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sábado, 23 de octubre de 2021

Ponle siempre “positivo” al “negativo”

En Sueño Profético decían:

El que está lleno de Dios,

no admite “negativo”,

porque él lleva delante

el inmenso “positivo”,

que es el Mando de Dios

y seguir su Camino.

El que está lleno de Dios,

sabe que la harina fue trigo

y que el trueno va detrás

del relámpago que ha visto.

El que está lleno de Dios,

sabe quién le ha comprendido,

porque siente el sentir

del que el “negativo” da,

y ya le está viendo lo que esconde

porque le falta el llenar.

Dijo uno:

Aquí puede el hombre estudiar que el Instrumento no ve fuerza que pueda parar el Mando que Dios le da. El Elegido lleva lo que Dios le dice, que estas son sus Palabras:

Esto es para el hombre que de Mí quiera saber, y para que el que no quiera vea por fuerza que mi Mando está en la Tierra.

¡Hombres de poca Fe!

¡Hombres, que el mismo suelo que pisan quiere negarse a ellos, dejándoles sepultura!

Todo esto dijo Dios Hombre y hoy manda que se escriba para que quede como Palabra dicha, como antes y después de su Venida.

Desperté, oí:

Sigue con la misma fuerza,

que Dios te encaminará por sitios

donde el mar se convierta en secano

y al monte lo veas pradera.

Que el león, siendo león,

en el hormiguero no entra.

Y la hormiguita entra

hasta en la cama de la fiera.

Ponle siempre “positivo”

al “negativo” que dé

el que no quiere que sea.

Porque al Mando que dé Dios,

negativo no le llega.

Por poderoso que sea el hombre,

Aquí no llega,

mientras no se haga hormiga

y deje de vivir como fiera.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VIII - C3

domingo, 21 de agosto de 2011

Deja el negativo y coge el positivo - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 230-231


En Sueño Profético decían:

Hay quien cree que para amar a Dios y saber de Él, necesita tiempo. El que piense así, no le falta tiempo, le falta amar a Dios. Tú ama, y Él te hará que sobre el tiempo. Tú ámalo, y Él te dará abundancia de lo mínimo que necesitas para tu vida material.

El hombre ve una serie de dificultades para cuidar la materia, y vive siempre con ansias para el mañana cuando este "mañana" no existe, y de este "hoy" que es el espíritu, no se preocupa.

El espíritu suelta la carne por mucho cuido que ahí le tengas, pero la carne no suelta al espíritu. Aquí ves claro que todos los desvelos y cuidos tienen que ser para el espíritu, una vez que es inmortal. Por mucha materia que veas con espíritu, no se puede comparar con los espíritus que hay sin materia.

Desperté, oí:

Esto sería comparar una motita de lana con miles y miles de toneladas.

Más aún son los espíritus que hay sin materia e invisibles a la materia.

Carne y espíritu empiezan a vivir juntos, con la diferencia de que la carne no puede seguir al espíritu.

La carne queda en el lugar del objeto que sirvió y que desaparece sin quejar huellas de comparación.

Siendo comparada ya esta materia con lo que el hombre quiera.

Pues si esto te lo hace Dios ver claro, cambia el cuido de tu materia por el de tu espíritu.

Deja el negativo y coge el positivo.


***