En Sueño Profético decían:
Elegido en esta medida no lo busques, que no lo encuentras.
Elegido que hable del Sitio donde está Dios Padre y Dios Hijo, dándole Aquí explicación para enseñar ahí al hombre, esto no lo encuentras ahí, porque Aquí Dios no lo ha traído. Y el que quiera enseñar de Aquí sin haber venido, puede condenarse si se sale de las Palabras que están dichas por el mismo Dios.
Para llegar a esta Intimidad, el espíritu sin el cuerpo tiene que haber pasado por los filtros de la Aceptación, de la Caridad y de la grande Obediencia a este filtro, que el espíritu hace que por él pase la materia. Ya esta materia comprende y acepta con facilidad, igual que los muertos que Aquí están Vivos. Pero aunque no veas cuerpo, el cuerpo siempre ensuciarán, aunque le des mucho aseo. Porque lo ensucia el espíritu, si no es espíritu de Dios.
Que esta Enseñanza te descubre las actuaciones en contra, las que no van por el Camino de Dios y en tu interior lo sientes.
Dijo uno:
¿Quién no habrá leído estos Mensajes y le habrá dado gran contento, y otros, de ira, al leerlos se habrán llenado por dentro?
Estas Palabras llevan atracción buena, o te llenas de veneno por no querer que sean para llevarlas al cuerpo cuando el espíritu aún le da vida.
Tiene Aquí que estar bien enseñado el Instrumento, porque el “no”, al “sí” lo hace enano.
Desperté, oí:
Este Mando que da Dios
para traer al espíritu
y luego darle más Mando,
tiene que estar este espíritu
por Filtros Divinos pasando.
Tiene que estar
a una disciplina voluntaria.
Tiene que decir:
“Señor, siempre tu Mando espero”.
Siempre confiar en Él,
por saber que es Eterno.
Traer todo lo pasado
delante del pensamiento.
Lo pasado de alegría,
no pasado en sufrimiento.
Que es lo que hacen
los que no creen en el Cielo.
El sufrimiento se borra,
como Dios olvida lo del Madero.
Si Dios esto no olvidara,
habría retirado el Perdón.
Y el milagro lo encerraba,
que siempre lo tiene suelto.
Pero el hombre no lo ve
por lo lejos que vive sus Palabras.
Di: “Señor, qué Bueno eres,
que mandas a diario tus Palabras”.
***
Libro 17 - Investigacines a la Verdad - Tomo II - Pág. 185-186-187
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miércoles, 30 de julio de 2014
miércoles, 22 de agosto de 2012
Fórmate un camino, con Dios por ahí pasando
En Sueño Profético decían:
Siguiendo a Dios, vas por su Camino, y sin llamarlo te entras en la Gloria, y ya siempre estará Dios contigo. Es peor llamarlo. Es mejor seguirlo, es mejor, por no sufrir el pensar el mal que Le hiciste.
No hay sufrir mayor, que llorar por lo que Dios lloró. Por eso, siguiendo sus Pasos, los tuyos tienen que ser seguros, porque antes Él ha pasado; pasa llamando a las puertas, por si quieren seguir sus Pasos.
Dijo uno:
Dios llama, espera,
perdona y te abraza,
pero ya te deja a ti
que quieras oír Llamada,
y siempre poder decir:
“la voluntad te dejaba”.
Espera, para que tú no digas:
“prisa me daba”.
Y ya perdona este Dios,
que el abrazo es la entrada
para que vivas en su Reino,
donde ruegos lo esperaban,
donde quisieran que el hombre
siempre volviera a su Casa,
de donde Dios lo envió.
¡Es tan sencillo pisar
donde antes Él haya pisado!
El que ama y busca a Dios,
Dios le pondrá las pisadas
para que jamás se cambien
con otro que allí pisara.
Puede que al poner el pie,
parezca que en fallo anda,
pero si sigue el Camino,
confiando donde anda,
Dios se para sin que tú
supieras que te esperaba.
Esta es la Libertad
que Dios te deja que hagas,
por si quisieras seguirlo
o despreciar su Llamada.
Desperté, oí:
¿Cómo se describiría este Arrobo
y esta Visión si Dios
la hubiera hecho en Arrobo?
Cierra los ojos, cristiano,
y fórmate tú un camino
con Dios por allí pasando.
Si vas detrás de este Dios,
paso, al andar, no dabas.
Y si quedabas delante,
echándole tú la espalda,
¿no crees que el mismo camino,
para ti sería montaña?
¡Es tan difícil decir
este Dios cómo nos ama!
Que siguiendo su Camino,
no tienes que hacer llamada.
Es mejor seguir sus Pasos
donde veas sus Pisadas.
Que Él, como Dios que es,
deja la Huella sellada.
Este Camino sería
Camino de su Llamada.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 260-261-262
Siguiendo a Dios, vas por su Camino, y sin llamarlo te entras en la Gloria, y ya siempre estará Dios contigo. Es peor llamarlo. Es mejor seguirlo, es mejor, por no sufrir el pensar el mal que Le hiciste.
No hay sufrir mayor, que llorar por lo que Dios lloró. Por eso, siguiendo sus Pasos, los tuyos tienen que ser seguros, porque antes Él ha pasado; pasa llamando a las puertas, por si quieren seguir sus Pasos.
Dijo uno:
Dios llama, espera,
perdona y te abraza,
pero ya te deja a ti
que quieras oír Llamada,
y siempre poder decir:
“la voluntad te dejaba”.
Espera, para que tú no digas:
“prisa me daba”.
Y ya perdona este Dios,
que el abrazo es la entrada
para que vivas en su Reino,
donde ruegos lo esperaban,
donde quisieran que el hombre
siempre volviera a su Casa,
de donde Dios lo envió.
¡Es tan sencillo pisar
donde antes Él haya pisado!
El que ama y busca a Dios,
Dios le pondrá las pisadas
para que jamás se cambien
con otro que allí pisara.
Puede que al poner el pie,
parezca que en fallo anda,
pero si sigue el Camino,
confiando donde anda,
Dios se para sin que tú
supieras que te esperaba.
Esta es la Libertad
que Dios te deja que hagas,
por si quisieras seguirlo
o despreciar su Llamada.
Desperté, oí:
¿Cómo se describiría este Arrobo
y esta Visión si Dios
la hubiera hecho en Arrobo?
Cierra los ojos, cristiano,
y fórmate tú un camino
con Dios por allí pasando.
Si vas detrás de este Dios,
paso, al andar, no dabas.
Y si quedabas delante,
echándole tú la espalda,
¿no crees que el mismo camino,
para ti sería montaña?
¡Es tan difícil decir
este Dios cómo nos ama!
Que siguiendo su Camino,
no tienes que hacer llamada.
Es mejor seguir sus Pasos
donde veas sus Pisadas.
Que Él, como Dios que es,
deja la Huella sellada.
Este Camino sería
Camino de su Llamada.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 260-261-262
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