viernes, 28 de noviembre de 2025

No hay Amor a Dios, sin obras

En Sueño Profético hablaban de Jesús, contaban Hechos de su Vida de Dios Hombre. Decían:

Él siempre decía:

El que cree en mí Padre, Me busca a Mí, porque ya me esperaba”.

Dijo otro:

Yo Le oí estas Palabras:

Al que quiera mi Gloria, lo conoceréis sin que él lo diga. Lo mismo que al ver la fruta, conoceréis el árbol. Esto se conoce como al siervo y al señor”.

Dos Discípulos cuentan un caso que a ellos les cogió delante:

Estando un día en el campo con el Maestro, oyendo cómo teníamos que continuar cuando Él nos faltara, uno Le preguntó:

   –¿Luego cómo sabrán que éramos tus Discípulos?

Dijo el Maestro:

   –Deja la palabra “éramos” y coge “somos”, porque Yo continúo de Maestro, y enseñando al que mis Palabras quiera. Enseñaré en Espíritu y sabrán que sois mis Discípulos por vuestras obras, porque predicaréis con el ejemplo. No puede nadie decir que es mi Discípulo, sin hacer lo que Yo hago; y haciéndolo, lo dirán otros.

Cuando se ponía a hablar, todos poníamos la vista al suelo, y el silencio era escándalo. Nos hacía sentarnos, y Él, muchas veces, quedaba de pie. Cuando alguno Le hacíamos preguntas, decía:

   –Preguntad, que si es con Amor, Yo os llenaré de Sabiduría, para que podáis llenar.

Desperté, oí:

No cambian las Palabras cuando son dichas por Dios.

Dios siempre dice “amaos”, las obras son cantos a la Gloria.

La Gloria te exige que hagas lo que va en contra del pecado.

No hay mejor “sí amo a Dios”, que buscar a Dios en el Prójimo.

El Discípulo quería saber qué hacer para seguir diciendo: “soy su Discípulo”.

Dios Hombre y Maestro le repite lo que tantas veces habían oído los cristianos y los fariseos:      

No hay Amor a Dios, sin obras. Y sí hay grande Amor y Obediencia a la Palabra de Dios, cuando tú ames al Prójimo sabiendo que éste es Dios.   

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C4 

jueves, 27 de noviembre de 2025

Vida Eterna

En Sueño Profético decían:

El tiempo pasa y la vida del cuerpo se acaba, y ya queda la Vida del espíritu, que es la Eterna. Pues esta Vida el hombre la valora menos que la del cuerpo, que es temporal. Si el hombre hiciera este pensar, ninguno perdería la Gloria cuando enterraran su cuerpo.

Sigue estas palabras un espíritu de la Gloria con Mando de Dios:

En este momento dicen en la Gloria que diga estas palabras: “Dios quiere que el hombre viva de manera que no pierda su Reino. Que este Reino de Dios espera a todo aquel que cumpla las Leyes de Dios, que son las mismas Palabras que dejó dichas cuando bajó a la Tierra a vivir con el hombre”. El Amor y la caridad al Prójimo iban unidas a estas palabras: Levantar al caído y dar el perdón al que hizo mal y ahora lo maldice, queriendo buscar a Dios para pedirle el perdón pero sin atreverse. Pues a este pecador, que decía que el perdón no lo merecía, es al que entra Dios en su Gloria.

Todo aquel que cumpla la Palabra de Dios con Paz, cuando entierren su cuerpo estará al servicio de Dios, como están los espíritus que dictan estas Palabras de Dios.

Desperté, oí:

Es sencillo ganar la Gloria y difícil para el que no cumpla la Ley de Dios, que son los Mandamientos.

Hablaban mucho en el Arrobo de la vida del cuerpo, que es temporal, y de la Vida del espíritu, que es Eterna.

Decían que la del cuerpo engañaba con las riquezas.

Y que la del espíritu, que es la Eterna, te hace sentir Paz con el Amor de Dios, despreciando el capital si a Dios no nombraban.

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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

martes, 25 de noviembre de 2025

Tus Libros enseñarán al espíritu

En Sueño Profético me explicaban de la ignorancia del hombre al querer contradecir a quien Dios coge de Portavoz para que hable la Voluntad de Dios: 

Esta Voluntad es transmitida por quien Él elige. Aquí, el hombre, cuanto más intente revocar esto, más separación de Dios. La mayoría desmienten sin conocerla. Otros adoran a Dios y se horrorizan de su Aparición, haciéndole a ella esta interrogación: “¿No te da miedo?”. Y ya, los que creen que tienen la Gloria ganada, la insultan.

Desperté, oí:

Si amas a Dios, no interrumpas la Voz de Dios.

La Publicación es necesaria.

Éste es el telegrama más fuerte:

Tus Libros enseñarán al espíritu, y muchos sanarán”.

Estos Escritos están clasificados como Los Evangelios, con la diferencia del caldero que “hirvió”, y el mismo caldero, pero “hirviendo”.

La Lumbre está echada. Pero Él, a través de ti, no deja de alimentarla.
 
Estas Frases tan sencillas, son trabucadas por el vanidoso.

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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C8 

lunes, 24 de noviembre de 2025

Dios: Amor y Misterio

En Sueño Profético decían:

Dios: Amor y Misterio. Dios: Bálsamo del que curarse quiere. Dios: Amor que ni disminuye ni crece, por ser Amor de Dios. Dios: que Lo llamas y Él responde a tu forma de llamar. Puede que a este responder, el Misterio envuelva, ya que luego tú, con tu Amor, ya lo puedes descifrar, y ya no digas Misterio.

Dijo uno:

Es mejor amar y dejar a Dios actuar. Es mejor pensar, que quién sabrá más que Dios, que quién podrá ir en ayuda de tu carga, que quién te quitará el peso de tu caminar, como no sea el contacto de este Cielo.

Otro dijo:

Cierto es que el caminar de la materia, 
con la compañía de Dios, 
no tiene cerros, no tiene amarguras, 
es arroyo con corriente de fuerte agua 
que supera la suciedad 
y deja al arroyo airoso, 
con ruido, que al pasar, 
aunque tú no quieras agua, 
te paras a contemplar, 
y una vez que ya te paras, 
en vez de mirar “pa” atrás, 
tienes que mirar al Cielo, 
y en Misterio pensarás: 
“Nadie cuida este arroyuelo, 
ni vienen a visitar, 
pero él sigue su cauce, 
buscando el río y el mar”. 

Aquí ya existe Misterio, 
si te paras a pensar.

Desperté, oí:

Todo es Dios Misterio,
Misterio, que al comparar,
no preguntes a este Cielo,
si preguntas sin amar.

Si amas, sientes Amor
y quedas sin preguntar,
dejando que corra el tiempo
como el arroyuelo corre:
primero, buscando al río,
y después buscando al mar.

Todo es Mando,
Mando de Dios,
que sólo Dios lo sabrá.

Es mejor decir yo amo, 
sin que quieras comparar,
ni preguntes a este Cielo:
¿esto por qué pasará?

Ni el río ni el arroyuelo
hacen preguntas al mar.

Siguen deprisa el camino,
hasta llegar al final.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C8

sábado, 22 de noviembre de 2025

Ayuda a no crucificar

En Sueño Profético decían y explicaban:

La persona que conoce al que Dios le habla y quita de que vayan a oírla, ésta es aconsejada por Luzbel. Dios no puede Él hablar, Él comunicar y Él decir que no vayan a oír lo que está diciendo. Contradicción que nadie haría, y ya a Dios ofende este pensar. 

La persona a la que Dios da sus Palabras, ésta jamás puede hacer nada que a Dios pudiera enfadar. Su actuación es siempre de ejemplo, y sus palabras no son suyas. Al no ser suyas, son de Dios, y al ser de Dios, ¿por qué no oírlas?

Queda repetido: el que conozca el Lugar donde Dios se aposenta y no quiera saber los Mensajes, enfada más a Dios si le dice a otro que lo imite a él. Esto es obra de Luzbel, actuación de espíritus malignos, espíritus que los mueve el mal, espíritus que no sienten el Amor Divino, espíritus sin olfato, espíritus que pasan sin el “Diciendo de Dios” cuando saben de dónde sale este “Diciendo”. No puedes amar a Dios sin que oigas lo que está diciendo; como no puedes ser ciego cuando tengas vista, ni mudo teniendo habla. Al que sólo tiene la pierna derecha, no puedes pegarle en la izquierda para que sienta dolor. Siempre que Dios habla, no escuchan, comparan y procuran hacer ver que no es verdad que está hablando.

Dios permite una y mil veces que Lo crucifiquen.

Desperté, oí:       

Ayuda a no crucificar. Ayuda a que no crucifiquen.

Tu ayuda y oración pueden impedirlo.

Si no quieres saber de Dios Vivo, no Lo llames, porque para ti está Muerto.

Siempre se sabe de Dios por el que Dios arroba y lo entra en su Reino.

Y siempre Le da la mortificación el que a Dios no ama.

No hay quien ame, y mortifique con el desprecio.

Si amas, no mortificas con el desprecio, acudes a saber, copias del Lugar, y amas con Amor de Eternidad.

Donde digan “habla Dios”, no te quedes nunca atrás.

Procura llegar corriendo, que esto Le gusta a Dios, que desde el Cielo te está viendo.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C6 

jueves, 20 de noviembre de 2025

El Poder de Dios ilumina

En Sueño Profético hablaban de los sufrimientos tan grandes que al Elegido le daban los espíritus malos. Se dirá sus nombres: “Demonios”. Pero Aquí quedan fracasados porque Dios tiene a este Elegido de Profeta, como los que tenía cuando su Cuerpo vivía en la Tierra. Pues ahora vive en la Gloria  y lo ven aquellos a los que Dios le da Mando para que hablen de su Gloria y den Enseñanza para que el Mundo cambie pensando que hay otro Mundo, donde no sirve el capital ni las grandes carreras. Lo que sí sirve es levantar al caído, dar de comer al hambriento y buscar al que pecó y ya no peca, abriéndole caminos para que busque a Dios, y ya su tiempo sea para pedir perdón, para que le llegue al que pecó.

A este Elegido, como el que no hay otro igual, le han dado muchos sufrimientos con amenazas de espíritus satánicos. Pues se va a decir lo que no pueden ocultar: A este Elegido Dios lo tiene con su Mando durante más de cuarenta años y, todos los días, le dicta un Mensaje como éste. Primero, Dios arroba el espíritu y cuando llega al cuerpo dice lo que Dios manda.

Desperté, oí:

Todo el Mensaje era hablando del sufrir que al Elegido le dan.

Pero el Poder de Dios le ilumina lo que tiene que hacer y ya quedan, los espíritus del mal, como cieno de víboras.

Los que están aquí unidos dan alegrías, que estas alegrías son con fuerza de Dios.

Termina el Mensaje con estas palabras:

La cantidad de Libros que hay publicados, y los que faltan por hacer, es lo que va a poner a muchos, estando buenos, enfermos.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

lunes, 17 de noviembre de 2025

La enfermedad del desprecio

En Sueño Profético decían:

Ya está llegando el tiempo de dar contestación al que desprecio dio y da al Instrumento que hace este mandar, que le mandan en el Sueño, o que siente el  mandar sin palabras cuando el espíritu está en el cuerpo.

Ya está llegando este mandar del Cielo.

En un momento de apuro, con dolencias que dé el cuerpo, tiene que llegarle olvido en pedir a Dios el Instrumento.

Dijo uno:

Al hombre le cae mal que Dios prohíba oír lamento y mande al Instrumento sordera total y paz en el desprecio. Que esta paz te hace pensar el mal que a Dios Le han hecho.

Desperté, oí:

Si la carne no enfermara,
o la muerte del cuerpo
no se viera,
nadie recurría al Instrumento
diciéndole que a Dios pidiera.

¡Hombres sin poder
para que viva su cuerpo,
ni poder detener la enfermedad
que les lleva al cementerio!

¡Dueños que se llaman dueños,
porque no piensan:
“¿quién soy yo,
si en la Tierra no hay dueño,
sólo administrador?”.

Que esta profesión te sirve 
para que sirvas a Dios 
el tiempo que Él te deje.

El hombre tiene por fuera
la enfermedad del desprecio.

Y por dentro es roca dura
sin Amor a Dios del Cielo. 

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C7