En Sueño Profético decían:
Conocieron más a Dios Hombre por los que no querían que fuera Dios que por los que querían que lo fuera. Los que no querían que fuera Dios Lo perseguían y hablaban mal de Él para que no Lo admitieran los que algo en Él veían que no era de la Tierra. Los que amaban se veían tristes y silencio en la tristeza. Pues ya Dios saca fruto del que Lo persigue, porque habla de Dios en los mesones, en los campos y en las plazas. Y ya quedaron derrotados todos los que no admitieron que Dios bajaría a la Tierra para enseñar Él mismo al hombre.
Desperté, oí:
Llevaban fuerza diabólica en su ira y no ponían descanso al perseguir al Maestro.
Y en los sitios que sabían que pasó o que pasaría Lo daban a conocer con insultos.
Pues si tres había oyendo, un corro grande se hacía cuando oían: “El Maestro...”.
Había quien defendía su Vida al enterarse de Hechos.
De Hechos que iba dejando en hombres que fueron malos y Él les daba el Perdón y les prometía su Reino.
Dios hace que dé fruto el árbol que veas seco cuando sombra necesite el que a Dios esté queriendo.
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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C5
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