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viernes, 13 de mayo de 2022

Levantad al caído y dar de comer al hambriento

En Sueño Profético decían:

Si copiaran del Elegido, no podrían vivir sin hacer lo que Dios dijo y sigue diciendo, y puede que también fueran Elegidos: “Levantad al caído y dar de comer al hambriento”.

Dijo un espíritu de Dios:

Dar de comer al hambriento fue dicho para los que no sabían en qué gastar el capital que tenían.

Levantar al caído, pueden hacerlo todos los que crean en la Existencia de Dios y vivan poniendo en todo el Amor de Dios. Éstos, con Amor y Caridad, levantan al caído, le pagan gastos y le dan palabras ofreciéndoles Caridad con Paz y con petición a Dios por si merecen el Perdón.

Decían en la Gloria, que Elegido con esta Enseñanza, no podían poner a ninguno como éste.

Dios quiere que el Elegido piense que el que cree en Dios no puede vivir sin oír al que trae Dios a su Gloria, y si éste es una jerarquía de la Iglesia, tiene que ser él el primero que pregone lo que Dios dice en su Reino a un espíritu que arroba y le da Mando para que pregone estas Palabras.

Desperté, oí:

Dios no deja de decir que se cundan estos Mensajes, porque el que crea en Dios y los lea, ya no podrá olvidarlos.

Este sentir, el que lo sienta, no puede callarlo y no le importa no tener carrera de estudios para enfrentarse a directores de academias.

Decían, que cuando Dios dice una Palabra, ya quedan como párvulos todas las universidades.

Para Dios no hacen falta títulos. Para Dios lo que hace falta es decir: “Mándame lo que yo pueda hacer, retirándome de todo”.

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Libro 55 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IX - C6

jueves, 10 de febrero de 2022

Pocos levantan al caído sin juzgarlo y dándole caridad

En Sueño Profético hablaban del espíritu que está al servicio de Dios:

Este espíritu es conocido porque su actuación es consolar y ayudar a levantar al caído. Porque si lo ayudas, puede que recupere el sitio perdido y que fue culpable de perder.

Éstos son los que hicieron mal y a Dios buscaron arrepentidos.

Dijo uno:

Para compadecer y levantar al caído, que todos ven caído, tienes que amar mucho a Dios, y antes de levantarlo no pregonar el mal que vivió, porque entonces ya no es Caridad de Dios.

Dios bajó a la Tierra a enseñar a amarse y a perdonar al que pecó y Perdón quería.

Sus primeras Palabras eran:

“Levantad al caído y no juzgadlo, porque raro es el que piense en su vida y no haya pecado. Puede que éste, para el hombre sea bueno, pero no para mi Reino”.

Estas son las Enseñanzas que Dios dejó para que el hombre las viviera y las enseñara.

Y es que, si sientes este Amor, todo ves que viene de Dios.

Desperté, oí:

¡Qué cierto es, que pocos levantan al caído sin juzgarlo y dándole caridad!

Y es que, el hombre, si no siente a Dios, no puede dar el perdón.

Y ya no lo compadece y deja de cumplir lo que Dios quiere que cumpla el hombre.

Hay que estar lleno de Amor de Dios para ir al prójimo, levantar al caído y buscar al pecador.

Si esto lo pregonas, darás que pensar a todos los que desprecian al que hizo algún mal.

Al que Dios elige para enseñar, todo el que lo busque tiene que notar la Paz que lleva para consolar.

Que esto lo nota el enfermo y el que con el enfermo está.

Dios siempre irá en tu compaña, y el enfermo lo notará.

Unos, lo tendrán en silencio. Y otros, lo publicarán.

Es alegría decir: “Yo consuelo enfermedad, porque Dios lleva mi espíritu a la Gloria Celestial”.

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Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C1