En Sueño Profético decían:
Ella no puede quedar nunca en mal lugar, por no ser suya la actuación. Si no fuera Instrumento de Dios, tendría fallo tras fallo, pero como la actuación es de Dios, es Dios el que decide y actúa. Aquí no puede haber ningún equívoco. Dios irá poniendo la rueda en el eje que Él vea; ver, que el hombre no podrá ver. El hombre ve el bien que hace el hombre, pero no sabe cómo está hecho ese bien. Dios sabe el bien que hizo el hombre y el mal que a Dios quiere hacer este hombre. Al Portavoz, unas veces Dios se lo hace ver, y otras, sentir. Todo lo que piensen del Portavoz, no sea recibido de éste, sea de Dios. El Profeta no tiene ni voluntad ni acción suyas, en éste transmite y actúa el Mando de Dios.
Desperté, oí:
El Profeta es juzgado por el hombre, por mayoría con insultos y calumnias.
Por Dios Hijo hubo quien lloró más, cuando vio que era Dios, de remordimiento que de Amor.
Cuando el hombre ame a Dios, verá que ni actúa ni habla ella.
Cuando Dios se comunica en Sabiduría, es cuando el hombre tiene que reconocer que es Dios.
La Comunicación de Dios siempre está en el hombre, pero así no.
Esta Comunicación santifica a todo el que no quiera retirarse de Dios.
Y el que pecado haga y no vea, hará que vea y no peque.
No opines del que Dios tiene de Instrumento, porque Dios te contestará, no el Instrumento.
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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9
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