lunes, 12 de octubre de 2026

Dios te da el ciento por el uno que tú des

En Sueño Profético decían:

Cuando sientes el Amor de Dios no puedes tener amistad con quien no lo siente y a Dios no nombra con Amor.

Estando diciendo estas palabras se vio una calle y dos hombres hablaban con fuerte voz. Ya dijo uno estas palabras:

    – Mi familia puede ser como quiera, y si no quieren hablar de Dios ya saben que después de muertos Dios les castigará. Pero, mientras tengan cuerpo, amistad tengo con ellos.

De momento se oyó al que iba con él:

    - Yo no estoy de acuerdo con las palabras que estás diciendo, ya que para mí hace el mismo mal el que mata como el que le da la pistola sabiendo que va a matar. Ya contaré cómo fue mi vida:

En mi casa no se podía hablar de Dios, pues mis padres decían que si querían hablar de Dios se fueran a la calle. Ya, un día, de esos días que te sientes cabezón por la edad que tienes, le dije a mi madre: “Madre, yo no puedo estar en esta casa, porque ya tengo 14 años y desde niño estoy mirando al Cielo, donde veo Ángeles entre las nubes, que esto lo dije un día y me castigaste. Pues ya te voy a decir que me voy a vivir con el dueño de la finca donde trabaja padre, ya que éstos son muy buenos y un día, cuando salía de la Ermita, me llamó y me dijo: “¿Te quieres venir a vivir a mi casa con mis dos hijos y mi mujer? Pues mi mujer, cuando te ve de rodillas delante de Dios, quiere que también estés entre sus hijos. Que esto lo ha pedido mucho y ya Dios lo ha concedido”. Esto ocurrió cuando yo tenía 14 años y ahora, cuando lo estoy contando, tengo 42. Mis palabras no dejan de nombrar a Dios, porque es un Amor que me hace sentir feliz, y vivo más feliz por estar lejos de mi familia, que familia ya no son para mí.

Desperté, oí:

¡Qué palabras con tanta Enseñanza se oían en el Mensaje!

Se vio la calle y los dos hombres que, aunque trabajaban en el campo, se veían limpios.

Estas son Enseñanzas para oírlas, porque decían palabras que no dictan.

Tan solo decían éstas:

    – Ya no tenía padres ni hermanos cuando el Amor de Dios entró en mi cuerpo. Pues el Nombre de Dios me hacía pregonero.

Estas palabras fueron dichas por dos campesinos que tenían estudios del grande Amor del Cielo.

Ya se dicen unas palabras que antes del sueño daban alegría:

Todo lo que aquí venga trae Poder de Dios.

Que esto se ve en los que están aquí unidos, pues ellos dan el uno y Dios les da el ciento.

Que estas palabras se dicen mucho cuando se cree: “Dios te da el ciento por el uno que tú des”.

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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

sábado, 10 de octubre de 2026

Dios está dando este Mando

En Sueño Profético dijo un espíritu de la Gloria con Mando de Dios:

Si todos aceptaran las palabras del Elegido, con creencia y Amor de Dios, todos serían elegidos. Cada uno enseñando un camino para no perder la Gloria. 

Es un sufrimiento grande querer que todos los que conocen este Caso digan:

“Yo pongo aceptación en lo que diga este Elegido porque sé que su mando se lo ha mandado antes Dios para que, con la fuerza y el Poder que Dios da, se viva Paz, que es lo que más acerca a Dios y lo que más retira a los espíritus que quisieran que la Paz se despreciara, cogiendo la intranquilidad. Pues la intranquilidad la dan donde más capital tienen, porque desean lo que menos sirve para seguir el Camino de Dios. Esto se ve en los que tienen gran capital y no levantan al caído, ni dan de comer al hambriento, ni visten al desnudo. Pues el que hace esto está pagando un gran capital para no entrar en la Gloria.

Si todos  los hombres cogieran estos Libros y pensaran en la Palabras dichas por Dios, ya no podían poner el “no” en el “sí” que el Elegido dice, por ser Mando de Dios. Ya que si Esto no fuera Mando de Dios hubieran prohibido publicar la cantidad de Libros que ya hay publicados.

Dicen en la Gloria que estos Libros van a dar escándalo por los prólogos que han hecho con creencia y Amor.

Desperté, oí:

Todos los que conocen este Caso deberían pensar que el mando del Elegido no es suyo.

Si el mando fuera de ella no tendría temor para decir su sentir y dar mando.

Aquí ya está llegando el momento, con gran Poder, para no tener temor al decir:

“Dios está dando este Mando, y el que lo crea tiene que hacerlo, pero sin disgusto y con alegría”.

Y el que haga este Mando tiene que pensar: “Yo hago lo que Dios dejó en sus Mandamientos”.

Y ya no le hace falta decir: “Yo amo y a Dios quiero”.

Pues la obediencia hace mayor al Amor.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

jueves, 8 de octubre de 2026

Dios manda alegrías

En Sueño Profético decían:

Estas palabras que se van a dictar son para el Elegido, para que su pensar siempre lo tenga en las alegrías que Dios le manda. Y ya, con este pensar, le puede a los espíritus del mal.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Estas palabras son para las alegrías que te han traído los que están aquí unidos con el prólogo del Obispo. Pues los espíritus del mal han querido que esta alegría quedara en silencio, por no darle el valor que tiene, que es un valor con Mando del Cielo. Que este Mando hoy nadie puede presentarlo. 

Desperté, oí:

Si pensaran en las alegrías que Dios ha mandado dictar estarían todo el día contentos, cantando la canción del Nacimiento del Niño de Dios.

Llegó el sueño tarde, pero con alegría recibido por el pensar que Dios no dejaba que se fuera.

Este pensar es en los prólogos que en los Libros se van a poner.

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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

lunes, 5 de octubre de 2026

El sufrimiento

En Sueño Profético decían:

No hay sufrimiento grande si a Dios buscas, porque ya, en el buscar, lo achicas.

El sufrimiento es cobarde cuando encuentra la resistencia de la Esperanza.

El sufrimiento, enseñó Dios Hombre cómo había que llevarlo y que tú al sufrimiento le pudieras.

Dijo un día Dios Hombre a los que queríamos su Enseñanza:

 –Llamadle sufrir al que sufra sin sentir mi Presencia, al que no oiga mi Voz ni cumpla mis Mandamientos mientras esté de hombre en la Tierra. Luego, ya, si ama, es el espíritu el que le habla de mi Presencia, de lo que hay que apartar porque al pecado lleva. Pensad, que el sufrimiento Conmigo es sufrir de la materia. Id enseñando a los que no Me conocen, para que puedan llevar el sufrimiento el tiempo que estén en la Tierra, porque mi Padre vive en Mí para quitar las miserias del sufrir de la carne.

Desperté, oí:

¿Quién le dirá sufrimiento a sufrir con esperanza y a Dios estar sintiendo?

¡Cómo enseña Dios Hombre a que al sufrimiento le puedas!

Por eso, los que Él elige, ya han terminado carrera, y los manda a que enseñen como Él enseñó en la Tierra.

Pero Él quiere que sigan, para que el sufrir no pueda.

El sufrir de la materia, sin la Presencia de Dios, fijo que al pecar te lleva.

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Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

domingo, 4 de octubre de 2026

Si peco, cuánto hago que sufra Dios

En Sueño Profético decían:

Hay quien peca y hay quien disgusta a Dios.

Hay quien busca a Dios y hay quien con Él vive.

Hay quien pide el perdón y hay quien sufre por no llegar a pedirlo. Este último ama tanto que sufre, sube la cuesta de la vida y no le cuesta trabajo porque siempre está pensando:

    – ¿Qué importa subir el cerro si a Dios lo siento a mi lado? Tal vez, si no lo subiera, viviría haciendo pecados y llegaría el momento de arrepentirme de todo el mal que hubiera hecho, que es el que estoy evitando.

Dijo uno:

    – Este último que han nombrado soy yo. Yo viví vida con materia y el sufrir estaba siempre en mí acampado. Pero mi preocupación era: “Dios mío que yo no llegue a Pedirte el perdón, que sé que me perdonarías, pero cuánto sufrirías por culpa de mis pecados” Yo vivía tan feliz por mi cerro caminando y cuando ya no podía, porque me podía el cansancio, mirada echaba a Arriba y había veces que oía las pisadas de sus Pasos.

¿Cómo puedes hacer pecados si amas así?

Desperté, oí:

Cierto que Dios da el perdón a los pecados que hace el hombre, pero es mucho mejor vivir pensando:

Si peco, cuánto hago que sufra Dios. No sería yo el mismo antes de pedirle el perdón. Todo por no practicar las Palabras de este Dios, todo por querer vivir en separación de Dios.

Es mejor que el hombre piense:

Aunque Dios me dé el perdón yo no hago los pecados, no por mí y sí por Dios.

El pecado muchas veces se presenta cuando vas subiendo el cerro sin oír los Pasos de Dios.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

viernes, 2 de octubre de 2026

Pregonero de Amor

En Sueño Profético decían:

Hoy comparamos el Amor de Dios al hombre, con el desprecio del hombre a Dios del Cielo:

Si el hombre amara como dice, querría como Dios quiere.

Si el hombre quisiera a Dios, habría sólo un sitio: Gloria.

Si el hombre llamara a Dios con Amor, Amor juntos vivirían: Amor del hombre con Amor de Dios, que este Amor está en espera. 
                
Dijo uno:

Hasta que el hombre no valore la vida material y vea que el resultado es cero, no caerá en la cuenta de que valora lo que valor no tiene.

Todo el pecado lo trae
aquello que nada vale,
aquello que fue un deseo
sin ocuparte de nadie,
sin ocuparte del vivo
que vive para enseñarte,
sin ocuparte del hombre
que murió dejando ahí
lo que ya a nadie vale.

Parece que hay una venda
en los ojos de la carne,
para quitarte la vista
de aquello que en Dios sí vale,
de aquello que no se pierde,
de aquello que nunca acaba,
de aquello que a más valores,
más valor aún le falta.

Éste es el Valor Eterno,
que si ahí tenía valor,
Aquí, a más precio se paga.

Es sencillo comprender
lo qué Dios da de Enseñanza:
que aprenda el hombre a querer
aquello que no se acaba,
aquello que luego sirve,
no un día ni una semana,
como el placer de la Tierra,
que a tanto precio se paga,
y luego, estos deseos,
son aprietos de garganta,
son pesadillas que sientes
cuando la muerte ya llama,
cuando no te sirve nada
de valor, que tú le dabas.

Desperté, oí:

Este Dios tan Poderoso,
siempre está de Pregonero.

Este Dios que en todo manda,
te deja que seas tú dueño.

Es Pregonero de Amor,
y pocos quieren saberlo.

Pues si amas, ya eres tú
comprador, y vas vendiendo.

Esta Mercancía Eterna,
¡qué Valor tiene sin precio!

Sólo tiene una exigencia:
que quites valor ahí
a las cosas de la Tierra.

Y te hagas pregonero,
olvidando la materia.

Si esto contento lo vives,
Aquí Dios te da la Herencia.

¡Es pena que Dios pregone,
y el hombre cierre las puertas!

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Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C6 

jueves, 1 de octubre de 2026

Ama mucho y no pidas cuentas

En Sueño Profético hablaban de qué mal le ve el hombre a creer que Dios habla a través del hombre:

Si retrocedes hacia atrás, verás que hay poco escrito de Dios Hombre, o sea, de lo dicho por Dios con Materia, comparado con todo lo que hay dicho por Dios a través del hombre. Pero el hombre repite y repite, tantas veces como hable Dios, las mismas necedades, intentando querer callar a este Comunicante y gritando lo que otro comunicó. Si crees aquello y esto no, tú no sabes lo que crees. Aquello fue Dios en el hombre, y hoy es Dios en otro hombre. Este hombre es el que varía, pero Dios es el mismo de ayer y el mismo de hoy. Tú no puedes creer en un Dios que ayer fue Poderoso y grande en Amor y Perdón, y que hoy esté en Poder pasivo. Esto no es creer en este Dios, es creer en un Dios hecho por el hombre.

Desperté, oí:

Di que creerás en Dios cuando sueltes la materia.

Así quedarás mal con el hombre, pero no engañarás a Dios.

Dios habla cuando Dios quiere, porque otro Dios no puede mandarlo a callar.

Dios, al pecador, perdona, sin pesarle sus pecados.

Y con el que Lo ama se vuelca, sin contar con el hombre.

Para que este “volcar” lleve espíritus a su Gloria.

Ama mucho y no pidas cuentas.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C5