sábado, 3 de abril de 2010

HEMEROTECA: 6ª Parte

La veneración es el final del Amor - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 192-193


En Sueño Profético decían:

Para venerar tienes mucho que amar; la veneración es el final del Amor; la veneración manda en tu materia; la veneración hace que reverencies a todo lo que perteneció al Amado; la veneración puede hacerte intimidad con el Amado. Dijo una mujer: vivía yo en Samaria cuando viví con materia y al lado de mi casa vivía una mujer con un Amor tan grande a Dios que todo lo que sabía que el Maestro había pisado o tocado, Lo reverenciaba; ella ni yo, no Lo Conocimos, pero nuestros padres sí, los que siempre estaban hablando de Dios Hombre; pues esta mujer tenía escrito los sitios que el Maestro había frecuentado, y hasta las calles que más había pasado; pues, hasta dónde llegaba el amor de esta mujer, que procuraba no pisar por donde había pisado el Maestro; decía, que no pisando, más se acordaba de Él, y empezaba a rezar. Dice que un día cuando iba retirada de la pared, subiendo una calle que Él había pisado, vio que bajaba un Hombre que parándose delante de ella le dijo: No son todos los que veneran, porque todos no aman; tú me ves en los pasos que dejé, y el que no Me amó, Me mató por no verme. Se puso de rodillas y acudieron unos hombres que al mismo tiempo pasaban, cuando oyeron a ella hablar sin haber nadie, tuvieron que estar un momento hasta poder ponerla de pie. Esto fue cundido por todo el pueblo. Quedó sellada con la Gracia de Dios, y de sus manos y boca abundaban los prodigios.

Desperté, oí:

¡Cuánto amaría esta mujer
que no quiere pisar
donde había pisado el Maestro!

Creía ofender si hacía lo que veía,
subir la calle pisando
sin nombrarlo noche y día.

Sufría cuando pensaba;
medio pueblo Lo conoció,
y más de medio sabían era Dios.

Ella vivía feliz
siempre siempre preguntando
los sitios que fue el Maestro
con Sus Discípulos enseñando.

Tenía una lista hecha
de todo el que decía,
yo Lo vi la tarde aquella

Ya ella tomaba apuntes
en su espíritu y materia.

Primero tienes que Amar,
y ya haces reverencia.

Porque el Amor, su final
es obligar la materia
para aprender los demás.


***

Negación de Pedro - Libro Recopilación - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Pag. 112


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En Sueño Profético hablaban de Pedro. Decían:

Dios le preguntó a Pedro: "Pedro, ¿Me amas? Pero Dios sabía que Pedro Lo amaba. Pedro negó, pero amó y amaba. El no negó por defender ningún cargo, ni por perder un salario. Si él hubiera sido Pilatos, no Lo matan, o hubieran matado a los dos. Pedro amó, y Pilatos traicionó. La negación de Pedro fue una tentación de temor a la materia. Pero una tentación, cuando da en un Amor tan grande, esta tentación sirve para engrandecer este Amor. Si Pedro no niega, la Crucifixión del Maestro lo mismo hubiera sido. Al aceptarla, se le acaba el calvario, y esta materia ya puede vivir sin temor, por ser ellos mismos sus jueces.

Desperté, oí:

Aceptar lo que ella dice, es ponerlos en comunicación con Dios.

Para el que ama a Dios, ¿qué desventaja tiene esto?

Ya pueden moldear las palabras "no quiero saber de Dios", que por más disculpas que pongan, se verá esta frase: "no quiero saber de Dios".


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viernes, 2 de abril de 2010

La Lumbre - Libro Recopilación - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Pag. 287-288


En Sueño Profético vi una lumbre, pero no era como la lumbre material, era Fuerza que formaba lumbre. Luego oía gritos, oía golpes, veía oscuridad.

Y dijo uno:

Esto es Dios, Fuerza Divina manteniendo su Palabra; e Infierno gritando, queriendo dejar suelto el pecado –rebeldía de los espíritus del mal para apagar esta Luz que Dios manda a la Tierra-. Estos espíritus son los que gritaron: “¡Qué Lo crucifiquen!”, para acabar con el Hijo del Hombre. Éstos nunca Lo creyeron y nunca Lo buscaron. Lo buscan cuando ven que es Dios, para matarlo. Pero luego los gritos se esconden en su Resurrección, y entonces gritan los que Lo siguen: “¡Ha resucitado!”

Aquí, es momento de oír: “¡Qué Lo crucifiquen!” Pero estas llamas –y otra vez se vieron-, son Poder. Y ni los gritos ni los mares apagarán su Fuerza. Es Luz al mundo que vive en oscuridad, para conocer lo que es de su Gloria. En su Palabra la que baja a la Tierra, apartando el pecado y cobijando lo que Aquí llega. El espíritu del mal, sus gritos, a esta Lumbre Divina no llegan, ni llegan al que se acerque a estas Llamas Eternas, oyendo y practicando lo que estas Llamas enseñan, dejando oscuridades para no perder la Gloria.

Estos momentos han llegado para quedar en la Historia. Unos los siguen. Otros los abandonan. Y los endemoniados piden Crucifixión y Calvario. Pero la Lumbre de Dios, a la oscuridad arrincona.

Desperté, oí:

Sigue este “Evangelio Diciendo”
y cree lo que ahora dice,
como antes Lo oyeron:
El que Me siga, tendrá Gloria
y no verá las llamas del Inferno.

No contarán sus pecados,
porque Yo soy Rey del Cielo
y los dejo perdonados.

Pero seguidme,
si no de Cuerpo,
de Espíritu, que es lo Eterno.


Y así subió al Calvario,
y los suyos Lo creyeron,
aunque algunos fueron tentados,
pero pronto el llanto les vieron.

Vete al sitio de Dios
y deja el del Inferno.

Que la Paz te lo dirá,
dónde te lleva su Reino.


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Amando - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 153-154-155


En Sueño Profético decían:

Amando,
cualquier cosa te lleva al amado;
amando adoras los pasos
que este amor ha ido dejando;
amando, te llegarán muchas cosas
que tú irás rechazando,
que tú irás rechazando
por no perder este amor
que en Gloria te está esperando;
amando, vives ilusión de Dios,
ilusión que practicando,
notas presencia de Dios,
presencia que puede ser
se te convierta en vivencia,
y ya hablas tú de Él,
que la Palabra sería,
yo no soy,
yo tan solo Lo he amado tanto
que siempre fui siguiendo a Él;
amando, vives y adoras
como adora esta mujer.

(Vi una mujer de rodillas). Cuenta esta mujer, que Aquí mismo vio ella pasar a Jesús al Calvario, y que Aquí vio pararse a la Virgen cuando regresó dejando ya la cruz vacía, Aquí mismo La vio llorar a Ella y a las que La consolaban, pues dice, que hasta que abandonó la materia Allí iba a diario a pedir al Padre los perdonara, y a la Virgen le entregaba sus dos hijos para que Los cuidara; esta mujer allí iba y a diario, porque el Amor la llevaba; amando, buscas Amor de este amado.

Desperté, oí:

No hay fuerza más poderosa,
que la Fuerza de este Amor.

Esta mujer te demuestra,
que si tú amas a Dios,
andas como ella andaba,
buscando donde ocurrió.

Allí vio a Dios cansado,
de martirio y de sudor.

Que el sudor era la sangre
que le hizo el pecador.

Allí vio llorar la Madre,
que por Madre vieron todos.

Esta mujer ama tanto
que Allí más siente el Amor.

El Amor siempre te lleva
donde está presente Dios.

Pide Amor queriendo amar,
verás si sientes a Dios.

Porque el Amor ya se encarga
de que no vivas sin Dios.


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jueves, 1 de abril de 2010

El número doce es el que sobra - Libro Recopilación - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Pag. 1111-1112


En Sueño Profético se vio un salón grande y una mesa estrecha y larga. Estaban sentados unos ocho. Otros permanecían de pie.

-¡Ya no tardará el Maestro!

Esto lo dijeron unos. Otros, los que estaban de pie con las sillas vacías, dijeron:

-Nosotros no nos sentamos hasta que no veamos venir al Maestro.

Terminaron estas palabras y de momento todos lo que estaban sentados se pusieron de pie. Y dijo Dios Hijo, Maestro como Él quería que Le llamaran sus Discípulos:

-Yo esperaba que os quitarais el temor de ir donde Yo estuviera. Esto es Enseñanza para los que quisieran que lo que uno piensa hacer, lo hicierais también los once que no faltáis de mi Presencia.

Todos se pusieron de pie y Santiago no pudo callar, y dijo:

-Maestro, yo he querido llevar a todos donde Tú estabas, pero unos se callaban y otros decían. “Cuanto más nos vean con el Maestro, mayor será el que Lo persigan”.

Ya se sentaron en las sillas, al lado de la mesa. Llevaron comida para todos y el Maestro dijo estas Palabras:

- Me estoy deteniendo en decir las Palabras que mi Padre Me está diciendo: “Que uno de los doce matará mi Cuerpo”.

Todos quedaron vivos, pero por dentro muertos.

-El número doce es el que sobra. Esto se cundirá más cuando falte el número que a mi Cuerpo clave. Yo sé el que es, pero más se cundirá cuando todos vean que, de los doce, falta uno, que es el que llevaba el mando de Satanás”.

Desperté, oí:

Este Mensaje es para oír las Palabras que Dios sabía que pensaba uno de los doce que sentó en su mesa.

Muchas veces dijo el Maestro estas Palabras: “Yo sé que uno de vosotros Me hará traición. Esto lo dice el Poder de mi Padre en Mí”.

“Pues todo pasó, y el Poder de mi Padre hizo en mi Cuerpo matado la Resurrección”.


Esto ha sido: Palabras y Visión del mismo Dios.

Que antes de sentarlos al lado de su mesa, sabía que uno de los doce Le haría traición con Muerte.

Esto fue Permitir de Dios, para dejar al descubierto el hombre de Judas.

Ya se dicen las alegrías que Dios da para que se publiquen, que son:

“Que Dios está con Cuerpo y Vida en su Gloria”.

“Que sus Palabras son para que el Elegido las publique, que ya están en Libros publicadas, y más Libros que hay para hacer y publicar”.

Tu pensar ponlo en el Poder que Dios te da, que este Poder es Amor y Confianza Eterna.

Que nadie puede, este querer, pagar ni comprar.

Sólo es Amor a las Palabras de Dios.


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Dios Gloria a la fuerza no da - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 272-273


En Sueño Profético vi el campo y Dios Hijo venía con varios hombres. Se paró y dijo:

“Mi mayor Gloria es sin estar vosotros Conmigo, Yo esté Aquí con vosotros. Estando Yo en vosotros es que continuáis Mi Obediencia, que Mi Enseñanza no pierda Fuerza ni Viveza, nunca tengáis medida para enseñar del Maestro, sea medida sin tope, predicar sin cobardía y no aceptéis la amistad del fariseo. Siempre que habléis de Mi Enseñanza, decid: estas Palabras no son mías, estas son Palabras de Dios Hombre. Siguieron andando y quedando dos bastante atrás, dijo uno: Yo creo Juan que pronto estaremos sin Maestro. Él sabe nuestra tristeza y a pesar de todo, no hay día que varias veces nos repita cuando Se vaya al Padre. Yo no me atrevo a seguirle la Palabra, por más esfuerzos que haga. Se acercó en el camino ayer cuando regresábamos una mujer apenada, y se dirigió a Matías, y estas fueron sus palabras. Vosotros que sois Discípulos de Jesús de Nazaret ¿sabéis si es cosa fija, que nos quedamos sin Él? Hay rumores y rumores, y ninguno bueno es, yo no puedo hablar de esto, ni pensar vivir sin Él, grande es el Conocerlo y grande el sufrir es”.

Desperté, oí:

¡Qué pocos fueron dichosos,
contemplando a este Dios,
que era Dios se hizo Hombre,
por salvar al pecador!

Por salvarlo, por Amarlo
y para que el hombre viera,
que si tú haces pecados,
no Lo Amas, Él no te salva,
y tú mismo te condenas.

No te salva porque pierde,
en la Gloria potestad,
porque tú Gloria no quieres,
y Él Gloria a la fuerza no da.

Dios es dueño de la Gloria,
y Gloria no veda jamás,
pero si tú quieres Gloria,
tienes primero que Amar,
y Él sin cuentas y olvido,
en Su Gloria te entrará.

No hay quien quiera Gloria
y Dios no lo quiera entrar.


***