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sábado, 19 de marzo de 2011

Dios no tiene tope en el numero de Elegidos - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag.30-31


En Sueño Profético vi varias caras y uno dijo, porque yo miraba con insistencia:

–¿Hacemos presentación?

–Yo, Tomás de Aquino.

–Yo, Juan Bosco.

–Yo, Agustín de Mónica.

–Yo, Juan de Dios.

–Yo, Teresa de Ávila.

–Domingo de Guzmán.

–Y Álvaro y los suyos.

Dijo Tomás:

–¿Cómo le extrañará al hombre que Dios elija un Lugar para hablarle al hombre? Si Dios no fuera constante en las Revelaciones, habría siempre el mismo número de Elegidos. O sea, que si Dios cogió al principio del mundo a unos, ya Dios no pasa de éstos. Pensar esto es pensar un jinete en coger un caballo de papel para ganar la carrera. Dios no tiene cifra en los Elegidos, ni su Gloria tiene pared. Dios elige donde quiere y a éste se comunica como el hombre no pudiera en la vida alcanzar.

Dijo Agustín:

–¿Por qué cree el hombre que Dios es Dios, para perdonar y sólo amar? Dios es Dios para enseñar a que se amen y esperar en su Gloria.

Desperté, oí:

Si Dios no tiene tope en el número de materia, cómo lo va a tener en el de los Elegidos.

Dios quiere que tú lo ames, para no elegir.

Ama más que amas y no dudes de lo que Él haga.

Si amas, no dudas. Y si dudas, no amas.

El grande Amor mata la duda.

Ama a Dios, no dudes de Él y no tendrás que pedirle Perdón.

Dios habla para que tú Lo oigas, pero no para que tú dudes.

Si nosotros hubiésemos dudado, Aquí no habríamos entrado.


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jueves, 1 de abril de 2010

El número doce es el que sobra - Libro Recopilación - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Pag. 1111-1112


En Sueño Profético se vio un salón grande y una mesa estrecha y larga. Estaban sentados unos ocho. Otros permanecían de pie.

-¡Ya no tardará el Maestro!

Esto lo dijeron unos. Otros, los que estaban de pie con las sillas vacías, dijeron:

-Nosotros no nos sentamos hasta que no veamos venir al Maestro.

Terminaron estas palabras y de momento todos lo que estaban sentados se pusieron de pie. Y dijo Dios Hijo, Maestro como Él quería que Le llamaran sus Discípulos:

-Yo esperaba que os quitarais el temor de ir donde Yo estuviera. Esto es Enseñanza para los que quisieran que lo que uno piensa hacer, lo hicierais también los once que no faltáis de mi Presencia.

Todos se pusieron de pie y Santiago no pudo callar, y dijo:

-Maestro, yo he querido llevar a todos donde Tú estabas, pero unos se callaban y otros decían. “Cuanto más nos vean con el Maestro, mayor será el que Lo persigan”.

Ya se sentaron en las sillas, al lado de la mesa. Llevaron comida para todos y el Maestro dijo estas Palabras:

- Me estoy deteniendo en decir las Palabras que mi Padre Me está diciendo: “Que uno de los doce matará mi Cuerpo”.

Todos quedaron vivos, pero por dentro muertos.

-El número doce es el que sobra. Esto se cundirá más cuando falte el número que a mi Cuerpo clave. Yo sé el que es, pero más se cundirá cuando todos vean que, de los doce, falta uno, que es el que llevaba el mando de Satanás”.

Desperté, oí:

Este Mensaje es para oír las Palabras que Dios sabía que pensaba uno de los doce que sentó en su mesa.

Muchas veces dijo el Maestro estas Palabras: “Yo sé que uno de vosotros Me hará traición. Esto lo dice el Poder de mi Padre en Mí”.

“Pues todo pasó, y el Poder de mi Padre hizo en mi Cuerpo matado la Resurrección”.


Esto ha sido: Palabras y Visión del mismo Dios.

Que antes de sentarlos al lado de su mesa, sabía que uno de los doce Le haría traición con Muerte.

Esto fue Permitir de Dios, para dejar al descubierto el hombre de Judas.

Ya se dicen las alegrías que Dios da para que se publiquen, que son:

“Que Dios está con Cuerpo y Vida en su Gloria”.

“Que sus Palabras son para que el Elegido las publique, que ya están en Libros publicadas, y más Libros que hay para hacer y publicar”.

Tu pensar ponlo en el Poder que Dios te da, que este Poder es Amor y Confianza Eterna.

Que nadie puede, este querer, pagar ni comprar.

Sólo es Amor a las Palabras de Dios.


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