor al Prójimo diera y buscara el dolor, se amansaban las fieras. Pero el bueno es débil para buscar al malo, y el malo sigue su avance y al Demonio contentando. Si el bueno fuera bueno acababa con los malos, y se vería con destaque al bueno buscando al malo.
Este Mensaje su título es: “Si el bueno fuera bueno no abundaban los malos”. Si el bueno a Dios amara y practicara el ejemplo que tiene que dar el bueno, pisoteaba lo malo y se vería extraño el encontrarse un hombre malo.
Desperté, oí:
Debería dar tristeza el pensar que el malo avanza porque al bueno aún le falta para ser bueno.
Aún le falta el cundir con el ejemplo el Evangelio.
Si Dios quitara la libertad todos morirían ya buenos.
Pero la Gloria sería como ese Mundo, ya sin cuerpo, y a Dios cuentas pedirían.
Porque aquel que fuera malo, aunque en la Gloria estuviera, Dios sabía que no lo quería.
Dios deja la libertad como al pájaro que anida.
Que si quiere vuelve a la rama y si no muere la cría.
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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI