En Sueño Profético hablaban de la desesperación. Decían:
La desesperación viene de no aceptar lo que Dios manda o permite. La ira también es de esta familia ya anteriormente nombrada.
Desesperación: actitud provocada por espíritus diabólicos; actitud que te hacen sentir estos espíritus, poniéndote en contra de Dios; espíritus que hacen de defensores de Luzbel, haciendo que tu espíritu pierda esta Gloria.
Los espíritus de la Gloria de Dios
se notan en la Paz que te traen,
en la Paz que te dejan,
en la unión que te hacen
cuando tú tienes penas,
cuando tu sufrimiento
nadie te lo consuela,
porque viene de Dios,
y tienes que decir:
¡Dios sabrá por qué llega!
Siempre el hombre culpó a Dios
en la muerte y en la guerra.
Pues la muerte, si es de Dios,
Él sabrá el porqué llega.
Y la guerra, la hace el hombre
con su espíritu y materia,
que si el hombre lo pensara,
uno no aceptaba guerra.
Éste que no la aceptara,
era el que a Dios quisiera.
Los espíritus del mal
son los que forman la guerra.
Desperté, oí:
Acepta lo que es de Dios,
y no vivirás angustia
cuando te llegue el dolor.
El dolor se hace más grande
cuando te falta el Amor
para aceptar ahí la muerte
sabiendo que vive Dios.
Es angustia de pecado,
vivir desesperación.
Pues puede llegar momento
que te retires de Dios.
Antes de que llegue el dolor,
debes amar a Dios tanto,
haciendo lo que Él mandó,
dando ejemplo al practicarlo.
Amando mucho a este Dios,
te llegará sufrimiento
sin que te falte el Amor.
La Paz es la que consuela
cuando el sufrir es mayor.
Si la muerte Dios la manda,
sobra desesperación.
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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C4