miércoles, 21 de marzo de 2012

"Yo vengo, tú vas"


En Sueño Profético vi dos hombres que caminaban a mano contraria. Uno tenía 20 y otro 80.

Dijo el de 80:

Yo vengo, tú vas.

Yo ya vengo "cansao",
tú aún sin cansar.

Yo te puedo hablar de todo,
tú no puedes contestar.

Yo te diría, haz esto,
y tú dirías: ¡qué más da!

Yo te contaría mi vida,
y te pondrías a llorar,
pero tú no comprenderías
el porqué de este llorar.

Como ves, yo no te hablo,
te habla lo que viene ya,
es la vuelta de la vida,
de la vida material.
Que aquí se termina todo
lo que tú vas a empezar.

En cambio, lo que yo empiezo,
esto no tendrá final.

El camino que tú empiezas,
ese lo empezaron ya
todos los que fueron dejando
lo que la experiencia da.

Es de suerte el que tropieza
con uno que viene ya
de todo lo que no sirve
en la vida espiritual.

Una advertencia te hago,
que a Dios no dejes de amar,
aunque veas muy lejos
esta vuelta que hoy te da
éste que anduvo el camino
que hoy tienes tú que andar.

Yo también tuve la suerte,
la misma que has "tenio" tú,
de que me hablara la experiencia.

La experiencia siempre habla
a personas que hacen cosas
porque la experiencia falta.

Puedes andar el camino,
sin cometer una falta,
cuando pienses, tengo 20,
los 80 pronto pasan.

Desperté, oí:

Éste venía de vuelta,
aconsejando y contento
para coger Vida Eterna.

Cuando le habló la experiencia,
puso a escuchar la conciencia.

Éstas, a Dios lo acercaron,
y él jamás fue "retirao".

Eso mismo quiso hacer
con el que tenía los 20,
que le hablara la experiencia,
y ya obraría su conciencia.

Cuando algo iba a hacer
el que 20 años tenía,
se le venía a la memoria
el que de vuelta venía.

Daba razón a la experiencia,
porque razón la tenía.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas Con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 265-266-267