domingo, 1 de marzo de 2026

Antes de nombrar a Dios, que tengas Amor por dentro

En Sueño Profético decían:

Dios quiere que Lo sientas, que Lo ames, y lo último, que digas su Nombre, porque esto último es lo primero, que es el Amor.

Dijo uno:

Si dices Dios sin amarlo, ya estás ofendiéndolo. Llamarlo en tus necesidades sabiendo que no Lo amas, es estar ofendiéndolo. El Nombre de Dios debería dar respeto, pero con contento –esto al que ama.

Contaba un tío mío, que vio una escena estando un día en una higuera con otros cogiendo el fruto, donde unos nombraban a Dios Padre sin quererlo, pero Le pedían tener buena cosecha. Estos dos hermanos que eran los dueños, nombraban a Dios sólo para pedirle ganancias materiales, mientras que otro que iba mucho a echarles jornales, siempre decía: “Lo que me vayas a dar aquí, que sea lo justo; y Allí, que sea crecido, estando siempre en tu Presencia. Si me vienen bienes, sé que me los das para que yo sea el que los dé en tu Nombre, y si es así, yo acepto lo que Tú mandes”.

Fue pasar el Maestro y oír al dueño nombrar a Dios Padre, mientras que el que Lo amaba quedó en silencio y sin continuar trabajo. Y dijo el Maestro:

   –Ven sin temor hacia Mí y pronuncia el Nombre de Dios en el Cielo, y a Mí, aunque soy el mismo, puedes llamarme Maestro.

Y mirando al dueño, dijo:

   –Y tú ya puedes seguir pidiendo, que en ti Yo nunca oiré esta Palabra: “Maestro”.

Desperté, oí:

Dios Hijo da la Enseñanza 
de cómo llamarlo a su Reino.

Que primero has de tener 
su Nombre de Amor por dentro.

Uno no ama, 
y siempre estaba pidiendo.

Pidiendo y, a grande voz, 
nombrando a Dios del Cielo.

El Nombre siempre en los labios, 
y odio a Dios por dentro.

El que se quedó en silencio, 
tenía el Nombre por dentro, 
y el silencio era el Amor, 
con respeto a su Maestro.

Antes de nombrar a Dios, 
que tengas Amor por dentro.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C3 

sábado, 28 de febrero de 2026

Olvida los sufrimientos y vive las alegrías

En Sueño Profético decían:

Olvida los sufrimientos y vive las alegrías que te manda Dios. Olvida los sufrimientos que te hacen pensar que esto no es de Dios.

Dijo un espíritu de la Gloria con Mando de Dios:

Puede que el que lea los Libros se amargue si no vive la vida que es Vida con Mando de los Mandamientos que Dios dejó dichos en la Tierra cuando vivió de Hombre, que todos sabían que era Dios Hijo por el Padre mandado. Pues estos son los dos únicos que hay: Dios Padre y Dios Hijo.

Pues pensando en la Vida Eterna, que Aquí está, se quitan los momentos de sufrimiento, que esto llega muchas veces por querer hacer un bien y este bien convertirse en un mal.

Desperté, oí:

Ya se pasan a las alegrías que Dios manda:

Es una gran alegría pensar en la cantidad de Libros que hay publicados.

Pues esta cantidad no hay hoy quien pueda presentarla.

Los que están aquí unidos están consiguiendo lo que hace falta para cundir este Caso.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

lunes, 23 de febrero de 2026

Arrobo

En Sueño Profético decían:

El Arrobo es sacar el espíritu del cuerpo. El Éxtasis es parar todas las actuaciones de la materia y dejarla al servicio de la Visión o Palabras que oiga. Aquí no hace falta sacar el espíritu del cuerpo porque es la materia la que recibe para ella, pero no para Enseñanza de Visión y explicación del Mundo sin materia. Donde no hay nada y Dios forma materia, donde no hay agua y Dios mares presenta, donde cuentan las cosas que hace siglos ocurrieron y les ves cuerpo y volumen, colorido y hasta movimiento, todo los ves intacto. Que cuando Dios manda el espíritu al cuerpo parece que da duda el ser real el Sueño, pero oyes “Profético”. Esto es Sueño de Gloria, pero Aquí ya no es sueño, Aquí es normal vivir ya sin cuerpo y estar al Mando de Dios en Espíritu y de Dios con Cuerpo.

Dios Hijo forma cuerpo a todo lo que la materia tiene que decir: “Así era la forma de la muralla, o las telas, o las calles de Israel cuando Dios iba por ellas. O muchas de las escenas que hizo en aquellos hombres, que ya no tienen materia, para que se amaran o del pecado se fueran”. Ya no están las mismas calles, aunque hay algunas piedras que su recuerdo lo guardan aunque el hombre no lo sepa.

Desperté, oí:

Dios guarda secreto al hombre en lo que sabe que el hombre le hace reforma.

Hay piedras en Israel que están llorando a la Gloria. Unas por ser bien tratadas y otras por contar historias.

Historias faltando Amor y poniendo cosas en contra.

Y las que son bien tratadas lloran porque el hombre habla de Dios como una cosa lejana y a ellas le dan el valor.

Por eso en estos Arrobos quedará publicación para Enseñanza del hombre.

Sin quitar ni dar razón a lo que digan los hombres que están al Mando de Dios.

¡Hasta las piedras protestan cuando desprecian a Dios!

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

domingo, 22 de febrero de 2026

El tiempo

En Sueño Profético enseñaban para saber enseñar a cultos y a rudos, como Dios Hombre enseñaba en su vida pública. Decían:

Dios no puede enseñar al culto y abandonar al rudo que a Él Lo ame como Lo ama el culto. Dios aclara inteligencia con la fuerza del Amor que comprende y siente esta Existencia. Que de Aquí sale la vida para el cuerpo del hombre y para la tierra que pisa. Para lo que crece buscando vida obedeciendo a Dios para dar vida. De todo esto el intérprete es el Amor, que es el que manda la vida. A más Amor a Dios, menos trabajo cuesta el comprenderlo. A más lo sigas, más verás que es Dios en sus Hechos. A más quieras seguirlo, Él te mandará más tiempo.

Dijo uno:

Dios, como dueño del tiempo, a veces hace reparto, aunque tú no lo estés viendo. Y si dices: “yo quisiera Dios mío”, Él te manda entonces tiempo.

Desperté, oí:

Hacían en este arrobo comparaciones de cultos y de rudos, de hombres faltos y con sobra de tiempo.

Nombraban algunos nombres que siguieron al Maestro.

Unos de importantes cargos por su saber aprendido.

A otros les llamaban braceros o jornaleros, y cada día iban a un sitio, según la tierra los necesitase.

Pero para seguirlo a Él nunca el tiempo les hacía falta.

Decían: “Dios mío yo quisiera saber administrar el tiempo para que nunca me falte para ir a tu Camino, por la mañana o por la tarde”.

Haciendo a Dios esta súplica, no puede el tiempo faltarte.

Porque el tiempo está sujeto al mandar que Dios le mande.

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Libro 83 - Te Habla El Profeta - Tomo XI - C3 

sábado, 21 de febrero de 2026

Todo se cumplió porque de Dios era

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara a qué bajó Dios a la Tierra y cómo él Lo recibió, en este pensar, que hiciera una vez al día, el que Lo ama, amaría más; al que no Lo ama, el pensarlo, le haría amar; y al que en Él no cree, le haría creer el vivir de estos hombres.

Con uno que mucho ame y otro que quiera creer, este “quiera” no lo deja hasta que el creer en él se meta. Y ya va cundiendo el creer.

Si el hombre pensara cómo tenía Dios Hombre el Cuerpo antes de su Resurrección, no le llamaría a nada sufrimiento que viera en otra carne, comparando con lo que a Él Le hicieron en su Cabeza, sus Manos, su Costado, y en sus Pies. También, a su Divina Espalda, los golpes, surcos Le hicieron, agolpándose la Sangre, que allí queda sin salir cuando la Cruz se la ponen y al monte le hacen subir. Oyendo barbaridades que Satanás les ponía en la boca a los que aquí no querían que la Gloria existiera, y que en la Tierra no vieran lo que Dios, antes de su Venida, dijo en los Profetas.

Todo se cumplió porque de Dios era.

Desperté, oí:

Si Dios no fuera Dios y Padre de todos los hombres, en su Resurrección 
hubiera acabado con el mundo y dejado sólo esta Gloria.

Cunde este Evangelio a medida de tus fuerzas.

Que es el mismo que está escrito, porque Dios es Único, Poderoso, Eterno y sin reformas.

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C6 

jueves, 19 de febrero de 2026

Corderos venid Aquí

En Sueño Profético decían:

No es sufrir igual, sufrir amando,
que no amando, sufrir.

No es sufrir si Dios te dice:
Corderos venid Aquí”.

No es sufrir cuando te digan:
“Los muertos no entran Aquí”.

No es sufrir cuando las fuerzas
te las mandan desde Aquí.

Que a veces te mandan fuerzas,
que tienes “pa” repartir,
aunque estas fuerzas se vuelvan
amarguras para ti.

Estas fuerzas las entiende
el que tenga Amor Aquí,
que sabe que dan las fuerzas
para evitar el sufrir.

Todos los que Dios trajo
a vivir la Gloria Aquí,
sufrían lo de la Tierra,
con el consuelo de Aquí,
que a veces este consuelo
les desbarata el sufrir.

Dios les deja sufrimiento
para que vean ahí,
que si sufren, a Dios aman,
porque Dios todo es sufrir,
y el que ama reverencia
todo lo que va de Aquí,
que sabe que es pura Gloria,
para dar ejemplo ahí.

Despierta, oí:

Todos los que son de Dios,
tienen sufrimiento ahí.

Un sufrimiento con Paz,
que Dios se lo hace sentir.

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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Cierre de Libro 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Deja al niño como el trigo

En Sueño Profético vi muchos niños y sus risas y juegos te hacían despreciar todo lo que te lleve al pecado.

Ya dijo uno:

Estos niños viven la inocencia. A estos niños si los guiara el recato, ni la ira ni la soberbia conocerían. Llegarían a ser hombres, pero hombres sin vivir el pecado. Y esto iría de padres a hijos como Dios tiene mandado. Y se seguirían amando con presencia de recato.

Estos niños, que Visión Dios ha hecho en el campo, es para que aprenda el hombre que en inocencia no vive el pecado. Que también el hombre podría despreciar la maldad que al niño quiere enseñarle.

Dijo otro:

El hombre cree que la maldad es una asignatura imprescindible para el crecimiento del niño. Que esto es estirar piernas de tres años y de cinco hasta ponerlas a la altura de un hombre de veinticinco. No comprende el que impone estas enseñanzas que altura, crecimiento y entender las palabras todo viene con su tiempo. ¡Cómo vas a sembrar trigo y a la semana cogerlo, por mucho que allí cavaras y que regaras la tierra! Pues esto es querer que el niño viva ahí sin su inocencia.

Desperté, oí:

Deja al niño como el trigo, que ya llegará su tiempo.

Que cuando llegue el calor el grano busca al granero.

Y el niño si tu lo enseñas, mientras hace crecimiento, será hombre y será niño, como Dios quiere en el Cielo.

No quieras que sea culto separándolo del Cielo y hablándole del pecado que el no puede comprenderlo.

Deja al niño por su paso y enséñale lo primero que el pecado y la guerra hacen llorar a este Cielo.

Pero ponle los zapatos según el pie vaya creciendo.

No le pongas los del hombre al que gaste el diecinueve.

Que esto no es adelanto, que es deformación de mayores.

Cuando lean este Mensaje ¡ojalá se reforme el hombre!

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI