El sueño lo retiraba el pensar pidiéndole a Dios por los que están aquí unidos.
En Sueño Profético se oían estas palabras:
Como este Caso hoy no hay otro igual. Pues las mismas palabras son para los que están aquí unidos, ya que el Elegido no tiene a otros que hagan el Mando de Dios, contentos y sin enfado.
El pensar de los que están aquí unidos es traer alegrías para cundir este Caso, como los prólogos de grandes cargos de la Jerarquía de la Iglesia. Pues esto es para la Tierra, porque Dios, Dueño de los dos Mundos, no necesita nada de la Tierra, pero la Tierra sí necesita su Mando y Poder. Él dando una sola palabra la Tierra obedecía y ya habría un gran temblor de tierra. Pero al hombre que le falta Amor y creencia exige lo que han traído los que están aquí unidos, que son los prólogos que se han dicho.
Desperté, oí:
Las peticiones del que Dios trae a su Gloria son peticiones que Dios las concede.
Unas son aprisa concedidas, y otras tardan para ver cómo se porta el que las espera.
Estando escribiendo el Mensaje que Dios mandaba dictar, los Humos Divinos, que siempre están delante del Elegido, se juntaron por encima de la Libreta y de las manos.
Ya dijo una voz estas palabras:
Esta Visión es para que al espíritu del Elegido no le falten fuerzas ni Poder para recibir los sufrimientos.
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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX