jueves, 8 de enero de 2026

Dios elige al que a Él le ama

En Sueño Profético decían:

Dios no elige al bueno, Dios elige al que a Él le ama. Dios no elige al que quiera salvarse, Dios elige al que lucha por salvar a muchos. Dios, cuando elige, ya antes hubo ofrecimiento de aceptación a lo comprendido o a lo no entendido, diciendo siempre:

    – Señor, si Tú me das fuerzas y capacidad, mándame que yo Te sigo. Te sigo porque si no haré pecados, seré soberbio y querré devolver mal por el mal que a mí me han hecho, y yo no quiero ser así. Señor, yo quiero, si a mí me hacen mal, copiar tu ejemplo y así nunca me sentiré de Ti retirado. Haz que de todo me dé pena para que cumpla las Palabras que Tú dijiste en la Tierra. ¿Quién soy yo para no sufrir mientras viva con materia? Yo lo que no quiero es sufrir cuando esté mi carne muerta. Entonces, quiero vivir rogando por los que me dejo aquí. Mándame, Señor, tu Mando para que Te haga servicio Aquí.

Dijo uno:

Todo esto, a su manera, fue el pensar de los Elegidos: Cambiar el bien por el mal, apaciguar espíritus, huir del pecado y llevar palabras o alimento al que de esto esté falto.

Elegido no es el hombre bueno y sí el hombre que a Dios ama.

Desperté, oí:

¡Cuántos hombres buenos hay que podrían ser Elegidos si a Dios amaran!

Es al que ama al que elige, por saber que da Enseñanza.

Es al que hace oración, porque hacer oración es cumplir sus Palabras.

Es apartar de tu mente lo que en contra de Dios vaya.

Si el Elegido no viviera una vida de Enseñanza no podría ser Elegido.

    – Yo sé que al hombre esto le extraña: “Los buenos a Dios no le sirven”. Pero que piensen los hombres si Dios puede elegir al bueno que a Él no le ama.

El Amor es el que hace aceptar lo que Dios manda, porque hombre bueno sin Amor es casa sin estar habitada, sólo para la lluvia y para el Sol.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

martes, 6 de enero de 2026

El Nombre de Dios en las palabras

En Sueño Profético hablaban de los sufrimientos. Decían:

Hay sufrimientos de muchas alturas y de muchos pesos, pero los mayores son la carne que Dios une y lo que da la carne unida, que esto aunque quisieras esconderlo no podrías.

Ya se va a decir otro sufrimiento que es mayor, aunque es por muy pocos comprendido. Este sufrimiento es estar viviendo al lado del que a Dios no ama y le molesta hasta que de Dios hables.

Ya que Dios me ha dado Mando para que dicte lo que dicen en la Gloria, diré cómo pasé mi vida:

    – Cuando mi padre murió yo tendría unos nueve años. La familia de mi madre tenía más ingresos que la de mi padre, pero no creían en Dios y mi madre sufría mucho por eso. Mi madre y mi padre se iban todos los días a la Ermita un rato y a mí y a mi hermana nos llevaban. Durante todo el día la palabra “Dios” en todo se nombraba, ya que este Nombre te quita sufrir y ya comprendes al que más ama a Dios y al que tuvo una gran Enseñanza de Dios. Mi madre siempre decía que su familia tenía más bienes que la de mi padre, pero que no le servían si no les oía nombrar a Dios como lo hacía mi padre. Nosotros íbamos vestidos con ropa de trabajadores, pero algo nos veían y nos decían: “Decidle a vuestra madre que tengo ingresos que dejó vuestro padre en el sitio que trabajaba”. Pues él trabajaba en una fábrica de ladrillos y lozas para las obras. Entonces mi madre se presentaba conmigo y con mi hermana, y ya nada nos faltaba.

Desperté, oí:

Todo el Arrobo era hablando de los sufrimientos y de tener siempre el Nombre de Dios en las palabras, que éstas pueden estar en el pensamiento pero no dan Enseñanza.

Ponían muchas comparaciones que no se dictan porque no serían comprendidas.

Decían que de los tres sufrimientos que hay, el mayor es vivir con el que a Dios no nombre.

Los otros dos sufrimientos que se han dicho otra vez los repiten en la Gloria, son éstos:

La carne que Dios une y lo que da la carne unida.

No se puede dejar de nombrar a los que están aquí unidos, porque Dios los tiene como a los Discípulos que vivían cuando Dios estuvo con Cuerpo en la Tierra.

Los prólogos de los Obispos dan alegría a unos, y a otros les hace pensar en hacer más mal del que han hecho.

Pero el Poder de Dios ya está quitando este Permitir.

Los espíritus de Dios hacen, sin palabras, que el Elegido sienta que Dios está con él.

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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

lunes, 5 de enero de 2026

Mi Padre va en Mí y Yo en vosotros

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús a sus Discípulos:

A más vean que soy Dios, más os perseguirán, más os cerrarán las puertas y más se negarán a prestaros ayuda. 

Intentarán poneros el camino difícil para que os neguéis a transportar mi Enseñanza. 

Os calumniarán cuando uséis la fuerza que Yo os doy para enfrentaros con el “no” del hombre, pero por encima de la Tierra siempre estará el Sol y las estrellas, que es el Mando de mi Padre. 

Mi Padre va en Mí y Yo en vosotros. 

Haceos fuertes y ya Me verán a Mí. 

Siempre que mi Gloria se comunique al hombre, el hombre a mi Gloria negará, porque el hombre es esclavo del pecado y no quiere la libertad de mi Reino. 

Seguid mi Camino, que Yo voy primero y voy dejando huella con el ejemplo.


Desperté, oí:

¿Quién podría decir que no es Dios al oír esta Enseñanza?

Más oyeron los Discípulos el “no” que palabras de consuelo para quitarles fatigas del sufrir que ellos llevaban.

Los Discípulos seguían el camino que Él les trazaba.

A veces veían la noche y de la noche dudaban.

Hasta que decía el Maestro: “Esta noche es más larga, porque queréis ver pronto el sitio donde iréis mañana”.

Esto lo decía el Maestro porque sabía que hasta de la noche dudaban cuando Él no les decía: “Está la noche más clara”.

Tenían entrega de espíritu y ponían Amén a lo que Él mandaba.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C6 

sábado, 3 de enero de 2026

El que es de Dios no duda que es Poder de Dios

En Sueño Profético decían:

Dios da su Poder y su Presencia al que trae a su Gloria para que hable de su Enseñanza. Si esto que se está diciendo no fuera así no hubiera habido tantos Milagros por la presencia y los consejos del Elegido. Que los consejos los da porque Dios los pone en su pensar, y su presencia, si donde va es llamada creyendo y amando a Dios, algo tienen que notarle del Poder de Dios.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Yo, cuando vivía mi cuerpo, tuve momentos malos y cuando la presencia del Elegido veía el mal quedaba parado y con ilusión pensaba en la muerte, porque sus palabras me quitaban sufrir por la fuerza que de Dios llevaba. Mis manos llamaban a las suyas y con fuerza las abrazaba, y ya me decía: “Piensa el escándalo que vas a dar cuando con Dios te vayas y tu cuerpo aquí lo dejes”. Tenía Poder de Dios porque a mí me consolaba. Pues el mismo mal tenía la carne que Dios le unió al Elegido, y dos días antes del que se ha nombrado me quitó Dios de la Tierra. 

Este Mensaje no da sufrir porque se sabe que en la Gloria están con Dios.

Ya sigue el Mensaje pensando en la alegría que han dado los que están aquí unidos cuando han hablado con un Obispo que quiere dar un prólogo para los Libros.

Desperté, oí:

El espíritu que Dios ha mandado para que dicte este Mensaje es espíritu que está con fuerza.

Pues, aunque el cuerpo no se vea, el que es de Dios no duda que es Poder de Dios.

Esta Grandeza tiene que formar el movimiento que hace falta para enseñar esta Enseñanza, que es de Dios.

Tardaba el sueño porque lo quitaba el pedirle a Dios que pronto salgan los Libros publicados con el número 72.
 
Pues hay Mensajes para que más Libros se publiquen, que esto es lo que hace pensar a teólogos y a grandes catedráticos.

Nombrar esta cantidad de Libros es un gran premio para el Elegido y para todos los que están aquí unidos haciendo este Servicio de Dios.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

viernes, 2 de enero de 2026

¿Qué es la vida material si la comparas con esta Vida?

 En Sueño Profético decían:

¿Qué es la vida material si la comparas con esta Vida?

La vida material es corta, es fría. Es corta si tú piensas: “Ya ha pasado mi niñez y soy joven, porque me cuento cuarenta años”. Pero si piensas: “¿Podré vivir otros cuarenta?”. Pues aunque los llegues a vivir sigue siendo corta esa vida, esa vida material.

Si tú piensas este Escrito has de caer en la cuenta de que no merece la pena vivir haciendo mal donde llegues para dejar un sitio frío el día que te mueras. Pero no muerte de ahí, porque la muerte de la Tierra, teniendo Amor aquí, es enterrar la materia de un espíritu que hizo servicio Aquí cuando vivió esa corta vida en la Tierra.

Dijo uno:

Voy a aclarar lo de “vida fría” para que lo aprenda el que quiera. Una vida es fría cuando le falta Amor de Aquí, del Cielo, y ya queda frialdad en las cosas que le rodean y no las quiere mirar porque Amor no ve en ellas, bien porque no hubo Amor del que Dios manda que se tenga o porque amó más a lo que le llaman materia. Pero si prefieres a Dios y ahí ya vives la Eterna, todo lo verás con calor, a todo le pondrás Amor porque notarás a Dios y su Mando el Amor acepta.

Estas palabras escritas están dichas de varias maneras, pero todo es para que pienses que esa vida es el comienzo hasta que llegues a Ésta.

Desperté, oí:

Siendo siempre estas Palabras las mismas y siendo los mismos temas, ves Enseñanza de Dios que la aprende todo el que quiera.

No hace falta gran estudio para que esto lo entiendan, porque Dios no habla al hombre, sino al Amor y a la inteligencia.

El Amor es el que manda para que todos aprendan.

Esta Enseñanza no tiene preferencia con los hombres, pero sí se vuelca más donde ve Amor por fuera.

Que es Amor que nace dentro, porque dentro Amor arropa.

El Amor hay que sentirlo, y ya aprendes y enseñas.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

domingo, 28 de diciembre de 2025

Esto es el Mando de Dios

En Sueño Profético decían:

Cada día más se ve que el Mando que da el Elegido es Mando de Dios. Que este Mando forma escándalo con alegría.

Este pensar al Elegido le quitaba el sueño. Pero al despertar el Poder de Dios le da Sabiduría para mandar. Y en este mandar piensa:

    – Señor, ábreme caminos para que el que coja mi Mando diga: “Esto no es de ella. Esto es el Mando de Dios, dicho todo con una fuerza que tienen que abrir las puertas para recibir el Mando que el Elegido lleva”.

Decían:

No dejes de mandar a los que Esto creen y quieren hacer servicio a Dios. El Mando para unos es un gran premio del Cielo. Esto para el que ama. El que no ama no cree y poco servicio le hace al Elegido.

Desperté, oí:

Decían en el Arrobo que cuando se hace lo que Dios manda te llega tranquilidad, porque ves su Poder por encima.

El que conoce este Caso sabe que haciendo el Mando de Dios no puede perder la Gloria.

Decían que Esto se está cundiendo aprisa y con alegría.

Que estas alegrías no se pueden olvidar, porque te hacen estar siempre pensando en Dios.

Dios quisiera que, en el adelanto, se oyera su Nombre como se oye el Sol, la Luna y las estrellas.

Pero Dios permite para que el hombre elija la vida que quiera, la temporal o la Eterna.

Si elige la Eterna, en la temporal está con Dios, aunque su Presencia no vea.

Y cuando deje el cuerpo en la Tierra ya Dios al hombre espera.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

jueves, 25 de diciembre de 2025

Noche de Paz

En Sueño Profético hablaban del Nacimiento de Dios. Decían:

Ya debería el hombre haber cambiado cuando le dijeran: “Allí habla Dios”. Y ya, al creer esto, todos los días viviría la Navidad. El día sería contento; y la noche de Paz. Esto sería creer y amar, y no un día dar comida y el resto del año no nombrar “Noche de Paz”. Ya no importan las guerras, y que mueran de hambre, se nombra tan normal... 

Dijo uno:

Esto se nombra en la Gloria como noche de fiesta para el cuerpo, como otra fiesta más. El que ama, busca dónde hoy está este Lugar, donde no pueden decir ni teólogos ni escritores que Esto no sea verdad. Pues si ven Verdad, es que a Dios no Lo quieren, por no ir al Lugar, como en Belén hicieron.

A menos creer, más fiesta ves. El que siente el Amor de Dios dentro de su espíritu, siempre lleva el Nacimiento de Dios, y a los pastores en todo los recuerda: en el campo, en las corderas... Y ya el balar lo oye con alegría, porque ve que llaman a Dios Hijo aunque no se oigan palabras.

Desperté, oí:

La fiesta de esta noche de Navidad, Dios no la desprecia. 

Pero pide que la Paz la vivan todo el año los hombres.

Que entierren las guerras y que se acaben el hambre y la miseria.

Dios no deja de recordar, que si sientes Amor de Dios, siempre vives la Noche de Paz.

Aunque no sea la Noche de Navidad.

Al no acudir a este Elegido, ves que hay pocos que creen en otro Mundo.
Ya termina el Mensaje con esta firma: “Que este Caso hoy es único”.

Que no teman el publicarlo, porque no se presentará ninguno.

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Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C3