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jueves, 9 de diciembre de 2010

Habrá más viviendas - Libro 85 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo IX - Pag. 69-70


En Sueño me explicaban:

Cuando el niño hace algo mal hecho, se conoce si ha sido hecho por la ignorancia de su corta edad o por la acción del espíritu del mal para formar la discordia. Para esto es tu Enseñanza.

Ignorancia del niño es pedir objeto de una fabulosa cantidad, y esto pedido con naturalidad. O lo contrario: despreciar lo de valor, no saber el peligro, reír en la desgracia o llorar en la alegría. Esto es materia infantil.

Las reacciones violentas no son propias en el niño. Éstas, tiene que saber corregirlas el mayor, para que este espíritu no sirva de vivienda para el mal espíritu.

Si los mayores no están preparados, entonces habrá más viviendas.


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domingo, 21 de noviembre de 2010

El Profeta no obliga, éste busca hasta enterar - Libro 85 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo IX - Pag. 46-47


En Sueño Profético me decían:

Esto es una enseñanza como en lo material, pero tienen que querer aprender y someterse a tu enseñanza. Esta Enseñanza es Amor y Obediencia.

Me enseñaban un certificado de estudios y me decían:

Si no se someten a una obediencia, no aprenden y no traen el certificado. Aprender no puede nadie hacerlo por ti. Te pueden obligar a que asistas a la enseñanza, pero tú cierras tus oídos y tus ojos también. Del que actúa así, tú te separas de él. Esto es lo normal en el Profeta, que ha repetido tanto las cosas. El Profeta no obliga, éste busca hasta enterar, y una vez enterados, al que no quiere oír el Mensaje, lo aparta.

Desperté, oí:

El Padre no hablaba al Hijo para que lo despreciaran y lo censuraran. El Padre mandó al Hijo para que todos conocieran su Gloria.

Al que al Hijo despreciaba, el Padre mandaba que lo apartara. La misión del que Dios coge de “altavoz”, es comunicar sin obligar.

Pero lo mismo que no obliga, aparta.

El Profeta divulga y, el que lo cree, lo sigue.

El que Ama a Dios, no niega al Profeta, y si lo niega amando, es rápido, como Pedro, en doblar este Amor.

El que no quiere conocer la Palabra Viva de Dios, no tiene sed de este Dios.


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martes, 11 de mayo de 2010

El Profeta es la lumbre - Libro 85 - Meditaciones y Palabras con El Padre Eterno - Tomo IX - Pag. 22-23-24


En Sueño Profético decían:

Estos Libros los besarán y reverenciarán. Estos Libros no tienen rival.

¡Es pena haber tenido este Manantial Divino en sepultura!

Aquí se ve la Libertad que deja este Inmenso Dios.

El que dice “no creo en Dios”, si pensara lo que dice, ya vería a Dios.

Según la opinión que tienes del Profeta, es el Amor que le tienes a Dios.

La mayoría no quiere que el Profeta sea auténtico.

Cuando amas y te traen noticias del amado –éstas, buenas- nunca las rechazas. La mortificación sería pensar que fuera mentira.

Desperté, oí:

El que no quiere oír al Profeta y dice que quiere a Dios, es tan tonto como el que desprecia la comida y quiere hacer uso del tenedor.

Ya le da Dios un Premio al que puede tener contacto con el que Él elige.

El Profeta es la lumbre. Y el que tiene con él contacto, se puede llevar las ascuas. Y de estas ascuas sale lumbre, y de esta lumbre salen ascuas.

Si el que Dios elige para Profeta no fuera para enseñar, no sería Profeta, sería un místico.


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jueves, 25 de febrero de 2010

El Amor sin libertad no es de Dios, es de un dictador - Libro 85 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo IX - Pag. 18-19


En Sueño Profético decían:

El Profeta no tiene examen.

El Profeta es para aprender de Él.

El examen lo pueden hacer probando a imitar Su vida, esto en lo material.

Y para saber si Dios Le habla, que cojan Sus Escritos y honradamente los estudien, sin pensar: “Yo soy universitario”. Esta palabra debe emplearse cuando se trata de cultura material. Pero Esto es Sabiduría Divina. Aquí la prueba es cambiada por la reverencia.

Desperté, oí:

Si Aristóteles conviviera contigo, trataría de aprender de tu Enseñanza, reformando algo de su teoría.

Estas grandes inteligencias han sido dotadas por Dios, pero jamás pueden llegar al Profeta.

El Profeta no puede aprender de nadie, una vez que es Dios el que lo manda.

La misión del Profeta es dura. La palabra sería. “Reproducción de Cristo”.

Dios es Silencio, Amor y Perdón. Pero el hombre lo sella con estas frases: “Si Tú eres Dios, ¿por qué me mandas estos sufrimientos? Y ¿cómo consientes la condenación?

Yo, Agustín de Mónica, te digo, que si quisieras condenarte y Dios te lo impidiera, ya no sería este Inmenso Dios.

Si es el Dios del Amor y el del Perdón, ¿cómo no va a ser el de la Libertad?

El Amor sin libertad no es de Dios, es de un dictador.


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