En Sueño Profético decían:
Si no oyes, no aprendes. Y si oyes y no practicas, es peor que si no oyes.
Dijo uno:
Bien dijo Jesús en una de sus Enseñanzas:
“Son pocos los llamados porque pocos son los ofrecidos, y pocos los que Me seguirán hasta el Calvario. Pensad, que el seguirme a Mí, mientras esté en la Tierra, es camino duro, tan duro que a pocos verán detrás de Mí”.
Cuando decía estas Palabras, eran recibidas sin esperarlas por el que poco Lo oía, y con extrañeza preguntaba:
“¡No dicen que es Dios, Rey del Cielo…?”.
Muchos Lo buscaron creyendo que Él daría todo lo que en su Gloria desprecian. Él daba la Vida Eterna, y también sanaba la carne para que le sirviera al espíritu hasta el día de su llamada. Pero para seguir a Él, no hacía falta la carne. Había carne sana que Lo perseguía, y carne enferma que mandaba adorarlo. Y sabiendo que podía curarlos, enfermos los dejaba. Éstos Le servían de ejemplo para el que tenía su carne sana y de Él hablaba con desprecio.
Desperté, oí:
Tienes que creer en Dios tanto,
que el Amor supere a la creencia.
Si así no es siempre,
te falta creencia.
Porque comparas y ves
como cosa de la Tierra.
¡Y no puedes comprender!
La madre quita al niño
del peligro que ella ve.
¡Pero cómo dar palabras
que no pueda comprender?
A las cosas de la Tierra
te entregas sin saber,
y nada te quita el sueño
pensando si así no es.
La cosas de Dios, el hombre,
siempre las mira al revés.
Y él intenta arreglarlas
apartándose de Él.
Tenía que haber Amor
para comprender estas Palabras:
“Es camino duro el seguirme a Mí,
tan duro, que a pocos verán detrás de Mí”.
Cuando ya faltó con Cuerpo,
los pocos que Lo siguieron
repetían estas Palabras
y lloraron al Maestro.
***
Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C5
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miércoles, 11 de mayo de 2016
domingo, 20 de marzo de 2011
El trabajo del Profeta es duro - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag.221-222
En Sueño Profético decían:
El trabajo del Profeta es duro; es duro porque vive las dos vidas. Aquí no cabe decir: “¿Y si esto no es así…? ¿Y si como Dios es tan bueno me perdona…?
El Profeta sabe lo que Dios sabe. Cuando Dios le arroba su espíritu, empapa a este espíritu de Sabiduría Divina y le da Poder como le dio al Hijo.
Aquí viene el sufrimiento: tú recibes el Mensaje y tienes que comunicarlo; al comunicarlo será comprendido según los deseos que tengan de conocer o amar a Dios. Como tú no mandas, porque esa Mercancía no es tuya, la ofreces con miedo, pero como tú quieres prestar el Servicio resplandeciente, te enfrentas con la materia y aquí empieza el calvario. Este calvario no es que quiera Dios Padre que sea repetido, pero su Actuación es de Libertad. Aquí puedes ver lo que es un Profeta.
Desperté, oí:
Hablarte de la Existencia de Dios Vivo es quitarte de tantos errores como tendrás, y enseñarte lo fácil que es tener a Dios contento, y tener la seguridad de que al soltar la materia va sin detención a su Gloria.
A quien Dios-Profeta le dijera: “Tú estarás conmigo en presencia de mi Padre”, éste estaba ya en la Gloria.
Querer ocultar esto y no publicarlo, es querer cerrar la Gloria y abrir la grandes puertas del Infierno.
¿Qué ventajas tiene para Dios el callarlo? Para el hombre las tiene, para Dios, no.
***
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