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martes, 30 de junio de 2026

Hoy me buscan más “los lejos” que “los cerca”

En Sueño Profético decían:

Dijo un día el Maestro a unos que Lo esperaban por el camino que Él quiso pasar, pero que éstos no sabían:

Hoy Me buscan más “los lejos” que “los cerca”. Luego buscarán, los que Me tuvieron cerca, a “los lejos” que deseaban tenerme cerca, porque éstos sabrán más de Mí Padre, porque más me han oído y más Me han preguntado. Sí están cerca sin deseo, están lejos de Dios Hombre, aunque Me digan Maestro por estar Yo contestándoles. Yo les doy mi Presencia, pero no obligo a que Me amen”.

Fue terminar el Maestro, y antes de seguir andando, éstos dijeron:

“Maestro, llevamos unas tres horas esperándote. Pero qué poco hemos pagado si fueran las horas el pago para aprender lo que Te hemos oído y lo que ya nos llevamos. Estará el camino lleno, porque lleno lo dejamos. Ya, cuando pasaron dos horas, vinimos al encuentro y traíamos el pensar: “Aunque no suba a la montaña, que nos diga algo para ellos. Que nosotros lo llevamos, y ya quedará el cumplirlo para el que sufra por estar viviendo lejos”.        

Desperté, oí:

No era aquel camino
el que tenía que pasar
el Maestro aquel día.

Pero quería premiar
a los que lejos vivían
y tenían ansiedad
de oírle sus Palabras,
que ya tenía referidas.

Muchos días, se juntaban
en la cara de la montaña,
y ya con Él la subían.

Pero si tiempo faltaba 
de haberlo oído a Él,
se dejaban la montaña,
hasta encontrarse con Él.    

El sermón que a pocos dijo,
se lo dio para los muchos.

Estas Palabras primeras,
no se dejaban de oír,
cada uno a su manera:

Hoy me buscan más “los lejos” que “los cerca”. Luego buscaran, los que me tuvieron cerca, a “los lejos” que deseaban tenerme cerca, porque éstos sabrán más de mi Padre, porque más Me han oído y más Me han preguntado”.

Estas Palabras las aprendieron
los que amaban 
y lejos Lo iban siguiendo.

Y ninguno se quedaba
con las que había estado oyendo.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C7 

domingo, 5 de abril de 2026

Más sufrió el que no amaba, que el que amó

En Sueño Profético corría la alegría y enterraban las penas. Y dijo una voz con fuerza:

Donde hay confianza y Amor de Dios, pronto pasa el calvario y poco pesan las penas; pronto siente tu interior algo que echa las penas, algo de Resurrección, que te da lo que deseas. Esto es la Línea de Dios, porque Dios, en el sufrir, nunca se va y solo te deja.

Cuando a Dios Lo Mataron, el que Lo amaba, si Él no hubiera estado en su sufrimiento, no hubiera podido sufrir los martirios que Le dieron y hubiera roto la obediencia, dejando a muchos muertos, porque la Injusticia hecha en la Inocencia del Cielo, no la puedes presenciar si Dios no está en tu consuelo y esperas Resurrección y se acaba el sufrimiento.

Dijo otro que seguía las Palabras, pero ya con otro eco:

El que no amó a Jesús y vio bien lo que Le hicieron, sintió sufrimiento grande cuando vio Resurrección, sufrimiento sin consuelo. El que Lo Amaba, cambió el sufrimiento por alegría al pensar que Dios otra vez podía bajar del Cielo y, por qué no, Verlo de Hombre, como tantos que Lo vieron. Aquí era pena y sufrir, y preguntar por los sitios si era verdad que estaba Vivo el Dios que vieron morir. Que más sufrió el que no amaba, que el que amó y Lo vio morir.

Desperté, oí:

Hay que pararse a pensar, si tú quieres comprender esto que se acaba de dictar:

     - Más sufrió el que no amaba, que el que amó y Lo vio morir.

Al que amó, Dios lo tenía presente y peso quitó al sufrir.

El que Lo quería muerto, sufre tormentos sin Dios.

Nunca siente su compaña y la alegría de Dios nunca podrá practicarla.

Cuando Dios Resucitó, menos la ira guardaban.

Más fácil es falsedad en las penas, que compartir alegría cuando sea Dios quien la manda.

***

Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

jueves, 6 de noviembre de 2025

A más soledad de Tierra, más compaña de Dios siente

En Sueño Profético hablaban de cuando las cosas son del Cielo y van del Cielo. Cuando esto es así, todo el que crea derrumbarlo, pierde el tiempo.

Cuando Dios señala un sitio, señala con Poder Eterno. Y este Poder va cubriendo lo que creen que va a quedar al descubierto. Si Dios aquí no mandara, ¿cree el hombre que Esto tendría este avance que tiene?

Dijo uno:

Cierto que el avance lo alimenta el sufrimiento tan gigante que lleva el Instrumento.

Era para que faltara mando, y gran gentío pidiendo con estas cortas palabras: “Mi tiempo y mi sobra, después de tener lo necesario, aquí lo traigo, para cundir, en forma de relámpago, estos Escritos por Dios mandados a espíritus vivos, que muertos para Dios no quedaron”.

Este pensar debería ser la intranquilidad del que, al terminar el día, en él, le ha sobrado para años y hasta para siglos.

Desperté, oí:

A más soledad de Tierra,
más compaña de Dios siente.

A más impedimentos pongan,
más ridículos se encuentran
los que obstáculos pongan.

Dios es Dios,
y el hombre es el hombre
y queda en la Tierra.

El agua vive sin la Tierra.
La Tierra no vive sin el agua.

Hay muchas comparaciones
para que el hombre estudiara
que Dios pasa sin el hombre
y al hombre le dan vida sus Palabras.

Si el hombre pensara:
“¿para qué me quiere Dios,
si yo no Le doy nada?”.

Haciendo este pensar,
ya estás recibiendo paga.

***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C5 

viernes, 31 de octubre de 2025

El que más quiera a Dios, más lo comprende

En Sueño Profético decían espíritus con Mando de Dios estas palabras para este Elegido:

Cuando Esto coja el camino que Dios preparado le tiene, se verán a unos con alegría, viendo esta grande Verdad, y a otros diciendo: “Esto lo creían pocos, porque pensaban que cómo Dios le dejaba sitio al hombre, si el hombre no hacía su Mando”. Pues esto, el que más quiera a Dios, más lo comprende, porque Dios permite para dejar al descubierto al que sabe mucho de la Tierra, con un saber que para Dios no sirve.

Estando diciendo estas palabras dijo Dios Hijo:

 –Ya, deja en silencio al que quiera ocultar esta Grandeza que hoy nadie tiene. El que coja con creencia y Amor estas Palabras, verá que el Poder y el Mando no son del Elegido. 

–Pues Aquí se tiene que formar lo que en Belén formaron los pastores cuando vieron a Dios Hijo nacer.

Quedó silencio y se vio la Imagen de Dios Hijo de cintura para arriba, con su Manto. El movimiento era como andando.

Esta Visión da alegría, y grande sufrir cuando piensas que todo lo que Aquí se oye es dicho con el Mando de Dios.

Desperté, oí:

No se puede decir cómo se veía la Presencia de Dios.

Era como una nube. Pero la nube era clara, y a Dios le dejaba el sitio porque Dios el Mando le daba.

Los que más quieres siempre están en tu pensamiento, sin poder olvidarlos, como el día y la noche, que siempre estás recordando, y nombrándolos con alegría, porque al recordarlos nombras a Dios.

Lo mismo que recuerdas la noche que ha traído este día, donde sus Palabras y su Imagen, de tu espíritu no se retiraban.

Esto, para entenderlo, no sólo tienes que creer en Dios, tienes que oír todos los días el Mensaje con grande Amor.

***

Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

martes, 3 de junio de 2025

No sabe más de Dios el que más sabe, sino el que más ama

En Sueño Profético decían:

“No sabe más de Dios el que más sabe, sino el que más ama”.

Estas Palabras fueron dichas por Dios Hombre en un Sermón, donde todos oyeron estas mismas Palabras:

No sabe más de mi Padre el que más saber tenga de Tierra, sino el que más ama. Puede que el rudo enseñe de mis Palabras al que sabio se crea en la Tierra. El que se cree que sabe y se retira de mi Enseñanza, ya ve el que ama, que no sabe. No hay saber sin conocer lo que dice en Mí mi Padre”.

Y señalando a uno de sus Discípulos, de los que el hombre tenía como gañanes, dijo:

Uno de vosotros puede enseñar al hombre que más sabe, pero que no conoce el vivir de mi Gloria”.

Y terminó el Sermón con estas Palabras:

El saber de la carne queda enterrado en tierra, el del espíritu es Sabiduría para enseñar a los sabios de la Tierra”.

Desperté, oí:

Es atrevido creerse que sabes, 
cuando tu saber sea corto.

Cuanto tú pienses y digas: 
de allí del Cielo, 
en verdad, todo lo ignoro.

Yo sé que Allí hay un Dios, 
lo sé porque lo dijeron.

Lo dijeron hombres buenos, 
que yo les pondría de apellido: 
“buenos, pero analfabetos”.

Esto es lo que piensa el hombre 
que se siente saber vano.

Éste es saber sin Dios, 
aunque a Dios quiera engañarlo.

Aquel día fue el Sermón 
dedicado a hombres sabios.

Y Dios quiso que a los rudos, 
los fuera el hombre buscando.

Y ya el sabio de la Tierra, 
que sea sabio, pero amando.

Si no pone lo primero, 
lo último Aquí dictado, 
que no pregone el saber, 
que ya está tierra esperando.

Del Saber de Aquí del Cielo, 
nadie te quita este Mando 
de Enseñanza de su Reino.

Por mucho que ahí te den, 
creyendo que tú más sabes, 
otro tuvo ese saber, 
y después habrá millares.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C8 

domingo, 23 de marzo de 2025

La muerte es más odiada que pensada

En Sueño Profético decían:

Se ha hablado mucho en el arrobo, de la muerte, pero se dictará muy poco, porque no entenderían las Palabras que en estos momentos se dictan.

Dijo uno:

La muerte es más odiada que pensada. La muerte se debería tener siempre presente, y ya se despreciaría en la Tierra lo que Dios apartara.

Tú retira el pensamiento que alegría quiera quitarte. Tu comportamiento es consejo del Cielo. Si Esto es verdad, ya es gran suerte conocer de cerca este Manantial Divino.

Desperté, oí:

¡Vida, vida, llena de odio y de fracaso!

Donde no quisieron oír la Palabra del Elegido, no fue vida de Paz.

La presencia del Elegido –decían en la Gloria– acercaba y retiraba al que no creía en Dios.

Pues a este creer, Dios tiene que responder cuando les llegue la muerte.

Si Esto es verdad, verás acercarse y retirarse.

¡Muerte, palabra que todos tienen que oír cuando su cuerpo muera!    


***

Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C5

sábado, 22 de febrero de 2025

Tu mando sea cada día con más fuerza

En Sueño Profético decían:

Pensamiento que te llegue, piensa que es Mando de Dios, cuando sea para cundir estas Palabras, que tienen el máximo valor por ser de la Gloria mandadas.

El que más ama a Dios, no se cansa de que le mandes, y lo verán contento, queriendo que más le mandes.

Repiten en la Gloria que los que están unidos deben animarse unos a otros, los que están cerca a los que están lejos, y así verán que la distancia no importa para estar todos al Mando de Dios. Que este Mando va diciendo que de la Tierra no es. Este Mando tiene Poder y Fuerza, y más te acercas a Dios, pero poniendo obediencia.

Dijo uno que termina el arrobo con el Mando de Dios: 

Engañan más a los buenos los espíritus del mal que a los malos. Los malos están a su servicio, que esto no es engaño.

Los que conocen al Elegido, si de verdad en él creyeran, todo le sería consultado cuando la duda les entrara. Los que cogen el mando con Amor de Dios son los que sirven para todo lo que el Elegido mande.

 

Desperté, oí:

 

El que tu mando no haga y tus palabras desprecie, queda al descubierto que en Dios no cree ni ama.

Si cree, el miedo le da obediencia. Y si ama, ya todo el creer le sobra.

Repiten en la Gloria, que si creyeran, tus palabras no serían repetidas. Todo para darles la Gloria.

Tu mando sea cada día con más fuerza.

El grupo que está unido sabe la vida que llevas.

Aquí sirve más el que tus palabras obedece.

Dios no podría elegir si antes de elegir no dijeran: “Señor, mándame lo que Tú quieras”.

Pues el Elegido no elige, es a él al que eligen cuando el mando le piden.

***

Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C2

sábado, 18 de enero de 2025

Piensa más en Dios el que pecó y ya no peca

En Sueño Profético decían:

Piensa más en Dios el que pecó y ya no peca, que el que se cree que nunca pecó.

Dijo uno:

Esto lo vi yo cuando en mi vida de materia un licenciado en derecho era amigo mío y era un hombre justo, era un hombre bueno, tal vez un poco tibio. Éste, un día, me presentó a Agustín de Mónica, cuando ya estaba retirado del pecado, pues con éste tenía buen trato y siempre que nos juntábamos su tema era Agustín. Tanto me hablaba de él que lo conocí y mi trato y amistad no dejé. Este hombre tenía algo que nos faltaba a mi amigo y a mí también. Era ansiedad de hacer algo por Dios, de reconocer: “Lo hice mal y tengo que pagar, mientras viva, a Dios con bien”.

Este hombre siempre estaba con el nombre de Dios dentro de su mismo cuerpo. Cuando no le oías: “Este Dios que su Perdón me siento dentro”, lo veías Nombrarlo en acción, en buscar a los perdidos de Dios, en poner ejemplos que él había vivido.

Ya, mi amigo y yo tuvimos que decir, cuando más gente había oyéndolo, esta frase: “Piensa más en Dios el que pecó y ya no peca, que el que se cree que nunca pecó”.

 

Desperté, oí:

 

¡Qué palabras tan sencillas y qué poco escritas están!

Que cuando las lea el hombre las tiene que meditar.

Tal vez si el licenciado ni yo hubiéramos conocido a Agustín hoy no dictamos en Gloria.

El licenciado era justo y cumplidor en la Tierra, pero a Dios tenía lejos.

Decía “yo no hago mal y a días que de Dios no me acuerdo”.

Agustín fue pecador y a muchos metió en el Cielo.

El nombre de Dios se oía en sus labios o en sus hechos.

***

Libro 72 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VII

domingo, 1 de diciembre de 2024

Aprenderá más el que crea quién soy

En Sueño Profético decían:

Dijo un día Dios Hombre a la orilla de un río –cuando iba a un pueblo donde Lo esperaban los que Lo amaban ya sin conocerlo, los que tenían curiosidad por oírlo y los que creían, al oírlo, derrotarlo–, delante de los Discípulos y un grupo de hombres que Lo seguíamos:

No aprenderá más de Mí el que antes Me haya conocido, que el que después Me conozca. Aprenderá más el que crea quién soy, el que Me ame y el que reciba mis Palabras dándole preferencia a las suyas. El que Me diga Maestro sabiendo que en Mí habita el Padre, éste aprende, porque Me tiene por quien soy: Dios del Cielo enseñando al hombre en la Tierra. Habrá quien Me conozca breve tiempo, porque Me tenga que ir al Padre, y éste, luego sea profesor del que Yo quise que lo fuera. Verán, luego, después de ya no verme a Mí, llorar más a los que antes me conocieron, que a los últimos que siempre conmigo los veían, porque Yo de éstos no me alejo. Me verán y tocarán mi Cuerpo, y verán que Me enterraron, los que Me dieron entierro. Pero luego, los que Me enterraron y los que después Vivo Me vieron, serán los que darán testimonio de que Yo era Dios del Cielo”.

Todo esto, lo dejaron de saber, los primeros.      

 

Desperté, oí:

 

¡Qué Enseñanza da Dios a la orilla del río, para los últimos que Lo siguieron y los primeros que de Él se apartaron!

¡Cómo te hace pensar en el misterio de su Amor y en la falsedad del hombre!

El misterio de ser Dios

y de no obligar al hombre.

Y la falsedad sin miedo,

despreciando su Amistad.

Que luego irían buscando

a los que no Lo dejaron

porque vivían su amar.

Éstos, por fuerza sabían

ya de Dios para enseñar.

Porque Dios da la Enseñanza

al que quiere su Amistad.

Que en amando, ya los junta,

los primeros con los últimos.

Y ya van viviendo en Tierra

como en Gloria Celestial.

Dios no tenía diferencia

para el que Lo amaba igual.

Pero Dios manda su Mando

donde Él quiere mandar.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C7