En Sueño Profético decían:
El hombre vive una vida buscando lo mejor y lo más seguro para asegurarse lo que nunca tendrá seguro, que es la vejez. El hombre se porta mal y hecha un pensar al aire diciendo, como un cantar:
“Ya tendré tiempo de arrepentirme cuando me llegue el andar de los que ochenta años tienen. Pero hoy, con dinero, con salud y con los ochenta bien lejos no dejo mi caminar. Lo de ahora no lo puedo hacer de viejo, y lo de viejo no lo voy a hacer ahora”.
Estos pensamientos y estas respuestas son las que la mayoría de los hombres dan.
Dijo uno:
Pero pensemos, ¿se le puede llamar hombre listo al que haga este pensar? ¿Se le puede llamar bueno? A éstos el nombre que se le puede dar ya lo dicta el Cielo: hombres hechos de papel con imaginación de hielo, que se están quemando aprisa y pueden perder el Cielo. Hombres a los que les falta ajuste para ser hombres ya buenos.
Desperté, oí:
Enseña este Mensaje al que vive pensando siempre en la seguridad de la vejez y no se ocupa de mantener la juventud del espíritu, que ésta es Eterna.
Y que si tiene buen cuido el espíritu no envejece.
No es que esté en contra de Dios el que en la vejez piense, pero que piense primero en lo que jamás muere.
Que no haga vida aprisa antes de que la vejez le llegue, porque puede que el pensar en imaginación quede y no le dé tiempo de andar como el que ochenta tiene.
Que esto no es lo peor si la Gloria no pierdes.
Pero ¿quién te hará el seguro si vida buena no quieres?
Si eres hombre de papel haz por reforzar tu traje, porque puedes perder la Gloria sin que la vejez alcances.
Con imaginación de hielo las ideas serán duras y frías para que ahí hagas el mal y Aquí la Gloria pierdas.
Hazle seguro a tu espíritu haciendo una vida bien hecha.
***
Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII