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lunes, 6 de abril de 2026

Luna y Sol

En Sueño Profético decían:

Cuando hay contacto de Dios todo lo que llega es Luna y Sol. Pues teniendo los dos fuerza, la Luna deja su sitio al Sol y el Sol, cuando llega su tiempo, se va y la Luna de nuevo su sitio coge. Pues esto es Poder de Dios, que este Poder se ve en el que elige Dios, ya que a todo lo que le llega le pone comparación.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

No hay premio mayor que Dios, todos los días, arrobe un espíritu y le hable para que lo diga el cuerpo cuando el espíritu tenga mando y quede en el cuerpo.

Decían que sólo con decir la cantidad de Libros que hay para hacer, dichos por Dios en su Gloria, se agranda el premio de que Dios arrobe tu espíritu.

Desperté, oí:

Todo el Arrobo era hablando del premio del que diga: “Dios habla en mí y dice que mientras viva mi cuerpo el Arrobo no faltará”.

Las cosas de Dios llegan con gran alegría, y el Elegido quiere que Esto esté como Dios quiere, cada día más cundido y más Libros publicados.

Dios habla para que se cunda, diciendo que el cuerpo muere pero el espíritu tiene Vida Eterna.

***

Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

martes, 4 de febrero de 2014

Luz y Resplandor

En Sueño Profético decían:

Si la Palabra de Dios se dijera en silencio y ocultándola, Dios no podía dejar Infierno, sería un Dios de engaño, y ya no era este Dios que hay en el Cielo.

Si Dios hablara y dijera “guarda en secreto mi enseñanza”, ¿cómo llegaría a otros esta Divina Enseñanza?, ¿cómo Dios los juzgaría después de que dejaran ese mundo y Aquí a Él se presentaran?

Si Dios vedara su Gloria, ocultando su Enseñanza, sólo vivían Aquí una docena de hombres, los que fueron Elegidos en cada siglo pasado. Esto no sería un Dios que tan sólo en Poder domina Cielo y Tierra, y las aguas de los mares se cuadran a su Presencia.

Si Dios hablara a unos hombres y sólo para esos fuera, ya tendría otro nombre, ya sería hombre de Tierra.

Tan sólo este comparar, cuando llegue a tu conciencia, debes de hacer un pensar y hacer caer en la cuenta que Dios el que trae a su Gloria es para que el mundo lo sepa, es para cundir y cundir, y que coja la Enseñanza el que Aquí quiera venir.

Es pecado y bien grave, decirle al que Aquí viene que las Palabras las calle; que no viene, que lo traen, que él se ofreció a Dios aceptando el sufrimiento y buscando al pecador. Éste es el ofrecer que no ve el que no ama, por a Dios nunca querer.

Desperté, oí:

Amando y queriendo estar con Dios,
Dios te da su Palabra.

Te la da y ya tu Amor
la tiene que divulgar.

¡Qué Palabra más bien dicha
y qué Fuerza de Dios tiene!

Si la Palabra de Dios
se dijera en silencio y ocultándola,
Dios no podía dejar Infierno.

Sería un Dios de engaño,
y ya no era este Dios que hay en el Cielo.

Es la Palabra de Dios
siempre dicha en Pregoneros.

Que si callan la Palabra,
Pregón se queda en silencio.

Si el hombre hablara de Dios,
escondido en los rincones,
ya no era Portavoz,
era parte del demonio,
diabólico, brujería,
suciedad que deja Dios.

Dios, cuando da su Palabra,
lleva Luz y Resplandor,
para que el que quiera la vea
como la Luna y el Sol.


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Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 123-124-125

viernes, 27 de septiembre de 2013

Como la Luna y el Sol

En Sueño Profético decían:

Las cosas de Dios no llegas a comprenderlas por estudios y razones que se pongan.

Las cosas de Dios tienes que poner el personaje del Amor a Dios si quieres entenderlas.

Las cosas de Dios es Dios el que te ilumina si tú quieres su Iluminación. Si no la quieres y no la pides, tú no entiendes las cosas de Dios.

Dijo uno:

Lo que va de Dios tiene que irse quedando como la Luna y el Sol, por encima de los hombres, sin distinción de color.

Las cosas de Dios son iguales para todos los hombres, y como llevan el “Dios”, dejan en derrota al que quisiera que no actuara el Poder de Dios.

Dios hace cátedra en el rudo. Y al catedrático que sus Palabras no quiera, lo deja sordo y mudo, para que no pueda hacer el daño que él quisiera.

Esto es Dios, y tiene que ir a sitios cerca y lejos. Y puede que el “lejos” censure al “cerca” que está viendo esta Grandeza y la quiere tapar con su indiferencia.

Esto baja del Cielo, y a más cundir, más Verdad se ve.

Cuando es del hombre tienes temor. Cuando es de Dios, Dios responde a su “sí” o a su “no”.

Desperté, oí:

Tú eres Portavoz de la Palabra que Dios te da para el hombre.

Tú te presentas siempre igual: das las Palabras de Dios y retiras las tuyas.

El que Lo representa y ama a Dios, tiene que conocerlas y cundirlas.

El que no Lo ama, no puede desmentirlas, por ser Temas de grande Teología.

Pues estudia estos dos párrafos, que es lo que necesitan.

No hace falta pensar mucho, que ellos sean los que lo publiquen.

Y ya se unan seglares a Iglesia, y sean sus Representantes los que con Amor a Dios cundan al mundo estas Palabras de Dios.

Con los adelantos que Dios le deja al hombre que tenga, era para que a diario el mundo los Mensajes oyera.

Esto les haría pensar que otra Vida espera.

Espera, y sólo tú tienes que entregar cuentas.

Aquí no sirven engaños, por ser Dios siempre Presencia.


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 219-220-221

lunes, 27 de febrero de 2012

Esto es perro ladrando a la Luna


En Sueño Profético hablaban de muchos que Dios habló en ellos, y también hablaban de los que Le pusieron la prohibición a la Palabra dicha de Dios y oída en el hombre. Éstos decían lo que Dios les mandaba que pronunciaran sus lenguas, y siempre actuaban con el Mando de Dios. A estos Profetas les vieron cosas raras: unas, en cobardía; y otras, con grande decisión; éste es el comentario que en boca del hombre se oía; pero el Profeta seguía el Mando y la Obediencia a la Voz de Dios, y a la Visión. ¿Cómo poder meter esto al que no creía la Existencia de Dios? ¿Y cómo se irá a callar y contentar, ante este Profeta, el fariseo? Ya inventaría calumnias; ya iría en busca de los hombres de la Tierra que ocupaban grandes cargos; ya harían su dictadura, amenazando al Instrumento de Dios, escribas y hombres de leyes, corregidores y gobernadores, reyes con grandes palacios y emperadores con batallones de hombres. Eran los que perseguían a los que Dios manda que hablen.

Dijo Catalina de Siena:

Esto es perro ladrando a la Luna.

¿Quién puede a Dios revocarle,
cuando Él le diga a uno:
“Ésta es mi Gloria.
Éste es mi Padre.
Yo paro las tempestades
y soy Dueño de los mares,
que tan sólo de mirarlos,
el agua puede acabarse”
?

Yo, Catalina de Siena,
no pude su Mando parar,
ni tener en silencio sus Palabras,
para donde iban mandadas.

Yo me enfrenté con el bueno,
que bueno decían que era;
le contesté al fariseo,
a tantas palabras necias
que quería desmentir
sin pensar que yo no era
la mujer que él veía,
que él veía
a Catalina de Siena.

Desperté, oí:

El que no amaba, oía
sin sentir Amor de Dios.

Sin saber que todo callas,
menos Palabras de Dios.

Palabras, no que tú lees,
Palabras que sólo Dios
las dice en el que coge.

Y éstos ya darán el son,
donde Dios quiere que suenen.

Unas veces verán cosas tibias,
y otras, reacciones fuertes.

Todo, menos el silencio,
aunque vayan a la muerte.

Porque mataron el traje
creyendo que daban muerte.

Aquí se descubre claro
que no creen que Dios vive,
y que pueden ser juzgados.

El que persiga al que diga:
“Dios me trae Aquí a su Gloria”,
no le va que luego diga:
“Señor, ten Misericordia”.

Porque en la llamada a Dios,
tienen momentos que llaman
cuando ya no oye Dios.


***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 57-58-59-60