En Sueño Profético decían:
Si crees en Dios,
ámalo y acepta
lo que va llegando
que sufrir te deja.
Si crees en Dios,
ámalo y piensa:
“Si Él está conmigo,
yo no Le doy quejas.
Lo que sí Le pido
es que siempre yo sienta
esta Paz conmigo,
y que donde vaya
sienta su Presencia”.
Si crees en Dios,
nunca pongas dudas a tu petición,
ni lleves la cuenta del que a Dios pidió
y pronto le llegó respuesta.
Si crees en Dios,
ámalo y piensa:
“Él, todo lo puede”.
“¿Quién hizo este mundo
de peso y de Tierra?
¿Y el Mundo sin suelo,
que su nombre es Gloria?”.
Si piensas en esto,
ya a nadie pides
para que conceda
aquello imposible
que ves en la Tierra.
Desperté, oí:
Repetían muchas veces como coro, para que entiendan, estas palabras que dictan:
“Si crees en Dios,
Ámalo,
y ya no Le pidas cuentas.
Si crees en Dios,
haz que tu Amor crezca,
y Él ya te dará la respuesta”.
Hay quien confunde el creer con el amar,
y ya no sale la cuenta.
Sigue los pasos de Dios,
y vuelve al Prójimo,
y lleva el Mando que Él te dio.
Que a veces
te da que lleves
lo que a ti aún no llegó.
Si crees en Dios y no amas,
pide a Dios
que tu creencia se vaya.
***
Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2
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