jueves, 2 de abril de 2015

Pídele a Dios la Luz

En Sueño Profético decían:

Llénate del Amor de Dios,
y ya conoces al que no Lo ama.

Este Amor te da sentir
y te pone las palabras.

Si amas, no puedes hacer ni decir
aquello que Dios no manda;
ni tampoco perseguir, desmentir
o dar indiferencia a esta Enseñanza.

El Amor a Dios te obliga
a que no hagas nada mal hecho.
Te obliga cuando tú ya amas.

Dijo uno:

Entonces, conoces lo que va de Dios
o lo que quiere que tú no sigas a Dios.

Amando, conoces tú
antes de que llegue el engaño,
y te entra fuerza
para conocer aquello que es falso.

Ir con el engaño, sabiendo que engañas,
es doble pecado,
porque ya conviertes lo bueno en malo.

Desperté, oí:

Pídele a Dios la Luz
para no ser engañado.

Que aquello que Él no manda,
trae el mando del diablo.

La maldad tiene más éxito
donde ve que Amor de Dios falta por dentro.

Si tú este Amor lo demuestras,
la maldad se humilla y te reverencia.

El Amor a Dios son los cimientos,
la muralla del cuerpo.

El Amor a Dios se convierte en guardián
para no perder el Cielo.   


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C4