En Sueño Profético decían:
El tiempo que el hombre le pone a la nada, y el poco tiempo que le pone a lo que es todo.
No hay tiempo más provechoso, que ponerle el tiempo a las cosas eternas, que son las del espíritu. Éstas del espíritu, hay quien pasó su vida sin dedicarle un cuarto del día a la Vida que nunca acaba, a la Vida que espera al justo y al pecador.
Dijo uno:
¡Un cuarto del día! Pero en el curso de una vida de 80 años, mayoría no han dedicado un solo día, en tantos días, a pensar en la Eternidad, a pensar en el que Aquí espera, ve, y te deja. Ve, porque todo está presente en Dios, y Dios está en todas partes. Y te deja, por ser vida de paso, vida de prueba, vida donde Dios ve el que quiere su Gloria.
El hombre no se educa sus sentimientos, por falta de Amor a Dios.
El Amor te hace que primero sean las cosas de Dios, que son las que te dan Vida y Fortaleza, Paz y Firmeza, Seguridad de que otra Vida espera, espera sin aceptar al que a este Dios no quiera.
Desperté, oí:
Mucho se oye hablar al hombre:
¡En la otra vida nos veremos!
Esto se le oye más
al culto y al embustero.
Al culto que cree que hay Dios
y que vive sin quererlo.
Y al mentiroso que vive
mintiendo para que vean
que él cree en este Cielo.
El que ama, nunca dice:
¡Allí luego nos veremos!
Porque luego es ahora,
vivir la Vida del Cielo.
Preferencia a lo de Arriba,
y un pasar a lo del suelo.
Esto es persona que vive
consciente de que hay Cielo,
y que Dios irá juzgando
según tú le hayas hecho.
***