martes, 20 de diciembre de 2011

El Amor hay que llevarlo como la noche y el día - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 226-227-228


En Sueño Profético decían:

No va amar, sin buscar; ni querer saber, sin preguntar.

El Amor de Dios, el que lo tiene, siente más Amor cuando habla con el que Aquí viene. Ya, este que Dios trae, se encarga de que su Amor aumente.

El que tiene Visión y Enseñanza de Gloria, hace que muchos entren en la Gloria, hace que muchos dejen el pecado, hace que conozcan a este Dios Vivo.

Vedar estas Palabras es ir en contra del Mando de Dios.

Dios que manda; el hombre desobedece y a Dios manda que calle. Aquí no puedes decir que hay Amor; aquí no puedes decir: “quiero saber de Dios”.

Dijo uno:

Estos Elegidos son los que descubren
dónde a Dios Lo aman.
Que se descubre el Amor,
sin utilizar palabras.
Luego, ya viene el Amor,
exigiendo el saber
lo que Dios manda que sepa
aquél que quiera saber ,
saber la Gloria explicada,
no por lo escrito que hay,
no porque nadie lo cuente,
no por el Santo que la vio,
que puesto está en los libros,
unas cosas con valor,
y otras según el hombre
la reforma que le dio.
Todo es hablar de Gloria
con diferente valor.

Desperté, oí:

El Amor te da valentía.

El Amor, decía Teresa,
que callado se moría.

El Amor hay que llevarlo
como la noche y el día.

También es de Teresa
este verso que ya aquí
digo que escriban:

El Amor es noche larga,
que con Amor busca al día.
Si el día no amaneciera,
la noche, de Amor moría.

Gran Amor tiene la noche,
pero por buscar al día.

Porque si juntan Amor,
este Dios será su guía.

¡Ay Amor de mis amores,
que tu Amor es propia vida!
Aquél que sienta este Amor,
tiene que buscar la rima.

Si tuvieran Amor a Dios, lo sentían, y al sentirlo, conocían su lenguaje. El Amor olfatea.

TERESA DE ÁVILA


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