viernes, 4 de septiembre de 2026

Las alegrías de Dios

En Sueño Profético decían:

El Elegido de Dios quisiera contagiar las alegrías que todos los días siente, porque de la Tierra no son.

Ya dijo un espíritu de la Gloria:

Las alegrías que no son de Dios son alegrías temporales que al final dan engaño. Esto se puede ver en la alegría de esperar una herencia cuando el dueño de la herencia muera. Estas alegrías retiran de Dios, porque más de una vez llaman a la muerte para la herencia coger.

Ya, otra alegría de la Tierra es poner los pies y el cuerpo en el lugar donde van los clientes del Demonio, porque el adelanto ha querido poner cultura con pecado, dejando el mejor sitio al que los Mandamientos de Dios esté ensuciando. Pues esto no está oculto por no ser campesino del campo, ya que si fuera éste el que no cumpliera los Mandamientos no retiraba a nadie de Dios y sólo con mirar al Cielo podría ser perdonado. Pero a estos pastores nunca les falta la alegría de Dios. Su mejor mirada la ponen al Cielo y Dios les manda momentos para que piensen esto: 

    – Los corderos y los pastores estuvieron en el Nacimiento de Dios, y éstos con alegría y en alta voz decían: “Ha nacido el Hijo de Dios”.

Desperté, oí:

Era todo el Arrobo hablando de las alegrías de Dios, que son para los que crean en la Vida Eterna.

Pues la alegría sin Dios se ve en tu cara y oculta no puede estar tu forma de vivir.

Porque la fuerza del mal quisiera que el hombre fuera por la calle sin ropa, como los animales.

Termino el Sueño con estas palabras:

    “Alegría de Dios,
    que no le falten estas Palabras
    al que crea en Dios,
    ya que el creer le hace amar.

    Un amar con locura
    que no se acaba
    mientras el cuerpo viva”.

Estas palabras las decía, cuando tenía cuerpo, Teresa de Ávila.

***

Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

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