sábado, 27 de junio de 2026

Abundancia de Enseñanza

En Sueño Profético hablaban varios del mismo tema. El tema era el trato que recibe el que dice alguna palabra o Visión que le ocurrió en la Gloria, el que Dios coge y en espíritu lo deja, sin voluntad ni mando, y el que cuando vuelve a la materia tiene que contarlo tal y como Dios le da el Mando, sin preocuparse del hombre fuerte que quiera callar este Mando. Fuerte en su saber académico o en el sitio que se ha buscado, que antes otros tuvieron.

¿Qué ventajas tiene el Comunicante con el que acepta o desmiente? Que estudie el hombre despacio y que él mismo se haga examen y verá que si él no acepta el Comunicante sigue, y él se queda pensando: “¿De qué me sirvió negar lo que no me hizo caso?”

Otro sigue las Palabras, que Dios va dando Palabras y sonido:

¿Cómo mirarán al Cielo los que quisieron detener y avergonzar al que llevaba el Sello de Aquí, de esta Eternidad?

Si Dios no le diera firmeza al Elegido, si Dios no le diera su Mando ¿cómo decir tan seguro: “Es Dios el que en mí está hablando”?

En el Elegido no ves hombre de altas ciencias y si examen le haces del saber de la Tierra él no te sabrá contestar, porque el saber de esa Tierra él nunca lo estudió. Dios le prepara en el saber de Aquí, de la Eternidad. En este saber que hagan examen, pero no por ver verdad, que este examen sirva para el perdón gritar, porque Dios lo deja dictado para poder compararlo con místicos, con Santos y con Instrumentos que Dios cogió para enseñar.

Si alguien dijera que hay otro Mando, con esta cantidad, que nadie lo lea si es que se quiere salvar, porque Dios Aquí dice que no hay cantidad igual, que no hay esta abundancia de Enseñanza, de ejemplos, de Parábolas ni de espíritus a los que Dios les da el Mando para sus vidas contar.

Desperté, oí:

Ya es silencio el decir y es decir en un silencio leyendo lo que dictamos Aquí.

¡Qué fuerza tiene esta Gloria con el Mando de este Dios!

Cómo da la confianza, que no puedes comparar nada con esta Enseñanza.

Entiende lo de abundancia de Enseñanza como abundancia de palabras.

Porque diciendo que es Dios siempre es la misma Enseñanza.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

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