miércoles, 8 de abril de 2026

Compara los errores con la Verdad

En Sueño Profético vi llover con gran fuerza, luego se vieron los mares y una voz decía los nombres. Se presentó un gran viento y se llevó las calles donde tenían el letrero, quedando todo en montones de escombros. Se vio una fuerza de luz y dijeron:

     - Esto es un rayo, que baja con su destino y hará barreras en el suelo hasta quedar enterrado, y nadie tendrá poder para que no caiga el rayo. Después oirás el trueno, que tampoco hay poder para ponerle silencio.

Esta Visión que se ha hecho está dentro de las fuerzas a las que el hombre no puede hacerle frente.

Dijo otro, contestando al que explicaba:

Aún hay fuerzas mayores, como el corrimiento de tierra, enterrándose los pueblos, y las olas de los mares desafiando en altura a grandes barcos de peso y llevándolos a la orilla o hundiéndolos sin esfuerzo. 

¿Por qué no se para el hombre y mide su poder con lo que Aquí se ha nombrado? Tal vez se enmiende aquél que la Gloria quisiera.

Desperté, oí:

Con lo que se ha nombrado el hombre se achica, pero no se enmienda.

Se achica cuando la ola se hace como la montaña.

Se achica cuando el terremoto divide la tierra dejando tremendas brechas.

Tan tremendas que al mirarlas te ves como una parte de pavesa, que ni siquiera te ves como una pavesa entera.

Ya, si ves el rayo bajando con silencio y oyes el trueno, te justifica lo que ya ha pasado si tú te quedas con vida, sin quedar enterrado.

Si ves el rayo, ves al hombre fracasado con su valentía y su poder.

El rayo y la tormenta, con sus truenos de poder, achican al hombre al caer.

Que más achica que enmienda.

Con el huracán el hombre se ve como tarabilla al aventar.

Cuando lean este Mensaje, al nombrarlo, le dirán:

“El Mensaje que compara los errores con la Verdad”.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 7 de abril de 2026

Enseñar esta Enseñanza

En Sueño Profético decían:

Para enseñar a no pecar tienes tú que vivir no pecando. Para enseñar el Camino de Dios tienes tú que ir por él caminando.

Dijo uno:

El aconsejar y el enseñar son clases de mucha altura y fácil de practicar. De mucha altura porque es hacer todo lo que Dios manda, y fácil de practicar porque es vivir la calma, y ya la Paz te aconseja el reposo en tus palabras. 

No hay cosa de más valor que enseñar esta Enseñanza. Cómo hace que el pecado, antes de llegar, se vaya. Cómo te da claridad como ventana que abres. Estos consejos y Enseñanzas los tiene que llevar por dentro el que haga esta Enseñanza: caridad y estar viviendo el recato que Dios manda. Si estas palabras te faltan es diabólica la enseñanza.

Desperté, oí:

Aunque han dicho sólo dos palabras en ellas van todas.

El que tenga caridad compadece al que sufre y se ofrece para quitar los Clavos, la Corona o los Pinchos.

La caridad es inquieta y busca el sufrir y el llanto, y ya te da su consejo porque a Dios está alabando.

Con el recato, al vivir lo de Dios, ya estás enseñando.

El que viva este vivir el consejo no revoca, porque practica el Amor en caridad y en recato.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

lunes, 6 de abril de 2026

Luna y Sol

En Sueño Profético decían:

Cuando hay contacto de Dios todo lo que llega es Luna y Sol. Pues teniendo los dos fuerza, la Luna deja su sitio al Sol y el Sol, cuando llega su tiempo, se va y la Luna de nuevo su sitio coge. Pues esto es Poder de Dios, que este Poder se ve en el que elige Dios, ya que a todo lo que le llega le pone comparación.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

No hay premio mayor que Dios, todos los días, arrobe un espíritu y le hable para que lo diga el cuerpo cuando el espíritu tenga mando y quede en el cuerpo.

Decían que sólo con decir la cantidad de Libros que hay para hacer, dichos por Dios en su Gloria, se agranda el premio de que Dios arrobe tu espíritu.

Desperté, oí:

Todo el Arrobo era hablando del premio del que diga: “Dios habla en mí y dice que mientras viva mi cuerpo el Arrobo no faltará”.

Las cosas de Dios llegan con gran alegría, y el Elegido quiere que Esto esté como Dios quiere, cada día más cundido y más Libros publicados.

Dios habla para que se cunda, diciendo que el cuerpo muere pero el espíritu tiene Vida Eterna.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

domingo, 5 de abril de 2026

Más sufrió el que no amaba, que el que amó

En Sueño Profético corría la alegría y enterraban las penas. Y dijo una voz con fuerza:

Donde hay confianza y Amor de Dios, pronto pasa el calvario y poco pesan las penas; pronto siente tu interior algo que echa las penas, algo de Resurrección, que te da lo que deseas. Esto es la Línea de Dios, porque Dios, en el sufrir, nunca se va y solo te deja.

Cuando a Dios Lo Mataron, el que Lo amaba, si Él no hubiera estado en su sufrimiento, no hubiera podido sufrir los martirios que Le dieron y hubiera roto la obediencia, dejando a muchos muertos, porque la Injusticia hecha en la Inocencia del Cielo, no la puedes presenciar si Dios no está en tu consuelo y esperas Resurrección y se acaba el sufrimiento.

Dijo otro que seguía las Palabras, pero ya con otro eco:

El que no amó a Jesús y vio bien lo que Le hicieron, sintió sufrimiento grande cuando vio Resurrección, sufrimiento sin consuelo. El que Lo Amaba, cambió el sufrimiento por alegría al pensar que Dios otra vez podía bajar del Cielo y, por qué no, Verlo de Hombre, como tantos que Lo vieron. Aquí era pena y sufrir, y preguntar por los sitios si era verdad que estaba Vivo el Dios que vieron morir. Que más sufrió el que no amaba, que el que amó y Lo vio morir.

Desperté, oí:

Hay que pararse a pensar, si tú quieres comprender esto que se acaba de dictar:

     - Más sufrió el que no amaba, que el que amó y Lo vio morir.

Al que amó, Dios lo tenía presente y peso quitó al sufrir.

El que Lo quería muerto, sufre tormentos sin Dios.

Nunca siente su compaña y la alegría de Dios nunca podrá practicarla.

Cuando Dios Resucitó, menos la ira guardaban.

Más fácil es falsedad en las penas, que compartir alegría cuando sea Dios quien la manda.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

viernes, 3 de abril de 2026

Dios es Único, Poderoso, Eterno

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara a qué bajó Dios a la Tierra y cómo él Lo recibió, en este pensar, que hiciera una vez al día, el que Lo ama, amaría más; al que no Lo ama, el pensarlo, le haría amar; y al que en Él no cree, le haría creer el vivir de estos hombres.

Con uno que mucho ame y otro que quiera creer, este “quiera” no lo deja hasta que el creer en él se meta. Y ya va cundiendo el creer.

Si el hombre pensara cómo tenía Dios Hombre el Cuerpo antes de su Resurrección, no le llamaría a nada sufrimiento que viera en otra carne, comparando con lo que a Él Le hicieron en su Cabeza, sus Manos, su Costado, y en sus Pies. También, a su Divina Espalda, los golpes, surcos Le hicieron, agolpándose la Sangre, que allí queda sin salir cuando la Cruz se la ponen y al monte le hacen subir. Oyendo barbaridades que Satanás les ponía en la boca a los que aquí no querían que la Gloria existiera, y que en la Tierra no vieran lo que Dios, antes de su Venida, dijo en los Profetas.

Todo se cumplió porque de Dios era.

Desperté, oí:

Si Dios no fuera Dios y Padre de todos los hombres, en su Resurrección 
hubiera acabado con el mundo y dejado sólo esta Gloria.

Cunde este Evangelio a medida de tus fuerzas.

Que es el mismo que está escrito, porque Dios es Único, Poderoso, Eterno y sin reformas.

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C6 

jueves, 2 de abril de 2026

Traición

En Sueño Profético decían:

Hay más que ofenden a Dios que sólo Dios Lo sabe, que lo ofendan y lo sepa el hombre.

El hombre ofende a Dios cuando al Prójimo ofende.

Dios sufre cuando el hombre le hace mal al hombre.

Dios sufre cuando ve que el hombre sufre por el que no ama.

Pecador es nombre del que a Dios no ama.

Hay quien es pecador y se tapa de pecar; se tapa de pecar por respeto al hombre, pero no por Amor a Dios.

Dijo uno:

Judas se tapó por el hombre.

Judas quería seguir engañando al hombre que amaba a Dios.

El hombre vería que Judas no lo amaba, cuando viera la venta del Maestro; que esto lo sabía el Maestro antes de ser pensado por Judas.

Los Discípulos, que vivían juntos, no sabían lo de Judas.

Desperté, oí:

Dios no castigó a Judas, pero no podía vivir la traición con la inocencia.

Esto no lo sabía el que conocía a Judas.

Judas traicionó porque no amó al Hijo del Hombre.

Y Dios lo dejó en su Mesa para que el hombre viera que se cumplían las palabras dichas por Dios Hijo.

Dios con su Amor quería que todos vieran la traición que Judas le hacía.

Traición que él mismo publicaría.

Dios Padre mandó al Hijo para amar y que lo amaran.

El hombre ni lo amó ni dejó que Dios amara.

Dios Padre manda su Espíritu, pero sin Carne. Este Espíritu ya va a un Lugar donde habla Dios y no verán su Imagen.

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Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - C7 

miércoles, 1 de abril de 2026

No desmientas lo de Dios

En Sueño Profético decían:

No poder ver y desmentir, tiene disculpa. Poder ver, no querer ver y desmentir, tiene castigo. Esto en el trazo de Dios. Comparemos en lo material: Castigar unos documentos que no has leído ni has estudiado. Esto traería consecuencias graves cuando el dueño estuviera ceñido a las leyes legales. Pues figúrate Dios, mandar sus Palabras, no quererlas oír y dar mal trato, con palabras diabólicas, al que día a día busca donde poderlas dejar para que su fruto sea seguro y abundante.

Dijo uno:

Es difícil saber quién pintó el cuadro, aunque el hombre diga que es fácil. Pero si el que está pintando no niega a nadie su visita, aquí no cabe duda al decir quién pintó el cuadro. Alfarero que moldea y que pueden estar mirando. Quien desmintiera aquí ya era vivir pecado, porque podría perder el alfarero el salario.

¿Ves lo que es el no querer ver cuando el ver no te han quitado?

Desperté, oí:

No desmientas lo de Dios si el ver no te lo han negado.

Que puede que Dios te aparte para que no sigas el daño.

Daño con tu desmentir.

Si al alfarero desmientes, ya no vende cacharros.

Que puede que tuviera fama el estilo que tuviese para moldearlos.

Y puede que ya no venda al creer que son otras manos.

Hazte una idea al decir si es Dios el que esto ha dictado.

¿No crees que se cortarían a montones los pecados?

Sigue haciendo comparaciones como al empiezo de este Dictado.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI