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lunes, 5 de enero de 2026

Mi Padre va en Mí y Yo en vosotros

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús a sus Discípulos:

A más vean que soy Dios, más os perseguirán, más os cerrarán las puertas y más se negarán a prestaros ayuda. 

Intentarán poneros el camino difícil para que os neguéis a transportar mi Enseñanza. 

Os calumniarán cuando uséis la fuerza que Yo os doy para enfrentaros con el “no” del hombre, pero por encima de la Tierra siempre estará el Sol y las estrellas, que es el Mando de mi Padre. 

Mi Padre va en Mí y Yo en vosotros. 

Haceos fuertes y ya Me verán a Mí. 

Siempre que mi Gloria se comunique al hombre, el hombre a mi Gloria negará, porque el hombre es esclavo del pecado y no quiere la libertad de mi Reino. 

Seguid mi Camino, que Yo voy primero y voy dejando huella con el ejemplo.


Desperté, oí:

¿Quién podría decir que no es Dios al oír esta Enseñanza?

Más oyeron los Discípulos el “no” que palabras de consuelo para quitarles fatigas del sufrir que ellos llevaban.

Los Discípulos seguían el camino que Él les trazaba.

A veces veían la noche y de la noche dudaban.

Hasta que decía el Maestro: “Esta noche es más larga, porque queréis ver pronto el sitio donde iréis mañana”.

Esto lo decía el Maestro porque sabía que hasta de la noche dudaban cuando Él no les decía: “Está la noche más clara”.

Tenían entrega de espíritu y ponían Amén a lo que Él mandaba.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C6 

viernes, 4 de julio de 2025

El que cree en Mí te busca a ti

En Sueño Profético decían:

El que quiere a Dios busca donde le hablen de Dios.

Dijo uno:

Ya lo dijo Dios, en Arrobo, al principio de esta Enseñanza:

    – El que cree en Mí te busca a ti. El que creyó en mi Padre me buscó a Mí.

Esto, si el hombre lo piensa, no admite contradicción: Buscar agua es tener sed y entonces no te importa lo que andes hasta el agua beber, pero si no la buscas o ves correr el agua en la fuente sin querer agua beber no digas que tienes sed.

Hay quien nombra a Dios del Cielo en su angustia o sufrir y se va buscando consuelo donde a Dios no lo nombran, ni en lo malo ni en lo bueno, donde tienen a este Dios como algo que recuerdan porque alguien les habló de su bajada a la Tierra, y celebran esa noche como otra noche cualquiera. Esto no es amar a Dios.

El Amor busca las Palabras donde Dios manda Amor, que tú sientes alimento de espíritu y razón, y notas cómo te guían hacia el Camino de Dios.

Dijo el mismo:

No puedes tener herida y despreciar bálsamo.

Desperté, oí:

Al creer en la Gloria te notas fuerzas y tu memoria te deja sitio vacío para que puedas perder la Gloria.

Al creer en la Gloria no dices muerto, dices “se ha ido con Dios al Cielo y tal vez esté rogando por los que Aquí nos ve vivos por si Allí ya estamos muertos”.

Al creer y amar buscas consuelo en lo que manda ahí el Cielo.

Que lo manda sin cobrarlo hasta que entierren tu cuerpo.

Si tienes algún sufrir busca las Palabras del Cielo y otro verá tu sufrir, y tú vivirás contento al oír este decir.

Un decir que lleva bálsamo y te achica tu sufrir.

Pero si en la Gloria no piensas te olvidas de este decir.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

miércoles, 12 de marzo de 2025

El que desprecia al Profeta, está en contra de Mí

En Sueño Profético yo decía:

“Señor, no se portan bien contigo algunas personas, y luego te piden que les concedas para remediar lo que creen que es su sufrimiento. A mí me daba vergüenza pedirte, cuando yo creía que no lo hacía bien”.

Desperté, oí:

Porque tu espíritu ha vivido siempre mi Existencia, y el hombre vive mi Crucifixión.

Si el hombre hubiera amado a mi Padre, mi crucifixión, que fue en Dios Hijo, el hombre no hubiera hecho esta mal.

El que no Me admitió a Mí, estaba en contra de mi Padre.

Y el que desprecia al Profeta, está en contra de Mí.


***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C8

jueves, 13 de febrero de 2025

Donde dos hablen de Mí, Yo estaré con ellos

En Sueño Profético decían:

Si el Amor tuviera peso, a pocos se les vería cansados.

Dijo no:

Yo oí esta frase un día a dos mujeres que del Amor a Dios hablaban:

Si el Amor tuviera peso, a pocos se les vería cansados. Yo no sé cómo pueden vivir con tanto amor a todo lo que junto no es nada, y sin Amor a lo que viene de Él. Mis oraciones, muchas veces son pidiendo Amor, y hay veces que siento a ese Dios que no siente el que no ama.

Ya contestó la que oía, que antes estaba callada:

Pues yo hay veces que siento

como si alguien me hablara

y me empujara por dentro

para que fuera diciendo

este Amor que no te cansa.

Me da pena de dormirme,

por quedarme ya callada.

Me da pena de cundir

lo poco que a Dios Lo aman.

Y ya terminaron las dos en llanto.

 

Desperté, oí:

 

¡Que frase para ponerla

donde los hombres la vieran!:

“Si el Amor a Dios tuviera peso,

a pocos se les vería cansados”.

¡Que Amor tienen estas mujeres,

que una sufre por dormirse

y de Dios no poder seguir hablando.

La otra quisiera ver

a los hombres ya cansados

y pidiendo más querer.

El Amor hay que sentirlo

para poder ejercer.

Y una vez que ya lo sientes,

tú no te quedas con él.

Tú quieres ya repartirlo

a cualquiera que tú ves

que quiere amar contigo.

“Donde dos hablen de Mí,

Yo estaré con ellos”.

Ama tanto que este peso

ponga tu cuerpo encorvado.

Y que pregunten los hombres

que nunca a Dios amaron.

Que en haciendo la pregunta,

quedarán los dos llorando.

***

Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo I - C4

sábado, 8 de febrero de 2025

El que no esté conmigo está en contra de Mí

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios elige, sabe que el Elegido tiene que elegir, tiene que buscar quien le ayude y tiene que apartar al que no le sirve y puede envenenar al que está sirviendo.

Dijo el que ya sigue la Enseñanza:

Yo seguí a Dios Hombre, y sus Palabras fueron dichas para siglos sin fin, para todas las razas. Por eso su Vida de Hombre era caminar y mandar que fueran en su Nombre enterando al mundo de su Existencia de Hombre en la Tierra. Su Enseñanza era medida y sin medida, que así se la daba a sus Discípulos y al que Lo seguía. Sus Palabras había veces que eran repetidas y explicadas para cualquier hecho que pasó y que Él no admitía, porque sus Palabras no eran de la Tierra, eran del Cielo para la Tierra.

Esta Enseñanza era de las más fuertes:

“El que no esté conmigo está en contra de Mí. Y a éstos temedles más que al que está pecando de escándalo. Que el que está pecando de escándalo puede que algún día llore y Me busque. Al que está en contra de Mí, peca el que va a buscarlo, porque hace creer que lo quiere y no respeta mi Mando, y él se nota poder porque va de él tirando. Si el amo de llaves tiene amistad con el que roba, no es extraño que un día le dé la llave. Pues el que está conmigo, oyendo mis Enseñanzas, fácil le será saber el que no Me ama. Lo que Yo muchas veces os digo, que parece escándalo, es Enseñanza”.

 

Desperté, oí:

 

¿Qué diría el dueño de la casa cuando viera al amo de llaves con el ladrón, sentado a la misma mesa?

Más confianza le da al ladrón que al dueño.

Al dueño se la quita y se la da al ladrón.

Si el Maestro veía que uno iba con quien no estaba con Él, pronto le hacía comprender el porqué de la Enseñanza.

Él no podía hacer daño, el otro a Él sí.

El otro a Él no podía guardarle secretos, porque Dios ya los sabía.

Pero el que va sí entera, aunque no quiera enterar.

Y acepta su opinión de sus ideas en contra de Dios.

Y va dando mala enseñanza, como el amo de llaves que admite como amigo al ladrón.

Dios Hombre al pecador lo buscaba y apartaba al que en contra de Él estaba.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C5

martes, 12 de diciembre de 2023

El que desprecie vuestra presencia, es a Mí al que desprecia

En Sueño Profético decían:

Se van a decir unas Palabras que Dios Hijo les decía a sus Discípulos.

Dijo uno:

Esto fue un día que salimos con el Maestro a visitar a uno que nos había llamado. Nos esperaba con unos que no creían que el Maestro era Dios y que nosotros estábamos a su Mando. Le acompañábamos cuatro Discípulos. Y estas Palabras fueron dichas por Él para cada uno de ellos:

“El que desprecie vuestra presencia, es a Mí al que desprecia. El que tenga amistad con el que no crea mis Palabras, que no se ponga delante de Mí, aunque tenga amistad con uno de mis Discípulos. Al que creáis bueno y no se una a vosotros, el sitio que le teníais reservado, dejadlo vacío para otro que crea que mi Padre fue el que hizo el Mundo y la Gloria y que a Mí me mandó, como veis, con Cuerpo y con el Nombre de Dios Hijo, para que los cuerpos hicieran caso del espíritu y no perdieran la Gloria, y ya su vida fuera Eterna”.

Siguen Santiago y Felipe:

Estas Palabras las teníamos presentes según con los que nos parábamos. Había una gran diferencia en las preguntas que nos hacían los que eran seguidores del Maestro de los que no lo eran. A los que eran seguidores, se les oía:

“Felipe o Santiago, yo quisiera que lo que nos os hiciera bien, se enterara el Maestro y me mandará castigo en la Tierra, porque el castigo de la Tierra es corto y puede que este castigo me ayudara a no perder la Gloria.

Cuando oíamos estas palabras, se veía el querer el Perdón y el buscarnos para hacernos preguntas y unirse a nosotros, los Discípulos.

Desperté, oí: ­­

¡Qué Palabras con tanta Enseñanza les decía Dios Hijo, Maestro, como quería que Le llamara­n, a sus Discípulos!

Esto ha sido Dictado con Mando de Dios por dos de sus once Discípulos: Felipe y Santiago.

***

Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C4