Mostrando entradas con la etiqueta creen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta creen. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de febrero de 2012

"SON MÁS LOS QUE CREEN EN MI PADRE Y NO AMAN, QUE LOS QUE NO CREEN QUE EXISTA MI PADRE”


En Sueño Profético hablaban de la Vida de Dios Hombre.

Dijo uno:

Muchas veces le oí al Maestro estas Palabras y estas sentencias:

“Son más los que creen en mi Padre y no aman, que los que no creen que exista mi Padre”.

“Son pocos los que cuando no les sirve el hombre, no llaman a mi Padre”.

“Aquí hay creencia, pero no Amor”.

“Creer sin Amor es peor que no creerlo”.

“El que cree y desprecia al Hijo del Hombre, que no pida Perdón cuando no pueda ejercer pecado”.

“Mis Palabras son de Salvación, y mi Presencia anula el pecado”.

“Por eso dejo Libertad para el que me quiera y para el que me desprecie, para el que quiera seguirme, y para el que quiera pecar”.

“Si busco al que no me quiere, le quito Libertad”.

“Si busco al pecador, puede que me quiera y ya no peque, que para esto soy mandado por mi Padre, para Salvar al que quiera ser Salvado”.


Desperté, oí:

Dios se hace Hombre para quitar de pecar a los pecadores.

Dios se hace Hombre para enseñar a ir a su Reino.

Dios no se hubiera hecho Hombre para buscar al que no lo amaba.

Entonces queda en su Reino, y desde el Reino ya manda.

Hay pecados que hace el hombre por falta de la Enseñanza.

No hay pecado peor hecho, que pecar sabiendo que hay Dios.

No hay pecado perdonado, sin que quieras el Perdón.

Por eso, los que Dios busca, son los que no creen en Dios, para decirles Dios de Hombre: “Yo soy el Salvador”.

También busca pecadores por si no quieren pecar; Él los perdona y los entra en la Gloria Celestial.

El que sabía que era Dios y mandó crucificar, a éste nunca Dios buscó, porque nunca quiso amar.


***

Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 90-91

viernes, 16 de abril de 2010

El pecado crece por los que se creen buenos - Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - Pag. 177-178-179


En Sueño Profético decían:

Se está aproximando el día que al Cielo pidas por unos, y por otros pongas silencio. Ya el Cielo juzgará sino cuidan lo que puede darle. ¿Cómo luego pedir lo que antes despreciaron? Si secan la fuente, ¿cómo luego van a poner el cántaro para que se llene?

Dijo uno:

No merece el hombre que la noche se acabara o que el día se fuera para que llegara la noche.

No merece el hombre que Dios tanto le ofreciera su Palabra, con comprobantes, y que él siguiera andando, creyendo que el andar era un objeto suyo.

Hace más daño el desprecio a Dios que el que pecó. Si el que cree que no peca adorara la Palabra de Dios, escaseaban los pecadores. El pecado crece por los buenos que ellos se firman buenos, porque respetan la ley del hombre.

Desperté, oí:

Decían palabras en el Cielo que no dictan. Hablaban de antes de la Venida de Dios Hombre.

Decían, que el hombre era, para que, desde que a Jesús Lo vieron con Cuerpo, su Muerte y su Resurrección, no hubiera duda de su Poder.

Termina el Mensaje con estas Palabras.

“Dios busca, pero también aparta”.


***