En Sueño Profético se vio una Luz grande y como un Camino.
Esta Luz y este Camino venían del Cielo a la Tierra. Se veían muchos cuerpos de cintura para arriba. Todos tenían algo que se les notaba que era Mando de Dios: Unos con alas en la espalda y otros con aros de brillo por la cabeza.
Ya dijo el Mando de Dios en un espíritu de la Gloria:
Todos los que se han visto están en la Gloria, porque cuando tuvieron cuerpo el bien en el Prójimo tenían que hacerlo porque su creencia les obligaba. Pues estos son los que, con el Mando de Dios, le quitan sufrimiento al Elegido, poniendo Fe, confianza y un gran Amor en todo el pedir que hagan.
El que siga los pasos del Elegido ve que con gran sufrimiento no puedes ir consolando, oyendo los sufrimientos de otros y el tuyo tenerlo guardado. Aquí es donde se puede ver que el Amor de Dios sin Amor no te da Mando.
Todos los que se han visto son espíritus que están al Mando de Dios y al Elegido van de guardianes para retirar a los espíritus que quisieran hacer más daño del que han hecho.
Desperté, oí:
Todo lo que en el Sueño se ha visto eran espíritus que están la Gloria.
– Yo quisiera que todo aquel que conozca este Caso pidiera un abrazo de Dios, ya que pedirlo sería ofrecerse para lo que pueda hacer aquí.
Pues el que se ofrece con Amor de Dios recibe el premio que le da Dios.
Todos los que están aquí unidos no pueden ocultar que creen esta Verdad.
Los espíritus que se han visto sin cuerpo los ha puesto Dios porque cuando tuvieron cuerpo no callaban defendiendo este Caso Divino.
No se puede quitar del pensamiento la Luz que formaba el Camino para el Cielo.
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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X