Mostrando entradas con la etiqueta Libro 94. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libro 94. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de noviembre de 2010

Medio cuerpo - Libro 94 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo XV - Pag. 47-48-49


En Sueño Profético se vio un camino, pero no era camino de suelo, era camino de Mundo donde no existen los cuerpos. También se veía gente, pero como si estuvieran con medio cuerpo enterrado y medio cuerpo fuera. Se veía movimiento, como calle que ves llena. De cintura para arriba veías normales los cuerpos.

Se quitó aquella Visión y apareció un sol que sus rayos tenían fuerza. Estos rayos dejaron una Imagen, que era Dios Hijo como cuando vivió de Hombre en la Tierra. Quise hablar y no pude. Quise ponerme de rodillas y no había suelo ni cuerpo yo tenía, aunque me veía cuerpo. Quedó silencio, y el silencio hizo un camino, y los Pies de Dios estaban quietos, pero el camino se veía cambiar.

Ya se oyó la Voz de Dios Hijo con estas Palabras:

“A pesar de los siglos que hace que viví con Cuerpo en la Tierra, no ha cambiado el hombre, y sigue despreciando mi Presencia. Este desprecio da sufrir a mi Padre y al que mi Amor quiere. Si el hombre buscara mis Pasos, el hombre me vería en la Tierra”.

Desperté, oí:

No puede dictar la Gloria el Amor que Dios pone en sus Palabras.

Y el Elegido despierta con alegría y con pena.

No sabe cómo decir el Fuego de estas Palabras.

Si no dictan este Arrobo, no hay quien diga estas Palabras.

Ves personas, y no hay cuerpo.

Ves camino, y no hay suelo.

Quieres hablar, y no salen palabras.

De los rayos de sol salió la Imagen de Dios, Normal, con su Túnica y Cuerpo de Carne.

Pero notabas que no estaba en el suelo.

Esto, tienes que creer y amar para comprenderlo.

Tiene que llegar el día que te rueguen oír estos Mensajes, pero Dios dará el “Sí” donde con Amor te traten.

Que el trato es a Dios, no al que lleva el Mensaje.

lunes, 19 de julio de 2010

Entonoces Dios tenía Discípulos; hoy se repite la historia - Libro 94 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo XV - Pag. 26-27


En Sueño Profético decían:

Las cosas de Dios no las sabe nadie hasta que Dios dice: “Voy a hacer que el hombre vea Poder que no es de la Tierra”. Poder que nadie puede parar, porque Dios, a su Poder, le pone centinelas.

Aquí está viendo el hombre que Dios existe en su Gloria con Cuerpo y Mando, igual que cuando bajó a la Tierra.

Dijo uno:

Entonces Dios tenía Discípulos y unos pocos que Lo sirvieran. Hoy se repite la historia, y Dios encuentra unos pocos, pero escándalo van a dar, porque Dios es el que manda en el Cielo y en la Tierra. Si aquí no hay Poder de Dios, el hombre silencio deja.

¡Quién se atrevería a escandalizar de esta manera si no actuara el Poder de Dios!

Esto es enfrentarse con el “no” del hombre, quedando Dios en las Alturas para premiar o castigar cuando el espíritu suelte la carne, cuerpo, traje que sirve al espíritu por poco tiempo.

Esto necesita ser publicado por todos los medios de comunicación que hay.

Desperté, oí:

Todo el que aquí está ayudando, Dios lo sabe: el que ayuda por Amor, o el que Dios lo coge porque falta Le hace en palabras o cargo que tuviera para que otros se callen.

Las Palabras que Dios ponga en tu boca, se van a quedar en muchas memorias.

Y tu presencia será recuerdo, y más de una vez la pondrán de ejemplo.

Decían en la Gloria, que han intentado el silencio, pero no han podido ponerlo.

Esto ya da pena y miedo, si te paras a pensarlo.

Pena siente el que ama a Dios.

Y miedo, el que nunca amó y la muerte se siente sin oír el Perdón.


***

martes, 22 de junio de 2010

El hombre desprecia a Dios y teme al hombre - Libro 94 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo XV - Pag. 19-20


En Sueño Profético decían:

El hombre le teme al hombre, pero no le teme a Dios. Si el hombre esto pensara, vería cómo es Dios, y el hombre qué mal Le paga.

Dios está detrás del hombre ofreciéndole su Gloria y guardándole el Perdón para el arrepentimiento que le diga: “Señor, quiero seguir tu Camino cuando oiga tu Perdón, que yo sé que me perdonas, porque tu Venida fue para enseñar a amarse y a perdonar”.

Pues sabiendo esto, el hombre desprecia a Dios y teme al hombre. El hombre castiga, y Dios perdona. Pero si desprecias sus Palabras, Él te niega la Gloria.

Dijo uno:

Esto no es castigo, esto es desprecio a Dios, Dueño del mundo, y este desprecio Dios quiere que quede al descubierto, al descubierto para el hombre, no para Dios, porque Dios ve tu espíritu.

Dios deja que el hombre vea tu espíritu en la actuación de tu cuerpo, por eso Dios está dejando aquí a muchos al descubierto.

Desperté, oí:

Decían en el Arrobo, que el hombre le temía al hombre y no le temía a Dios.

El hombre puede matar tu cuerpo, pero tu espíritu queda vivo para Dios.

Tú no dejes los caminos que Dios quiere para que conozcan al Elegido.

Para que no pongan muralla diciendo: “Yo no sabía que Esto pasaba”.

Esto es Dios, y nadie puede poner un “no”.

Grande lucha tendrán los espíritus que no son de Dios, cuando vean que Esto dicho en la Gloria no puede callarlo el dinero, los títulos o cargos.

El Poder de Dios irá abriendo puertas para que estos Mensajes más se conozcan.

El que tenga cargo en la Tierra y desprecie este Mando, no podrá llamar a Dios cuando vea la muerte acompañada del Diablo.

No pueden negar a Dios y luego a Dios llamarlo.


***

domingo, 13 de junio de 2010

El no acudir, es falta de Amor - Libro 94 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo XV - Pag. 80-81


En Sueño Profético decían:

La presencia del Elegido hace falta en el bien y en el mal. En el bien, para ayudar. Y en el mal, para quitar el disfraz del engaño al que se nombra cristiano.

Cuando se cree, se busca. Y cuando se busca, se encuentra, y ya puedes decir: “Dios a mí también me premia”.

No es igual decir “me han dicho”, que decir “yo lo estoy viendo aquí, en el sitio que Esto está ocurriendo”.

Perderán muchos la Gloria por dar a la Palabra de Dios este gran desprecio.

Desperté, oí:

Sean cundidas estas Palabras.

El ArroboDesprendimiento del espíritu por la Fuerza del Mando de Dios y obediencia en la carne esperando el retorno del Mando (L.76-Pag.73-74-75) no puede nadie hacerlo como no lo haga Dios.

Arrobo es hacer que el cuerpo quede por unos minutos sin el espíritu, y el espíritu lleve al cuerpo al Mando de Dios.

El cuerpo queda como traje que espera que el cuerpo se lo ponga.

Este Poder de Dios, el hombre sabe que no es de la Tierra.

Pues si ves que Esto es Poder de Dios, el no acudir, es falta de Amor.

El Amor conoce todo lo que Dios le da Mando en la Tierra.

Si Esto lo desprecias, no llames a Dios cuando tu cuerpo la muerte sienta.


***

jueves, 8 de abril de 2010

El oír mis Palabras tiene más fuerza que el ver mi Presencia - Libro 94 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo XV - Pag. 131-132

En Sueño Profético decían espíritus con el Mando de Dios estas Palabras:

Si los “Humos Divinos” no se quitan de tu presencia, es para que pienses que éstos son el Poder de Dios, y que mientras viva tu cuerpo no te faltarán.

Esto te hace pensar. “Señor, qué haría yo para poder publicar las Palabras que Tú me dices”.

Se quitaron los Humos y la Presencia de Dios quedó con su Túnica, y unos rayos de Luz llenaban la hoja de la Libreta donde estaba escribiendo. Su Presencia yo no quería que se fuera.

Ya dijo estas Palabras.

“Aunque mis Palabras oigas y no veas mi Presencia, piensa que el oír mis Palabras tiene más fuerza que el ver mi Presencia sin oír mis Palabras”.

Yo no podía quitar la vista de su Cuerpo. ¡Y en su mirada sentía una Paz tan grande…!

Desperté, oí:

Por mucho que digas lo que siente tu espíritu y tu cuerpo cuando ves su Presencia y oyes sus Palabras, no puedes explicar el Amor que te deja dentro.

Porque quisieras que todos los que creen en Dios, buscaran al Elegido, diciendo. “Quiero oír lo que dice Dios cuando arroba tu espíritu”.

“Si yo hice mal antes de conocer esta Grandeza, si puedes, dame tu Perdón”.


***