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domingo, 22 de marzo de 2026

Dios siempre destapa a aquel que se tapa con su Nombre

En Sueño Profético hablaban de los Elegidos; hablaban de las formas que Dios tiene de manifestarse; hablaban de cómo conocer la Verdad, de cómo tratar al que diga: “Dios me habla”; de qué tiempo puede durar este teatro poniendo a Dios en falso; de qué personas son las que siguen esta Verdad o esta mentira; de qué reacciones pueden demostrar sentidas; de qué espíritus ha sanado o ha hecho que vivan vida diabólica; de qué paciencia con Amor han demostrado al trato que le dio el que pararle intenta la Comunicación que éste dice que tiene; de qué vida enseña de acercamiento a Dios; de qué preocupación tiene hacia el Prójimo; de qué cambio tienen sus palabras, o de qué firmeza en lo que dijo y dice; de cómo recibió los sufrimientos que le dieron en la vida material.

Dijo uno:

Todo lo nombrado es lo que debería el hombre estudiar, pero teniendo a Dios presente, poniendo a Dios en medio del examinado y del que examina. Haciendo este estudio, verían las mil formas que tiene Dios, verían lo que es para enseñar o lo que es Premio Divino para una sola persona; aprendería el hombre a conocer la Comunicación de Dios al espíritu; se evitaría el que muchas personas pecaran por insultar al Instrumento.

Desperté, oí:

Con este solo Mensaje,
se puede saber Verdad.

Con este solo Mensaje,
se acaba la oscuridad.

La oscuridad que oscurecen
los espíritus del mal.

Todo el que diga: ¡Dios mío!,
yo quiero Luz de Verdad,
yo no quiero ver tinieblas,
que es símbolo de Satán.

A todo el que haga este ruego,
Dios le presenta Verdad.

Porque Dios tiene su Gloria
para mandar con su Espíritu
a espíritus que conozcas.

Hay Dictados que al leerlos,
si oyeras con ojos cerrados,
afirmarías diciendo:
¡Esto es de siglos pasados!

Esto es Tomás y Agustín,
pero en mejor calidad.

Entonces hicieron sus escritos
con espíritu y materia,
y hoy es sólo espíritu,
que Dios trae y Dios lleva.

Si este Mensaje no leen,
tienen ciega la vereda,
y trabucarán al hombre.

Dios siempre destapa a aquel
que se tapa con su Nombre.

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C3 

lunes, 11 de diciembre de 2017

Levantar a aquel que puedas, sin trabajo ni sacrificio

En Sueño Profético decían:

Si tu misión es enseñar de lo que te enseñan en Gloria, cómo vas a aprender tú de los hombres de la Tierra.

Si tu Enseñanza es de Dios, cómo puede estar mal hecha.

Lo que hace el Elegido, lo puede hacer cualquiera, si no en la misma medida, en la medida que pueda, que siendo en la que pueda, ya va también enseñando.

Lo que el Elegido hace lo puede hacer el cristiano, que por cristiano se tiene o por cristiano se tenga, pero tiene que tener grande Amor al Cielo y grande desprecio a las cosas que el hombre valora en la Tierra.

Este aprender y enseñar lo puede hacer cualquiera, pero que rebose Amor, y ya sigues y aceptas. Que consejo y enseñar, tiene una gran diferencia de la renta que te da el consejo de la Tierra.

Desperté, oí:

Acción y consejo tuyo,
siempre sale del espíritu,
porque antes le llegó
al espíritu que a la carne.

Si el espíritu que oye
se pone al Mando de Dios,
todo lo obedece y lo cumple.

Pero si no llegó Amor
y sacrificio no pide
hasta que pueda el Amor al sacrificio,
nunca habrá una comprensión
para confiar en lo que dice el Elegido.

Mucho repetían en la Gloria:
Lo que hace el Elegido
lo puede hacer cualquiera,
si hay rebose de Amor.

Si falta este rebose,
difícil es lo sencillo,
y ya trabajo te cuesta
cumplir hasta lo más chico:

Levantar a aquel que puedas,
sin trabajo ni sacrificio.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C2

lunes, 23 de enero de 2012

Aquel que no crea en la muerte, con Dios Aquí se verá


En Sueño Profético hablaban de la muerte.

Dijo uno:

El hombre cree que la muerte es muerte, punto final de la persona. Si el hombre supiera fijo que la muerte es paralización ahí de la persona, y Aquí doble actividad, el hombre aceptaba la muerte sin una protesta hacia Dios, y el hombre intentaría amar; amaría y ya haría que muchos amaran; procuraría tener las cuentas claras y el cuaderno limpio. El hombre llora la muerte, mayoría de enfado a Dios. Son pocos los que lloran por amor al contacto de la materia que perdieron, llanto de vacío que dejó la materia, pero contento de aceptación al Mando de Dios.

La muerte es palabra que se emplea en el mundo material. La muerte es lo único que Dios no permite, es que Dios lo ha querido, cuando tú buscaste el remedio que el hombre creía podía detener la materia y no detuvo. Esto es Dios querer.

Cuando tú buscas el peligro, Dios permite tu muerte ahí, y Aquí puede entrarte en su Gloria.

Dios quiere, y tienes un deber de mirar y cuidar la materia, puesto que Él la permitió; tienes que librarla del pecado, retirándote donde te la pudieran ensuciar con el ofrecimiento de bienestar a tu vista y a tu acción.

Desperté, oí:

El hombre da la muerte por muerte. El hombre da la muerte por sitio sin Dios.

Cuando Dios llama, tú respondes contento si tú Lo oyes.

Lo oyes con tu comportamiento que antes de llamarte, tú Le hicistes.

De Aquí fuiste ahí
para corta "temporá";
Según tu comportamiento
Aquí tienes el sitio en esta Eternidad.

La muerte la cree el hombre
como ya punto final.

Aquel que no crea en la muerte,
con Dios Aquí se verá.

El que ama, nunca muere,
y sonríe al pasar
de la vida del pecado
a la Gloria Celestial.


***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 236-237-238