martes, 12 de mayo de 2026

Dios al hombre siempre está amando

En Sueño Profético decían:

Si piensas queriendo pensar, verás que nada tiene cambio de lo que Dios puso necesario para la vida del hombre. Verás que todo guarda obediencia, lo que al hombre es necesario. El día, si el hombre lo mandara, habría días largos, tan largos que en ese día habría invierno y verano, pero el día no se iba. Pero a otro no le iría bien el día largo e intentaría achicarlo, aunque luego, dentro de dos días, el día lo quisiera largo. Igual pasaría con la noche, cuando se hace tan larga y otras veces te despiertas queriendo noche agrandarla porque el cansancio no quiere que llegue la mañana.

Dijo uno:

Qué cierto que si el hombre pudiera mandar al día y a la noche, ¡pobre día y pobre noche! ¡Pobre mar y pobre aire, pobres rayos de Sol y pobre lluvia que tantos insultos oye!

Nada de esto tiene cambio porque no llegan los hombres.

Desperté, oí:

Han comparado Fuerza y Mando de Dios con lo que el hombre quisiera.

Que si aquí Dios les diera Mando, siempre estaría la noche para unos o el Sol para unos cuantos.

Allí pondrían tierra estéril, aquí siempre viendo tallo.

Ahora aquí que llueva, ahora nube para el llanto.

Y el final sería acabar con lo que Dios puso al hombre para vivir necesario.

Dios les deja libertad para que amen como Él al hombre siempre está amando.

Para que cuide su espíritu aquel que quiera cuidarlo.

Enseña que a Él lo busquen porque Él está esperando.

Lo que le da vida al hombre no puede el hombre tocarlo.

Porque saldrían perdiendo los que a Dios viven Amándolo.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

No hay comentarios:

Publicar un comentario